Del Cemento Brotan las Flores – Entrevista a Osqui Guzmán

Por José Luis Albornoz

En el corazón de Almagro (CABA), una pareja de artistas está de estreno: la obra de teatro “La Amiga Invisible” se presenta por primera vez en La Casona Iluminada (Av. Corrientes 1979) en el marco de la séptima edición del Ciclo Teatro Bombón. La pareja de artistas es Osqui Guzmán y Leticia González de Lellis y la sencillez de ambos asombra.

Lo que me convocó a la casa de Osqui, en esta oportunidad, fue la presentación de la obra “El Bululú” (estrenada en el 2010) que se presentó en el Auditorio de la Universidad Nacional de General Sarmiento el pasado 15 de octubre.

De padres bolivianos y muchas horas en el taller de costura familiar, Osqui Guzmán asombra en el escenario con su magnífica actuación: sus movimientos clownescos, sus cambios de registros y escenografía minimalista. Así como en cada una de las presentaciones, “El Bululú” fue ovacionado de pie, también en la UNGS* y se generó el mismo agradecimiento. Al grito de “Ossquiii, Osquiii”, la obra se despidió de su público en medio de una oleada de aclamaciones. Mi intención es dar cuenta del encuentro que tuve con Osqui, rescatando lo más importante (a mi criterio), en el cual se puede ver su humildad pero también su mensaje contundente: “Se demuestra el amor por esta profesión profesando un estilo de vida, una ética y dedicándole a la actuación mucho trabajo.”

Osqui, ¿de qué va “El Bululú”?
Osqui: El Bululú es un personaje de la historia del teatro español. En la Edad Media, se prohibió el teatro en Europa y las compañías de artistas se hicieron itinerantes. Una compañía de más de quince actores se llamaba farándula. Una compañía de dos actores se llamaba Ñaque. Los nombres variaban según la cantidad de actores y la compañía de un solo actor se llamaba Bululú. Ese artista hacía las voces de todos los personajes. José María Vilches** retoma este personaje y arma “El Bululú”, en el que representaba textos clásicos de Lope de Vega, Cervantes, los poemas de Lorca, Quevedo, etc. Yo escucho el disco grabado del espectáculo “El Bululú” de Vilches y me queda grabado en la memoria. Mi Bululú conmemora la obra de Vilches mezclándola con mi historia personal.

Cuando con mi mujer estábamos creando “El Bululú” encontramos una entrevista que le hicieron a Vilches y él decía que hizo “El Bululú” en homenaje a sus dos patrias: la española, su lugar de nacimiento, y la argentina, país que lo adoptó. Entonces eso nos dio el pie para hacer “El Bululú” en conmemoración a mis tres patrias: la española de la cual es Vilches, la argentina, a la cual pertenezco yo, y la boliviana a la cual pertenecen mis padres. Mientras yo cosía a máquina en el taller de mi vieja recitaba poesía del ciclo de oro español. Así surge “El Bululú”.

La obra “El Bululú” te llevó por todo el país. ¿Podés notar algunas diferencias entre el público de las provincias con el de Buenos Aires?
Osqui: El público de las provincias es mucho más festivo; el público de Buenos Aires espera, no compra de una. No va a festejar, va a organizar su cabeza en torno a lo que está viendo. Es más desconfiado, no le gusta que le vendan un buzón, porque ama el teatro y cuida ese amor con recelo. Cada vez hay más actores, más teatro. Del cemento brotan las flores. En contraposición a lo que es la ciudad, una selva de cemento en la que estamos alienados, la noche, en el teatro nos permite una escapatoria a eso.

En cambio en el resto del país ir al teatro es una fiesta, es un evento social donde la gente se junta en el hall y hablan mucho. Es un encuentro. Te encontrás con los artistas, con la obra. Esa es la diferencia, acá estamos más acostumbrados al desencuentro.

¿Cómo ves el teatro independiente?
El teatro independiente se trata de que cueste. Cuesta por muchas cosas que no tienen que ver con el dinero, yo nunca pedí subsidio. Hay un trabajo extra que tenemos que hacer en torno a la creación. Es acostumbrarse a trabajar con lo que sobra. El independiente está mucho más atado al trabajo de campo, tiene que ver cuál es el momento de sembrar y cuál el de cosechar; no hay que dejar de preparar el terreno, armar la obra, no hay que parar de ensayar muchos meses e investigar una sola escena.

