La odisea argentina: “El dia que prohibieron el asado”

Por Sofía Santángelo

El sábado 25 de Junio se inauguró en el Multiespacio de la Ungs el ciclo de cine de horror fantástico “Sarmiento Sangriento”. Fue ahí donde me encontré con Gonzalo Duro, director de “El dia que prohibieron el asado” largometraje que puede ser catalogado como distópico-bizarro. Aquí el resultado de este encuentro.

Si analizamos la definición, distópico es lo contrario de utópico y se refiere a un mundo futuro en el que básicamente existe el caos. En el film esta situación se presenta en el 2051, año en que se prohíbe el consumo de carne, tras las constantes protestas de grupos radicales veganos, los cuales finalmente se convierten en zombies que atacan a la resistencia, organizada por aquellos que están a favor del consumo. La historia gira en torno a la odisea de cuatro hombres que forman parte de esa resistencia y deciden emprender un viaje a Ítaca, ciudad en donde se cree que existe el último puesto de choripanes. El tinte bizarro no solo se observa en la temática del contexto planteado, sino también en los personajes que dan forma al relato, con perfiles y características grotescas llevadas al extremo.

La película es valiosa (a mi parecer) porque contiene múltiples referencias culturales a lo largo de sus escenas: Ítaca es la isla a donde debe llegar Ulises, héroe por excelencia en los poemas épicos de Homero; el presentador de la historia se llama Alfredo Hitchcock, en homenaje al gran director inglés; hay citas de films de culto como “Soylent green” y hasta se puede apreciar durante unos minutos la marcha peronista en 8 bits.

Con el propósito de saber cómo un director independiente y con pocos recursos (tanto económicos, como técnicos) llega a este tipo de producto, entrevistamos a Gonzalo, enfocándonos principalmente en su formación y en la realización del film.

¿Dónde estudiaste cine?

Empecé a estudiar cine en el IUNA, pero al poco tiempo dejé la carrera; hice muchos cursos en el Centro Cultural Rojas, creo que mi formación más rígida fue ahí. En el curso de dirección de cine tenías que hacer trabajos prácticos de dirección de actores, puesta de cámaras, etc. y la segunda parte del curso era realización específicamente, vos ibas y hacías un corto y los profesores oficiaban de productores.

¿Quienes trabajaron en la realización del film? ¿Fue a través de una productora?

La verdad que la productora soy yo, realicé la película a través de un financiamiento personal, no hubo sueldos. En la producción me ayudó Paula De Apellaniz, Milton Cañete. En dirección estaba Sofía Caracotche, Martín Fox Douglas, que también me ayudó en el montaje, fue como mi mano derecha, mi consiglieri, porque estaba ahí casi todo el tiempo aconsejándome en todo; en dirección de arte estaba Belén Vega y Florencia Ramundo, de cámara hizo un montón de gente.

¿En dónde se realizó el rodaje?

Los exteriores son en ciudad universitaria, que de costado tiene un bosque. Igualmente hoy en día recomiendo que no lo usen más porque ya se usó demasiado.

Claro… es el mismo escenario en todas las películas. ¿Por qué elegiste hacer una película con tinte bizarro?

Porque fue de la única forma en que la pudimos hacer, yo creo que si hubiésemos tenido el triple de presupuesto hubiera salido mejor todavía, no tan bizarra. Si bien la idea va por ese lado, yo creo que bizarra puede ser la idea pero no el modo. Me parece que el modo es lo que nos salió, el bajo presupuesto no es a propósito, no nos quedaba otra, la escena de la animación de los tiros, es animación porque jamás podríamos haber hecho una con tiros de verdad.

¿Cómo se te ocurrió la temática de la película?

La respuesta nunca me termina de satisfacer porque son cosas que yo vengo pensando hace mucho sobre todo el tema de la prohibición, estoy en contra de las máximas, creo que siempre la idea de solucionar los problemas es prohibiendo.

¿Cuáles son tus influencias?

Me gusta ver de todo. Me dieron ganas de hacer cine con las cosas que vi de adolescente: Tarantino, Alex de la Iglesia. Pero al mismo tiempo, cuando empecé a escribir el guión pensé que tenía que hacer escenas de tiros, entonces busqué las mejores películas de ese estilo y de ahí fui sacando ideas.

Por último, ¿Qué les dirías a aquellos que hoy en día quieren realizar una película?

Yo creo que cada película es un traje hecho a medida, cada proyecto necesita su propia estrategia para llevarse a cabo, algunas películas valen más por su fotografía, otras más por el guión. Les diría que sigan su instinto y que no se casen con ninguna ideología, que piensen que hoy en día lo único que se necesita para hacer una película es una cámara e ideas, no solo en cuanto a un guión desopilante, sino a un contenido, una película puede ser “aburrida” pero tal vez te transmite un montón de cosas, como por ejemplo las de Lucrecia Martel, que es mala palabra en el cine under y a mi ella me encanta. No hay que tomar al público por estúpido porque eso lo hacen los gringos desde arriba, con su bajada de línea ideológica. Nosotros tenemos herramientas, podemos filmar hasta con cámaras de fotos, mucho más baratas a comparación del fílmico; tenemos internet, tenemos proyector en una universidad, tenemos muchas cosas. Lo único que queda es eso, que no se hagan los boludos, porque es más fácil que antes, solo se necesitan ideas.

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