Pasatiempos de ayer y hoy

Por Carolina Amarilla

El sábado anduve por Parque Rivadavia, fui a retirar un libro que compre por internet, el día estaba lluvioso, bastante feo como para dar un paseo, sin embargo había gente, algunos con el mate y otros dando vueltas con su perro. En una de las esquinas del parque me llamó la atención una concentración de gente, alrededor de unas 50 personas amontonadas, algunas hablando entre sí, otros con la mirada atenta a su alrededor. En la lejanía pensé que era una zona libre de wi-fi (?) pero cuando me acerqué vi que varias personas estaban con un papel en la mano, una especie de grilla con algunos números tachados y otros no. Pero había algo más: figuritas…

Por el mes y año en el que estamos, algunos podrán imaginar a qué figuritas me refiero y cuál es el álbum que se intenta llenar: “Álbum Panini Mundial Rusia 2018” en realidad a mí ni se me cruzó por la cabeza ese suceso -lo malo de no tener cable es no poder ver las placas de Crónica contabilizando los días que restan para el Mundial- en fin, mi asombro fue similar al que siento cuando abro la factura del gas y de la luz (aunque eso en realidad no es asombro, sino pánico).

Los que participaban de ese intercambio en el parque eran en su mayoría hombres de entre 30 y 40 años, acompañados de menores, supongo, sus hijos. El entusiasmo por encontrar “las figus que faltan” era sin dudas más notorio en los rostros de los adultos que de los niños, seguramente más de un padre fue al encuentro para “acompañar” a sus hijos pero me parece que la cosa era al revés, como cuando vas al cine a ver una peli “para chicos” y pedís prestados sobrinos ajenos para no pasarla tan mal en la fila. Pero no descarto que coleccionar y llenar álbumes es una práctica que se transmite de generación en generación. Por supuesto nada es producto del azar, todas esas personas no estaban allí de casualidad, resulta que investigue en “feisbut”- todo muy serio- y hay una serie de grupos organizados y una fanpage “Intercambio Figuritas Panini Mundial Rusia 2018 Argentina” (cada país tiene su página, incluso los hermanos bolivianos que no participan de un Mundial desde el ’94 #datodecolor) encargada de la convocatoria a la cita de intercambio, en su mayoría por la zona de Caba y alrededores.

Pasado el fin de semana, compartí el episodio con mis compañeros de trabajo y resulta que a sus hijos, entre 7 y 12 años, les encanta llenar álbumes y no dejan pasar un día sin pedir el sobrecito prometido de figuritas diario, el álbum del Mundial no es la excepción. Toda esa situación me hizo recordar la satisfacción que me producía de chica completar un álbum, satisfacción que duraba unos… ¿diez minutos? hasta que mi foco de atención pasaba a otra cosa. También recordé la cantidad de veces que uno iba al quiosco del barrio o a todos los quioscos que pudiese para conseguir “la que faltaba”, y el paquete de cinco figuritas que traía tres repetidas o las mismas que el paquete anterior, ojala hubiese existido feisbut en esas épocas…

Me sorprendió de forma positiva que hoy por hoy, con el uso excesivo de tecnología – los más chicos se crían con una pantalla en sus manos y hasta manejan aplicaciones mejor que uno- pasatiempos como éste, de la era analógica, sigan tan vigentes. A raíz de este episodio me puse un poco al día y resulta que los más chicos también juegan a la bolita en el recreo y a dar vuelta cartas/figuritas, me dicen por cucaracha que se ese juego se llama “tapadita” que tiene una técnica para ser un capo en eso. En fin, si a nadie le asombra al menos un poquito que hoy se sigan llenando álbumes, y se generé todo una movida/logística en torno a eso entonces marche un F5 para mí y esta pseudo nota se autodestruirá luego de finalizada su lectura.

Que las hay las hay: mujeres en el metal

Por Paula Perrone | Foto: ew.com

Cuando pensamos en el Heavy metal no solo pensamos en el sonido de guitarras distorsionadas, baterías de doble pedal y bajos con sonido fuerte y denso, pensamos también en el color negro, la rudeza, la fuerza y la agresión. Características que se asocian al hombre y la masculinidad. ¿Cómo se incorpora en este mundo la mujer? Para dar respuesta a este y otros interrogantes contactamos a Noelia Adamo que investigó sobre “Mujeres y Heavy Metal” como colaboradora en el Grupo de Investigación Interdisciplinario sobre Heavy Metal Argentino (GIIHMA).

El metal ha sido, y en muchos aspectos es, un territorio masculino. Hay pocas mujeres en los escenarios del rock pesado y los grupos compuestos por mujeres parecen ser todavía algo exótico o poco frecuente. Desde sus orígenes el metal se plantea como una música por y para hombres de la clase obrera. La cultura ha ido construyendo una imagen de esos hombres: como rudos, fuertes, contestatarios, agresivos, decididos. Estas características estereotipadas se imprimen también en la propuesta musical.  ¿Es la imagen estereotipada que propone el heavy metal la que desaloja de este terreno a la mujer? ¿Cómo es la introducción del género femenino en este mundo de mayoría masculina?

Noelia: Son muchos los factores que hacen de la irrupción femenina en los escenarios del metal, un fenómeno tardío dentro de la historia de la escena. Si bien por un lado el estereotipo existe, no creo que actualmente sea la única causa de este fenómeno. Por un lado, desde sus inicios las mujeres han estado vinculadas al metal desde otros roles menos visibles que el escenario, como prensa, mánagers, fotógrafas, periodistas, fans, etc., y cada vez adquieren mayor protagonismo en estos roles más invisibles. Por otro lado, es verdad que la agresividad que caracteriza al estilo hizo que las mujeres tarden en llegar, ya sea porque no se animaban a asistir a conciertos o porque tocar un instrumento no encajaba con los roles tradicionales de la mujer más vinculados al ámbito privado familiar. También se dieron una serie de cuestiones de mercado que hicieron que el metal más melódico se difunda masivamente, como en los ‘80s las rock ballads, alcanzando de esta manera un público masivo y femenino. Además, las bandas planteaban otras cuestiones, desde una estética hipersexualizada fueron acompañando la liberación sexual femenina de los ochenta, el glam se presenta como nicho de mercado para atraer al público femenino hacia este género.  Por otro lado, ya por los noventa y cercanos al nuevo milenio, la masividad alcanzada por bandas como Nightwish y otras del estilo, con cantantes femeninas, sirvieron como modelo para que más mujeres se vayan animando a subirse a los escenarios, y su presencia deje de ser un hecho anómalo dentro del metal.

En muchas otras manifestaciones artísticas, como en las artes visuales o la poesía las mujeres aparecen como las musas, son privilegiadamente elegidas por sobre otros temas para ser representadas. También aparecen así en la música. ¿Cómo son estas representaciones en el heavy?

Noelia: Bueno, esto siempre existió, desde la virgen a la prostituta, en tanto extremos de figuras positivas y negativas, están presentes en el metal. No obstante, estas representaciones son, siguiendo a Simone de Beauvoir, miradas masculinas sobre el rol de la mujer, cómo el hombre tradicionalmente ha necesitado hacer encajar al otro que se le enfrenta de una manera asimilable, y esa asimilación es siempre reduciendo a ese otro a un objeto, sea de adoración o de desprecio. Nunca un sujeto, nunca un igual. Asimismo, también existen personificaciones femeninas de fenómenos religiosos, sociales, etc., generalmente del orden de “la maldad”. Aquello que el varón no puede asimilar, lo convierte en un objeto extraño, perverso, muchas veces mítico, como hadas o brujas. De cualquier forma, esto es a grandes rasgos; tal vez hilando más fino, podemos encontrar representaciones que exaltan la figura de la mujer libre, fuera de las instituciones tradicionales, que tiene sexo porque ella quiere y con quien quiere, lo cual es un paso hacia otras representaciones.

El público metalero es calificado desde el imaginario social como el de “los chicos malos” ¿cómo se integra la mujer como público?  

Noelia: No es más que un prejuicio. Quien sostiene eso no ha asistido a un concierto de metal. De hecho, para quienes nos movemos en el ambiente la primera palabra que nos surge a la hora de hablar de la escena es “hermandad”. El ambiente metalero es un ambiente, en general, de cuidado del otro, nadie te va a lastimar en un recital, a menos que sea en el pogo jaja. Una de las principales características de la escena es que cuando vas a un recital es que sabés que vas a salir viva, o vivo. No ocurre lo mismo lamentablemente en otros palos en nuestro país. La mujer como público se integra a este ámbito precisamente desde ahí, es un lugar en donde estar tranquila y bien, disfrutando de la música. Obviamente que puede existir, como en todos lados, algún desubicado, pero el mismo público se encargará de ubicarlo y de expulsarlo, pero jamás es la norma, la norma es pasar un buen momento todos juntos. Fíjate que pocas veces escuchas sobre casos de abuso en el público del metal. Hoy cada vez son más las mujeres asistiendo a recitales, hoy nos animamos a ir contra el canon de lo que es “música de/para minitas” para acercarnos a la autenticidad de lo que nos gusta.

Desde el fanatismo por una banda se incorpora el término groupie como exclusivamente femenino. Este expresión parece descalificar el gusto musical relacionándolo sólo por con una atracción por el artista. ¿Cuál es el origen de esta palabra? ¿El rol de la mujer como fan es funcional a una propuesta de venta de la industria musical?

Noelia: Tradicionalmente “groupie” es aquella chica que se acerca al músico con intenciones sexuales. O sea, la que se acuesta con la banda. No es lo mismo que la fan. La fan es fan de la música, la groupie es aquella que quiere intimidad con la banda o algunos de sus miembros. El término no creo que se incorpore desde el fanatismo por una banda, sí muchas veces se usa en términos despectivos para referirse a las fans que acompañan a una banda en todas sus fechas, por ejemplo, pero es menester hacer la aclaración, no toda fan es groupie. Con respecto a la industria, obviamente que sirve a la industria y a las bandas tener fans incondicionales, que consuman todos sus productos, ahora, si a la industria musical le interesa la identidad de género de sus consumidores, es otra discusión. No creo que en el metal esto suceda, creo que existen otro tipo de productos musicales que se lanzan al mercado teniendo en cuenta las identidades de género de los consumidores, como el pop, productos más enlatados, con otros circuitos de comercialización mucho más grandes y masivos, en donde hay estudios que apuntan directamente a los consumidores y desde ahí se lanzan las propuestas. En ese sentido, si bien hay bandas de metal que han logrado la masividad y que tienen muchos consumidores acérrimos, creo que en el pop se da más este fenómeno.

Hay lugar en los escenarios del Heavy metal para las mujeres pero ¿son bien recibidas por la crítica y la industria de la música o construyen una barrera más?

Noelia: Son muchas las cuestiones a atender en esta pregunta. Si nos referimos a la masividad, la crítica y la industria van a responder a aquello que venda, porque es un negocio, y como tal, la apuesta son las grandes bandas, que son las mismas que al inicio de la movida. (Black) Sabbath, (Iron) Maiden, (Deep) Purple, Judas (Priest), Kiss y alguna que otra más nueva, son las mismas que llenan estadios en todos lados, venden y son vendidas. No todas las bandas acceden a este circuito, y esto tiene que ver con una cuestión estrictamente de mercado. Los medios grandes no dan manija a bandas nuevas, y el fenómeno de las bandas con integrantes femeninas es relativamente nuevo, por más que ya tenga como veinte años. Después están los mercados locales, que funcionan a nivel local y las diferentes industrias y circuitos específicos. Por ejemplo, en Europa muchas bandas con mujeres han alcanzado la masividad, además de una manera de mover la música que abre espacios a las novedades. Pero bueno, nunca a nivel Kiss. Por suerte hoy las redes permiten diversificar para el metal los canales de difusión. A nivel local, en nuestro país, el metal tiene poca o escasa difusión en los medios, entonces es por las redes donde las bandas se dan a conocer, y el boca a boca. No obstante, los conciertos de metal internacional son muy convocantes. Específicamente, las bandas de mujeres hoy son relativamente bandas nuevas, se mueven en un circuito under, y como toda banda under tienen que sostener trabajos, vidas personales, y el compromiso con la banda, y muchas veces se hace cuesta arriba sostenerse en un proyecto. Además tienen que enfrentarse a varios prejuicios e impedimentos, los del orden del mercado, aquellos a los que toda banda nueva debe enfrentarse, y los del orden del género, aquellos específicos como “son minitas, no tienen fuerza para tocar metal”. Los del orden del mercado musical terminan invisibilizando a aquellos que son del orden del género, constituyendo así una barrera más difícil de sortear.  

El rock en sus amplias facetas y estilos es considerado como rebelde y contestatario culturalmente, reclama y critica diversos aspectos de lo social ¿por qué el metal no pretende derribar entonces las barreras sexistas?

Noelia: Porque como todo en nuestra sociedad, el metal no deja de ser producto del patriarcado. Hay espacios para la mujer, pero son ambivalentes. Como dije al principio, las mujeres están, pero no se las ve, pues sus espacios no son de exposición. Por un lado, al metal lo caracteriza un discurso más bien universalista de unión y crítica social-política, entonces tal vez aparece la cuestión de clase, sin calar en las identidades de género de los individuos. Hay ciertas poéticas que el metal desarrolla en función de sus varios estilos que son predominantes también, a la hora de componer música como esta. De cualquier manera, hay algunas bandas, pocas, más extremas, que están escribiendo sobre temática de género. Por otro, en cuanto a las mujeres sobre el escenario, es notorio que son doblemente evaluadas, por parámetros estéticos no sólo musicales, las mujeres tienen que tocar bien y ser bellas, en principio. La mirada patriarcal siempre está presente.  En mi opinión, un poco esperanzada, hay un movimiento hacia el empoderamiento de la mujer en el metal; una vez afianzadas en un lugar sin tantos cuestionamientos, se dará lugar al reclamo de género, pero bueno, para esto falta, porque todavía pensamos en términos de “las mujeres más sensuales del metal”. Cuando deje de ser un fenómeno que llame la atención el que haya mujeres haciendo música pesada, creo que ahí habrá lugar para que las poéticas viren hacia el reclamo de género.

Adamo Noelia es docente y administrativa. Reside en Capital Federal y estudia Filosofía y letras en la UBA.  La investigación sobre “Mujeres y Heavy Metal” se da en el marco de la colaboración con el Grupo de Investigación Interdisciplinario sobre Heavy Metal Argentino (GIIHMA). También colabora con revista Madhouse y revista La Bitácora.

Contacto: adamonoelia@gmail.com

La restauración, un mal necesario

Por Carolina Do Pazo | Foto: Pablo Cittadini – Prensa UNGS

Entrevista a Manuel Cesio

¿Restaurar o no restaurar? Esa es la cuestión… en el mundo del patrimonio cultural la pregunta  se presenta diariamente. Conservar la pieza en estado original, restaurarla con elementos ajenos a su momento de producción, exponerla, guardarla… Son cuestionamientos que surgen a la hora de pensar nuestro patrimonio cultural más tangible.

En esta oportunidad Revista Brote entrevistó a Manuel Cesio, restaurador y encargado de la guarda del patrimonio en el Museo Histórico Nacional del Cabildo, quien se encuentra a cargo actualmente de la restauración de la puerta de acceso principal del edificio del Centro Cultural de la Universidad Nacional de General Sarmiento en San Miguel.

Manuel estudiaba sociología y en abril del ´78 tuvo que dejar nuestro país por razones de militancia política en los oscuros años de la última dictadura militar. En el exterior comenzó a trabajar con un ebanista que le ofreció empleo y le enseño a manipular la madera. Nunca antes había trabajado en relación a las técnicas constructivas con este material.

Con la llegada de la democracia retorna a la Argentina y comienza a formarse en torno a esta pasión despertada desde la práctica y el trabajo manual con la madera. Manuel nos cuenta que aquí comenzó a estudiar en relación a la restauración más que la creación o la construcción con la madera, al servicio de aquello que había sido creado para poder mantener vivo el patrimonio.

¿De qué hablamos cuando hablamos de patrimonio?

El patrimonio es todo ese acervo que va quedando de generación en generación y que pertenece a toda una comunidad. Es algo del pasado que, visto desde el presente, se quiere resguardar para las generaciones futuras.

Cuando un objeto se vuelve patrimonio ingresa al mundo institucional, al acervo de un institución y a su colección. Cuando se convierte en patrimonio un objeto se ficha y documenta institucionalmente producto de una serie de investigaciones que dan fe de su originalidad.

¿Qué importancia tiene la restauración en torno al patrimonio cultural?

Mantener vivo el patrimonio. Si bien yo trabajo muy directamente sobre los objetos dañados siempre está la parte implícita, el cuidado de mantener esa producción que ha ido generando una región en relación con su gente. En mi caso, el patrimonio con el que trabajo no solo es cultural sino que también es histórico en relación a la historia de nuestro país.

¿Cómo se hace para que la propia creatividad no interfiera en el resguardo de los objetos a restaurar?

Es muy difícil, hay que ahogar esa pasión que a veces surge por crear desde la impronta de uno para poder respetar la producción del otro. Mi trabajo es el resguardo y la puesta en valor de la producción de otro y eso hay que respetarlo. Simplemente hay que trabajar con los vestigios de la obra, con las pruebas que presenta en torno a la originalidad y tratar de interpretarlos. Yo trabajo así: tratando de encontrar un equilibrio entre la restauración, la reposición de materiales en la pieza y la conservación de los elementos originales.

¿Qué pasa cuando un objeto es imposible de restaurar?

Con la madera, por ejemplo, lo único que no se puede restaurar es aquello que se prendió fuego, es decir, si se convirtió en carbón. Pero, en general, cuando algo no se puede restaurar se le hace una guarda museológica conservativa y ese objeto o fragmento se guarda porque puede servir para la investigación. Por ejemplo, una bandera de seda. Esta se deshace y no es fácil frenar el deterioro. En ese caso no se deshecha, se guarda para que el objeto tenga una “muerte digna” hasta que ya no quede nada de nada.

Si un objeto no se puede restaurar por su deterioro y en su lugar se realiza una copia ¿qué valor patrimonial guarda dicha copia?

No es el mismo valor patrimonial. Muchas veces las copias se realizan para poder manipularlas o exhibirlas. Es un patrimonio en réplica pero no tiene valor patrimonial histórico.

Sin embargo, tiene otro tipo de valores que rondan el poder reconocer el objeto por la comunidad, poder exhibirlo y que los visitantes la vean y lo identifiquen. Tiene un valor cultural educativo en relación al público y ayuda a los museos en la construcción de un relato en torno a las muestras.

¿Hasta dónde exponer y hasta dónde conservar? ¿Cómo es ese debate dentro del museo?

Conservar no es simplemente un freezer. También se conservan las tradiciones, las historias, las culturas… y ¿cómo se conservan? Mostrándolas. ¿Qué es un día u ochenta años para la historia universal? ¿Cuánto vale conservar unos días o unos años más una pieza que no se muestra? Los objetos se van a deteriorar finalmente, no por ello hay que dejar de conservarlos, de cuidarlos y tratar que tengan una vida muy larga pero ojo, también tienen que ser funcional a la comunidad, tienen que estar presente. Hay que buscar un justo equilibrio entre la conservación y la exhibición. Administrando la vida del objeto a resguardar.

Hace unos años fui a ver una exposición de arte efímero y eso me dio vuelta la cabeza. Me hizo pensar en la modificación de los objetos y el valor casual y contextual de ciertas obras. De la vida corta que puede tener una obra así como la vida humana y no por eso deja de ser arte.

A veces uno cuando piensa en arte está pensando en la obra de arte “tradicional” y se nos escapan muchas cosas si solo pensamos así. Una obra de arte por más antigua u original que sea no se debe guardar, siempre se debe poder exponer. Si está en un cajón guardado solo para que no se deteriore es lo mismo que si no estuviera, si no se puede ver…

La restauración resulta un mal necesario, pero a veces no queda otra opción. Siempre va a ser traumático el tratamiento de incluir materiales en los objetos que no son afines a los usados originalmente en su creación y aquí la restauración juega un papel clave. Hay que hacerse cargo de los problemas que conlleva la intervención de las piezas patrimoniales con materiales del presente pero, como dije, a veces no queda otra opción para poder manipularlos, conservarlos, exponerlos y volverlos funcionales, volverlos a la vida y no, por no poder incluir materiales originales, dejarlos deteriorarse cada día más.

La restauración resulta una herramienta para restablecer la funcionalidad, sea cual sea, de los objetos pertenecientes a las diferentes culturas.

La​ ​maternidad​ ​en​ ​los​ ​medios:​ ​construcciones​ ​y​ ​confusiones

Por Lic. Victoria Pirrota | Foto: fotograma de Youtube

Cuando vemos una publicidad de pañales o productos para bebés observamos a esa madre pletórica, espléndida, realizada, tan calmada y feliz, parece muy fácil el asunto. Un bebé limpio, dormitando, la luz del sol entrando por la ventana a medio abrir, todo parece perfecto. La paz. La lactancia es calma, ordenada, el/la bebé observa a la madre con ojos sensibles y calmos. La paz. El momento de cambiar el pañal es de risas, no hay filtraciones, el/la niñx colabora contentx. La paz.

Las construcciones mediáticas de la maternidad nos arman ciertas configuraciones y sin querer se filtran en algunas concepciones de lo que creemos es la maternidad/paternidad. Si, dije paternidad, el padre, ¿Y el padre?, ¿dónde está en las publicidades, programas de televisión?  Pregunto de nuevo, como para que se note, ¡¿Y EL PADRE?!

