Revista Brote – Cuando la cultura es un gasto

Por Lic. José Luis Albornoz

En febrero de este año Pablo Avelluto, nuestro Ministro de Cultura, en una nota al diario La Nación (1) calificó a los más de 500 despidos en su dependencia como “una decisión espantosa pero necesaria”. El mismo hombre que años atrás lanzaba algunos de estos tuits:

“El peronismo es un alucinógeno poderoso. El primer Perón, Cámpora, el segundo Perón, Isabel, Menem, Duhalde, Kirchner. Elija su droga. Salvo la droga de Menem y Duhalde, las otras dámelas.” (21:46 – 13 ene 2010)

“Y si echamos a todos los docentes y empezamos de nuevo? Ok, no a todos, sólo a los que creen que hacer paros sirve para algo.” (13:05 – 25 feb 2013)

Presentado el Ministro, mencionemos algunas de las acciones realizadas durante su corta gestión, tales como la “eliminación de programas que velan por nuestro derecho a la cultura”; los “despidos de más de 500 trabajadores” y la “inestabilidad laboral por la demora de la implementación presupuestaria para el resto de los programas”.

Mientras esto sucede, el Ministro de Cultura Pablo Avelluto y su par italiano Franceschini se reunieron para “cerrar acuerdos de cooperación entre ambas naciones”. Clarín (2) saca una pintoresca nota donde se pueden leer cosas como estas: “El cóctel buffet con ocasión de la visita del ministro de Bienes, Actividades Culturales y Turismo de Italia, Darío Franceschini, el jueves a la noche concentró  a representantes del mundo cultural, de los negocios y de la política en el palacio de Avenida del Libertador esquina Billinghurst. Hubo tiempo para intercambiar información y también chismes con quienes han estado fuera del país en las últimas semanas. Y  para “tantear” si está cambiando la imagen de la Argentina en el concierto internacional. Fue el sitio ideal para la actualización informativa y los chismes político-culturales locales. Tras superar la ansiosa fila para llegar a los exquisitos platos: salmón en su salsa, wok de carne y de pollo, y verduras al vapor, con la buena compañía del  prosecco  y el champán rosé. Y el ministro Avelluto tuvo una sorpresa al re-encontrarse con una prima a la que no veía desde hacía 30 años.” Mientras siguen con esa “obsesión” de abrirnos al mundo nos están vaciando internamente. ¿Habrá sido un tema de conversación entre ambos ministros? Seguro se comentó la comida de la noche.

Hasta la aparente no-existencia de una política cultural define una política cultural. Impedir el desarrollo, como es este caso, de ciertos programas marca una forma de pensar la cultura. En un extremo, y desde este punto de vista, resulta totalmente erróneo afirmar, como lo han hecho algunos intelectuales argentinos, que el Proceso militar no tuvo política cultural. Prohibir, censurar, perseguir, constituyen acciones tan concretas y efectivas como favorecer, promocionar y sostener para ejecutar una política cultural.

Presentamos ahora el Programa Ronda Cultural que comenzó a funcionar en nuestro país en el año 2014: “Ronda Cultural es el circuito libre y gratuito de Museos y Espacios Culturales Nacionales. A bordo de minibuses, con guías especializados, se emprende el viaje con el objetivo de conocer el patrimonio cultural y las diversas manifestaciones artísticas. A través de paseos, únicos y divertidos por los barrios de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, es posible descubrir los secretos de su historia, arquitectura y sus monumentos emblemáticos. Además, en cada parada se puede disfrutar de la amplia oferta de Museos y Espacios Culturales Nacionales.” Los últimos días de enero cerraron el programa y despidieron a sus 26 trabajadores. Sufrieron la misma suerte otros programas que dependían del Ministerio: quedaron fuera de los diversos proyectos más de 500 trabajadores de Cultura.