El sistema es productivo, el sistema te dice: “produce”. Entonces lo productivo le gana a lo artístico. En el teatro independiente debemos pensar más en lo artístico. Ligar el trabajo independiente al financiamiento es un absurdo. Yo siempre me arreglé con lo tengo, de eso se trata. Ser independiente es usar lo que sobra, la basura, las historias que a nadie le interesa.

Tenés que ser actor, gestor cultural, productor… . Todo es volver al camino del teatrista, esa es en la que yo estoy, el trabajo me llevó a esto. Hablando con Kartun*** le decía que tengo ganas de escribir, producir, actuar y me dice, “estás volviendo al camino del teatrista”.

Y da mucha satisfacción llegar a la obra final después de haber atravesado todo ese camino…
Si llegás, sí. (Risas) si no llegás también (risas). Muchas de las cosas que ensayé se hicieron, otras no. No logran ver la luz y también estuvo bien. Kartun me contaba que él escribe, escribe y no termina muchas obras, pero están ahí. Porque ese trabajo es cosechar para el día de mañana, uno aprende de eso. Los artistas independientes tenemos que ser como José María Vilches que se recorrió todo el país en un autito.

Es bueno eso que se desprende de tu discurso que el ser independiente conlleva mucho trabajo. Y no es ser improvisado.
Yo tengo una preparación académica dentro del conservatorio de arte dramático y después estudié acrobacia, canto, intento hacer estudios análogos a la actuación. Música por ejemplo. Todo sirve. Creo que hay que amasar la propia historia, sin pretender recompensa porque sólo eso florece. El amor por la profesión es profesar un estilo de vida, una ética. Siempre que trabajo no me voy por otro camino, invierto el tiempo. Después ese tiempo puede ser un barquito de papel que tiré al mar o a la alcantarilla, pero fue producto de mi trabajo. Queda en el cuerpo, lo que se trabaja no se va; va a llegar un momento en que lo necesitás, siempre pienso en aquellos actores que les llega un reconocimiento donde brillan pero al no estar preparados se apagan. En cambio, aquel que se preparó antes, ese momento de brillo es una estación más de las que vendrá porque puede sostenerse.

La Ley Federal de Culturas tiene estado parlamentario, la Ley del Actor se acaba de aprobar, ¿qué opinión te merecen esas políticas culturales que bajan del estado?
Sensacionales. Me emocionan muchísimo, no lo podía creer. Yo vengo de la costura, mi vieja estuvo en blanco para jubilarse y sé lo importante que es para un trabajador eso. El hecho que uno pueda elegir jubilarse después de toda una vida de trabajo me parece importante, que los actores estemos reconocidos dentro de ese derecho es algo emocionante. Los actores siempre fuimos un cero a la izquierda en los planes de la sociedad.

La actividad cultural y artística sigue creciendo; La Universidad Nacional de General Sarmiento, con mucho trabajo, puede darse el lujo de brindar un espectáculo como “El Bululú” con las condiciones técnicas que requiere la obra y de forma gratuita.
Es que eso se logra porque hubo gente en estos espacios públicos que gestionó y muy bien. Durante años la gestión fue una palabra vacía, ser gestor era ser un chanta: el tipo te cobraba por contactos. Un verdadero gestor como los que aparecen ahora construye, amolda planes, piensa, para que las cosas se hagan. Entonces esto se ve. Yo creo que realmente con la salida de Cristina, termina un momento de nuestra historia política importante. Sea Scioli, sea Macri, va a comenzar otro momento. Cristina y Néstor fueron los gestores de un movimiento político, social, económico, cultural y legal, todo. La manera que creció la actividad cultural en el país, no solo en Buenos Aires., es increíble. Cada lugar donde voy la gente está feliz, porque las cosas crecen. Contra eso sobran las palabras.

* Universidad Nacional de General Sarmiento.
** José María Vilches (1935, España – 1984, Argentina): reconocido actor, recitador y director español que, radicado en Argentina, intervino en grandes éxitos para televisión, cine y teatro.
*** Mauricio Kartun: Dramaturgo y director de teatro argentino.

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