Vuelvo a empezar, hay pequeños guiños de esas publicidades e ideas que se filtran en nuestro inconsciente, hasta en gente que pasó por la universidad, mujeres feministas, pro parto natural, militantes, la cosa se filtra. Podemos ser conscientes de que el padre colabora, roles, pero a lo que voy es que las representaciones sobre cómo criar, cómo amamantar, se filtran en el sentido común de la primeriza, la debutante, novata, “pichona”. Creemos que vamos a salir del hospital como si nada, que el/la bebé va a venir con algún tipo de instructivo, que la lactancia es ordenada, indolora, incolora, e insípida (¿?). La práctica nos hace un llamado de atención, a veces la publicidad nos muestra momentos, recortes de todo ese fatal día, cansador, pero tan satisfactorio.

El corrimiento del yo, de mis prioridades, necesidades, para estar a disposición permanente de otro ser es un aprendizaje. No vamos a entender el día que salimos del hospital qué nos quiere comunicar el/la pequeñx, no lo vamos a entender a la semana, al mes, todo lleva su tiempo. En los medios no vemos lo dolorosa que es la lactancia en las primeras semanas (una sangra, ¿saben?), el/la bebé tiene que aprender a comer, una succión mal hecha produce lastimaduras tremendas. Una se entera del maravilloso rol de las puericultoras, palabra que desconocía totalmente y me sonaba a algo de jardinería. De esta ayuda tremendamente importante te enteras por conocidos, en mi caso por compañeras de la vida generosas a quienes les debo todo, acudieron a mi socorro (Carolina y Mariela).

Parece que las nuevas generaciones estamos perdiendo el tabú de hablar de algunas cosas, del dolor, del cansancio, del hormonazo. Parece que hace unos años si la madre se quejaba eso la hacía mala madre, ella debía soportar estoica, sonriente y que nadie se entere. No sólo atender a su demandante crío, sino a sus demandantes familiares y marido. Por suerte los tiempos cambiaron, podemos expresar esos sentimientos, pedir ayuda, dividir tareas. No está mal hablar del posparto, incluir al padre en los aspectos relativos al embarazo, parto y posparto, ni hablar en la crianza.

El objetivo de este artículo es hablar de algunos casos de padres y madres youtubers que rompen un poco con estereotipos y reflejan una realidad más matizada que las publicidades de artículos para bebés y programas del tipo “Mi bebé” (recuerden allá por los noventa en Utilísima). De a poco en la TV vamos viendo papás cancheros jugando con lxs niñxs, pero la madre es la que les da el remedio, les lava la ropa, les lava las manos, en fin. Falta mucho. Estas construcciones son muy estancas y va a llevar tiempo moverlas. En las redes sociales nos encontramos con diversas expresiones que nos aportan ideas fuera de esos bloques machistas y superficiales.

Casos en redes

En las redes sociales hay numerosos casos populares de padres que comunican sus experiencias y las actividades que hacen con sus pequeñxs. Uno de ellos es “Que chucho manucho”, que con su hija Juana hicieron un video que se viralizó en donde la niña manifestaba su gusto por la cumbia, a este le siguieron varios más con la temática de la música (la nena haciendo caras mientras el papá toca una canción, bailando en el auto y demás). Son videos en donde se los ve divertidos al padre y la hija, sin más, sin enseñar nada, sin dejar una moraleja. Es raro, ¿no? Sin moraleja, sin mensaje profundo, sólo los vemos reír, cantar, interactuar. Simple, directo, viral.

Otro caso es el de Nico Braun, creador de “Ser Padre es medio una poronga” y que ahora se llama “De Nico Braun Show”, desde la publicidad que hizo para un banco muy conocido cambio el nombre de su canal de Youtube, se ve que “poronga” no era muy comercial. Nico es actor de stand up y el contenido que realiza es humorístico basado en sus experiencias personales como padre. Trata temas como salidas, cumpleaños, crianza, alimentación, siempre desestructurando y poniéndole un poco de aire a tanta tensión que supone ser padre (lo entiende doblemente bien, ya que es padre de gemelas). Incluye en su segmento las opiniones de sus seguidores, a veces participan sus hijas y su esposa, también él haciendo de psicólogo/especialista cuando se trae alguna teoría que hable sobre el tema.

A pesar de que en el segundo caso se trata un tema específico por segmento, no hay una bajada de línea ni una moraleja, es compartir una mirada sobre la paternidad, su mirada. Lo que creo interesante de estos dos casos, es que son experiencias personales compartidas, no hay generalizaciones, no hay una enseñanza desde un lugar estructurado de saber. La postura es contar y mostrar, ventana abierta, te muestro mi casa y mis respuestas a determinadas situaciones, no juzgo si es bueno o malo, tampoco te digo que lo hagas.

“It baby it” y “Mon petit glouton” son páginas de cocina gourmet y sana para bebés, otro campo inexplorado por los medios tradicionales y la publicidad. Se parte de la base de que el/la bebé es un ser pensante, con sentimientos y que está bueno agasajarlx con una comida diferente, elaborada. El/la pequeñx no habla, se expresa mediante gestos, pero no por ello le vamos a dar todos los días de comer lo mismo (¿total no se da cuenta?), siempre la misma papilla, los tiempos cambiaron y los padres y madres también. Se cuestionan la cantidad de avisos publicitarios que circulan, donde lo prefabricado parece una buena alternativa (¿fácil y sana para nuestrxs hijxs?), ahora las madres y padres en los nuevos medios sociales llaman a “ponerle onda”. No cuesta tanto dinero ni tanto tiempo comer sano y darle comida casera a lxs peques.  

El rol de la mujer tiene una vuelta diferente a la propuesta de las publicidades y mensajes en los medios tradicionales, en estos casos, son madres que cocinan pero es su trabajo profesional, ambas “youtubers” saben de vitaminas, de cocina, están formadas, publicaron libros, van a capacitaciones, estudian, no están en el rol de madre ama de casa que cocina contenta. La propuesta está dirigida a la familia que no tiene tiempo, que hace malabares para tratar de elaborar algo sano y rico para todxs, pero además para usar el tiempo valioso con nuestrxs hijxs, jugar, estar disponibles para ellxs.

Otra propuesta es “Danila Chepi”, se hizo muy conocida por un video donde su hija enumera las palabras que no debe repetir en la escuela ni en su casa (“boludo”, “pelotudo”, “que cagada”, va enumerando la niña). El efecto cómico está en que la madre, que es actriz, hace gestos mientras la niña repite lo que no debe ser nombrado, “la mala palabra”, y le recuerda que esas palabras no son para decir en la escuela, la casa, porque “Papá Noel la está mirando”. En otros videos de su canal en Youtube se ve todo el tiempo la interacción con la niña en situaciones graciosas, actuando, cantando, pero es la mirada de la madre sobre un tema. Es similar a lo que hace Nico Braun, en cada capítulo tratan un tema o una situación, pero los videos de ella son más breves y menos guionados, son más espontáneos (ventana abierta).

Al analizar estos casos, que considero presentan a niñxs en medios sociales de manera respetuosa (no se burlan de ellxs), también debemos llamar la atención sobre ejemplos más extremos, donde se presenta pequeñxs cayéndose, dándose un golpe, llorando o sufriendo, como el caso extremo de la pareja estadounidense a quienes se les quitó la custodia de sus hijxs. Esta pareja es responsable de un canal de Youtube (DaddyOFive), donde humillaban a sus hijxs haciéndoles bromas muy pesadas, se lxs ve sufriendo, esto también es viral. Es decir, tenemos contenidos muy diversos en relación a la paternidad/maternidad en los medios sociales, hay contenidos que se hacen virales porque cubren aspectos que interesan a nivel conocimiento (“It Baby It”, “Mon Petit Glouton”), a nivel experiencias de crianza (“Nico Braun Show”, “Que chucho manucho”, “Dani La Chepi”), que respetan a sus hijxs, se nota que fueron contenidos que surgieron de manera auténtica, gustaron y se viralizaron.

Cerrando un poco el tema de los padres y madres en los medios, se puede decir que Youtube, Facebook y demás medios sociales son nuevas ventanas para que las personas se expresen, no todo es bueno y el límite de hasta dónde exponemos a lxs niñxs no está claro todavía. Lo que me parece valioso es que se pueden armar contenidos alternativos a los de los medios tradicionales y construir nuevas miradas y roles. En los casos que citamos, se ven padres y madres haciendo lo mejor que pueden y mostrando eso, es su mirada, su forma de resolver determinadas situaciones. En la práctica unx se encuentra también como padre en esta constante construcción, entre ser Montessori y regalos de navidad, entre agroecológico y delivery, se va armando un poco el camino como se puede, prueba y error.

BOOM SHAKALAKA

Por Malén Pessina | Foto: fotograma

Volví. Igual de increíble y suspicaz que siempre, con la humildad como mi marca registrada. A su vez, sólo para aclarar, ni niego ni afirmo que escribí esto a las apuradas durante la madrugada del día anterior a la entrega de notas.

Dato curioso, el “boom shakalaka” es un grito de victoria utilizado por los relatores de básquet cuando un jugador hace un puntazo digno de Messi, así que me resultó apropiado utilizarlo como título de esta nota porque hoy les voy a contar algo súper interesante: El pantalón.

O mejor, del pantalón como vestimenta utilizada de modo político y cómo se les fue prohibido a las mujeres por considerarse una prenda estrictamente masculina, hasta que varías genias se pusieron de pie y dijeron “macho, uso lo que se me canta”.

Así que sí, Boom Shakalaka para nosotras.

Arranquemos desde el principio, el término “pantalón”, proviene de “pantaloni”, que era el modo de llamar a los venecianos adeptos al calzoncillo largo y estrecho, profesando culto a san Pantaleón. Un veinte de junio de 1792, en Francia, un portador de Pica trepa a un tejado durante una protesta y agita un pantalón desgarrado, que transforma a la prenda en una bandera del proceso revolucionario. Es necesario comprender que durante la época pre-revolucionaria y la revolucionaria la prenda de vestir de las clases superiores era el calzón (cubría el cuerpo de la cintura a las rodillas, realzando la pantorrilla, que cubrían con medias), que participa en la erotización del cuerpo masculino (rawr) y que se diferencia de las clases inferiores porque los hombres ocultan sus piernas –enmascaran la figura masculina-  con telas holgadas. Ahora bien, durante este tiempito bélico, pasa algo re importante según John Carl Flügel: desde el punto de vista de las diferencias sexuales y su expresión en términos de la vestimenta, las mujeres consiguieron una gran victoria adoptando el principio de la exhibición erótica, mientras que los hombres obtuvieron una derrota al renunciar a su “coquetería al vestir” (prendas coloridas, ceñidas, brillantes). El hombre cede, luego de la revolución y con la llegada de la república, sus pretensiones de belleza a las mujeres y adopta lo utilitario como fin. ¿Les suena contemporáneo?

Pero con esa proclama –además de prohibirle a las mujeres combatir porque ‘distraían a los soldados masculinos’-, se les prohibió la utilización del uso del pantalón ya que, al ser una prenda masculina, se consideraba que las mujeres que lo usaban eran travestidas y por ende homosexuales y/o hermafroditas. ¿Por qué? Bueno, es necesario comprender que el travestismo femenino no es considerado del mismo modo que el travestismo masculino. Así, mientras que cuando un hombre se viste de mujer se lo asocia con la idea de “rebajarse” socialmente, atentando así contra el estado viril dominante, la mujer travesti busca ascender de nivel económico y social, lo que la hace una amenaza.

Para la década de 1820 todos los hombres franceses llevaban pantalón, sin embargo, a las mujeres no se les permitía su utilización (cuyo corte es de tipo cerrado) y se les imponía, de ese modo, el vestido (de tipo abierto), que facilitaba la humillación pública (nalgadas o ventiscas que las dejaban expuestas). Es, por iniciativa feminista, que el pantalón adquiere su valor como arma para desafiar el dominio masculino y no es hasta finales de siglo, con la llegada de la “moda deportiva femenina” que se abre la reforma del traje en La Belle Époque y a pesar que se continúa, durante este tiempo, rebajando a las mujeres, asociando el travestismo con la homosexualidad y el hermafroditismo, permite en el paso del siglo XIX al XX la politización de la cuestión de la apariencia. Larga historia contada de modo corto: no es hasta mediados del siglo XX, precisamente en 1960 y por influencia de la “moda” que se desarrolla y comercia un pantalón femenino que, para finales de 1965, produce mayores ingresos que la venta de faldas.

Los párrafos anteriores me sirvieron para presentar la cuestión pero tengo que hacer una mención y es que todo este proceso ocurrió en Francia, hubo otras sociedades (como la estadounidense) que permitió a las mujeres el uso del pantalón muchos años antes. Francia es uno de los casos extremos que terminaron bien, otras sociedades, otras culturas –influenciadas particularmente por la religión- no permiten a las mujeres este tipo de vestimentas, dado que influyen en el comportamiento cotidiano de sus fieles.

Ahora bien, hay algo interesante que ocurrió en los últimos años con respecto al pantalón femenino y la moda. A modo de hipótesis, sostengo que el terror al travestismo femenino que comenzó durante el 1800 no desapareció por completo sino que mutó de tal forma que la industria de la moda comenzó a diseñar ésta vestimenta de modo particularmente ajustado y de tiro corto para evitar cualquier confusión de sexos. En palabras burdas, si no hay bulto, no hay problema.

Pero, ¿qué ocurre con el pantalón masculino? Bueno, si bien éste comenzó a diseñarse de un modo más ajustado (particularmente en la zona de la pantorrilla), hay diferencias todavía claras. Por ejemplo, los bolsillos.

Mientras que los hombres gozan de unos bolsillos generosos donde pueden guardar sus teléfonos y billeteras, las mujeres contamos con bolsillitos híper cortos y/o ajustados, donde lo único que entra es una tapita de gaseosa de cuestionable marca o nos engañan con esos bolsillos falsos, jugando con nuestro cora.

La cuestión es obvia: la moda, como nos tomó de rehenes desde que los hombres ‘renunciaron’ a la coquetería, diseña pantalones ajustados sin bolsillo de modo que nos veamos obligadas a adquirir un nuevo producto: las carteras.

Los pantalones femeninos no sólo permiten la exposición de la figura, dejando expuestos de modo indirecto a qué sexo biológico pertenece la persona que los utiliza, sino que además dificultan el movimiento. Los pantalones masculinos, por otro lado, permiten una mayor libertad de desplazamiento y no atan al sujeto al consumo de productos derivados como las carteras o morrales para llevar cosas tan esenciales como llaves, billetera y celulares.

Quizás el grito de victoria parezca precipitado y carezca del valor inicial que le di al comienzo de la nota, después de todo, la conquista del pantalón –una prenda pensada originalmente como algo exclusivamente masculino, representativa del poder- parece ser superflua si observamos “las condiciones” que se impusieron con esta victoria. Sin embargo, no hay victorias pequeñas, y el hecho de que un grupo de mujeres se enfrentaran y ganaran, luego de años de lucha, a un reconocimiento aunque sea parcial de igualdad entre géneros merece un enorme BOOM SHAKALAKA.

Revista Brote – Noviembre 2017

¡Ya está disponible online la undécima edición de Revista Brote, la revista cultural de los estudiantes y graduados de la Licenciatura en Cultura y Lenguajes Artísticos de la UNGS! 

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Notas individuales 

Artista de tapa: Micaela Zapata
Arte de tapa: Familia Lisérgica

Datos:

Mica Zapata.
Nací biológicamente el 13 de Octubre de 1984.

Contacto: IG @i_mica_i | Facebook @artemicazapata

Formación/influencias:

Primera formación como Licenciada en Publicidad y formación artística en el paso por el  Atelier Santander, Marina Devesa y algunos cursos, pero en gran parte autodidacta. Me influencia todo lo que veo, lo que siento y sobre todo el producto de una digestión típica de rumiante de cada una de mis experiencias. Si hay mierda la revuelvo bien, la enfrento y trato de salir siempre con olor a rosas. Y si hay dulce, me empacho. No hay arte sino.

Sobre la obra de tapa:

Familia lisérgica. El camino de aprendizaje de cada ser individual y del ser en el rol que ocupa en su familia es un camino muy largo y muchas veces bastante alejado de la facilidad y la alegría. Si una madre puede acompañarte de la mano en ese camino y aprender a la par tuya, todas las piezas van encontrando su lugar dinámico. Es muy complejo de explicar, varias almas, muchos mandatos, traumas y lastres de generaciones y generaciones, todo grabado en un pequeño ser al que, como si ya no viniera con poca cosa, se le agrega el “deber” durante todos los días de su vida, la gota de agua que surca la piedra: tiqui, tiqui, tiqui. La magia, la lisergia, esas pequeñas dosis de mandato también se pueden transformar en pequeñas dosis de lucidez, de conciencia y de liberación. Van todos de la mano acompañándose al estado de conciencia donde cada uno es espíritu, don. Salir del mundo ilusorio de lo material para sumergirse en el mundo espiritual.

Sobre su proceso creativo en general:

Mi proceso creativo en general es muy disperso y atolondrado a la vez, no paro de producir, si paro caigo en depresiones de las más profundas, mucha gente toma antidepresivos porque es vaga, quieren estar bien sin hacer nada para que ello suceda, al espíritu hay que darle bola, si lo ignoras te pasa la factura enseguida. Somos espíritu pero sólo le prestamos atención a lo material, los porcentajes están cambiados y la cabeza es un arma: o la usas para matar los miedos y los prejuicios o la usas para matarte a vos mismo.

Pinto, escribo, leo, ilustro digitalmente y así van surgiendo las obras, todo se retroalimenta.

Mi ansiedad no me deja bocetar demasiado (es el punto débil de mi obra creo).

¡Muchas gracias a todos por el apoyo!

La Bitácora de Espacios en Movimiento: Pentagrama Estudio

Por Oriana Racciatti | Foto: Lara Sammartano

Recorriendo el antiguo partido de General Sarmiento – que incluía las localidades de San Miguel, Malvinas Argentinas y José C Paz-  tuve la oportunidad de conocer cientos de espacios que se dedican a contener, sostener y difundir el arte y la cultura de y para los integrantes de la comunidad.
En esta ocasión, nos dedicaremos a conocer un espacio que lleva casi 20 años de desarrollo en la región y que marca un hito dentro de las propuestas de la zona, en cuanto a formación, producción y sala teatral nos referimos.

Un espacio que vibra y se sostiene gracias a la cofradía de los que se reúnen en cada clase u obra, como bien comenta su actual director artístico, Fernando Dragone.

Desde 1997, quienes serían sus fundadores – Cecilia Lanzani, Hugo Moreno y Fabián Sammartano – dictaban clases y organizaban eventos en la zona de San Miguel, Haedo y José C Paz. Oficialmente, Penta, como le dicen los amigos, inaugura en abril de 1999 en la calle D’elía y Primera Junta (en el mismo domicilio donde se encuentra hoy en día) bajo las riendas de Fabián Sammartano, Fernando Dragone y Valeria Biondi.

En un principio, el objetivo estaba puesto en ser reconocidos en la zona por la calidad de las clases y el cuidado con el que se trataba al alumnado. Lara Sammartano, quien creció entre esas paredes, nos cuenta que Pentagrama llegó a la ciudad de San Miguel con el objetivo de que todos pudiesen bailar, se sintieran cómodos y bien recibidos haciendo lo que amaban. Un espacio confiable donde aprender. En cuanto a los espectáculos, se buscaba “sorprender por la calidad y originalidad a todo aquel que viniese a verlo. Hoy en día eso sigue siendo nuestra marca, a pesar de las dificultades que se generan para sostener una producción de tales dimensiones trabajando de manera independientemente”.

Las primeras actividades que funcionaron en el estudio fueron las clases de Hip-hop, Salsa, Danza Jazz y gimnasia localizada. Hoy en día se han sumado: Iniciación a la Danza, Lyrical Jazz, Street Jazz, Canto, Comedia Musical, Danza Clásica, Bachata, Rock, Seminarios de Clown, Elongación. Además cuentan con el Profesorado de Danza Jazz y un estudio fotográfico. Muchos de los profesionales que mantienen en pie el estudio se han formado allí mismo.

Son alrededor de 300 los apasionados que llegan de todo el noroeste para aprender en esta institución. Desde San Miguel, hasta Moreno, Hurlingham, José C Paz y Malvinas Argentinas. Está pensado para todas las edades y no es una exageración: niños de 2 años en Iniciación a la Danza hasta los abuelos de 90 años de Comedia Musical disfrutan las instalaciones. Fernando cuenta que “las personalidades y necesidades de los alumnos son muy distintas, pero cree que la pasión por el arte es sin duda el común denominador”.

Realizan alrededor de 7 muestras al año considerando las de Canto, Comedia Musical y Danza. Cuentan con producciones infantiles y diversos espectáculos que completan la agenda de su sala teatral. “Detrás de la Barricada” (2016) es un ejemplo del trabajo que realiza el equipo de Pentagrama. Una bellísima comedia musical que contó con el desafío de incorporar en vivo una orquesta y dos coros. El objetivo de estas producciones es contribuir al movimiento de las artes escénicas existente en la zona. Acercar a la gente a producciones que creían imposibles.

