Entre pitadas

Por Malén Pessina

Hoy me prendí un pucho y empecé a pensar en vos.
Como si uno fuera consecuencia del otro.
Lo cierto es que pensé en vos. O en lo que en mi cabeza sos vos.
La verdad es que no te conozco.
No sé si existís.
Pero me encantas así, inexistente.
Me encanta comparar a todos los pibes con los que salgo con vos,
porque sos un producto de mi cabeza.
Y obvio que vas a ser perfecto.
Y obvio que te voy a amar siempre.
Porque no existís fuera de mi cabeza, porque sos sólo mío ¿entendes?
Y te puedo cambiar la forma las veces que yo quiera,
dependiendo de con qué actor me enganche.
Y puedo cambiar nuestra (mi) historia.
Lo cierto es que te voy a amar siempre. Y vos a mí, porque yo quiero.
Por ahí sos la imagen de mi autoestima.
Por ahí en realidad vos no me queres y yo te obligo.
Por ahí existís porque necesito con desesperación que alguien me quiera.
Por ahí escribí esto con la excusa de hablarte.
Nunca fumé.

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