Puntos a la Cultura

Por Jose Luis Albornoz

La historia del programa Puntos de Cultura del Ministerio de Cultura

Días previos al lanzamiento de una nueva edición de Brote, y en vísperas a las elecciones legislativas, llegaba la noticia que los precandidatos del espacio político Cambiemos del municipio de Malvinas Argentinas realizaron una caminata y (su ya habitual) timbreo con el ministro de Cultura, Pablo Avelluto. Lo tuvimos cerca a Pablo, me hubiese gustado llevarlo al depósito del Multiespacio Cultural UNGS (lugar donde trabajo) y mostrarle las cajas con los instrumentos que están guardados, parados, silenciosos, desde el 2015 cuando el programa Orquestas y Coros del Bicentenario fue dado de baja. Si bien el programa dependía directamente del Ministerio de Educación, de más está decir la transversalidad del proyecto y la importancia cultural/educativa que tenía para la comunidad. Pero el paso de Pablo por el municipio fue veloz, como un turista de paso, dejando un par de fotos de recuerdo.

De aquellos días de orquestas, coros, Tecnópolis, centros culturales, industrias culturales y redes comunitarias solo queda la resistencia de lxs compañerxs que pudieron aguantar de pie los primeros golpes neoliberales. Dos años para ser exactos. Uno de los programas que continua, sostenido por su equipo de trabajo y sobretodo por las organizaciones que lo componen, es el llamado Puntos de Cultura.

¿Qué es Puntos de Cultura?

Es un programa creado de cara a la comunidad para acompañar proyectos culturales que llevan adelante organizaciones y redes comunitarias en el territorio nacional, tomando como modelo el programa Cultura Viva que funciona en Brasil.

Los puntos de cultura son organizaciones de la sociedad civil que trabajan en el territorio, con diferentes poblaciones, y que transforman la vida de sus comunidades a través de la cultura y el arte. Se trata de organizaciones con variados perfiles que pueden ser desde organizaciones formalmente establecidas (asociaciones civiles, jurídicas, mutuales, cooperativas) hasta comunidades indígenas, pero también organizaciones de base territorial que no estén jurídicamente constituidas por ejemplo, centros culturales, comedores, centros comunitarios, bibliotecas populares. No hace falta que tenga personería jurídica, sí un trabajo comunitario con el territorio que tiene que ver con mejorar las condiciones de vida de las personas en su territorio.

El Programa Puntos de Cultura es una iniciativa inspirada en el programa brasileño Cultura Viva, creado en 2004. En Argentina el programa comenzó en el año 2011 y se adaptó a las necesidades locales pero con ideas similares: trabajar con poblaciones vulnerables a través del arte y la cultura, teniendo como objetivo la inclusión social, la difusión de sus expresiones culturales y el empoderamiento ciudadano.

En ese sentido, Puntos de Cultura tuvo como propósito la creación de la Red Nacional de Puntos de Cultura y el fomento de las iniciativas socioculturales desarrolladas en todo el país, a través del apoyo económico pero también técnico, y organizando una serie de actividades como encuentros regionales y nacionales, intercambios de experiencias, compra de equipamiento, envío de otras actividades del Ministerio a los puntos de cultura, etc. Dentro del programa se pone el foco en el intercambio entre las mismas organizaciones, una de las mayores riquezas del programa es generar el marco para compartir saberes y experiencias.

Actualmente, la Red Nacional de Puntos de Cultura de Argentina cuenta con más de 650 organizaciones que se dedican a potenciar sus desarrollos artísticos, comunicacionales, productivos y de valoración de la identidad nacional.  La quinta convocatoria del programa estuvo abierta desde el 11 de mayo hasta el 2 de junio de 2017 y los números fueron más que satisfactorios: Se presentaron 354 proyectos en total. La región con más proyectos presentados fue Capital Federal (con 90 proyectos) seguida por el Gran Buenos Aires (con 94 proyectos). Más abajo quedó Córdoba (26 proyectos) y por Santa Fé (20 proyectos). Para los responsables del programa esto responde a cierta lógica: “en Bs. As. encontramos una mayor densidad demográfica y una mayor cantidad de organizaciones existentes, lo mismo sucede en otras ciudades grandes”.  Conozco el trabajo que realiza el equipo de Puntos durante al año y sobretodo antes de cada convocatoria para capacitar a las organizaciones en la presentación de estos proyectos, pero aún así me pregunto, y más viendo los números, si estos esfuerzos son suficientes para que las organizaciones de base de distintas regiones puedan acceder al programa.

Sin duda existe en Capital Federal, Gran Buenos Aires y otras grandes ciudades organizaciones que tiene más fácil acceso a la información y muchas son habitué de estas convocatorias y en contraposición muchas organizaciones que funcionan en pequeños pueblos les cuesta mucho presentar papeles y acceder a financiamiento estatal. Para atacar esta problemática, el equipo de Puntos organiza en distintos momentos del año capacitaciones en gestión y presentación de proyectos, en distintas regiones del país. También es importante destacar la simpleza de los formularios a completar por las organizaciones. Creanme que es así; muchas organizaciones sociales y de base accedieron por primera vez a una ayuda del Estado por intermedio de Puntos de Cultura.

El acompañamiento estatal para estos procesos sociales y grupos que militan por un mundo mejor desde la cultura es fundamental. Las organizaciones que integran el programa Puntos de Cultura desde su creación saben bien lo que significa contar con este apoyo.

Por nuestros derechos

En diciembre de 1948, la ONU promulgó la Declaración Universal de los Derechos Humanos. La misma consta de 30 puntos, entre los cuales voy a mencionar dos:

-Toda persona, como miembro de la sociedad, tiene derecho a la seguridad social, y a obtener, mediante el esfuerzo nacional y cooperación internacional, habida cuenta de la organización y los recursos de cada Estado, la satisfacción de los derechos económicos, sociales y culturales, indispensables a su dignidad y al libre desarrollo de su personalidad.

-Toda persona tiene derecho a tomar parte libremente en la vida cultural de la comunidad, a gozar de las artes y a participar en el progreso científico y en los beneficios que de él resulten.

El programa Puntos de Cultura responde a una idea de cultura ligada a la inclusión y la garantía de derechos. Democratizar la cultura y poner al alcance de todxs los medios de producción es una premisa que todos los programas estatales debían cumplir.

Celebro la continuidad de este programa, aplaudo la decisión política de sostenerlo. La batalla cultural no está pérdida por personas y organizaciones con las que trabaja Puntos de Cultura, que en sus distintos espacios luchan día a día por un mundo mejor.

Que los puntos tapen todo el mapa nacional, que la red nos alcance a todos.

Print Friendly, PDF & Email