Indagando en cada recuerdo para acercar la calidez y profesionalismo con el que Pentagrama trabaja, Lara retrata una anécdota que marca la identidad del estudio: En el 2002 se incendia la sede de Presidente Perón y Malvinas. El estudio quedó destrozado por el fuego y el robo sufrido esa madrugada.  Lo que nos queda en el corazón y en la memoria es lo que pasó después.  Inmediatamente fuimos inundados por una ola de amor y de ayuda que venía de parte de nuestros alumnos, de sus papás y sus mamás, acercándose al estudio para saber de qué manera podían ayudar. Constantemente estuvimos acompañados de personas que colaboraban con la limpieza de las paredes sucias, la remoción de escombros y orden del lugar.  Apenas pudimos ponernos de pie empezamos a dar clases gracias a los equipos que nos prestaron y las luces de emergencia que nos acercaron los papás.  Los alumnos, por su parte, colaboraban con la recolección de datos de todo lo que se había perdido. Durante esa semana una mamá nos acercó un cartel hecho por ella misma con una frase que marcó un antes y un después en nuestra historia: “No es tan fuerte el temporal si al árbol caído le quedan vivas sus raíces”.  Es por eso que a la semana hicimos una gran fiesta para celebrar tanto amor.

Sin ningún apoyo económico Pentagrama se autofinancia con sus clases, seminarios y eventos. Por ello es destacable en todo este proceso el trabajo de difusión y comunicación que realizan para que esto funcione superándose en cada ocasión. Tanto internet como las redes sociales, son en este momento su mayor medio de proyección. Sin embargo el boca a boca  es algo que siempre jugó a su favor, gracias a tantos años de trabajo, sumado a las revistas y radios locales que le dan un espacio importante. Generar buen contenido, tanto arriba como abajo del escenario, junto al esfuerzo y compromiso de cada persona que integra Penta por contar lo que estamos haciendo, es imprescindible.

Fernando cierra diciendo: mi experiencia personal como bailarín, que ha tenido la suerte de trabajar en muchos espacios y lugares, me permite concluir que no existen muchos Pentagramas en el mundo. Este tipo de sinergia con la que convivo a diario es muy especial y mágica. No lo cambio por nada. Es realmente un mundo distinto.

Pentagrama Estudio es uno de los espacios que integra el Observatorio Cultural UNGS y junto a otros tantos proyectan la cultura local. Es de suma importancia participar y difundir este tipo de proyectos para que continúen en el tiempo manifestando la realidad de nuestra comunidad. Profesionalizando el trabajo de artistas y formando nuevas generaciones de ellos.


Más información:

Fb: Pentagrama Estudio

Insta: pentaestudio

tel: 5432-9559

 

MOTSI ideas en movimiento

Nota y fotos por Constanza González Henin

Daniel Ibarra y Gisela Robertucci decidieron fusionar sus pasiones artísticas -y otras que no lo son tanto- en un proyecto al que bautizaron MOTSI: ideas en movimiento.  Ambos comparten un talento actoral que los hace únicos y juntos condensan conocimientos tan polarizados que a simple vista parecerían irreconciliables. Sólo las mentes creativas, descontracturadas y atrevidamente libres son capaces de ensamblar tanta diversidad y producir espectáculos como los que hacen.

Él es técnico químico. Ella, docente. Él, abandonó su trabajo rutinario en una fábrica luego de una década. Ella, estudia para convertirse en una futura psicomotricista y lleva en sí a una cantante que le cuesta mostrar. Además, adora trabajar con la primera infancia y da clases en MIAU MIAU, un taller de encuentro, juego y exploración musical para niños y niñas de hasta 36 meses. Él, trabaja en LA PAUSA TEATRAL, una sala de calle Corrientes.

Ambos son actores con más de 15 años de formación, humoristas, animadores, clowns y comparten dos pasiones transversales a todo lo que existe: curiosear y aprender.

La curiosidad es para ellos el motivo por el que dicen estar juntos. Curiosear los llevó a preguntarse, aquella primera vez que se sentaron frente a frente, si era posible fusionar la actuación, el humor, la química, la música, el conocimiento, los niños y el trabajo remunerado. Allí surgió el primer espectáculo de MOTSI: un show de ciencia para niños -y no tanto- participativo y con experimentos en vivo. Semanas y semanas de juntarse a jugar a los científicos -con los conocimientos sobre química de Daniel y de docencia de Gisela- les permitió darle forma y sacarlo a las calles, a los teatros, a las escuelas y a las casas de la gente.

Convocan a su público y lo integran al juego actoral de Pantanetti y Ripoll: dos personajes que parecen despistados, torpemente graciosos y en un despliegue de escenografía y vestuario descubren un montón de cajas en las que encuentran materiales extraños. Entonces descubren “sin querer”, en cada caja, alguna reacción química, procesos físicos, soluciones, humo y otros desopilantes experimentos con los que enseñan que la vida cotidiana está repleta de ciencia. Y que la ciencia no está destinada sólo a algunos “cerebritos”.

Incitan a que el público ponga manos a la obra, y desde lo empírico acompañan cada cara de sorpresa de los que en vez de mirar, ponen el cuerpo. Modificar el rol del espectador es una de sus habilidades más atractivas, puesto que creen que los aprendizajes se tornan más significativos cuando el que aprende, se involucra.

El interés primordial de fondo es aflorar la curiosidad de chicos y grandes, de quienes la están haciendo crecer y de los que la tienen dormida. Curiosear es para ellos el modo de conocer y acceder al mundo, de apropiarse, inventar, reinventar, modificar, aprender y amar la realidad. Decidieron ofrecer al público infantil, entre otros, entretenimiento que se salga de los límites de lo que ofrece el común de la oferta comercial. El show de ciencia es el primero de otros proyectos en los que siguen trabajando para hacer de la cultura del entretenimiento, cultura de verdad. Para potenciar en los chicos el interés natural de aprender y reafirmar que el conocimiento puede ser una aventura extraordinaria de por vida.


Más Información:

http://facebook.com/motsi.ideasenmovimiento 

http://www.wix.com/motsiweb.motsi


Galería de imágenes [Fotos: Constanza Gonzalez Henin]

Arandu: la apropiación del cine para resistir y transformar

Por Sofía Santángelo

Los cambios de paradigma no pueden proyectarse sin antes observar claramente cómo se manifiesta el entramado cultural de una sociedad. Dentro de la misma existe un grupo que puede ser llamado “dominante” debido a que logra imponer su postura y un grupo subalterno o “dominado”. Es decir, una jerarquización de posiciones y (des)niveles socioculturales que necesariamente deben analizarse para entender su complejidad y así, proponer modificaciones.

El antropólogo Guillermo Bonfil Batalla* expuso en su propio análisis dos conceptos claves para revelar cómo se desarrollan estas interacciones o relaciones asimétricas entre ambas posiciones: las ideas de control cultural y de elementos culturales. El control cultural es la capacidad de decisión que tiene determinado sector dentro de una sociedad para producir, utilizar y reproducir elementos culturales, es decir, todos los recursos (tanto materiales como simbólicos) con los que se cuenta para llevar a cabo diversos propósitos sociales. Lo importante aquí es reconocer quién decide y sobre qué decide.

Desde su nacimiento, el cine es un elemento cultural sumamente importante ya que por sus características es utilizado para exhibir y reproducir determinadas ideologías o concepciones de la realidad a un público masivo. El control cultural de dicho elemento es ejercido generalmente por el grupo dominante, el cual dispone de medios materiales para crearlo y de competencias para comprenderlo y desarrollarlo. No obstante, dicho elemento es apropiado por los grupos subalternos, quienes deciden qué hacer con él para poder exhibir sus propias realidades. Esta situación se ve claramente en la producción del denominado cine comunitario.

Generalmente, los grupos subalternos toman contacto con elementos ajenos a su contexto a partir de la intervención de agentes externos a la propia comunidad, quienes consideran necesario impulsar el desarrollo de las múltiples identidades que conviven dentro del ecosistema cultural. Un ejemplo de esto es el programa llamado Ciclo Reencuentro con Pueblos Originarios de la Universidad Nacional de General Sarmiento, a partir del cual se llevan a cabo diversos proyectos y actividades: talleres, cursos, ciclos de cine, trabajos en y con las comunidades, etc. y del cual se desprende la Muestra Latinoamericana de Cine Indígena y Comunitario llamada Arandu, palabra que define a una persona inteligente o sabia en lengua guaraní.

En una charla con Laura Godoy y Maira Medina, estudiantes de comunicación, voluntarias de los talleres de cine comunitario creados por el ciclo e integrantes del proyecto Arandu, pude comprender más acerca de esta forma de producción y sus procesos:

Para ustedes, ¿Qué es el cine comunitario?

Laura- Es una forma de hacer cine en la cual las comunidades, barrios u organizaciones pueden apropiarse de las herramientas del lenguaje para contar sus realidades y así, evitar consumir únicamente las que nos muestra el cine hegemónico y comercial. La idea es que se produzcan narraciones propias, sin que nadie les imponga una estética. Esto nos parece importante como herramienta de divulgación para revalorizar culturas y prácticas que quieren ser ocultadas. La imagen es muy poderosa en la sociedad en la que vivimos y siendo conscientes de que mayormente el cine es utilizado para difundir ciertos valores o ideologías que no corresponden con las nuestras, podemos utilizarlo con un fin que nos beneficie a nosotros y nos haga reforzar nuestras identidades. Entonces, el cine comunitario consiste en eso, en llevar una herramienta transformadora a lugares que realmente las necesitan.

¿Cómo es el proceso de producción en este tipo de cine?

Laura- En principio, no hay roles definidos, cada uno elige cual quiere tomar y a su vez pasar por varios. El cine comunitario tiene como principal punto el respeto a las comunidades, con lo cual no se puede forzar la realización, ni imponer un cronograma. Lo importante es que las comunidades se apropien de la cámara, más allá del producto final.

¿Qué temáticas se desarrollaron en las producciones llevadas a cabo a través del voluntariado?

Maira-  Los talleres se realizaron en una comunidad guaraní de José C. Paz. El principal objetivo era la recuperación de su lengua y para ello se creó un pequeño ejercicio de animación, pero en el transcurso descubrimos que existían otras necesidades. Los niños, por ejemplo, realizaban entrevistas a sus padres contando como fue el proceso de inmigración desde Paraguay. Esto es algo que a las familias les cuesta aceptar, en la mayoría de los casos se tiende a borrar esa historia, porque es parte de un pasado muy duro. Es importante que la comunidad tenga apertura y esto se logra con confianza y en una relación directa.

¿Cómo nace Arandu?

Laura- El proyecto surge de la necesidad de crear un espacio de difusión para las producciones que de otra forma no circulan, por no ser comerciales. El año pasado realizamos la primera edición y recibimos más de cincuenta películas de toda Latinoamérica, tanto de cine indígena como de cine comunitario.

¿Qué recepción tuvo la muestra?

Laura- Hubo mucha recepción por parte de los realizadores, quienes se acercaron a la muestra a contarnos sus experiencias. En cuanto al público notamos que la recepción se da mucho más en los barrios que en las instituciones, por eso este año decidimos llevar Arandu a las organizaciones barriales. Proyectaremos películas en José C. Paz, en la Escuela N° 35 y en el Centro Comunitario Belén; también van a estar colaborando los chicos y chicas del Centro Cultural Barrio Frino.

¿Tienen intenciones de organizar una red que vincule a todos los que realizan este tipo de producciones?

Maira- Si, la idea del proyecto es justamente estimular las producciones y exhibirlas, para ello debemos desarrollar un espacio concreto en el cual las comunidades se vean reflejadas mediante las proyecciones. En este momento estamos trabajando en un proyecto de voluntariado con la Escuela N° 35, en la cual damos talleres de fotografía y de producción audiovisual desde la perspectiva comunitaria. Queremos formar a otras personas para que tomen la posta del cine comunitario en el conurbano. También tenemos conexión directa con otras organizaciones que llevan a cabo acciones similares desde hace varios años como Cine en Movimiento y los docentes de la Escuela N° 1 de José C. Paz, quienes consiguieron el apoyo de un canal de la zona para realizar un programa con contenidos creados por los propios alumnos.

La segunda edición de Arandu contará con 4 categorías: infancias; territorios y resistencia; géneros y diversidades e identidad y cultura de las comunidades originarias. Temas que abordan las problemáticas de la región y desvelan realidades e identidades que pretenden ser ocultadas. Arandu se crea con el propósito de difundir producciones audiovisuales y a su vez de promover el desarrollo de las mismas a través de la educación popular. En este sentido, acerca a las comunidades un elemento cultural que les era ajeno, sobre el cual pueden comenzar a ejercer el control cultural, es decir, decidir qué hacer con él sin imposiciones, resignificarlo y utilizarlo como una herramienta para su propio desarrollo cultural.

* Etnólogo y antropólogo mexicano. Fue director del Instituto Nacional de Antropología e Historia, fundó el Museo Nacional de Culturas Populares y fue cofundador del Centro de Investigación y Estudios Superiores en Antropología Social. Escribió varios libros, entre ellos: El México Profundo. Una civilización negada, Identidad y pluralismo cultural en América Latina, Pensar nuestra cultura, etc.


Más información:

La II Muestra Latinoamericana de Cine Indígena y Comunitario Arandu tendrá lugar desde el 14 hasta el 18 de noviembre de 13 a 20 hs. en cuatro locaciones: el campus de la UNGS (Los Polvorines), el Centro Cultural de dicha Universidad (San Miguel), la Escuela Primaria Nº 35 Cecilia Grierson (José C. Paz) y la Municipalidad de Malvinas Argentinas.

WEB: https://aranducine.wordpress.com/

Facebook: https://www.facebook.com/AranduMuestradeCine

Pop Chicha reflejo de la hibridación en la identidad peruana

Por Soledad Negri

Desde el desembarco de los españoles a las Américas, la cultura latinoamericana fue afectada para siempre. Ya las tradiciones precolombinas no eran dignas de ser seguidas, y comenzaron a ser reemplazadas por las costumbres hegemónicas del viejo mundo. Este suceso generó una hibridación en la cultura de sus habitantes que permitió la desvalorización de las raíces indígenas de sus propios pueblos.

Fernando Gutiérrez (alias Huanchaco) es un artista nacido en 1978 en la Ciudad de Lima. Pertenece a la nueva ola de artistas jóvenes peruanos que surgieron en estas últimas décadas. Pop Chicha(1) es el título que le otorga a una serie de óleos que relatan las no-aventuras del antihéroe local “Superchaco”. Es un estilo híbrido y mestizo, donde las técnicas tradicionales de la pintura, la fotografía, el video y la estética de cómics y novelas gráficas se fusionan para asumir los tópicos de una cultura popular peruana en movimiento.

Dentro de este cómic al óleo el artista se retrata a sí mismo con un traje color rojo, guantes, botas, capa azul y una H en su pecho. Un antihéroe que carece de superpoderes. “A diferencia del clásico héroe norteamericano, el héroe chicha no busca el orden social, sino transformarlo”, comenta Huanchaco. Lima es, en esta ficción, la Ciudad Caótica (antítesis de Ciudad Gótica) y el lugar donde se despliegan nuevos micromundos productos del mestizaje y de una estética inmigratoria. La informalidad, los espacios populares, la discriminación, la politiquería y el oportunismo tiñen la vida cotidiana de este lugar.

Esta serie retrata los problemas actuales de una capital que surge como respuesta restauradora a las fracturas identitarias dentro de una ciudad multiétnica y multicultural, rasgo característico de la posmodernidad. Ticio Escobar, establece que “las intersecciones producidas entre disciplinas diferentes resultaron decisivas para la reformulación del concepto de identidad”(2).

La productibilidad de las diferencias en las obras de Gutiérrez se observa en la reproducción irónica de la cultura peruana: diversa y llena de íconos del Imperio Inca, de imágenes religiosas, de signos de la inmigración asiática y de la cultura de consumo norteamericana. Elementos que forman la identidad de una cultura diversificada y de una nación periférica.

La globalización nos permite pensar en nuevas formas de fronteras permeables o lógicas regionales. Pero la demarcación de las identidades es el producto de la historia que expresa modos particulares de establecer diferencias culturales y económicas. Diferencias que caracterizan al occidentalismo y que movilizan a las representaciones estereotipadas de las sociedades no-occidentales, donde culturas poscoloniales luchan constantemente para minimizar esas diferencias etnocéntricas.

La obra de Huanchaco nos muestra cómo la irrupción de nuevas culturas se fusionan con tradiciones que se creían perdidas y abandonadas, como es el caso de las tradiciones del Imperio Inca, reflejadas en la gastronomía y la bebida (Inca Kola y la denominación de su estilo Pop Chicha) que consume Superchaco. De esta manera, al igual que los artistas modernos brasileños, este Pop Andino devora las nuevas corrientes traídas de las olas inmigratorias para generar un lenguaje artístico nuevo y renovador.


(1)Chicha: Bebida alcohólica en base a maíz fermentado desde las épocas prehispánicas.

(2)Escobar, Ticio, “La identidad en los tiempos globales”, en El arte fuera de sí. Asunción, Paraguay, CAV/ Museo del Barro, Fondec, Diciembre, 2004, pp. 62-63.

Puntos a la Cultura

Por Jose Luis Albornoz

La historia del programa Puntos de Cultura del Ministerio de Cultura

Días previos al lanzamiento de una nueva edición de Brote, y en vísperas a las elecciones legislativas, llegaba la noticia que los precandidatos del espacio político Cambiemos del municipio de Malvinas Argentinas realizaron una caminata y (su ya habitual) timbreo con el ministro de Cultura, Pablo Avelluto. Lo tuvimos cerca a Pablo, me hubiese gustado llevarlo al depósito del Multiespacio Cultural UNGS (lugar donde trabajo) y mostrarle las cajas con los instrumentos que están guardados, parados, silenciosos, desde el 2015 cuando el programa Orquestas y Coros del Bicentenario fue dado de baja. Si bien el programa dependía directamente del Ministerio de Educación, de más está decir la transversalidad del proyecto y la importancia cultural/educativa que tenía para la comunidad. Pero el paso de Pablo por el municipio fue veloz, como un turista de paso, dejando un par de fotos de recuerdo.

De aquellos días de orquestas, coros, Tecnópolis, centros culturales, industrias culturales y redes comunitarias solo queda la resistencia de lxs compañerxs que pudieron aguantar de pie los primeros golpes neoliberales. Dos años para ser exactos. Uno de los programas que continua, sostenido por su equipo de trabajo y sobretodo por las organizaciones que lo componen, es el llamado Puntos de Cultura.

¿Qué es Puntos de Cultura?

Es un programa creado de cara a la comunidad para acompañar proyectos culturales que llevan adelante organizaciones y redes comunitarias en el territorio nacional, tomando como modelo el programa Cultura Viva que funciona en Brasil.

Los puntos de cultura son organizaciones de la sociedad civil que trabajan en el territorio, con diferentes poblaciones, y que transforman la vida de sus comunidades a través de la cultura y el arte. Se trata de organizaciones con variados perfiles que pueden ser desde organizaciones formalmente establecidas (asociaciones civiles, jurídicas, mutuales, cooperativas) hasta comunidades indígenas, pero también organizaciones de base territorial que no estén jurídicamente constituidas por ejemplo, centros culturales, comedores, centros comunitarios, bibliotecas populares. No hace falta que tenga personería jurídica, sí un trabajo comunitario con el territorio que tiene que ver con mejorar las condiciones de vida de las personas en su territorio.

El Programa Puntos de Cultura es una iniciativa inspirada en el programa brasileño Cultura Viva, creado en 2004. En Argentina el programa comenzó en el año 2011 y se adaptó a las necesidades locales pero con ideas similares: trabajar con poblaciones vulnerables a través del arte y la cultura, teniendo como objetivo la inclusión social, la difusión de sus expresiones culturales y el empoderamiento ciudadano.

En ese sentido, Puntos de Cultura tuvo como propósito la creación de la Red Nacional de Puntos de Cultura y el fomento de las iniciativas socioculturales desarrolladas en todo el país, a través del apoyo económico pero también técnico, y organizando una serie de actividades como encuentros regionales y nacionales, intercambios de experiencias, compra de equipamiento, envío de otras actividades del Ministerio a los puntos de cultura, etc. Dentro del programa se pone el foco en el intercambio entre las mismas organizaciones, una de las mayores riquezas del programa es generar el marco para compartir saberes y experiencias.

Actualmente, la Red Nacional de Puntos de Cultura de Argentina cuenta con más de 650 organizaciones que se dedican a potenciar sus desarrollos artísticos, comunicacionales, productivos y de valoración de la identidad nacional.  La quinta convocatoria del programa estuvo abierta desde el 11 de mayo hasta el 2 de junio de 2017 y los números fueron más que satisfactorios: Se presentaron 354 proyectos en total. La región con más proyectos presentados fue Capital Federal (con 90 proyectos) seguida por el Gran Buenos Aires (con 94 proyectos). Más abajo quedó Córdoba (26 proyectos) y por Santa Fé (20 proyectos). Para los responsables del programa esto responde a cierta lógica: “en Bs. As. encontramos una mayor densidad demográfica y una mayor cantidad de organizaciones existentes, lo mismo sucede en otras ciudades grandes”.  Conozco el trabajo que realiza el equipo de Puntos durante al año y sobretodo antes de cada convocatoria para capacitar a las organizaciones en la presentación de estos proyectos, pero aún así me pregunto, y más viendo los números, si estos esfuerzos son suficientes para que las organizaciones de base de distintas regiones puedan acceder al programa.

