V Jornadas del Pensamiento de Rodolfo Kusch en Maimará

Por Alejandra García

Octubre 2016. Caminaba de noche por Maimará, llena de estrellas y levantando con las pisadas el polvo de la calle. Me preguntaba las razones que me llevaron a estar ahí, en ese lugar cuyo paisaje estaba lleno de demonios vegetales en forma de cardones. Los había visto más temprano en las montañas que ahora, en la oscuridad más lejana, intuía a mi derecha, como testigos añejos de una historia inconclusa pero viva.

Revisaba en mi cabeza las palabras de Mauricio Kartun, cuando le pedí orientación para escribir un ensayo que sería el trabajo final de una materia que cursaba. “Mirá, yo saqué mucho de Rodolfo Kusch para escribir Terrenal”.

Desde el principio el pensamiento kuscheano me atrapó. Arrojaba luz sobre un fantasma que había estado siempre presente, con la misma fuerza con la que había sido y sigue siendo invisibilizado. Y no es casual que se me haya aparecido a través del teatro, escenario desde el cual, un Kusch interpretado por uno de los actores del grupo Filosofía desde el Arte me hubo saludado al día siguiente de aquella caminata, durante la presentación de Cafetín, obra escrita por ese pensador.

Es que por entonces tuvieron lugar en Maimará las V Jornadas del Pensamiento de Rodolfo Kusch, y se realizaron ahí pese a lo pequeño del lugar puesto que fue ese pueblo el que recibió al filósofo cuando el gobierno de facto de 1976 le quitó sus cargos en la Universidad Nacional de Salta. Desde allí continuó su trabajo activamente hasta su muerte en 1979.

El evento fue organizado por la Universidad Nacional de Tres de Febrero (UNTREF) y convocó a más de 600 personas. Y aunque parezca imposible, la academia se cruzó mano a mano con el saber popular, y la matriz cultural americana se nos apareció a todos con naturalidad.

El pensamiento americano visibilizado a través de la investigación de Kusch constituye un paradigma a partir del cual es posible pensar las ciencias y enriquecerlas con enfoques ausentes en los abordajes clásicos. Es por eso que el evento estuvo poblado de intelectuales de distintas ramas de la ciencia, especialmente sociales.

Se escucharon reflexiones provenientes de la filosofía, la estética, la economía, la psicología, la antropología, etc. pero también, y en una relación mano a mano con esas disciplinas, tuvieron su lugar los relatos de lugareños, copleras y chamanes. Estos últimos aceptaron su rol de disertantes al frente de la audiencia, pero luego nos instaron a hacer las cosas a su manera, a cerrar los ojos y sentir su canto guía. Experimentamos así una vivencia de la que nos hicieron partícipes, en la búsqueda de un saber que no es el que se genera releyendo en una conferencia el escrito producido por el análisis del sujeto científico sobre su objeto de estudio, sino que es el resultado de una relación que se da sujeto a sujeto.

Es que en clave kuscheana, el pensamiento americano produce conocimiento gracias al carácter alegórico con que se ponen en movimiento nociones opuestas a través de un juego en el que se conciben aciertos fundantes. Frutos y semillas de nuevas ideas, estos mojones de sentido permiten pensar un universo cuyo origen geográficamente situado, proyecta una cosmovisión dinámica que se encuentra en constante expansión.

Rodolfo Kusch desata los nudos de la trama cultural americana, para mostrar los hilos que conectan con lo más hondo de la geografía imprecisa de nuestro pasado colectivo, mestizo; donde América Profunda siempre está presente, a pesar de los esfuerzos de la colonización para borrarla de nuestro recuerdo.

También llegaron a Maimará desde distintos puntos del país miembros de Pueblos Originarios, quienes reiteraron los reclamos que vienen realizando para reivindicar sus derechos vulnerados. Entre ellos, se mencionan estudios que señalan que cerca del 80 % de la población carcelaria está integrada por descendientes indígenas, muchos de los cuales no se declaran como tales para evitar ser prejuiciados por una sociedad que persiste en su intento de borrar la parte más vital de sus raíces.

El encuentro puso de manifiesto que el problema de la interculturalidad es clave para la recuperación de la experiencia histórica que constituye a las distintas culturas, y en este sentido, las Universidades de la región tienen un rol fundamental.

El diálogo que se produjo en las jornadas organizadas por la UNTREF es un ejemplo de esto. En ese marco fueron organizadas además actividades para estudiantes y docentes de las escuelas secundarias de la zona, presentaciones de libros, cortos, documentales, espectáculos de danza, teatro y musicales, con la participación de  artistas locales y la Orquesta Típica de Jujuy.

Al día siguiente de mi caminata nocturna compré el número que resultó ganador de la rifa de las obras completas de Rodolfo Kusch. Se puede decir que los cuatro tomos de la colección editada por la Fundación Ross me cayeron de arriba en respuesta a tanta pregunta por el sentido del mero estar ahí aquella noche en Maimará.

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