Espacio Tutuca – Una apuesta al arte independiente

Por Nazeli Agüero y Lucía Sordini

En los últimos años, la oferta cultural de la región del Conurbano Bonaerense ha ampliado su público y, en especial, se ha diversificado. Esto contribuyó a la emergencia de espacios independientes, impensados tiempo atrás, que se caracterizan tanto por la originalidad de sus propuestas como por su compromiso social con la zona de la que forman parte.

En este contexto surge en Don Torcuato, en el año 2013, Espacio Cultural Tutuca. Ezequiel García Faura, de 29 años, es quien coordina este espacio, que tiene por objetivo fomentar el arte local e independiente. Nos acercamos a él, curiosas por conversar sobre la identidad de este proyecto.

Ezequiel, eras estudiante de ingeniería y hoy sos el coordinador de Espacio Tutuca. ¿Cómo fue esa transición?
La transición fue algo caótica. Soy técnico electrónico, estudié en un colegio industrial y toda mi vida supe que quería estudiar ingeniería electrónica. A los dos años de estar en la carrera, me empecé a volver loco de lo abstracto de la matemática y la física. Además, me dedicaba a dar clases de matemática. Necesitaba descomprimir tanta carga de contenidos y hacer una actividad completamente distinta a lo que estaba estudiando.

Fue así que hablando con un amigo, decidimos empezar teatro. Así fue como empezó todo. A fin de año hicimos muestra y quedé fascinado con el teatro, ese mundo del cual no conocía nada. Pude descubrir un espacio donde me pasaban cosas, donde me podía expresar. El trato cálido de mis compañeros y el trabajo con el público despertaron mi atención.

Un día, pasados dos años de estar estudiando teatro, vi un espectáculo de payasos en una plaza. Noté que no eran payasos clásicos. Al terminar el espectáculo, me acerqué a ellos y les pregunté: “¿Qué es lo que hacen ustedes? Tienen algo diferente de lo se acostumbra a ver”. Uno de ellos me respondió: “Lo que hacemos es clown”. La idea me entusiasmó. Al poco tiempo, empecé a tomar clases, en paralelo con las de teatro.

Así empezó la travesía de este cambio, un proceso interno largo marcado por la disyuntiva de apostar por lo seguro o por lo que realmente me apasionaba. Un verano, luego de cuatro años, decidí interrumpir mis estudios de ingeniería y dedicarme por entero al mundo del teatro.

Siempre tuve las ganas de abrir un centro cultural. Era un sueño, algo que siempre quise. Empecé a concurrir a espacios culturales para ver cómo se manejaban y qué cosas necesitaban. Además en Don Torcuato, si bien el municipio tiene algunas propuestas, no había ningún espacio cultural que sea independiente. Entonces me reuní con amigos y artistas, les conté la idea y comenzamos a movernos para gestionar el espacio.

Un día, caminando por el centro de Torcuato, vi un local que me encantó. Ese que hoy por hoy se llama Espacio Tutuca. Ya cumplimos dos años y estamos felices por los logros alcanzados.

Se autodefinen como “Espacio Cultural Tutuca, Laboratorio Artístico de Creación” ¿A qué se debe el nombre?
Laboratorio artístico refiere a un espacio de exploración donde se mezclan muchas disciplinas: hay clases de circo, guitarra, swing, clown, yoga, stand up, fotografía, entre otros. Se trata de una conjunción de varias disciplinas. No es un instituto formal: la gente que convoca es diversa. Hay quienes se acercan por curiosidad, en busca de una actividad física o recreativa. También están los que vienen con la intención de formarse exclusivamente en una disciplina.

Además de los talleres que brindan, los segundos sábados de cada mes hacen varietés. ¿Con que se encuentra el espectador al llegar al evento?
La palabra varieté es una palabra francesa que significa “variedad”. Es un término muy instalado en capital. Se trata de un espectáculo en donde participan artistas que muestran una pequeña rutina de su disciplina. Esta rutina, de diez o quince minutos de duración, puede incluir cantantes en vivo, acrobacia aérea, stand up, un número de clown o teatro. Por ejemplo, en la varieté del último mes se presentó un artista que realizó un show de burbujas gigantes. La varieté consiste en eso: la unión de entre cinco y seis artistas que nos juntamos con el fin de mostrar un espectáculo de una hora, en el que la gente ve una variedad de diferentes disciplinas y cada uno muestra su parte.

¿Cuál es tu visión sobre la producción cultural de la zona?
Mi visión es que están naciendo muchos espacios artísticos, creo que se está formando algo importante. Aunque, si bien hay muchos artistas, estamos desarticulados. Nos une el entusiasmo de que el arte independiente, fundamentalmente en Don Torcuato y zona norte, se movilice más. Las ganas están, nos falta pensar proyectos juntos.

Pienso que hoy en día, en el espectador, hay un mayor acercamiento al arte independiente: asiste a talleres, muestras y otros eventos culturales.

Justamente, este año nos juntamos tres espacios de Don Torcuato: Espacio Ayni, Centro Cultural Semilla -que abrió hace poco- y Espacio Tutuca, para intercambiar opiniones sobre este tema. Un proyecto a realizar es un festival artístico local y multidisciplinario, con el aporte del Teatro Hindú Club. Planeamos una reunión este año, para conocernos más y pensar el evento en función de esto.

Y específicamente en Espacio Tutuca ¿Qué proyectos tienen a futuro?
En principio, queremos trabajar más en ofrecer espectáculos. En especial para niños, ya que hay una gran demanda local. También fomentar que otros artistas se sumen al proyecto. En cuanto al lugar, por ahora estamos muy cómodos. Aunque, más a largo plazo, nos encantaría mudarnos a un espacio más grande.

Por último, les compartimos una reflexión final:
Espacio Tutuca es un ejemplo de espacios culturales autogestionados y ubicados en la zona del Conurbano que tienen la iniciativa de abrirse camino respecto de instituciones de carácter más formal, enriqueciendo así la oferta cultural local. Estos crecen basados en una amplia y sólida red de contactos y se acercan a su público desde propuestas originales, promoviendo el arte como motivo de encuentro.

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