Sin duda existe en Capital Federal, Gran Buenos Aires y otras grandes ciudades organizaciones que tiene más fácil acceso a la información y muchas son habitué de estas convocatorias y en contraposición muchas organizaciones que funcionan en pequeños pueblos les cuesta mucho presentar papeles y acceder a financiamiento estatal. Para atacar esta problemática, el equipo de Puntos organiza en distintos momentos del año capacitaciones en gestión y presentación de proyectos, en distintas regiones del país. También es importante destacar la simpleza de los formularios a completar por las organizaciones. Creanme que es así; muchas organizaciones sociales y de base accedieron por primera vez a una ayuda del Estado por intermedio de Puntos de Cultura.

El acompañamiento estatal para estos procesos sociales y grupos que militan por un mundo mejor desde la cultura es fundamental. Las organizaciones que integran el programa Puntos de Cultura desde su creación saben bien lo que significa contar con este apoyo.

Por nuestros derechos

En diciembre de 1948, la ONU promulgó la Declaración Universal de los Derechos Humanos. La misma consta de 30 puntos, entre los cuales voy a mencionar dos:

-Toda persona, como miembro de la sociedad, tiene derecho a la seguridad social, y a obtener, mediante el esfuerzo nacional y cooperación internacional, habida cuenta de la organización y los recursos de cada Estado, la satisfacción de los derechos económicos, sociales y culturales, indispensables a su dignidad y al libre desarrollo de su personalidad.

-Toda persona tiene derecho a tomar parte libremente en la vida cultural de la comunidad, a gozar de las artes y a participar en el progreso científico y en los beneficios que de él resulten.

El programa Puntos de Cultura responde a una idea de cultura ligada a la inclusión y la garantía de derechos. Democratizar la cultura y poner al alcance de todxs los medios de producción es una premisa que todos los programas estatales debían cumplir.

Celebro la continuidad de este programa, aplaudo la decisión política de sostenerlo. La batalla cultural no está pérdida por personas y organizaciones con las que trabaja Puntos de Cultura, que en sus distintos espacios luchan día a día por un mundo mejor.

Que los puntos tapen todo el mapa nacional, que la red nos alcance a todos.

Revista Brote – Agosto 2017

¡Ya está disponible online la decima edición de Revista Brote, la revista cultural de los estudiantes y graduados de la Licenciatura en Cultura y Lenguajes Artísticos de la UNGS! 

Revista Brote - Agosto 2017 (192 descargas)

Notas individuales 

Artista de tapa

Pablo Alvárez tiene 29 años y vive en San Miguel. Hace dos años empezó a pintar y decidió salir a la calle a mostrar su arte. Actualmente lo podemos ver los fines de semana pintando un mural en Serrano y Roca.

Arte de tapa: Camaleón. Mural ubicado en la esquina de España y Malnatti en San Miguel.

Salimos también en versión papel. Pueden conseguir un ejemplar a través de los que formamos parte de la revista y también en las dos sedes del Centro Cultural UNGS:

  • Sede San Miguel: Roca 850, San Miguel
  • Sede Los Polvorines: JM Gutierrez 1150 (Multiespacio Cultural UNGS)

¡Muchas gracias a todos por el apoyo!

Manifestación de Murgas. La cultura no es un delito

Nota y fotos por Melina Franco

¨Las fiestas barriales no son delito¨. Este fue el grito, entre otros tantos, de las murgas del Noroeste. Acompañadas de vecinos, amigos, colegas y demás organizaciones barriales, las murgas tomaron protagonismo por la tarde del pasado 14 de marzo en la plaza principal de la localidad de San Miguel, llenando el espacio de color, música, bombos y baile por más de dos horas.

   La convocatoria se difundió a través de las redes sociales con la consigna «La cultura no se censura» tras varios intentos de desalojo que han sufrido diversos compañeros de las organizaciones de Muñiz. Se trata de un festival que organizan con mucho esfuerzo a lo largo de todo el año, para que niños, jóvenes y adultos encuentren un espacio libre y gratuito para festejar las fechas de carnaval. Durante años la Municipalidad de San Miguel autorizó el corte de las calles (a la altura de Sargento Cabral y José María Paz) para que se lleve a cabo dicho festival. Pero este año fue la excepción.  

El área de Cultura de la Municipalidad propuso a los integrantes de la murga, que esperaban la aprobación de este evento, que la organización y difusión del corso sea realizada desde el área de prensa de la delegación. La propuesta fue realizada de manera bastante poco informal, a través de un llamado telefónico a cargo del Secretario (quien se identificó como Juan Osorio) ¨Nuestras políticas no otorgan permiso para realizar corsos. Sin embargo, hay murgas que llevan adelante las fiestas, eso ya queda en ustedes y qué quieren hacer¨.  

Tras este mensaje por parte del Secretario y la “invitación” de participar en el festival oficial que proponía la Municipalidad en el barrio El colibri, los integrantes de las murgas decidieron desestimar dicha propuesta y llevar a cabo el festival barrial original ya que las familias del barrio de Muñiz, como todos los años, esperaban los corsos y muchos no podrían acercarse al otro barrio, por cuestiones de distancia, dinero y demás.

Fue así como no tardaron en llegar los inspectores a la fiesta de carnaval para intimidar a varios de los integrantes de la murga. Sin justificación alguna, los amenazaron con secuestrar el escenario, equipos, bombos, pertenencias personales y todo aquello que esté sobre la calle si no se acataban las órdenes de suspender la actividad. Con el fundamento de que el Municipio, al mando de Jaime Mendez intendente actual de la localidad, no permite que se realice festejo alguno sobre la vía pública, y mucho menos otorgaba permiso alguno para realizar los corsos. En ese momento realizaron un acta de constatación general y luego de dos horas regresaron al predio para multar de manera individual a Florencia Tolosa, una de las integrantes de la murga que desde un principio se dispuso a dialogar con el personal de la Municipalidad. Florencia es señalada en el acta como responsable de la organización del festival y multada en un acta de comercio, cuando en ningún momento se realizó la venta de productos de consumo, ni mucho menos de entrada alguna.

En la actualidad, Florencia debe presentarse al juez de faltas del Municipio a comparecer dicha ordenanza que estipula en uno de sus artículos lo siguiente: ¨No se dará permiso a los eventos que atente contra la moral y las buenas costumbres¨ (???)

Los festejos de ése sábado 11 de febrero se llevaron a cabo de todas maneras, pero al día siguiente decidieron suspender el festival ante la amenaza del personal del Municipio de utilizar fuerzas represivas que atentaban contra el bienestar de todos los presentes.

Lamentablemente aquí no concluyen los hechos negativos e intentos de censura de las autoridades. El fin de semana siguiente, en la plaza La Olla del barrio de Obligado, se realizó una fiesta barrial a cargo de varias murgas de la zona, entre ellas Los resakados del trueno. La misma tuvo que ser defendida por los mismos vecinos del barrio ante la llegada de ocho patrulleros y tres móviles de tránsito (sin placas, ni patentes debo aclarar) que exigían, una vez más, el desalojo de la plaza. Esta vez, el acta realizada por los inspectores fue para las organizaciones barriales presentes.

Ante todos estos hechos que mencionamos, las organizaciones barriales del municipio y alrededores, junto con las murgas de la zona, llevaron a cabo la manifestación mencionada en el comienzo de la nota  en contra de la censura de la cultura popular. El pedido es claro y simple, sin vueltas: que permitan realizar las fiestas barriales autogestivas, que puedan disponer de un lugar donde compartir con la gente las diversas expresiones culturales sin que eso sea un problema. Además de ello, que se respete la Ley nacional de carnavales, que avala los corsos y que pesa aún más que cualquier ordenanza del gobierno municipal de turno.

Actualmente en la localidad de San Miguel solo se permite la realización de eventos artísticos en ambientes donde muchas de estas familias no suelen concurrir, porque no tienen acceso o quizás no disponen de los medios para transportarse. La propuesta de estas organizaciones es acercar la actividad cultural a estas familias. Crear un punto de encuentro para que la música se adueñe de los corazones de todos, que el jugar, cantar y bailar nos  lleve a unirnos como hermanos sin importar penas, edad, ni clase social. Simplemente sentirse un poquito libres, como niños me atrevería a decir, porque no hay expresión más sincera que la cultura popular.

La cultura no es un delito, no es peligrosa….nos une, y por eso me pregunto ¿será eso lo que justamente molesta?.

Galería de imágenes [Fotos: Melina Franco]

La presencia de una ausencia. Arte y luchas feministas

Por Soledad Negri y María Sol Guarino. Fotos: Pablo Cittadini

El 8 de marzo el mundo giraba como cualquier otro día. Segundos, minutos y horas pasaban en intervalos regulares, la tarde vino después de la mañana y luego, inevitablemente, cayó la noche. Como cualquier otro día. Pero una corriente enorme de fuerzas unidas marchaba en contra del ritmo habitual: la multitud femenina, unida en un mismo grito, se hacía presente en las calles, mientras se registraba la ausencia de ellas en sus funciones cotidianas, tanto en los hogares como en los ámbitos de trabajo. Ese día fuimos testigos y partícipes del primer paro internacional de mujeres.

Dos días más tarde de aquella histórica jornada, en el Multiespacio Cultural de la Universidad Nacional de General Sarmiento, se inauguraron las muestras “Fragmentos de un hacer feminista” del colectivo Mujeres públicas y “Somos el grito de las que ya no tienen voz”, de Fátima Pecci Carou.

 

Vivas y libres nos queremos y Ni una menos: consignas de reivindicación que constituyen el espíritu de las luchas feministas. Pedidos que pueden resultar algo obvio si se asume la cuestión fundamental de que las mujeres somos personas y, como tales, debemos gozar plenamente de todos los derechos establecidos. Pero no es así, no hay nada que sea obvio ni natural en el quehacer de la sociedad. Entonces, resulta necesario repetirlo con un grito colectivo que, lejos de dejarnos sin voz, logre enaltecerla. Autodeterminación se dice de la acción de hacer propio aquel poder que todas y todos tenemos desde el día en que nacemos y que el pensar y el hacer común le ha denegado a las mujeres en muchos aspectos de sus vidas. Hacer presente es ausencia primigenia, tanto en la acción como en la palabra.

 

En Somos el grito de las que ya no tienen voz, Fátima Pecci Carou toma el dolor por las mujeres ausentes y lo convierte en arte. Retrata a víctimas de femicidios y a secuestradas por las redes de trata. En la obra de Fátima, ellas recuperan sus rostros. No son números ni nombres olvidados; son mujeres, no son objetos. La serie completa supera, hoy en día, los 200 retratos. Lamentablemente, la construcción de la serie nunca se cierra, la obra está en constante actualización con cada nuevo caso de mujer desaparecida y/o asesinada. Casos que se suceden unos a otros con tal vertiginosidad que sólo quedan nombres registrados en la memoria colectiva o referencias que se repiten en la opinión pública: “la piba esa que era fanática de los boliches y por eso la mataron”, “la que dijo que salía con una amiga y se subió a una camioneta con dos tipos” “las dos chicas que viajaban solas”. Los rostros en general se pierden, las miradas de estas mujeres que ya no están quedan olvidadas. Los retratos, inspirados en los afiches de búsqueda, devuelven a esos rostros una mirada que apunta directamente al espectador, lo interpela. Ya lo decía Miguel Hernández: “Mis ojos, sin tus ojos, no son ojos”1.

 

El colectivo artístico-feminista Mujeres Públicas, trabaja desde el activismo visual: instalaciones que van desde pancartas, banderas, afiches callejeros, hasta auriculares con audios que reproducen la “Oración por el derecho al aborto”, entre otras cosas. Elementos simbólicos utilizados para visibilizar una problemática, en este caso, la opresión y los derechos no respetados de las mujeres. Todos ellos van en busca de una reivindicación. La enorme bandera que reza Si el 8 de marzo es el día de la mujer, ¿qué pasa el resto del año? utiliza estrategias comunicativas que posibilitan la reflexión sobre la lucha constante por validar los derechos femeninos ante las instituciones y la sociedad toda. La instalación-pancarta -realizada con un gran paño de tela color rojo, palos y pintura- alude a la necesidad de conquistar las calles y pensar al espacio público como espacio de lucha que se superpone al ámbito privado, el que nos fue impuesto durante mucho tiempo.

A su vez, se aborda la problemática de la heteronorma. Coloca al espectador “en la vereda de enfrente”, le da la posibilidad de una mirada distinta, de poner en discusión un axioma considerado por todos como una verdad indiscutida: ¿Su familia sabe que usted es heterosexual? Los afiches/volantes colgados en la pared hacen uso de la ironía, el humor y el juego como mecanismos de resignificación y descontextualización de los conceptos considerados “normales”, con el fin de develar la discriminación y la homofobia presentes en el sentido común.

La función social del arte se hace presente mediante la materialización de problemáticas, de tal manera que sea imposible no verlas. El mensaje es efectivo: apunta, dispara y funciona como disparador de muchas otras preguntas y cuestiones.

 

Arte y feminismos, un vínculo en continua retroalimentación. Las luchas feministas encuentran en el arte otra voz posible, un medio para generar impacto, para poner en cuestión y desmantelar verdades arraigadas en lo más profundo de las convenciones, del lenguaje y las acciones. Un camino en el que ya se ha logrado mucho, pero aún falta  muchísimo por hacer. Mientras haya una sola mujer en el mundo víctima de la desigualdad y de la violencia sólo por el hecho de ser mujer, nos seguirá doliendo en carne propia, seguirá despertando un mismo grito de lucha en todas nosotras. “El feminismo reclama la voz del silencio de las mujeres, la presencia de nuestra ausencia.”2

Del poema “Imagen de tu huella” (1934)

Catharine MacKinnon, abogada feminista, E.E.U.U. (1993)

La gracia de los cuerpos

Por Malén Pessina

Aaahh el teatro. ¿Qué haríamos sin él? Utilizado como herramienta de educación y propaganda política desde sus inicios hasta convertirse en mero entretenimiento y ocupar un lugar en el tiempo de ocio; el teatro ha sido uno de los primeros medios de comunicación de masas. Es hermoso, es divino y me cuesta pensar en cosas graciosas para decir sobre este lenguaje (como me acostumbré a hacer en mis notas pasadas) cuando estoy tan enamorada de él.

La construcción de un personaje descansa sobre algunas variables que determinan sus características. En mi opinión, el guión es la manera en que el autor de una obra le da un tipo de voz, una forma de pensar al personaje. El vestuario, la escenografía, entre otros también contribuyen al cruce entre el personaje y el público; pero es la corporalidad, lo que a mí parecer, le permite tanto al director como al actor apropiarse de la criatura. El cuerpo (los cuerpos) será aquello en lo que me enfoque en esta nota, el modo en que este nos cuenta su historia, su procedencia, su personalidad.

Por lo general siempre se relaciona mucho más el movimiento corporal con la danza, la comedia musical y, más actualmente, con la danza-teatro. Pero el movimiento de la figura, esto es, el modo en que se ubica en el espacio y en el que hace acto de presencia durante una función de teatro, de mero teatro (sin necesidad de que haya baile de algún tipo), determina el modo en que un personaje se deja ver, que se muestra a su audiencia. Claro que hablar de la corporalidad y su función o su construcción en el teatro de modo general es, por ahora, dificultoso (y es que nadie quiere leer una nota de más de 10 páginas, ustedes se lo pierden), pero me resulta provechoso, y sumamente interesante, enfocarme en esta misma cuestión pero viendo tan sólo casos específicos.

Dos casos en particular para ser exactos que van en línea con un mismo prototipo: esto es, la figura del “travesti”, a la que ven, entienden, y sobre todo, reflejan de formas diferentes. Por un lado, tomaré la imagen del travesti que se construye en la obra de Sergio Boris, “Viejo, solo y puto” (en donde el modo grotesco y brusco prevalece) mientras que, por el otro, me apoyaré en mis observaciones de “Sola no eres nadie”, de Natalia Villamil (que nos muestra delicadeza, nos envuelve en lo suave).

Ahora, esto va a ser medio complicadeli porque no quiero spoilear nada de las obras y probablemente muchas de mis observaciones estén sujetas a ciertas lecturas subjetivas de situaciones o comportamientos de los personajes analizados por lo que recomiendo, firmemente, que vean personalmente las piezas analizadas. (Además están buenísimas y la nota es una excusa para hablar de ellas porque estoy re emoción, shh).

Hay varios aspectos específicos que diferencian la construcción del personaje “travesti” en ambas obras de teatro. En ese sentido, hay que hacer una breve mención de un par de cuestiones que sin duda condicionan el modo que adoptan los actores a la hora de componer sus personajes: el contexto social y económico en el que están insertos los protagonistas. Así, en el caso de Viejo, solo y puto (VSP), estas cuestiones son sumamente importantes para el desarrollo de la pieza, de hecho, marcan la trama principal de la historia, busca reflejar un conurbano en decadencia y una clase social media-baja; en la que la imagen del “travesti” se enmarca en un comportamiento, digamos, varonil y brusco. Sola no eres nadie (SNEN), por su parte, tiene una construcción económica y social marcada, haciendo mención de la clase social a la que pertenece el protagonista (siendo este de clase baja), pero el desarrollo principal de la trama no se enfoca en este aspecto específico, sino en el modo en que el personaje se  desenvuelve con quienes serían sus empleadores y como su condición influye en dichas relaciones. Es interesante que el trabajo que desarrolla este personaje es el de niñera (de un adulto y un infante), una labor considerada meramente del género femenino, y cómo la construcción del personaje es –como mencionamos antes- sumamente delicado y afeminado.

Estas cuestiones son llamativas para la nota ya que constituyen aquello que cada obra de teatro elige y quiere mostrar como travestismo: En VSP se muestra un “travesti” masculinizado, que salvo por las ropas (al cuerpo y rotas) y algunos manierismos mínimos (que no hacen más que resaltar el contraste varonil en el que se realizan) hacen a la representación de una clase económico social específica. En mi opinión, la relación ‘contexto de desarrollo y modo en que se presenta al travesti’ en esta pieza es sumamente estrecha, dado que la persistencia de determinados comportamientos masculinos puede tener que ver con algún método de supervivencia,  ya que sucumbir totalmente a manejos femeninos podría desencadenar en actos de violencia de parte de terceros (¡mirá el análisis que me mandé, mamá!).

En la otra punta de la mesa (SNEN) tenemos la construcción de un protagonista afeminado, que se mueve a través del escenario con gracia y delicadeza, de modo sutil y cuyos manierismos, regulares, no contrastan con ningún otro de sus movimientos ni con su ropa (compuesta por un vestido rosa suelto), como el reflejo de un sujeto que busca  (contrario a los de VSP) despegarse totalmente de los comportamientos socialmente instalados del sexo masculino, para unirse de lleno al género femenino, dado que se mueve en un entorno social de una clase económica diferente a la que originalmente pertenece.

 

La tela que nos limita

Sin dudas la intervención del punto de vista del actor y las indicaciones del director constituyen la base sobre la cual los cuerpos de los personajes nos hablan a nosotros, los espectadores, pero hay una influencia que considero sumamente importante para los movimientos que vemos arriba del escenario y que constituye las limitaciones (o la falta de ellas) que se le impone a la figura en su posibilidad (o no) de realizar determinados desplazamientos. Hablo -por supuesto- del vestuario.

Patrice Pavis, en el Diccionario teatral interactivo, le da una gran importancia a la vestimenta (o como él lo nombra: al disfraz), sobre este menciona que:

“El travestismo se realiza casi siempre gracias a un cambio de vestuario o de máscara (por tanto, de convención propia del personaje); pero también va acompañado de un cambio de lenguaje o de estilo, de una modificación del comportamiento o de un enturbiamiento de los verdaderos pensamientos o sentimientos .” (Pavis, p. 139)

En Viejo, solo y puto la construcción de los personajes analizados a través de la vestimenta tiene algo en común en ambos caracteres: dificulta su movimiento y sin lugar a dudas juega con la incomodidad del actor. El primero de ellos, que es quien aparece primero en escena, lleva una pollera de color negra suelta corta (llega un poco más arriba de la mitad del muslo) con medias cancán negras y zapatos de tacón bajo. En el torso lleva una remera musculosa ajustada animal print y un chaleco de jean. El segundo personaje, Yuli, lleva puesta una musculosa ajustada en el torso (uno de sus breteles cae por su brazo constantemente durante el transcurso de la obra), un jean campana ajustado (con el cierre roto) y unos tacos altos con plataforma. En un momento de la obra se deja ver que debajo del jean tiene una tanga. Recapitulemos: están durante TODA UNA OBRA de teatro con tacos y yo no me los banco ni media hora en un boliche, son héroes.

Todo lo contrario sucede en Sola no eres nadie, en donde se nos presenta al personaje vestido en un principio con una musculosa y boxers blancos a juego, descalzo. No mucho después, pierde la remera que traía puesta y, en su lugar, se pone un vestido rosa suelto que llega tan sólo un poco más arriba de las rodillas. Dije que sucede todo lo contrario en el vestuario de esta obra, porque a diferencia de la anterior, le otorga al actor total libertad para realizar desplazamientos por el espacio, sin las limitaciones que ropas muy ajustadas, polleras cortas o zapatos de taco alto (como en VSP) imponen a los actores.
Resulta imposible entonces separar la cuestión de la corporalidad en la construcción de los personajes dejando de lado qué es aquello que llevan puesto, dado que –como mencioné más arriba- esto podría condicionar el modo en que se desplazan por el espacio, y por ende, la imagen que nos transmiten.