El cierre de estos programas se excusó en la optimización de gastos y recursos, fiel al estilo empresarial. Resulta obvio que no existe noción alguna de la importancia estratégica del sector ni mucho menos de sus posibilidades económicas. Según datos del SinCA (Sistema de Información Cultural de la Argentina) presentados en el Atlas Cultural del 2014 el PBI cultural registra valores nunca alcanzados: 3,8 % del PBI general del país: “El valor agregado de las actividades culturales aporta nada menos que el 3,8% del PBI, y genera, entre empleos directos e indirectos, más de 469 mil puestos de trabajo que equivalen al 2,9% del empleo total. En suma, el peso económico de la cultura supera en veinte veces a la pesca, tres veces a la minería y es una vez y media superior a la energía. (3)” ¿Por qué no seguir en este camino? Esto nos recuerda a la pancarta que días atrás, mientras Macri daba su discurso en el Congreso, se alzaba en el recinto donde decía: “El país no es tu empresa”. Las actividades culturales, por otra parte, tienen una doble condición: a su valor económico es necesario añadirle su importante valor simbólico, en tanto los “productos” culturales son portadores de identidad, valores y sentido.

Desde Brote tuvimos la posibilidad de entrevistar a Valeria Escolar (directora de programa) que, junto a Guillermo Mignini y Maia Pedroncini, integran el equipo de Ronda. Ellxs nos relataron cómo fueron estos meses desde que el Ministerio de Cultura cambió de gestión y cómo sigue su lucha pidiendo la continuidad del programa.

¿Cuál es la idea central de Ronda Cultural?
Valeria: Fundamentalmente generar el acceso a la cultura. Que la gente pueda acceder a los museos en tanto puedan empezar a verlos desde otra perspectiva, que se los puedan apropiar. En términos generales el museo aparece como un espacio que si no tenés los conocimientos específicos no vas a poder decodificar, que te aburre, es un espacio súper sacro que te expulsa. Entonces intentamos meterlo en un marco que sea divertido, didáctico, que sea cercano y para eso la propuesta era hacerlo parte de un paseo. A esto sumale la movilidad que disponíamos y además intentábamos que el museo pueda ser visto desde diferentes lenguajes artísticos, donde la danza, el teatro, la música están dentro y son parte de un relato.

Maia: Esto es importante para desacralizar el museo, al intervenirlo con bailarines con música, claramente aparece otro espacio.

Guillermo: Estos espacios son de todos, porque son nacionales, pero no se sienten de todos por todas estas barreras.

Valeria: Otro eje importante en Rondas es la formación de espectadores. A partir de generar el acceso estamos apuntando a formar espectadores que luego regresan a estos espacios; no solo mostrándoles el patrimonio de cada museo sino mostrándoles otros lenguajes artísticos.

Repasemos: Acceso a la cultura, desacralizar los museos, formación de espectadores y fomento de artistas emergentes. ¿Les parecerá poco a esta nueva gestión?

Una de las tareas más complejas que llevaba adelante Ronda era trabajar con elementos dispersos y con ligazones rotas (o a veces, nunca buscados), lo que dificulta la construcción de solidaridades fundadas en valores comunes. Ronda Cultural pudo pensar una estrategia para articular con diferentes Museos de la Ciudad de Buenos Aires que antes no tenían contacto alguno. Así lo cuenta Valeria: “Ronda es un Programa joven que estaba en su máximo apogeo. Empezamos con 8 museos (agosto 2013 se inscribe el programa-en febrero 2014 contratamos a las primeras personas-en abril 2014 prueba piloto) haciendo un trabajo participativo que es muy importante, ya que no existía esa articulación. Trabajo participativo de los museos en el programa de Ronda. Las artísticas inclusive se hacían con los Museos, construyendo el guión. Después del 2015 nos ampliamos a 17 museos nacionales, teníamos circuitos para personas con discapacidad, para escuelas, para adultos mayores y para público en general. Duplicamos los circuitos de escuelas, a mañana y tarde.” Pero esto poco importó a las nuevas autoridades del Ministerio de Cultura. Mediante la utilización de un término tan degradante como lo es la palabra “ñoqui” se justificaron los despidos. Valeria nos relató cómo sucedieron los acontecimientos:

