Leo Maslíah

Por María Sol Guarino

El 21 de octubre brindó un concierto en “La Herrería Teatro” el multifacético compositor, pianista, cantante y escritor uruguayo.

Maslíah maneja un repertorio que va desde composiciones instrumentales, hasta canciones que narran historias inverosímiles, absurdas, o tan reales y actuales como “Panamá Papers”. Cada una de ellas es muestra de su virtuosismo, tanto en la composición como en la interpretación. Su voz, sin altibajos, no por ello es monótona. Su rostro, inmutable, no por ello es inexpresivo. Destaca por su originalidad y escapa a toda clasificación.

Luego del concierto, iniciamos un intercambio por correo electrónico en el que, entre preguntas y respuestas, hubo varias posdatas e idas y vueltas de lo más interesantes y, en mi caso, formativas. Aquí les comparto el resultado:

– En muchas de tus canciones, se da una apropiación de obras clásicas, reinventadas a tu manera. Me gustaría que me cuentes acerca de este recurso.

En el mundo occidental desde hace muchos siglos las creaciones musicales de alguien se versionan con gran variedad de criterios y una infinita gama de grados de libertad; también existen muchísimas obras escritas partiendo de un tema (acá no uso “tema” como sinónimo de “canción”, como es común en la actualidad, sino con el sentido que tiene en música) que ni siquiera son versiones. Mis trabajos sobre músicas de otros autores están abordados de maneras bastante diferentes, pero ninguna de esas maneras es original, todas son cosas habituales en distintos campos de la música.

– La ironía y el humor son recursos presentes en muchas de tus letras, ¿qué papel juegan para vos?

No tomo eso como recurso ni le asigno ningún papel específico, del mismo modo como no considero la nota re bemol como un recurso ni puedo especificarle un papel genérico dentro de mis composiciones.

-La parodia puede ser una burla maliciosa o un homenaje del discurso que le sirve de soporte. Rescato un comentario de Pablo de Santis sobre el trabajo literario de Fontanarrosa: “Su arte se sostiene porque ama lo que parodia; no se burla con odio, no se burla para señalar su insignificancia. La risa rescata a esos lenguajes como a tablillas enterradas de mundos perdidos.” Cuando, por ejemplo, le sumás letra a oberturas de Bach, o a una disonante composición en la que parodias a la misma música contemporánea y a quienes la componen; o adaptas el argumento de “La metamorfosis” de Kafka en forma de canción, ¿Cómo te vinculas con esos discursos? ¿Te sentís más cerca del homenaje o de la burla?

No tengo una respuesta genérica a eso ni puedo avalar las cosas que das por sentado que hago en los trabajos aludidos… Por ejemplo, ¿qué te hace pensar que le “sumo letra” a algo en la canción titulada “Contemporáneo”. No es así. No te puedo contestar cómo me vinculo con la primavera en relación a que en cinco obras cuyas letras contienen esa palabra y en otras dos cuyas letras no la contienen se encuentre la nota do sostenido. Si excluís de los trabajos aludidos la canción “Contemporáneo”  entonces creo que hay que tener en cuenta que una  gran parte de las obras artísticas que contienen o reelaboran otras preexistentes no son homenajes ni burlas ni parodias. Por ejemplo, las variaciones de Beethoven sobre un tema de Diabelli, o la presencia de la canción “Frère Jacques” (cambiada de modo) en el segundo movimiento de la primera sinfonía de Mahler, o la versión de Artaud de “El monje” de Lewis, o las fantasías de Liszt sobre temas de las óperas de Wagner, o la versión de Gardel y Lepera del poema “El día que me quieras” de Amado Nervo, o la versión de Charly García del himno nacional argentino, o la versión en dibujos animados de Walt Disney del cuento “La cenicienta”. Salvo que consideres que “homenaje” es todo lo que, en la obra de una persona, hace referencia a la de otra, por el hecho de que no pueda no incluir un reconocimiento a esa otra obra, pero en ese caso la pregunta sería tautológica. Yo creo que ni siquiera los discos o espectáculos que se llaman “homenaje” (como “Tribute” de Keith Jarrett) (aunque por estos lados en vez de “homenaje” muchos dicen, equivocadamente a mi entender, “tributo”) tienen una intención primordial de ser un homenaje. Son cosas que se dicen a partir de algo dicho por otro, pero la gama de los tipos de decires tiene una infinidad de posibilidades además de la del homenaje o la de la burla.

– En relación a la industria cultural, quisiera saber cómo llevás adelante la producción, distribución, las presentaciones en vivo, etcétera ¿Es a través de alguna productora, agentes, o se da de manera independiente?

Bueno, yo abordo distintas áreas de lo artístico y algunas tienen cruces con esas cosas que decís y otras no. En cuanto a presentaciones en vivo del tipo de la de La Herrería, en algunos países (Argentina, Chile, España) y en algunas épocas tuve representantes pero hace varios años que me manejo solo, más allá de que a veces me contacte alguna productora para un concierto específico.

En cuanto a discos hace varios años que edito con el sello uruguayo Perro Andaluz, que desde el año pasado accede a Spotify, Youtube y otros medios de ese tipo a través de un sello argentino que se llama Los Años Luz, que también sacó en CD mi disco “Luna Sola”. Los últimos años en que existió en Montevideo la orquesta llamada La Orquestita, en la que yo tocaba y escribía los arreglos, hubo una productora o mánager, que también produjo la puesta en escena de tres obras mías de teatro (también en Uruguay) y algunas otras presentaciones musicales mías de otros tipos, pero el año pasado se fue vivir a Chile. Me produjo un concierto en un teatro de Santiago a principios de setiembre.

-Por último, si querés contame en qué estás trabajando ahora: ¿la grabación de  algún disco o edición de algún libro en proceso? ¿alguna gira que se avecina?

Ahora estoy ensayando con un baterista y un bajista para un ciclo que vamos a hacer en un bar de Montevideo en noviembre. Y desde hace más de un año estoy trabajando en la grabación de dos conciertos para piano y orquesta que compuse en 1996 y 2006. Puede que a fin de este año salga un disco hecho a partir de una grabación (monoural y muy precaria) de un concierto que hicimos en Montevideo en 1984 con Andrés Bedó. Y creo que en abril del 2017 va a salir en Argentina un libro que salió en Uruguay hace tres años, que se llama “Fábulas, parábolas y paradojas”, con ilustraciones de Pedro Strukelj. Lo saca la editorial uruguaya Criatura.

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