 

La escenografía

Es cierto que la escenografía no condiciona la composición del cuerpo de un personaje del mismo modo en que lo hace la vestimenta, pero –desde mi punto de vista- tiene participación en el tipo de movimientos: vale decir, el modo en el que fluye el personaje durante la función. En ese sentido, la composición de los escenarios de ambas obras es totalmente diferente. Como se observa en la foto, en VSP (en donde los movimientos son más forzados y masculinos) el espacio por el que circulan los personajes es sumamente reducido; mientras que, en SNEN (que la componen desplazamientos fluidos y femeninos) el lugar es muchísimo más amplio.

Así, los cuerpos compuestos para los personajes de los “travestis” en ambas obras  de teatro son (en algún modo) sostenidas por sus escenografías. La falta de espacio para moverse libremente en Viejo solo y puto ayuda a la construcción de un “travesti” tosco y con movimientos duros, mientras que el amplio espacio en el escenario de Sola no eres nadie contribuye al desempeño de un travestido con manierismos mucho más resaltados, cuya fluidez sobre el escenario es más afeminada.

Tuve que dejar afuera de éste artículo varías cuestiones que me resultan súper interesantes de agregar en el análisis de la corporalidad en ambas obras (tales como la convencionalidad en la representación en la que caen ambas piezas o la influencia del omnagata en –sobre todo- éstas representaciones en el teatro). Y, más allá de mi claro enamoramiento con estos pedazos de actores (y la preocupación de mi madre por el mismo porque ‘¿otra vez Malén? No puede ser que siempre que vayas al teatro te enamores de alguien’), la elección de utilizar estas representaciones va más allá de mi fangirloreo y es que la cuestión de la corporalidad en el teatro es mucho más visible, mucho más palpable, en este tipo de personajes. Además, debo admitir que mi análisis se vio limitado ante el temor de contar algún suceso de importancia que ocurre en la obra y arruinarla para los lectores que deseen ir a verlas.

La cuestión de la corporalidad en el teatro no es nueva y hay autores que se han encargado de analizarla y darle una atención mucho más profunda de lo que yo puedo darle en este humilde artículo. Como dije, el teatro es hermoso, es divino, es un comunicador de masas (quizás no tan potente como antes pero lo sigue siendo) y genera un vínculo con el espectador mucho más potente que el cine o la tele. Además, y déjenme finalizar con esto, es ALTO lugar para una cita, a menos que seas como yo y te enamores de los actores.

Entrevista a otra revista: Balletin Dance

Por Oriana Belén Racciatti

Veintitrés pasos atrás llegaba vestida de blanco y negro “La Revista Argentina de Danza”. Sus mentores Agustina Llumá, Diego Llumá y Martín Goyburu se reunían en 1994 para conquistar un terreno incierto y desconocido, como lo es para muchos, el arte del movimiento. Aunaron sus esfuerzos y le dieron forma de noticiero gráfico para poder así, informar la realidad de este lenguaje en nuestra patria. En conmemoración de su nuevo aniversario, revisamos la trayectoria de Balletin Dance.

En ese tiempo lo más moderno era un fax y, sin embargo, tejían redes nacionales e internacionales con distintas instituciones y publicaciones relacionadas con la danza. Para 1998 su formato en papel ilustración pasaba a tener una pizca de color en sus tapas. A partir de allí, mes a mes, cada una de ellas, sería una obra de colección por su belleza en cuanto a composición y estética. Con diferentes reconocimientos, premios y distinciones cada año afirmaba ser “La Revista de Danza” con mayúsculas.

Hacia el 2006 el espectro de influencia de Balletin se amplió hacia el sector editorial. La propuesta se orientó hacia la realización de un título al año con el objetivo de suplir las necesidades del campo en cuestión. Como bien nos cuenta Agustina Llumá “lo que ya está, está”. No se realizan traducciones sino que existe una “obsesión” por ofrecer un servicio para la comunidad de la danza. Cada libro tarda entre dos y tres años en publicarse desde que está el manuscrito original terminado: “El proceso que llevamos adelante en nuestra editorial es lento respecto a la competencia pero se debe al análisis que realizamos para que sea un producto único”.

Danzaron por sus páginas, nobles y consagrados de todos los tiempos y géneros, cumpliendo con su principal objetivo el “derecho a la información” Con aparición mensual, Balletin ha logrado integrar desde el 2008 la base internacional de datos EBSCO (Estados Unidos) que le sirve como material de consulta a todo el campo de investigación. El contenido que se comparte en cada entrega trasciende el periodo temporal en el que transcurre. El trabajo incesante que realizan periodistas y licenciados en comunicación, todos ellos con una marcada influencia en la danza, denota su compromiso y sensibilidad para que cada línea sea una construcción de hitos históricos que se extiende a lo largo de la biblioteca de Balletin como un gran legado.

Más allá de la completa colección que se encuentra en la calle Adolfo Alsina en CABA, se pueden visitar las bibliotecas de las escuelas de danza pertenecientes al Gobierno de la Ciudad, la del Congreso y todas las bibliotecas nacionales para conocer los números anteriores. Allí se encuentran no solo las revistas sino también varios de los libros editados por Balletin. En las casas de indumentaria e institutos de danza de la ciudad de Buenos Aires se puede acceder de manera gratuita a las publicaciones mensuales para hacer una recopilación propia. Los libros se pueden comprar por internet o personalmente en el departamento que se encuentra en la ciudad.

En la actualidad cuentan con dos páginas web. La primera quedó a modo de archivo donde se están cargando las primeras revistas. La nueva, por su parte, contiene las notas digitalizadas y un directorio con geolocalización de los distintos espacios que publicitan. Este tipo de financiamiento es el que permite a Balletin salir a la calle de forma gratuita y garantizar  el acceso a cientos de interesados. Asimismo, se convierte en una guía de maestros, espacios, salas de ensayo, fotografía y médicos especializados; todos los datos de interés para la vida de una persona dedicada a la danza.

Durante el 2005, el equipo Balletin consideró importante la apertura de un espacio de formación orientado a la actualización docente. Desde entonces de la mano de Alicia Muñoz, docente universitaria en danza, otorga cursos de pedagogía en la danza. Muñoz casi como un proverbio dice “no es tirando de las piernas de nuestros alumnos es cómo vamos a formar un bailarín, sino alimentando sus raíces”.  A través de tres encuentros consecutivos se realiza un recorrido por los aprendizajes significativos, su planificación y evaluación. Dichos cursos no otorgan puntaje docente pero sí han sido premiados por el Conicet. En ellos participan docentes de danza, gimnasia o de escuelas primarias de todos partes del mundo ya que se realizan en dos modalidades: presencial y a distancia (que solo requiere una pantalla con conexión a internet). Alicia ha editado tres títulos que acompañan el trayecto didáctico: Cuerpos Amaestrados Vs. Cuerpos Inteligentes, Caos o Planificación  y La evaluación, mucho más que poner una nota.

La vinculación internacional tuvo lugar desde el primer número, permitiéndole a Balletin ser la vidriera de lo que sucede en nuestro país ya que, lamentablemente, no es reconocido mundialmente el trabajo con la danza que se realiza localmente. Agustina Llumá recuerda el auge artístico del bailarín Julio Bocca, quien en su momento compartía un carisma similar al que impartía el jugador de fútbol Maradona. “Donde él se presentaba era símbolo del nacionalismo. Todo el mundo sabía quién era y de dónde era. Si bien hoy tenemos primeras figuras en todo el mundo lo que hizo Bocca fue mostrar un patriotismo exorbitante. Donde era él, era Argentina”.  La época dorada de las grandes instituciones y figuras de la danza ha quedado en la historia. Por ello, Balletin insiste en que se conozca la producción local y los diferentes talentos que integran la escena. Asimismo, esta relación contribuye a participar de la agenda mundial y, así, ser parte de una bolsa de trabajo cosmopolita.

Revistas especializadas en el tema existen cientas, que aparecen y desaparecen, de acá y también de allá. Pero es conocido para los que integramos este campo cultural lo difícil que es apostar a un arte que no posee financiamiento propio, ni representación federal. Pese a todo, el equipo de Balletin ha forjado honestamente un precedente en el periodismo de la danza. Ha construído un público interesado en conocer las novedades y ha generado un espacio cuidado de difusión para quienes dedican su vida a este lenguaje. Se trata de una publicación independiente a la que le sobran motivos para celebrar porque ha sobrevivido a varias tormentas y ha prevalecido en sus líneas la información.

 

Observar, absorber, escribir: la narrativa de Laura Rossi

Por Constanza González Henin

Laura Rossi es escritora, Licenciada en Letras de la UBA, tiene una maestría que cree que jamás usará para nada y nació en San Miguel, localidad en la que pasó sus primeros 27 años. Es petisa, usa lentes -que le amplifican un poco los ojos claros- aficionada a la fotografía, nada solemne y tiene un peculiar sentido del humor. Vivió en Villa Devoto y desde fines de 2009, en Rosario; por y con un rosarino, Hernán, a quien le agradece el hecho de haber podido asumir que escribir era lo que quería y tenía que hacer realmente. Hoy son los padres de Guadalupe, de dos años y medio.

Trabajó siempre en la docencia, incluso antes de recibirse. Dedicó muchos años al diseño y a la escritura de cursos de capacitación docente, fue desgrabadora/traductora free-lance y tuvo      -casi en otra vida, dice-, un bar con su hermano. Hace tres años volvió a las aulas, pero no a las escuelas. Dicta clases de inglés y de ruso en un instituto de idiomas, y desde el año pasado incursiona en el periodismo gastronómico realizando crónicas sobre hoteles y bares de Rosario que se publicarán en breve.

Para Laura, leer y escribir son actos que necesita hacer desde que tiene memoria, los pudo intuir desde siempre como simbióticos. Siente que ni siquiera los elige. Si por algún motivo pasan días en los que no puede pasar una página o no dispone de media hora para sentarse a escribir un renglón, percibe que algo no está bien, se describe como desencajada. Le atraviesa el cuerpo, duerme mal y poco, se sale de eje; detalle al que con los años le fue prestando especial atención: puesto que leer y escribir son necesidades de las que habla como si fueran congénitas.

En algún momento, el escritor pasa de escribir para sí mismo a publicar. En el año 2011, la primera novela que escribió Laura – Suturas – fue finalista del Premio Clarín Novela. Fue seleccionada de entre 500 obras presentadas. Ese hecho fue clave. Se convirtió en un empujón a nivel interno que le demostró que tenía que dejar de esconder lo que hacía, porque ahí había algo, alguien más lo había visto.

Terapia de por medio, más el sostén constante de Hernán – que hasta ese momento era el más convencido de que eso era lo suyo- asumió para sí misma, lo que los demás ya habían descubierto. Su segunda novela Baldías (Erizo, 2013) fue finalista del mismo premio al año siguiente. Para ese momento, ya había empezado a conocer gente del ámbito literario rosarino. Cuando corrió la noticia, Verónica Laurino (poeta y escritora, que ahora es amiga de Laura, pero en esa época todavía no lo era) quiso leer la novela. Y fue ella quien la llevó a Erizo, una editorial que estaba preparando sus primeros títulos. Publicar, dice Laura, fue un hecho fortuito. Aunque al rato duda y cita a Arlt “el futuro es nuestro por prepotencia de trabajo”. Su segunda novela publicada Llegaría el silencio (Río Ancho Ediciones, 2014), en cambio, ganó el concurso de narrativa que organizó la editorial en 2013 y ya, para ese entonces, comprendió que todo lo anterior había comenzado a traccionar una rueda que no iba a detenerse más.

El año pasado publicaron un cuento suyo en el libro ´Territorio negro II. Cuentos bajo sospecha´ en el Encuentro Internacional de Literatura negra y policial “Córdoba mata” y en 2017 hará pasar por la imprenta unas antologías, un proyecto que realizó sobre los diecinueve departamentos de Santa Fe, un libro para niños -y no tanto- y probablemente otra novela: Los bordes del cielo, con la que también fue finalista del Premio Clarín Novela en 2015 y con la que asegura haber aprendido que la tercera, no siempre es la vencida.

No hay género literario en el que se enmarque a sí misma. Ni cuando empieza un proyecto nuevo ni después. Con un poco de esfuerzo clasifica porque se le pide. Baldías y Los bordes del cielo van al policial; cuando piensa en Llegaría el silencio ya no puede. Y remata con que tampoco sabe si le importa mucho. Cierra el tema diciendo que hay un texto, hay un lector y que lo que pase o no entre ellos, va más allá de cualquier rótulo dado por la teoría.

Laura se define como una artesana de sus trabajos. Se lee, se relee, se corrige, se comparte, se vuelve a corregir. Captura las miradas de los otros sobre su obra, esos otros capaces de encontrar ruidos, disonancias, cosas que no cierran. Y hace de la corrección una labor minuciosa e íntima. Si escribís y necesitás que otro corrija, el que escribe, entonces, es el otro, dice.

 

Cuando habla de su identidad como escritora, manifiesta que el estilo es algo que aflora solo, que devela quién sos, cómo decís, qué palabras, qué construcciones usás. Lo considera algo dinámico porque las personas cambian, maduran, sufren, viven y eso necesariamente modifica la escritura. Asegura que el oficio se aprende, y detecta, en su estilo propio, los rasgos que hacen que los textos funcionen. Sostiene que cada idea requiere de su propia forma y que siempre se corre el riesgo de malograla si se la trata de escribir desde el lugar que ya se sabe eficaz. No cree que el estilo pueda pensarse como el sitio cómodo desde el que se empieza a redactar, sino poner en cuestión si quedarse ahí o seguir tensando el lenguaje, buscando la zona de incomodidad desde donde se escribe, para ella, la literatura.

Cuando las ideas le rondan la cabeza, ya no se exaspera. Les da el tiempo necesario hasta que todo se abre y fluye. Cree que es parte de la experiencia, hace alusión a que es síntoma de haberse vuelto mayor -aunque paradójicamente todavía transita los treinti-. No da muchas vueltas para hablar sobre los métodos o sobre cuán disciplinada es para trabajar. A eso responde con una afirmación tan simple como contundente: el método para escribir, es escribir. Observar, absorber y escribir.

Imaginar un escritor trabajando puede ser una instantánea mental de la soledad más expresa. Sin embargo, Laura ahonda en que existe una complementariedad entre la tarea solitaria y necesaria para que el texto aparezca, y el momento social del escritor y su obra; que incluye los talleres de escritura, en su opinión, y las redes sociales que utiliza desde hace tiempo. Cuando abrió su primer blog, ni siquiera pensó que alguien fuera a leerlo. Era para ella un ejercicio de exploración, de obligarse a escribir, aunque sea un párrafo por día. Y para su sorpresa, se encontró con que cada vez tenía más seguidores, a los que con sarcasmo llama: lectores fieles. Y si bien escribe porque dice que no le queda otra y porque siente que tiene que hacerlo, aun sabiendo que hay mucho que nadie lee, revaloriza ese ida y vuelta con el otro como parte del asunto. A veces, sabe que esos textos terminan en alguna publicación; la mayor parte de las veces no, pero esgrime que la escritura está ahí, viva en el mundo y fuera de su cabeza, que es lo que verdaderamente le importa.  Cree que le hubiera gustado descubrir eso antes. Que socializar la escritura y dejar que se vuelva de los demás, es clave. Que transitar espacios con otros genera intercambios que son valiosos no sólo para el que escribe sino también para los textos.

Asevera que publicar no cambia nada. Obviamente cuando ve sus textos en formato libro entre sus manos, dice que le resulta realmente satisfactorio, que es otra forma de circular como escritora y también que lo vive como un sueño hecho realidad. Pero al final de cada día, siente que sigue siendo ella, la hoja en blanco y la misma búsqueda: encontrar el modo de atrapar ese runrún que deambula en la cabeza, en el cuerpo. Eso le parece que es lo que nunca querría perder de vista.

La literatura es un universo tan diverso como perverso. Hay mucho para elegir y mucho que nos elige aleatoriamente y nos embelesa. Incluso de por vida.  La difusión y circulación de escritores jóvenes, tiene el potencial riesgo de atrapar lectores que ni se imaginan que en un pedacito del conurbano bonaerense, nació hace poco algún vecino, que está ahora mismo gestando con la palabra genialidades como las que está haciendo Laura Rossi. Un riesgo que en Brote, queremos correr. Y alcanzar.

EPA CINE – Festival Internacional de Cine Independiente de El Palomar

Una experiencia colectiva

Por Sofía Santángelo

Considero que el cine es esencialmente un arte colectivo por tres características fundamentales: es un colectivo de lenguajes, es decir, una multiplicidad de canales de expresión conectados en un mismo segundo; a su vez, es un colectivo de artistas, que detrás de cámara, interviene en el proceso creativo y acompaña al director en su búsqueda estética. Por último, más allá del producto cultural en sí mismo -el film-, el cine es un espacio de conexión que se habita y que excede la pantalla, donde un colectivo de personas comparte una película.

Entendiendo la complejidad de este lenguaje y analizando a los actores que intervienen en él, es como surge  EPA CINE – Festival Internacional de Cine Independiente de El Palomar. EPA es un festival que apunta, por un lado, a la descentralización de la difusión de películas independientes tanto nacionales como internacionales; y por otro lado,  tiene como objetivo el desarrollo de espacios para formar nuevos públicos. La programación de EPA permite transitar la experiencia cinematográfica de diversas formas:  no solo a través de las proyecciones sino, también, mediante la participación activa del público en charlas con realizadores y diversas actividades pedagógicas que invitan a una reflexión más profunda acerca del lenguaje.

El año pasado tuve la posibilidad de participar de la primera edición de EPA, como buena cinéfila, me resultó muy grato el hecho de que se desarrolle este festival cerca de San Miguel.  Esto no sucedía en el conurbano, el cine independiente se encontraba en otro lugar. La identificación con la propuesta generó en mí el deseo de acercarme más a esta experiencia, para entender cuáles fueron los motores que la impulsaron. Es por eso que me dirigí al cine teatro Helios, sede principal del festival, para entrevistar al director del proyecto, Eduardo Marún.

Tras hablar de su acercamiento al cine en la niñez y de su formación como Licenciado en Artes Combinadas -lo que le permitió desarrollar el gusto por el cine- comenzó a explicarme por qué tomó la decisión de realizar el festival:

E- Programar es compartir y se creó  este espacio con el deseo de compartir con gente amiga el festival y a su vez, de poder compartir las películas que nos gustan con la gente. Nací y viví en Haedo, soy del conurbano y tener que vivenciar estas propuestas artísticas en capital y trasladarse es algo de lo cual no me arrepiento, pero ver una película en BAFICI no es lo mismo que verla en tu propio espacio, se juegan varias cosas. Así como la película dialoga con uno intersubjetivamente, también lo hace con el espacio y esta sala tiene su propia subjetividad; no es lo mismo una sala que tiene nombre y apellido como el Helios o el Paramount, que el Hoyts o el Cinemark, son cosas abstractas que no fijan raíces. Hay una pertenencia desde donde el espectador dialoga; la vivencia es distinta y es mejor darle la posibilidad a la gente de que dialogue con los films desde su propio entorno.

¿Por qué crees que el cine es un lenguaje que debe difundirse?

E- Jacques Ranciere decía que no se puede diferenciar la estética de la política. Una sociedad habla de sí misma en el momento en que reparte lo sensible con algunas personas y con otras no. Si solo reparte tales experiencias a un determinado sector y deja a gran parte afuera, es porque existe una determinada y clara política. Entonces, es muy importante abrir ese reparto de lo sensible, porque es a través de estas experiencias en donde se pone en juego la sensibilidad, lo cual provoca que una sociedad se pueda re-preguntar determinadas cuestiones. Creo que primero se desarrolla  la sensibilidad, luego la moral y la crítica; si alguien no la tiene frente a otro que sufre, entonces no va a cuestionarse nada, no va a desnaturalizar las cosas. Los que tenemos la chance de repartir lo sensible, debemos hacerlo llegar a la mayor cantidad de gente. Es importante ver al OTRO con mayúscula, a la OTREDAD, ese OTRO que está en una situación distinta a la de uno. Uno puede elaborar críticas sociales, pero el problema existe cuando se elaboran sin sensibilidad. El cine, comparado con el resto de las artes, puede convocar a una mayor cantidad de gente y exponerlos a una situación de estos parámetros, por más que suene muy antiguo y muy moderno, me parece que el cine sigue siendo una herramienta para el cambio social.

¿Qué se tiene en cuenta a la hora de brindar herramientas para comprender el lenguaje cinematográfico?

E- Por supuesto la educación como valor fundamental. La formación desde chico para entender que el cine es un lenguaje distinto. Las pocas chances que existen de ver una película en el colegio es para que el cine sea un ejemplo de… es decir,  que el cine sea una herramienta que le permita al docente, explicar mejor una temática. Pero el cine construye su argumento desde un lugar específico, con una determinada puesta de cámara, luz, espacio, uso del tiempo, entonces si uno apunta a una formación de público es haciendo hincapié en cómo está dialogando el director desde los recursos propios del cine.

¿Qué acciones se tomaron desde el festival?

E- El año pasado se hicieron talleres de juguetes ópticos con objetos que, de alguna forma, anticiparon el nacimiento del cine y los chicos fabricaban sus propios juguetes. En este festival habrá algo parecido, talleres didácticos y una sección en la programación con cortos animados de los primeros tiempos y películas contemporáneas que se salen del discurso de Disney. La idea también es trabajar con escuelas secundarias y el proyecto cine y ciudadanía de CUCA, proyectando los cortos que se realizaron e invitando a la mayor cantidad de colegios para que vean el trabajo de sus pares.