Valeria: El 9 de diciembre nos suspendieron los Minibuses de parte del Ministerio de Planificación que ahora es Energía. Entonces nosotros empezamos a hacer la “escuela de guías”, un espacio de formación. Como los que integramos Rondas somos de distintas disciplinas, queríamos hacer espacios de capacitación, evaluación y un balance del año pasado para enriquecer el programa este año. El 20 vino una interventora del área de jefatura de gabinete. Le entregué la carpeta con todo el equipo, los datos, fotos y la información del tipo de contratación. Otra carpeta con el informe de gestión y todas las propuestas que tenemos para este año. Felicitó a todo el equipo y nos dijo que nos quedemos tranquilos de la continuidad. En diciembre suspenden los contratos de todos los monotributistas que ya habían firmado contrato con el Ministerio, entre ellos dos trabajadores de Rondas. Pero después les garantizaron a todos los tres meses por decreto a los que habían entrado en los últimos tres años.

Guillermo: Nos dijeron que nosotros íbamos a estar a prueba, que nos iban a entrevistar: esto nunca se dio.

Valeria: Nos encontramos en el 2016 sin minibuses, habían despedido a dos compañeros, no tenemos presupuesto, tenemos silencio de las autoridades. ¿Qué hacemos? Seguimos trabajando igual. Entonces armamos los paseos culturales caminados. En enero lo pensamos y en febrero lo íbamos a implementar. Con todo el apoyo de los museos, iban a hacer 4 paseos distintos donde las intervenciones artísticas incluso la íbamos a hacer nosotros. Yo todo esto lo estaba informando ante la cancelación de algunas reuniones que iba a tener, llamando todos los días por teléfono; nadie respondía. Nosotros empezábamos los paseos caminados el sábado 13 de febrero. Cuando asume Avelluto, manda un mail muy lindo diciendo que nos íbamos a afrontar a nuevos desafíos, que estaba muy interesado en conservar a todo el equipo. En el edificio donde estábamos nosotros nunca apareció, no tuvimos contacto con él. Miércoles 27 de enero el Ministerio de Cultura sube a su web los paseos caminados de Ronda Cultural, reconociéndolo como un programa del Ministerio. Viernes 29 de enero despiden a todo el equipo de Ronda Cultural.

¿Entonces después sucedió lo que vimos por TV: llegaron y la policía no los dejó entrar?
Valeria: Exactamente.

Guillermo: Estábamos en diferentes lados trabajando. Yo estaba en el Museo Mitre, me llaman y me dicen: venite al Ministerio que estamos todos despedidos.

Valeria: En las tres sedes centrales del Ministerio de Cultura había puesto listas, que nosotros entendíamos que eran los despedidos porque había una persona de seguridad en la puerta que no dejaba entrar a los que estaban en el listado.

Guillermo: En esa lista había 494 despedidos. Sumados a los del Kirchner y a los de monotributo que ya habían despedido, empezaron a llegar muchos más telegramas de despidos. Por eso a mí no me gusta decir que fuimos 500, son más, capaz son 600, nose. El número exacto se desconoce.

Para saber qué lugar ocupa la cultura en un gobierno es importante considerar el lugar que ocupa en el organigrama del Estado. Cuando Cultura tiene el rango de Ministerio significa que el/la titular del área ocupa un lugar en las reuniones de Gabinete y participa del diseño de las políticas de estado. Cuenta con un presupuesto propio. No olvidemos que durante la etapa kirchnerista (precisamente durante el gobierno de Cristina Fernández de Kirchner en el año 2014) la Secretaría de Cultura pasó a Ministerio de Cultura. Con estos despidos se está comprimiendo el Ministerio de Cultura. Recordamos lo que nos decía Valeria respecto a la demanda que tenían en Ronda Cultural: se habían ampliado de 8 museos a 17 en el último año, se duplicaron la cantidad de circuitos por día y pasaron a tener de uno a dos turnos por día de rondas.

Guillermo: Se dice mucho que es injustificada la cantidad de contrataciones realizadas en el 2015. Yo entré en febrero del 2015 porque el programa pasó de llevar 35 chicos por día a 70 chicos por día. Teníamos lleno hasta diciembre. Realmente el programa tenía que haber seguido por la demanda que teníamos.