¿Cuáles fueron las repercusiones del festival? ¿Qué comentarios tuviste al respecto?

E- Nos quedamos gratamente sorprendidos. Como nuestra programación es un poco exigente a comparación de lo que se suele ver, pensamos que no iba a resultar tanto, pero notamos que la gente salía feliz y nos hacía devoluciones sobre la película, con puntos de vista de los cuales uno no se había percatado.

Lo cinematográfico no se cierra solamente a la proyección de una película: el lugar más productivo del festival es el “entre películas”, los pasillos o esos lugares de encuentro. En el espacio de diálogo hay tanto cine como en una sala y eso es muy importante generarlo sino ¿qué diferencia hay entre un festival que pasa una película detrás de otra y las proyecciones de una mega sala comercial en la que también sucede lo mismo? ¿Cuál sería la diferencia si no existieran estos espacios de intercambio? Un festival solo sería un apilamiento de películas.

¿Por qué es importante que el público asista a EPA?

E- Porque el cine comercial está y uno lo va a seguir viendo, pero también puede tener una experiencia distinta y enriquecedora. Durante cinco días existe la chance de poder ver otra cosa. Esto es una experiencia movilizadora en todo sentido porque implica movilizarse literalmente, salir de la casa al encuentro con la gente en un espacio en común, y movilizadora en cuanto al desarrollo de la sensibilidad, para poder tener una visión del mundo más humana.

Retomando mis ideas iniciales acerca del cine como un colectivo de lenguajes, artistas y espectadores que interactúan entre sí; creo que es importante que un festival apueste a la democratización cultural y se inserte en el conurbano para desarrollar en un nuevo contexto el gusto por el cine, entendiendo que el mismo es un arte que construye nuevas formas de entender el mundo y por ende de accionar sobre él. Un festival no solo debe proyectar películas, sino brindar herramientas para que ese lenguaje sea apropiado por el público, en su lugar de pertenencia.

Más información

EPA CINE – Festival Internacional de Cine Independiente de El Palomar, tendrá lugar del 24 al 28 de mayo del 2017 en el Cine Teatro Helios de Palomar. Toda la programación en la web del Festival: www.epacine.com.ar

www.facebook.com/epacine

Artistas a la carta

Una mirada sobre espacios artísticos no convencionales

Por Lic. Jose Luis Albornoz. Foto: Santiago Torreguitar

Tiempos duros para el país, el golpe se siente fuerte en el arte y la cultura. Desde varios puntos podía abordar esta nota, pero decidí tomar, quizás, el más “trágico”. No por capricho o por ser hiper pesimista, sino por el contrario: para valorizar y destacar la importancia de los espacios no convencionales, de artistas multifacéticos y “todo terreno” en tiempo de crisis. Son estos espacios con su gente los que, cual David frente a Goliat, resisten e inclusive se presentan como una alternativa frente al circuito (muchas veces vicioso) comercial y artístico. El objetivo de estas líneas incluye la visibilización de una nueva modalidad (en ascenso) de combinar dos prácticas: la culinaria o gourmet con la artística. Y se combinan dentro de lugares que ofrecen disfrutar de un exquisito y variado menú mientras suena en vivo un grupo de música.  Estos espacios no convencionales para el arte son generalmente restaurant o cafés que el fin de semana ofrecen una cargada agenda cultural. Cada vez son más los que trabajan con esta modalidad y más también los artistas que se presentan, quizá por sentirse contenidos, valorados y comprender de qué va la mano en estos tiempos duros que nos tocan pasar.

 

Inflación, tarifazos, salarios en baja, desempleo, sindicatos en lucha. No se necesita ahondar en la grieta, ni ser un analista económico y político para predecir un futuro cercano con las mismas (en el mejor de casos) características. Y la gente tiene que recortar gastos y los espacios culturales tienen que pensar alternativas para sobrevivir. Una cosa va de la mano con la otra. Los primeros “gastos” que se borran de la lista son los consumos culturales.  La estadística lo confirma, la más reciente (y seria) es el balance anual del 2016 realizado por Consejo Económico y Social de la Ciudad de Buenos Aires (CESBA) para medir el consumo de los habitantes de Capital Federal. El consumo cultural, en todas sus áreas, descendió con niveles alarmantes. La asistencia a espectáculos (cine, teatro, conciertos, etcétera) junto con las visitas de museos quedaron muy por detrás en el orden de preferencias. Solo tres de cada diez familias pagaron el año pasado por disfrutar de este tipo de entretenimiento, lanzó la encuesta.

Cae el consumo y aumentan las tarifas de servicios: un cóctel explosivo para los centros y espacios culturales. Esta situación es igual (o peor) aquí, en el conurbano bonaerense.

El 2016 fue un año decadente para todos los sectores culturales. En el sector editorial cayeron las ventas casi un 30%; a esto se le suma otro factor negativo:  la importación de libros que, sólo en el primer semestre de 2016, aumentó un 50%. En las artes audiovisuales, la situación es trágica. Mismo panorama en las artes escénicas: la venta de entradas para los funciones locales cayó en 2016 un 7%; aunque, según la Asociación Argentina De Empresarios Teatrales (Aadet) la situación se agudizó a partir de abril, con un desplome del 25% en el total de espectadores. Muchas salas dependían, como fuente primaria de ingreso, de los talleres, cursos y seminarios pero en esta época de crisis la gente recorta esos “gastos” y el descenso de la matrícula de alumnos es notable.  El dato quizás más dramático: en 2016, los costos operativos de energía y de servicios de los teatros, que iban del 2% al 4% de sus costos totales, pasaron a ser de casi el 20%. Una salida para paliar, aunque sea un poco, la crisis y llegar a subsistir son las promociones y descuentos en el valor de las entradas o la modalidad “a la gorra” (La Herrería Teatro, uno de los espacios culturales más reconocidos de San Miguel trabaja desde hace años de esta manera).

En los centros no convencionales que menciono en esta nota se utiliza la modalidad “a la gorra”. De esta manera los comensales colaboran con los espacios para que los artistas puedan recibir el pago por su labor.

Entonces se alza con más fuerza esta sociedad: artista por un lado y dueño (¿agitador cultural?) del restaurant/casa de comida/ café por otro. El beneficio es mutuo: el artista convoca a un público, conocidos, amigos, familia que va esa noche (y quizá vuelvan seguido) a comer (consumen) a ese espacio. Y al mismo tiempo el artista se lleva la recaudación de la gorra, que no es menor. ¿Será que con la panza llena, la gente se vuelve más generosa?. Ante la crisis, la agenda cultural de los espacios tradicionales para el arte (museos, centros culturales, teatros, salas de exposiciones) disminuye, se vuelve quizá más “mezquina”. O si se realizan eventos cuesta que el público se acerque, por todo lo que venimos diciendo. Estos lugares gastronómicos, con una visión artística se vuelven motores dinamizadores de la cultura y por eso es necesario hablar de ellos. En el conurbano noroeste, lugar de origen y residencia de la Revista Brote, en estos últimos 2 años se visibilizó aún más el trabajo de estos espacios. Para conocer un poco más de su dinámica y la esencia de estos lugares, charlé con el director del café literario Bók og kaffi, ubicado en Bella Vista: Santiago Torreguitar. Y el dueño de La Fonda, Gourmand cultural (como él mismo la llama): Ignacio Galán. Son dos espacios bien distintos: Bók es más intimista y hogareño. En cambio La Fonda posee un espacio al aire libre ideal para disfrutar de la combinación: naturaleza, comida y arte. La mirada que ellos mismo tienen de su espacio es fundamental para comenzar a pensar cómo ven la escena artística local y su aporte para la misma. Ignacio define a su lugar como un lugar de encuentro, un espacio más armonioso del de la vida cotidiana. Un encuentro con la naturaleza,  con los aromas del parque, con los sabores de comidas que fuimos preparando. Eso fue pensado así, y eso ofrecemos.  En medio del caos de lo habitual poder disfrutar de esta serenidad y de placer. En ese camino la atención es sumamente descontracturas, personalizada y amable. Hay algo en el emprendimiento en el orden de lo amoroso, de poder compartir el amor que uno siente por algunas cuestiones. Santiago Torreguitar, productor también de una revista literaria local llamada Siete Borreguitos, recuerda los inicios del lugar: la combinación del café literario con lo artístico fue natural. Desde un principio creímos que el lugar podía funcionar como un punto para expresar, y en ese expresar no trazarse límites. Más allá de las dimensiones del espacio, la acústica y la capacidad, lo importante siempre es poner a los artistas en un lugar de igualdad con el lugar, poder armar las fechas en conjunto y que del compartir surjan cosas que colaboren al aprendizaje. Lo particular de venir a Bók, es poder encontrar un lugar donde se genera una comunión entre artista y público, combinar eso con algo rico para comer e invitar a la gente a que venga a disfrutar de ese rato.

Ya comenzamos a ver tópicos comunes: atención personalizada, ambiente amable y un disfrute de ese espacio de encuentro. Ahora el vínculo con lo artístico es quizá un rasgo que los distingue de otros lugares de comidas. Para Ignacio La combinación del servicio con la música, y pidiendo a los artistas que inviten a otro sector también posibilita sociabilizar sentidos más comunitarios, más solidarios que los habituales. En esto coinciden nuevamente desde Bók, vemos a los espacios culturales de la zona como algo vital para el desarrollo artístico. Celebramos la existencia de diversos puntos de expresión. A la vez, somos críticos con las formas de encarar esos proyectos, la forma de tratar al artista, la forma de albergar al espectador y la seriedad a la hora de presentarse como espacio. Solemos encontrarnos con errores propios que surgen del diálogo con quien puede vernos de afuera, y eso hace que podamos crecer; Me cuenta Santiago de Bók. La escena artística local, es difícil de definir por su heterogeneidad y dinámica. Santiago la piensa de esta manera desde el lado crítico: desordenada. Desde la experiencia: prospera. Por eso veo fundamental el orden que le dé un marco a esa prosperidad. Es infinito en caudal de artistas, son infinitas las formas de expresión y los lugares que ofrecen buenas propuestas existen. Mirando para atrás, veo pasos que se han dado de buena manera, como también los que aún faltan dar. Lo fundamental, es que el techo está lejos aún, y eso da un margen de trabajo que es lindo poder aprovechar. Ignacio pone el foco en la importancia de lugares como La Fonda para alimentar el escenario artístico: es importante brindar este espacio  para que la gente que hace arte se pueda expresar y trabajar de eso que hace es muy importante.  Ponemos a disposición el espacio para talleres, lecturas. Otra cuestión es que por acá ha circulado gente variada, algunxs músicos reconocidos en el ambiente y otros chicos jóvenes que están en camino de profesionalizarse, todxs pasan por acá y comparten una misma noche. Eso suma a la escena artística local.

El presente encuentra a estos espacios artísticos y culinarios en auge, aportando su granito de arena a la batalla cultural (y no es exagerado). El futuro para ellos, tan incierto como el sector, va a depender de su adaptabilidad a los cambios pero cada uno tiene sus expectativas. Ignacio sabe que existen otros espacios que están produciendo esta relación entre el servicio de la comida y la música. Es muy bueno que esto suceda y que exista otro tipo de lazos con lo cultural que no devengan de lo que decida solamente una secretaría como política sino que la propia comunidad la propia sociedad proponga otro tipo de intercambio y posibilidades para esto suceda. Santiago complementa esta idea: Sería lindo poder formar un corredor cultural en la zona, con pluralidad de ideas y gustos. Vivimos en una zona donde los buenos artistas brotan del suelo en cantidades, esa es la base de todo. Ellos son la base y hay que cuidarlos. Imagino un futuro de talleres, de propuestas, de gente que venga a tocar, a expresarse, a presentar un libro o lo que sea y tenga ganas de volver. Queremos que el espacio sea un punto de encuentro y lo vamos logrando, eso es lindo.
Imagino, a la vez, que el ida y vuelta con la gente nos haga aprender y crecer.
Lo más lindo de imaginar, es poder elegir, cualquier día y a cualquier hora, algo lindo para hacer, aprender, escuchar o disfrutar, ese sería el mayor anhelo.

Algunos de estos espacios en la región noroeste del Gran Buenos Aires que funcionan bajo la combinación culinaria/artística son: Il Amichi, Club Cabral, La Fonda, Bók og Kaffi, Life, Lo de Oliva, Friendship Bar, Pelthombar, entre otros.

V Jornadas del Pensamiento de Rodolfo Kusch en Maimará

Por Alejandra García

Octubre 2016. Caminaba de noche por Maimará, llena de estrellas y levantando con las pisadas el polvo de la calle. Me preguntaba las razones que me llevaron a estar ahí, en ese lugar cuyo paisaje estaba lleno de demonios vegetales en forma de cardones. Los había visto más temprano en las montañas que ahora, en la oscuridad más lejana, intuía a mi derecha, como testigos añejos de una historia inconclusa pero viva.

Revisaba en mi cabeza las palabras de Mauricio Kartun, cuando le pedí orientación para escribir un ensayo que sería el trabajo final de una materia que cursaba. “Mirá, yo saqué mucho de Rodolfo Kusch para escribir Terrenal”.

Desde el principio el pensamiento kuscheano me atrapó. Arrojaba luz sobre un fantasma que había estado siempre presente, con la misma fuerza con la que había sido y sigue siendo invisibilizado. Y no es casual que se me haya aparecido a través del teatro, escenario desde el cual, un Kusch interpretado por uno de los actores del grupo Filosofía desde el Arte me hubo saludado al día siguiente de aquella caminata, durante la presentación de Cafetín, obra escrita por ese pensador.

Es que por entonces tuvieron lugar en Maimará las V Jornadas del Pensamiento de Rodolfo Kusch, y se realizaron ahí pese a lo pequeño del lugar puesto que fue ese pueblo el que recibió al filósofo cuando el gobierno de facto de 1976 le quitó sus cargos en la Universidad Nacional de Salta. Desde allí continuó su trabajo activamente hasta su muerte en 1979.

El evento fue organizado por la Universidad Nacional de Tres de Febrero (UNTREF) y convocó a más de 600 personas. Y aunque parezca imposible, la academia se cruzó mano a mano con el saber popular, y la matriz cultural americana se nos apareció a todos con naturalidad.

El pensamiento americano visibilizado a través de la investigación de Kusch constituye un paradigma a partir del cual es posible pensar las ciencias y enriquecerlas con enfoques ausentes en los abordajes clásicos. Es por eso que el evento estuvo poblado de intelectuales de distintas ramas de la ciencia, especialmente sociales.

Se escucharon reflexiones provenientes de la filosofía, la estética, la economía, la psicología, la antropología, etc. pero también, y en una relación mano a mano con esas disciplinas, tuvieron su lugar los relatos de lugareños, copleras y chamanes. Estos últimos aceptaron su rol de disertantes al frente de la audiencia, pero luego nos instaron a hacer las cosas a su manera, a cerrar los ojos y sentir su canto guía. Experimentamos así una vivencia de la que nos hicieron partícipes, en la búsqueda de un saber que no es el que se genera releyendo en una conferencia el escrito producido por el análisis del sujeto científico sobre su objeto de estudio, sino que es el resultado de una relación que se da sujeto a sujeto.

Es que en clave kuscheana, el pensamiento americano produce conocimiento gracias al carácter alegórico con que se ponen en movimiento nociones opuestas a través de un juego en el que se conciben aciertos fundantes. Frutos y semillas de nuevas ideas, estos mojones de sentido permiten pensar un universo cuyo origen geográficamente situado, proyecta una cosmovisión dinámica que se encuentra en constante expansión.

Rodolfo Kusch desata los nudos de la trama cultural americana, para mostrar los hilos que conectan con lo más hondo de la geografía imprecisa de nuestro pasado colectivo, mestizo; donde América Profunda siempre está presente, a pesar de los esfuerzos de la colonización para borrarla de nuestro recuerdo.

También llegaron a Maimará desde distintos puntos del país miembros de Pueblos Originarios, quienes reiteraron los reclamos que vienen realizando para reivindicar sus derechos vulnerados. Entre ellos, se mencionan estudios que señalan que cerca del 80 % de la población carcelaria está integrada por descendientes indígenas, muchos de los cuales no se declaran como tales para evitar ser prejuiciados por una sociedad que persiste en su intento de borrar la parte más vital de sus raíces.

El encuentro puso de manifiesto que el problema de la interculturalidad es clave para la recuperación de la experiencia histórica que constituye a las distintas culturas, y en este sentido, las Universidades de la región tienen un rol fundamental.

El diálogo que se produjo en las jornadas organizadas por la UNTREF es un ejemplo de esto. En ese marco fueron organizadas además actividades para estudiantes y docentes de las escuelas secundarias de la zona, presentaciones de libros, cortos, documentales, espectáculos de danza, teatro y musicales, con la participación de  artistas locales y la Orquesta Típica de Jujuy.

Al día siguiente de mi caminata nocturna compré el número que resultó ganador de la rifa de las obras completas de Rodolfo Kusch. Se puede decir que los cuatro tomos de la colección editada por la Fundación Ross me cayeron de arriba en respuesta a tanta pregunta por el sentido del mero estar ahí aquella noche en Maimará.

Revista Brote – Mayo 2017

¡Ya está disponible online la novena edición de Revista Brote, la revista cultural de los estudiantes y graduados de la Licenciatura en Cultura y Lenguajes Artísticos de la UNGS! 

Descarga de PDF (2,5mb) | Notas individuales 

Artista de tapa

Souza Rey Enrique nació en Florida, provincia de Buenos Aires y desde la primera infancia habita en la localidad de Malvinas Argentinas. Egresó de la Escuela Municipal de Artes Visuales de San Miguel en 2006. Artista de producción pictórica amplia y versátil que va desde la abstracción hasta el hiperrealismo.

Arte de tapa: Gato Rojo. 91x63cm. Esmalte sintético y óleo sobre cartón entelado.

Salimos también en versión papel. Pueden conseguir un ejemplar a través de los que formamos parte de la revista y también en las dos sedes del Centro Cultural UNGS:

  • Sede San Miguel: Roca 850, San Miguel
  • Sede Los Polvorines: JM Gutierrez 1150 (Multiespacio Cultural UNGS)

¡Muchas gracias a todos por el apoyo!

Revista Brote – Noviembre 2016

¡Ya está disponible la octava edición de Revista Brote, la revista de los estudiantes y graduados de la Licenciatura en Cultura y Lenguajes Artísticos de la UNGS!

Salimos también en versión papel. Pueden conseguir un ejemplar en los siguientes puntos de venta:

Centro Cultural UNGS

  • Sede San Miguel: Roca 850, San Miguel
  • Sede Los Polvorines: JM Gutierrez 1150 (Multiespacio Cultural UNGS)

Touche espacio de Arte

  • Dirección: Malnati 1017. Muñiz.
  • Horarios: Lunes a viernes de 17 hs a 20 hs
  • Mail: toucheespacio@gmail.com

Entreluces

  • Dirección: El Salvador 4510 esquina Scalabrini. Palermo Soho
  • Horarios: De lunes a sábado de 16 a 20 hs
  • Mail: entrelucesarte@gmail.com

La Herrería Teatro

  • Dirección: Sarmiento y Argüero. San Miguel
  • Días y horarios: viernes, sábados y domingos antes, durante y después de cada función de teatro.
  • Mail: teatro.laherreria@gmail.com

Puesto de diarios Liliana

  • Dirección: Derqui 54, al lado de la estación. Adolfo Sourdeaux
  • Días y horarios: De lunes a lunes, de 6 hs. a 13 hs. y de 17 hs. A 20 hs.

 

¡Muchas gracias a todos por el apoyo!

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Festival Audiovisual 2016

Por Pamela Vizcarra

“Nadie es una isla, completo en sí mismo; cada hombre es un pedazo de continente, una parte de la tierra(..)  La muerte de cualquier hombre me disminuye porque estoy ligado a la humanidad; por consiguiente nunca hagas preguntar por quién doblan las campanas: doblan por ti”. 

John Donne, Devotions Upon Emergent Occasions

Auditorio “José Pablo Martín” Universidad Nacional de General Sarmiento

El jueves 13 de Octubre se llevó a cabo, por segundo año consecutivo, la presentación de los cortos y documentales realizados por estudiantes de la Licenciatura en Cultura y Lenguajes Artísticos y de la Licenciatura en Comunicación en el marco de la asignatura denominada Taller de Medios Audiovisuales I a cargo de los profesores Eduardo Villar, José Ricciardi y Gustavo Aprea.  

Se trata de un espacio en el que los estudiantes se involucran con la producción audiovisual y se apropian de su contenido para  tomar posicionamiento frente a un proyecto que implica un compromiso directo con sus respectivas carreras. Ya sea desde la ficcionalización o desde el recorte de una problemática, con cámara en mano, los estudiantes asumen sus roles como directores, productores y editores. La importancia de esta propuesta curricular radica en que, por primera vez para muchos, el objeto de estudio está fuera del aula. En estas carreras, en las que el campo de investigación real parece lejano, este tipo de actividades son sumamente necesarias y enriquecedoras para fortalecer vínculos entre la teoría y la práctica.  

Se proyectaron en esta oportunidad  cuatro documentales:   “Aislados”, “Opción por la isla”, “Fuerza Vital” y “Lejos del cielo” y un cortometraje “Tribulaciones”.  El lugar elegido fue el Auditorio “José Pablo Martín” de la Universidad y contó con la conducción del docente Eduardo Villar y con la participación de la Directora del Instituto de Desarrollo Humano, María Alejandra Figliola.

Proyectos en tres, dos, uno …

Aislados: Contra las repentinas inclemencias climáticas propias de la naturaleza no hay mucho que hacer; sin embargo cuando esos fenómenos tienen una raíz en el accionar humano la situación se convierte en indignación. Daiana Magali Prin, Romina Bernoy y Manuel Bertoia los encargados de esta producción en Entre Ríos, Villa Paranacito.

Opción por la isla: Las identificaciones con los espacios en los se habita se construyen a partir del estar y del hacer cotidiano. En este caso la Isla Maciel lugar que se elige una y otra vez, lugar desde el que se trabaja y se construye  la idea de grupo, de identidad y de acción por la isla. Documental a cargo de Alejandro Brito, Hernán Olivares y Maite Sosa.

Lejos del cielo: Encierro, pánico, miedo a la soledad, intentos de suicidio. De la mano de Litto Nebbia, este documental pretende un acercamiento a cuestiones relacionadas con las más íntimas reflexiones sobre el aislamiento mental y físico. Realizadores: Yago Ardel Howard, Rodrigo Bustamante, Rodrigo Sánchez y Florencia Moreno.

Fuerza vital: En el marco de los reclamos bajo la consigna #Niunamenos este documental pretende mostrar un recorte de una situación que cada vez se hace oír con más gargantas. A cargo de Juliana de Oro, Magali Dragani, Constanza Eugster y Gissell Perez como realizadoras y la  participación especial de Eve de Bonafini.

Tribulaciones (corto): El relato breve pero conciso remite a los mandatos externos que se internalizan que asfixian y anudan a hombres y mujeres. En la propuesta de Paula Perrone Bunke, Constanza González Henin, Florencia Estomba y Pamela Vizcarra permanece abierta la reflexión sobre la rutina y la enajenación cotidiana.

Disponible en: https://www.youtube.com/watch?v=g5z-ewC_Esc

Como se resalta en el epígrafe de esta nota, todos somos una parte de un conjunto.  Las participaciones en el campo de formación profesional implican, directa o indirectamente,  una acción colectiva. El reconocimiento es fundamental para lograr la visibilizaciòn de nuestro trabajo dentro de las asignaturas pero sobre todo fuera:  en el campo de acción que elegimos desde nuestro rol como estudiantes y como futuros gestores culturales y comunicadores.  

MALEVICH, precursor del arte abstracto

Por Soledad Negri

En el mes de Septiembre finalmente arribó la tan esperada muestra  “Kasimir Malevich. Retrospectiva” a Fundación Proa. Pero ¿cuál es la relevancia histórica de la figura de Kasimir Malevich en el mundo del arte? ¿Por qué su muestra es tan esperada?

Como figura en el folleto de la exhibición, mientras que en la década del ´10 Picasso le otorgó otro significado a la figura humana y Duchamp establecía el principio de lo que luego se conoció como arte conceptual, Malevich marcó las bases del arte abstracto con la fundación del Suprematismo.

Kasimir Malevich se inició en el arte figurativo bajo la influencia de artistas modernos franceses como Gauguin, Monet, Cezzane, Matisse. Es decir, con los nuevos lenguajes del arte que rompieron con los cánones tradicionales: la ruptura con lo tridimensional, la alteración del color local y la introducción de la planimetría en el tratamiento del espacio.

Con la exposición de obras de Braque en Moscú y la llegada de Marinetti a Rusia surge el Cubofuturismo. Se trató de una pintura híbrida, una nueva iniciativa vanguardista creada por los rusos al combinar el dinamismo y el movimiento del futurismo con las perspectivas fracturadas del cubismo. De este modo Malevich incursionó en el movimiento con obras como Retrato perfeccionado de Iván Kliun, (1913), y la más emblemática Composición con La Gioconda (1914) que logra combinar ambas corrientes.  En la obra se observa una superposición de figuras geométricas,  colores planos (blanco, negro, rojo) tanto en la figura como en el fondo y una reproducción de la Gioconda (collage)  con su rostro tachado como símbolo de la destrucción de la tradición pictórica.

En paralelo con la producción de estas obras, Malevich comienza a escribir el Manifiesto Suprematista que  marcó un antes y un después en el arte. Su obra más icónica y revolucionaria  que postula  la ruptura con el arte tradicional y funda las bases del nuevo movimiento, es Cuadrado negro sobre blanco (1915). Es la supresión de toda representación figurativa. Un lienzo pintado de blanco con un cuadrado negro, esta figura geométrica no está centrada en el lienzo está levemente inclinada hacia un lado. De este modo lo que indica es la impronta misma del artista, la mano del autor. “Lo que yo expuse no era un “cuadrado vacío”, sino la perfección de la inobjetividad… Reconocí que la “cosa” y la “representación” habían sido tomadas por la imagen misma de la sensibilidad y comprendí la falsedad del mundo de la voluntad y de la representación”.

Cuadrado negro sobre blanco marcó el  punto cero del arte moderno. Instauró el principio del arte abstracto. La realidad dejará de ser el modelo del arte. Se gesta un nuevo concepto de artistas, ahora estará  liberado de las ideas de representación y conceptos para escuchar la “pura sensibilidad”. La pintura no debe representar la naturaleza. Por el contrario, debe forjar una idea de un arte trascendental, desligarse de la vida cotidiana y representar una realidad en sí misma.  Se funda en las bases filosóficas que establecen la negativa de representación de tiempo y espacio. El arte debe tener un lenguaje propio, desligado de la religión y la política: “el arte no quiere estar al servicio de la religión ni del Estado; no quiere seguir ilustrando la historia de las costumbre; no quiere saber nada del objeto como tal, y cree poder afirmarse sin la “cosa”, sino en sí y por sí”

En los años ´20, el manifiesto adquirió otra significación: el arte se convirtió en un elemento funcional y utilitario para la vida. Es así que dentro del grupo UNOVIS (Utverdíteli Nóvogo Iskusstva” o “Forjadores del Arte Nuevo”), el artista junto con sus discípulos y colaboradores adhieren a sus producciones el carácter social a la estética suprematista creando diseño de objetos, diseño urbano, estudios de arquitectura, entre otras cosas.

En 1935, a los 57 años, muere Kasimir Malevich dejando un gran número de cuadros y una prolífera cantidad de investigaciones plásticas (estudios arquitectónicos y de diseños) que influenciaron el desarrollo de posteriores artistas y escuelas de toda Europa (Theo van Doesburg, Pier Mondrian,  Alexander Rodchenko y la escuela Bauhaus),  demostrando de esta manera la importancia de Malevich dentro de la historia del arte como precursor de la abstracción.

  • Fundación PROA vigente hasta el 11 de diciembre. De mar a dom 11 – 19 hrs. Lunes cerrado. Av. Pedro de Mendoza 1929 La Boca, Caminito.
  • Bibliografía: De Micheli, Mario. Capítulo 9 “La regla del abstraccionismo” en Las vanguardias artísticas del siglo XX, editorial Alianza, Madrid, Primera reimpresión 2000.

Como aire que respiras

Por Pamela Vizcarra

“Palabras a no dudarlo, palabras, no otra cosa. Palabras en lugares, las mismas en diferentes textos, palabras vueltas del revés desde la primera letra. A punto de poema. Halladas en ocasiones, en lindes de un olvido, en manos aún torpes de aprendices de sol y de sombra, ¿poesía qué, cuándo, poesía cómo? Acentos tales. Palabras que quieren decirnos algo oculto desde siempre por las parcas de los sueños, escondido entre los pliegues.”

Arnaldo Calveyra . Apuntes para una reencarnación.

Ciclo de poesía Bella Vista

La poesía nos interpela en todo momento: está en la primavera, en el invierno, a las tres de la tarde o en un viaje en colectivo: ¿no la ves? Me parece que no estás mirando bien.  ¿Por qué leer poesía? Y  la respuesta no nos hace dudar de nada más:   “porque la necesitamos para respirar”. En esta oportunidad Revista Brote tuvo un encuentro repleto de poesía con Valeria Pariso*, escritora y coordinadora general del Ciclo de Poesía Bella Vista.

Cada segundo domingo del mes, Valeria, César y Karina se preparan para asistir a un encuentro en el que la imagen, la música y la poesía se asimilan con cada partícula de aire. Esta iniciativa comenzó en el 2014: “es una idea que yo tenía hace muchísimo tiempo; pensaba en algo que involucre a la comunidad pero no tenía el dinero ni tenía lugar. Es una colega, Gabriela Vega, quien me pone a disposición un bar: La Estación en Bella Vista. Iniciamos, creo que un 12 de septiembre, llovía torrencialmente, pensamos que no iba a venir nadie pero vinieron aproximadamente veinte personas”

Esa primera edición fue solo lectura: “ya en la segunda a mí me parecía que al Ciclo le faltaba una interacción con otras artes. Fue entonces que se me ocurrió convocar a un amigo del secundario, César Jorge, que es músico y, a una amiga, Karina Giglio que es fotógrafa.”  

En octubre de 2015 comenzaron en Ceres: “fui con mi marido a preguntar si nos dejaban a hacer un ciclo, les explicamos que no teníamos dinero para pagar, que nosotros no pedíamos nada a cambio, les expliqué la dinámica; me ofrecían colocar las sillas tipo platea, pero yo quería conservar lo que habíamos empezado en un primer momento; quería que la poesía apareciera en el medio de la vida cotidiana, no hacer algo solemne, sino que la gente viera que la poesía podía estar en un café o  cuando mirás una fotografía. En fin,  desacralizar la poesía.”

Es fundamental la participación de los vecinos y amigos que se suman a este evento porque la idea principal es compartir y entender que la poesía, lejos de ser necesariamente un lenguaje cerrado, se convierte aquí en “una manera de mirar”. “Detecté que la gente no lee poesía porque no sabe dónde buscar; vos vas a una librería y lo que te ofrecen es Neruda, Storni, Benedetti, todos los conocidos. Hay poesía contemporánea que te interpela mucho más como lector y si a la gente no le tendés la mano a esa poesía no la encuentra. Una  vez que está el vínculo después siguen indagando. De eso me di cuenta este año.”

La dinámica que propone el Ciclo es la siguiente: “un mes antes, cada vecino tiene su poeta: “hago la selección de poesía a partir de determinados criterios: elijo poesías relativamente cortas y con un lenguaje medianamente claro, el año pasado yo les proveía también la biografía. Este año redoblé la apuesta y les propuse que sean ellos, los lectores, los que busquen la biografía y cuenten lo que les interese del autor; eso generó que muchos vecinos se pongan en contacto con el escritor. Fue una sorpresa para mí, porque no fue algo planeado. Hasta nos llegaron audios de poetas enviados al ciclo. Fue maravilloso”

César se encarga de la parte de música y Karina de la muestra visual y de la ambientación.  En la actualidad los acompañan además, Gustavo Morales y Martín Menéndez dos vecinos  que se ofrecieron para musicalizar y ampliar el sonido.

En los encuentros cuentan con la participación de una Librería de la localidad: “lo único que tenemos es el auspicio de la Librería Saint Exupery a quienes les propuse que traigan todos los libros de poesía que tienen y armen un stand. A cambio lo que les pido es que todos los meses donen un libro que elijo yo (sin  ningún límite) para sortear entre los vecinos. Actualmente estamos sorteando entre ocho o nueve libros porque los poetas, enterados de esto que hacemos, comenzaron a donarnos libros de su autoría. Por ejemplo, Carlos Barbarito, Silvia Arazi, Diego Roel, entre otros que seguramente me estoy olvidando. También lo que hacemos es dejar una mesa en la que, si hay poetas en la sala, puedan vender. Y los que no publicaron pero quieren compartir lo que escriben, les decimos que traigan su producción para que los vecinos puedan conocerlos.” Lo importante es que la poesía circule por todos lados; lo fundamental es que todos disfruten y puedan encontrar su espacio en el lenguaje.

En aproximadamente dos horas, se proponen dos mesas de lectura, que tienen un intervalo en los que se comparte música, ya sea interpretada por César o por algún invitado especial. Cuando finaliza la edición se ofrece la posibilidad de una lectura espontánea: micrófono abierto: “A veces, hay personas que no se animan o les da pudor ofrecerse para leer entonces en ese momento se animan; lo que hacen muchos es probarse a ver si se sienten cómodos al leer en público.”  

Y para terminar: el verso envuelto

La ambientación y la preparación del encuentro literario implican un trabajo minucioso; los integrantes piensan y planean durante todo el mes cada detalle; pero  además de la lectura, la música y la muestra de artistas visuales, para que todos se lleven un pedacito de poesía,  idearon el  “verso envuelto”.  Valeria se encarga de la selección del verso y Karina del envoltorio que llevará: “La idea la saqué de una librería que visité en la Patagonia en donde estaban “los versos para llevar”. En este caso, yo hago la selección de los versos para lo cual hay que tener mucho cuidado, porque imaginá que no todos escuchan atentamente todo el tiempo pero sí todos prestan atención al verso que les toca: por ahí es lo único que le queda a la persona, ya que lo vuelve a leer en su casa. Es como la galleta de la suerte. A Karina se le ocurrió poner estos versos para llevar en un sobrecito y a partir de ahí quedó el nombre “el verso envuelto”.

Evidentemente estos espacios de intercambio son necesarios. El motivo: compartir una nueva forma de mirar; el medio: la poesía; el espacio: el lenguaje. La poesía circula en el ambiente: un domingo por la tarde,  ¡¡“corré la voz”!!.

Valeria Pariso nació en la Provincia de Buenos Aires, en 1970. Es abogada. Publicó los libros de poesía: “Cero sobre el nivel del mar” Ediciones AqL (2012), “Paula levanta la persiana”, Ediciones AqL (2013); “Donde termina esta casa”, Ediciones de la Eterna (2015) y “Del otro lado de la noche” (2015) Editorial El Mono Armado.

Participó de la Feria Internacional del Libro de Buenos Aires, ediciones 2013 y 2014, de la Feria Internacional del Libro de Mar del Plata edición 2012 y 2013 y del Festival de Poesía en la Escuela edición 2014, en el VIII Festival Latinoamericano del Centro, entre otros. Varios de sus poemas han sido traducidos al portugués. Coordina talleres de poesía. Sus  blogs:

www.tantotequeria.blogspot.com.ar | www.laficciondelolvido.blogspot.com.ar | www.viajaresunpoema.blogspot.com.ar

Tejiendo redes: la experiencia de Acción Noroeste

Por José Albornoz y Oriana Racciatti*

Un intercambio deriva siempre en una transformación de la situación inicial. Encuentros, circuitos, redes, entramados, son acciones que requieren al menos dos personas dispuestas a la reciprocidad de un vínculo. FAN – Festival Artístico Noroeste implica, a priori, un encuentro entre diversos actores. Sin embargo, es una propuesta que apuesta un poco más allá.

FAN es un evento artístico, cultural y multidisciplinar que pone en diálogo la valoración de la diversidad cultural y los actores que allí intervienen. Supone un espacio de confluencia de la actividad artística local para potenciar, afianzar y crear vínculos entre los artistas emergentes y de trayectoria, gestores culturales, estudiantes y docentes de la Universidad Nacional de General Sarmiento (UNGS) con el territorio. Contribuye al desarrollo y conservación de la identidad regional como factor común para la proyección de circuitos culturales. Al mismo tiempo, que interpela la creatividad de los diferentes actores para la generación de capital social y cultural, imprescindible en la vida artística.  

El Festival se llevó a cabo el fin de semana del 17 y 18 de septiembre en el Centro Cultural UNGS y La Herrería Teatro, de la localidad de San Miguel. Se presentaron a lo largo de la tarde y noche artistas de la región noroeste del Gran Buenos Aires a través de distintos lenguajes: música, artes visuales, artes escénicas (teatro y danza) y emprendimientos artesanales.  El proyecto contó con el financiamiento de la Secretaría de Políticas Universitarias del Ministerio de Educación y Deportes de la Nación. Con entrada libre y gratuita convocó a casi 1000 personas y contó con una grilla de más de 100 artistas. Organizado íntegramente por estudiantes y graduados de la Licenciatura en Cultura y Lenguajes Artísticos de la UNGS con la colaboración del colectivo que integra La Herrería Teatro y del personal del Centro Cultural UNGS, fue posible una propuesta con las mejores condiciones técnicas acordes a cada grupo para poder visibilizar y apreciar el gran potencial artístico de nuestra región.

La propuesta del festival integra un proyecto más ambicioso llamado Acción Noroeste, donde el grupo de estudiantes y graduados de la Licenciatura, no solo está construyendo un espacio de expresión artística y cultural para la región, sino que también llevan adelante un observatorio cultural, porque su horizonte está aún más lejos. Bajo el nombre de Observatorio Cultural UNGS se relevan y mapean los espacios culturales de los municipios de José C. Paz, Malvinas Argentinas y San Miguel. Esto intenta profundizar el diálogo de trabajo e inserción entre la Universidad y los diferentes actores culturales de la producción artística. El equipo de trabajo sistematiza la información de centros culturales, casas de la cultura, teatros, delegaciones, sociedades de fomento, bibliotecas, salas de exposiciones, salas independientes y todos aquellos espacios que contengan actividades artísticas. Es de suma importancia visibilizar, identificar y localizar la realidad cultural del ex partido de General Sarmiento, ya que permite detectar problemáticas y elaborar diagnósticos para luego llevar adelante diferentes acciones que vinculen a los actores activos de la zona. Con el objetivo de promover procesos comunitarios para reflexionar sobre la identidad cultural de la región dentro de un espacio académico que fomente el trabajo conjunto entre los profesionales de la cultura (artistas, gestores, profesores, estudiantes) y el público. Al mismo tiempo, generar experiencias de gestión, acción para futuras producciones teórico/prácticas, reflexionar sobre la actividad artística y cultural local en relación con un contexto más amplio (Provincial, nacional, etc.). Mientras tanto, se busca afianzar los lazos sociales del territorio en que está inserta la Universidad a partir de la cultura que se expresa en la región. Cabe destacar que ambas acciones se realizan a la par y en dos niveles: con los artistas regionales con el Festival Artístico Noroeste y con los espacios culturales a través del Observatorio Cultural UNGS.

Creemos que este es el camino hacia una política cultural inclusiva. Tomamos el compromiso con la comunidad artística de conocer su trabajo en profundidad y su lugar dentro del panorama cultural de la región. Para poder así generar insumos y herramientas, para pensar medidas y acciones que mejoren y promuevan a los trabajadores de la cultura. No queremos dejar simples palabras en los textos sino que pretendemos obrar en conjunto con directores, coordinadores, artistas, gestores, docentes y toda persona vinculada a la actividad artista del ex partido de General Sarmiento. Para que cada uno, desde su experiencia y su saber, enriquezca este encuentro entre diversas figuras representativas de la escena local.

Apuntamos a que Acción Noroeste siga creciendo: para profesionalizar la participación de los artistas en el festival como trabajadores de la cultura, comprometer a los municipios, impulsar ideas para crear un marco normativo y legislativo para los espacios culturales del Noroeste y poder disfrutar, de forma plena, nuestro derecho a la cultura. Nos encontramos en ese rumbo. Suena ambicioso, pretencioso y hasta utópico. Pero Galeano decía: “La utopía está en el horizonte. Camino dos pasos, ella se aleja dos pasos y el horizonte se corre diez pasos más allá. ¿Entonces para qué sirve la utopía? Para eso, sirve para caminar.” Y nosotros estamos caminando.

*Coordinadores de Acción Noroeste: Fan – Festival Artístico Noroeste y Observatorio Cultural UNGS.

Leo Maslíah

Por María Sol Guarino

El 21 de octubre brindó un concierto en “La Herrería Teatro” el multifacético compositor, pianista, cantante y escritor uruguayo.

Maslíah maneja un repertorio que va desde composiciones instrumentales, hasta canciones que narran historias inverosímiles, absurdas, o tan reales y actuales como “Panamá Papers”. Cada una de ellas es muestra de su virtuosismo, tanto en la composición como en la interpretación. Su voz, sin altibajos, no por ello es monótona. Su rostro, inmutable, no por ello es inexpresivo. Destaca por su originalidad y escapa a toda clasificación.

Luego del concierto, iniciamos un intercambio por correo electrónico en el que, entre preguntas y respuestas, hubo varias posdatas e idas y vueltas de lo más interesantes y, en mi caso, formativas. Aquí les comparto el resultado:

– En muchas de tus canciones, se da una apropiación de obras clásicas, reinventadas a tu manera. Me gustaría que me cuentes acerca de este recurso.

En el mundo occidental desde hace muchos siglos las creaciones musicales de alguien se versionan con gran variedad de criterios y una infinita gama de grados de libertad; también existen muchísimas obras escritas partiendo de un tema (acá no uso “tema” como sinónimo de “canción”, como es común en la actualidad, sino con el sentido que tiene en música) que ni siquiera son versiones. Mis trabajos sobre músicas de otros autores están abordados de maneras bastante diferentes, pero ninguna de esas maneras es original, todas son cosas habituales en distintos campos de la música.

– La ironía y el humor son recursos presentes en muchas de tus letras, ¿qué papel juegan para vos?

No tomo eso como recurso ni le asigno ningún papel específico, del mismo modo como no considero la nota re bemol como un recurso ni puedo especificarle un papel genérico dentro de mis composiciones.