Valeria: Respecto a las personas, además de crecer el programa, hace dos años lo que era una Secretaria de Cultura se transformó en un Ministerio y eso requiere, como mínimo, duplicar los recursos humanos para llevar adelante una política pública desde un Ministerio. Por Ronda pasaron más de 33.000 personas. Cuando arrancamos con los 17 museos nacionales el programa creció muchísimo. Lo que es importante destacar es que Ronda no se crea en ningún marco de militancia política respaldada por un partido. O sea, ningún partido político me pone en el lugar que ocupo sino que lo gané con mi trabajo. Inclusive dentro del mismo kirchnerismo tuvimos que ganarnos un espacio, fue mucho trabajo, mucha dedicación hasta poder construir algo grande. Una de las premisas de Ronda, en términos de construcción interna, tenía que ver con poder encontrar una forma distinta de gestionar en el Estado: armar un equipo apasionado que se sintiera parte del trabajo realizado. Una idea central es que todos lo que estábamos en el proyecto nos sintiéramos parte de esa construcción. Todos pasaron por entrevistas para encontrar a las personas indicadas que tuviesen esa pasión para construir este programa. Ellos (la actual gestión del Ministerio de Cultura) están buscando la ruptura, el desgaste, generar odio y violencia. Se amparan en la flexibilidad laboral que nosotros teníamos. Eso no es una justificación ni es una herencia del Kirchnerismo; había una flexibilidad laboral pero si viene un gobierno lo que tiene que hacer es realizar una evaluación pertinente y mejorar esas condiciones de contratación. Eso es una excusa para hacer daño, ellos no mejoraron eso; no mejoraron los contratos.

Las políticas ortodoxas impuestas por los estados neoliberales se han caracterizado por la aplicación de una disciplina fiscal rígida y por recomendaciones acerca de lo que se consideran “gastos no esenciales”. Se consideran esenciales los gastos a la salud y educación, los demás son considerados superfluos y entre ellos se encuentra el sector cultural. El gobierno macrista se enmarca dentro de esta corriente, priorizando la cultura “del espectáculo”, (tal como vienen realizando municipios como Tigre y San Miguel), por sobre toda política pública de inclusión para los sectores más desprotegidos. Por cultura “del espectáculo” me refiero a un proyecto caracterizado por la programación de dos o tres teatros principales, la realización de “megaeventos” gratuitos con figuras destacadas del campo artístico-popular (que puede ir desde Lali Espósito hasta el Chaqueño Palaveccino) que cuestan miles de pesos y son convocantes; como así también la puesta en valor de Centros Culturales o espacios históricos y prestigiosos que funcionan como las vidrieras de “la” gestión. Pero detrás de estas propuestas vive aquella idea elitista que se sintetiza con la frase: “yo tengo la cultura y la llevo a los barrios” (que se supone que no la tiene) o la presento mediante megaeventos gratuitos, por supuesto, así todos y todas pueden acceder.

Finalizando la nota queda la tristeza por lo sucedido en este último tiempo. Aunque con entereza para seguir acompañando a estos trabajadores en su lucha (la de todxs), en exigir al Estado que garantice mediante una política pública el derecho a la cultura de todo ciudadano. Actualmente desde el Facebook oficial de Ronda Cultural https://www.facebook.com/paseaconronda) mediante una carta abierta, el equipo dice que va a buscar los medios dentro de este panorama complicado para seguir funcionando: “Seremos autogestionados y vamos a necesitar todo su apoyo y acompañamiento para darnos fuerza e impulso en esta nueva etapa.” Mientras seguimos porque #laculturanoseachica.

(1) Disponible en: http://www.lanacion.com.ar/1867375-avelluto-justifico-los-despidos-en-cultura

(2) Disponible en: http://www.clarin.com/cultura/Final-coctel-acuerdos-culturales-Italia_0_1534047100.html

(3) http://www.cultura.gob.ar/sistema-de-informacion-cultural-de-la-argentina-sinca/

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