-La parodia puede ser una burla maliciosa o un homenaje del discurso que le sirve de soporte. Rescato un comentario de Pablo de Santis sobre el trabajo literario de Fontanarrosa: “Su arte se sostiene porque ama lo que parodia; no se burla con odio, no se burla para señalar su insignificancia. La risa rescata a esos lenguajes como a tablillas enterradas de mundos perdidos.” Cuando, por ejemplo, le sumás letra a oberturas de Bach, o a una disonante composición en la que parodias a la misma música contemporánea y a quienes la componen; o adaptas el argumento de “La metamorfosis” de Kafka en forma de canción, ¿Cómo te vinculas con esos discursos? ¿Te sentís más cerca del homenaje o de la burla?

No tengo una respuesta genérica a eso ni puedo avalar las cosas que das por sentado que hago en los trabajos aludidos… Por ejemplo, ¿qué te hace pensar que le “sumo letra” a algo en la canción titulada “Contemporáneo”. No es así. No te puedo contestar cómo me vinculo con la primavera en relación a que en cinco obras cuyas letras contienen esa palabra y en otras dos cuyas letras no la contienen se encuentre la nota do sostenido. Si excluís de los trabajos aludidos la canción “Contemporáneo”  entonces creo que hay que tener en cuenta que una  gran parte de las obras artísticas que contienen o reelaboran otras preexistentes no son homenajes ni burlas ni parodias. Por ejemplo, las variaciones de Beethoven sobre un tema de Diabelli, o la presencia de la canción “Frère Jacques” (cambiada de modo) en el segundo movimiento de la primera sinfonía de Mahler, o la versión de Artaud de “El monje” de Lewis, o las fantasías de Liszt sobre temas de las óperas de Wagner, o la versión de Gardel y Lepera del poema “El día que me quieras” de Amado Nervo, o la versión de Charly García del himno nacional argentino, o la versión en dibujos animados de Walt Disney del cuento “La cenicienta”. Salvo que consideres que “homenaje” es todo lo que, en la obra de una persona, hace referencia a la de otra, por el hecho de que no pueda no incluir un reconocimiento a esa otra obra, pero en ese caso la pregunta sería tautológica. Yo creo que ni siquiera los discos o espectáculos que se llaman “homenaje” (como “Tribute” de Keith Jarrett) (aunque por estos lados en vez de “homenaje” muchos dicen, equivocadamente a mi entender, “tributo”) tienen una intención primordial de ser un homenaje. Son cosas que se dicen a partir de algo dicho por otro, pero la gama de los tipos de decires tiene una infinidad de posibilidades además de la del homenaje o la de la burla.

– En relación a la industria cultural, quisiera saber cómo llevás adelante la producción, distribución, las presentaciones en vivo, etcétera ¿Es a través de alguna productora, agentes, o se da de manera independiente?

Bueno, yo abordo distintas áreas de lo artístico y algunas tienen cruces con esas cosas que decís y otras no. En cuanto a presentaciones en vivo del tipo de la de La Herrería, en algunos países (Argentina, Chile, España) y en algunas épocas tuve representantes pero hace varios años que me manejo solo, más allá de que a veces me contacte alguna productora para un concierto específico.

En cuanto a discos hace varios años que edito con el sello uruguayo Perro Andaluz, que desde el año pasado accede a Spotify, Youtube y otros medios de ese tipo a través de un sello argentino que se llama Los Años Luz, que también sacó en CD mi disco “Luna Sola”. Los últimos años en que existió en Montevideo la orquesta llamada La Orquestita, en la que yo tocaba y escribía los arreglos, hubo una productora o mánager, que también produjo la puesta en escena de tres obras mías de teatro (también en Uruguay) y algunas otras presentaciones musicales mías de otros tipos, pero el año pasado se fue vivir a Chile. Me produjo un concierto en un teatro de Santiago a principios de setiembre.

-Por último, si querés contame en qué estás trabajando ahora: ¿la grabación de  algún disco o edición de algún libro en proceso? ¿alguna gira que se avecina?

Ahora estoy ensayando con un baterista y un bajista para un ciclo que vamos a hacer en un bar de Montevideo en noviembre. Y desde hace más de un año estoy trabajando en la grabación de dos conciertos para piano y orquesta que compuse en 1996 y 2006. Puede que a fin de este año salga un disco hecho a partir de una grabación (monoural y muy precaria) de un concierto que hicimos en Montevideo en 1984 con Andrés Bedó. Y creo que en abril del 2017 va a salir en Argentina un libro que salió en Uruguay hace tres años, que se llama “Fábulas, parábolas y paradojas”, con ilustraciones de Pedro Strukelj. Lo saca la editorial uruguaya Criatura.

Entrevista a Valeria Badano

Por Lucía Sordini y Juliana Portela

Una tarde de lunes Valeria nos recibió en su casa en la localidad de Luján. Mate de por medio, conversamos sobre algunas de las muchísimas preguntas que teníamos para hacerle. Antes de compartirles el resultado de esa experiencia, la presentamos:

Valeria Badano es Profesora Universitaria en Letras; Licenciada en Letras con orientación en Lingüística por la Universidad de Morón y Especialista en Estudios acerca de la Mujer y de Género. Es escritora, madre, docente e investigadora. Y, ante todo, es apasionada. En el año 2010, recibió el Premio Anual Mujeres Innovadoras en el rubro Letras, otorgado por el Senado de la provincia de Buenos Aires.

Algunas de sus publicaciones de estudio son: Escribir para chicos. La infancia y las escritoras. Una aproximación a las poéticas de tres autoras argentinas; Las otras miradas: Historias de mujeres. Sobre textos de C. Bajo, S. Molloy, E. de Izaguirre, L. Valenzuela y J. Cruz y La voz abismada: el espacio y la palabra. Hacia una teoría semiótica para la consolidación de un género latinoamericano. De ficción para chicos: colección de cuentos de terror Aunque parezcan mentiras; Lo que ellos no saben y Cuentos increíbles y Decires de la palabra perdida. Trilogía en un acto. Y de ficción: Indisciplinadas, todas.

¿Pensás que se entre cruza en tu vida los roles de madre, docente y escritora?  ¿De qué manera?

Sí, se entrecruzan siempre, no me puedo pensar sin ser madre. Me gusta y soy capaz de dejar de hacer cosas por serlo. Siento ese compromiso y a veces puede resultar agotador, pero es mi condición y la he elegido repetidamente. Cuando me dí cuenta que podía combinar los roles, los chicos no resultaron un impedimento, al contrario,  me ayudaron mucho.

La figura femenina está muy presente en tu obra ¿encontrás en esta rasgos de mujeres importantes en tu vida?

En la mayoría de las mujeres que aparecen en el relato. Muchas son partes de lo que soy yo. No sé si puedo decir que una mujer completa pasa de la vida real a un relato: hay fragmentos de todo tipo, la más fragmentada soy yo. Por momentos es mi mamá, mis tías, mis hijas, muchas de mis amigas. Hago todo un trabajo para sacar la realidad e instalar la ficción, para que nadie se sienta desnudo.

En el mismo sentido, ¿qué nos podrías decir de la figura masculina?

Me gusta esa pregunta porque, si bien en muchos de los personajes soy yo en todos los aspectos, mi intención no es borrar a la figura masculina. No me parece que la importancia de la figura de las mujeres tenga que ver con tachar al varón: deberíamos hacer un esfuerzo para colocar en un lugar de igualdad  a ese varón y es lo que pretendo hacer. No los quiero por encima de nosotras, ni los quiero anulados. Claramente somos diferentes, pero podemos hacer cosas de la misma manera, con el mismo entusiasmo, cariño y genialidad. A veces cuesta, porque uno es hijo del momento en el que vive, pero la idea de los relatos tiene que ver con eso. Empecemos a pensar en estos varones que, muchas veces, se ven obligados a hacer cosas que no sé si están tan contentos de hacer: se les ha creado una falsa masculinidad que nos ha costado hasta a nosotras.

¿Qué te inspiró a escribir relatos infantiles desde la perspectiva de los niños?

Esto de no poder separar del todo la “vida real” del trabajo. Los cuentos para chicos vienen de la mano de que a mis hijos (como la mayoría de las mamás) les contaba historias. A medida que lo hacía me iba entusiasmando. Desde muy chica pensé en escribir. Me recibí en letras, pero recién dos años después me pude sentar a escribir: ¿qué iba a escribir después  de haber leído a los grandes autores? Ya habían dicho todo, ¿qué iba a decir yo? Más tarde empecé a pensar que había cosas para decir, desde una mirada muy personal. Después me pidieron un cuento para chicos y quise narrarlo desde su perspectiva y no que sea un adulto el que hable por él desde una perspectiva docente de enseñar al chico lo que es pensar, lo que es sentir, lo que hay que hacer. La voz que aparece tiene que reflejar la voz que está hablando. No sé si es literariamente “productivo” pero sí interesante para el que escribe y para el que lee.

Llevas años trabajando en el nivel secundario como docente, ¿cómo es tu experiencia en este ámbito y qué alimenta este compromiso?

Durante años era levantarme y decir muchas malas palabras, pero necesitaba trabajar y seguir yendo. Hasta que me avive que no era un mal lugar, hay muchos jóvenes que están colgados, sí, pero también hay muchos que tienen una recepción interesante de lo que uno está diciendo. Es cierto, también, que la docencia está muy mal vista, pero alguien tiene que hacerlo, con consciencia y cierta rigurosidad. Mi compromiso como docente pasa por darles una mirada distinta.

Por último, ¿Hay algo más que nos quieras decir?

Me parece que está bueno que haya una movida con respecto a las cuestiones culturales. Que no sea todo (aunque estoy convencida de que no lo es) lo que ves en la tele o en la calle: que todo el mundo está muy ensimismado en su mundo y todo tiene que ser ya. Es importante que la gente que está en los estudios superiores tenga una inquietud para contribuir a la reflexión, porque es una dinámica que, me da la sensación, se está perdiendo. Cuando uno está en los estudios superiores lo empezás a entender: todo te lleva un tiempo, pero cuando sos chico no te das cuenta.

América alverre y pa´dentro.

Por Alejandra García

“Mientras el cuerpo social deambula dentro de su propia estructura intelectual, la vida le cuestiona sus derechos por intermedio del arte. En este sentido lo vital es lo tenebroso frente a lo social.”

Rodolfo Kusch

Ensayo sobre Terrenal de Mauricio Kartun

Joaquín Torres García, pintor uruguayo del siglo pasado, realizó una obra pictórica, “América invertida”, que voltea la concepción que tenemos sobre el mundo y nuestro lugar en él. En ella se observa el sur en la parte superior del mapa, y si la expandimos a todo el globo terráqueo, América Latina se ubica en la cima del mundo.

La América Profunda de Rodolfo Kusch inscribe una nueva dirección en ese mapa, que orienta la mirada hacia adentro y le agrega una dimensión adicional que bucea en las profundidades de una geografía imprecisa que es dominio de la memoria involuntaria, la que hace presente la modernidad en la poesía de Baudelaire, según Walter Benjamin en su ensayo sobre ese autor.

Es la memoria involuntaria la que trae a escena en Terrenal de Mauricio Kartun, imágenes que entrelazan los mitos originales del hombre. Mandamiento y libertad de espíritu se articulan constantemente en la obra y abre en el espectador la posibilidad de experimentar una realidad que se aleja de las concepciones totalizantes de una cultura globalizada. Terrenal se abre a un nuevo modo de habitar el mundo, una perspectiva más vital, dinámica, porque a partir del juego de concepciones opuestas pone en movimiento los elementos que estructuran nuestro pensamiento.

Los hermanos parecen haber estado siempre allí, abandonados en un terrenito perdido en algún lugar del conurbano. Su presencia en escena evoca peleas que nos son familiares, pero desmanteladas en las partes que engendran los razonamientos de nuestra cultura. Pensar seminal que permite redefinir lo esencial a partir de dos elementos que se relacionan y que enfocan uno la vida como disfrute y el otro la vida como sacrificio. Es un principio que no tiene fin, está en constante movimiento y se expande sin perder nunca los rastros de su origen geográficamente situado que se proyecta hacia lo universal.

Uno de los hermanos es muerto por el otro y la geografía mental se reorganiza cambiando la ubicación de los elementos, convirtiéndolos en planos que se superponen y modifican la estructura de nuestro pensamiento que va de una lógica de lo relacional en niveles paralelos, hacia a una lógica de lo relacional orientado a lo profundo. La historia llama a buscar en las profundidades de la memoria las imágenes estéticas que propone la obra y que las palabras no dicen.

Hay un cultivo propio de cada cultura. Pimientos e isocas. Plantas y bichos. Los bichos comen plantas, pero los pescados mueren engañados por los bichos. La isoca triunfa desde las entrañas de la tierra, y emerge con su cultura subterránea  fagocitando el pensamiento en un giro constante hacia la expansión, producto de una lógica de la negación, de los opuestos.

El estar siendo americano es producto de un tipo de dialéctica, fagocitación la llama Kusch. En ella no es posible la existencia de una sustancia esencial, el ser de la filosofía aristotélica cuyo vocablo remite a un estar sentado,  sin un estar que alude al estar parado, un prepararse para la batalla. La unidad básica del pensamiento americano es un estar siendo, una dualidad que no se sintetiza nunca, sino que está siempre en movimiento, es un estar siendo para el fruto.

La civilización que la colonización pretendió imponer borrando con su pulcritud el hedor americano, ha sido fagocitada por el pensamiento preexistente a ella. El  estar siendo americano subyace entre los símbolos culturales que le dan sentido a nuestra existencia actual. Estos mojones son aciertos fundantes que apelan a lo lúdico más que a la lógica argumentativa que pretende formatear la experiencia del hombre civilizado.

“Lo cascarudo”: ¿cocoliche o sustancia? En el lenguaje de Terrenal está presente el juego. Combina el bíblico, el infantil, el culto y el criollo, el del colono y el del gaucho, produciendo un extrañamiento que contribuye a interpelar al espectador a que reponga de sí lo que la obra viene a estar siendo.

Tatita ponía el mundo patas para arriba y se iba de joda con Abel, a vivir la vida en el tiempo libre. Antes de que Caín, muerto de celos, cambiara la concepción del mundo en que vivimos, en Terrenal la pirámide americana se apoyaba en ese punto en el que los dos hermanos se peleaban proyectando los planos de su perspectiva hacia el universo en una expansión constante. Es la contracara de la concepción actual que tenemos de la realidad, en la que América está alverre y p´adentro.

Andando Descalzo va! Veinte años!

Por Carolina Amarilla

“Miro adelante y adelante no hay huella, porque la huella se hace al pisar, andando dicen se hace el camino, descalzo es como lo quiero andar” (Andando Descalzo, Judas Priest)

A fines del mes de Julio, en el Auditorio de la Universidad Nacional de General Sarmiento se realizó un festival solidario a beneficio de las escuelas nº 4 y 14 de Villa Paranacito, Entre Ríos. Estuvo coordinado por Marjad (Grupo Solidario Escuelas Rurales). En el marco de este festival se presentaron Ariel Caravaggio, la banda Santo Placard y el cierre estuvo a cargo de Andando Descalzo. Revista Brote se reunió con Juani Rodríguez, voz y líder de la banda, para dialogar sobre su recorrido por estos primeros veinte años recientemente cumplidos.

– ¿Qué representa para ustedes venir a tocar por estos lados del conurbano, en la Universidad pública y en el marco de un festival solidario?

J.R: Para nosotros, a través de la música, ayudar y dar una mano es muy importante. Creemos que es parte de nuestra obligación dedicar un tiempo a esto,
venimos tocando mucho, pero Andando siempre estuvo comprometido con las causas y colaborando también, así que cuando nos enteramos del Festival nos pareció que estaba buenísimo. Ya habíamos venido a la universidad, hace unos años, en esa oportunidad
tocamos en el Anfiteatro. Para nosotros es un placer estar tocando en la universidad pública y creemos que la universidad juega un rol importante como colaboradora de estas movidas, abriendo sus puertas para este tipo de eventos solidarios.

– En el mes de mayo presentaron su disco junto con un dvd 20 años Andando en Groove. ¿Cuál fue el criterio para la selección de las canciones que integran este último material? Imagino que habrá sucedido algo similar cuando sacaron Diez años y vivo en el año 2006…

J.R: Al igual que este último disco, el de los diez años fue en vivo y marcó lo que son los primeros dos discos de Andando (Andando Descalzo y Mil Destinos) Para 20 años Andando tratamos de basarnos en los últimos tres discos de la banda, (Hasta encontrar; La Quinta Armonía y Ventanas). Pensamos que la selección de canciones iba a ser más difícil, pero fue bastante rápido, no generó conflicto y salieron solas, casi que fue evidente encontrar esas veintidós canciones para hacer el show, y después obviamente quedaron las canciones que salieron grabadas más lindas. Cuando vos estás en vivo tenés una sola oportunidad. Entonces las que nos parecieron que estaban mejor interpretadas y las que tenían buen toque, fueron las canciones que quedaron en el disco. Después todo lo que es el arte, no solo del disco, sino también lo que fueron las proyecciones durante el show en Groove, caricaturas hechas por el negro, el batero de Andando, que después se convirtieron en dibujos y terminaron siendo animaciones. Fue un laburo muy arduo que hicimos entre todos.

– Remontándonos a los primeros años de Andando, allá por el ‘95 –‘96, ¿Recordás cómo se dio, luego de tocar varios años, grabar su primer disco en el 2001?

J.R: Antes no era tan fácil hacer un disco, por ahí no contábamos con una computadora y una placa de sonido más o menos para hacer un disco decente. Nosotros lo que hacíamos mucho era demear y sacar, en ese momento, cassettes y los repartíamos siempre gratis, así estuvimos bastante tiempo. De hecho en el año 2000 fuimos a ver a Goy, de Karamelo Santo, para ver si hacíamos un nuevo demo, y él nos dijo “hagan un disco”. Fue todo un desafío para nosotros, por el tema económico, lo que significaba para la banda endeudarnos y grabar un disco, desde que arrancamos como banda hasta grabar se tardó porque no estaban los recursos y quizás tampoco había alguien que nos proponga hacer un disco, de hecho cuando nosotros sacamos el disco tuvimos que esperar un poco porque fue justo cuando se vino abajo el país…

– La situación de sus primeros años es lo que le pasa a la mayoría de las bandas que recién comienzan en el circuito del under y un poco se refleja en la canción “Mi arte” (Hasta Encontrar 2008)

J.R: Si lo pasamos y quizá, cada tanto, lo volvemos a pasar, es cíclico. La canción “Mi arte” es como “La guitarra” de los Auténticos Decadentes pero del under, habla de toda esa parte que es tan difícil, que no se ve. En este caso vivido desde un costado adolescente: el chico que tiene que levantar las materias del colegio para que el viejo lo deje ir a tocar, que tiene que vender las entradas para el lugar, de la novia que lo está bancando, pero quizás, hoy en día, es el adulto que no está viviendo de la música y tiene que pedir permiso en el laburo para tocar y en lugar de una novia es la mujer o la familia. Es una letra que dice muy las cosas como son en el under…

– Respecto del proceso creativo de la banda, ¿cómo es su forma de componer?

J.R: Somos de componer aislados, principalmente con el bocha, el pianista, somos los dos que componemos y Ariel también, en la guitarra. Uno tiende a presentar mínimamente una estrofa y un estribillo y a partir de ahí empezamos a trabajar entre todos, hay veces que tenés la letra y que se te viene la melodía y otras veces que tenes la música y estás buscando la letra, por lo menos en mi caso. Con el disco La Quinta Armonía (2010) y Ventanas (2013) nos fuimos a componer a una quinta, estuvimos ahí veinte días, fue una linda forma de componer también porque, en muchos casos, nos poníamos a zapar para ver qué salía y de ahí salieron algunas canciones como por ejemplo “Bomba time”, “Aviador”. Hay muchas formas de pensar qué es lo que uno quiere y si lo puede lograr, hay veces que a uno le gusta la estructura de una canción, empezar por un estribillo, ahí corre por cuenta de la imaginación.

– ¿Tienen pensado sacar nuevo material para el próximo año?

J.R: En este momento estamos demeando canciones nuevas para entrar a grabar un disco a mediados del año que viene, más que nada para aprovechar este año que estuvo bueno de Andando, con el disco que salió en vivo y disfrutar esa movida.

– ¿Tienen definido bajo qué sello discográfico lo van a sacar?

J.R: Sí, el dvd 20 años Andando salió por S-Music, un sello independiente, donde está Kapanga, Nonpalidece, son todas bandas independientes, y la verdad es que nos trataron muy bien, en este último disco que no tiene ninguna canción propiamente de ellos, todas las canciones pertenecen a una época pasada. Creemos que va a ser la mejor opción grabar con ellos porque laburan de una forma similar a la que laburamos nosotros.

– Por último: ¿Qué evolución ves en todos estos años no solo como banda sino también a nivel personal?

J.R: Sin dudas veinte años es mucho tiempo, en la vida pasamos de ser adolescentes a ser adultos, es un cambio importante. Después nosotros como grupo, por supuesto, estuvimos estudiando música todos estos años, ensayando, toda esa parte de ensamble fue avanzando, el tiempo nos da una seguridad que después se convierte en disfrute arriba del escenario, los discos que sacamos también. Es mucho el camino que se hizo y los más importante, me parece, es que nosotros como grupo humano estamos muy bien, pasando un muy buen momento, más allá que ahora todo tenemos hijos y familia Andando sigue siendo nuestra prioridad, nuestra forma de vida.

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  • Andando Descalzo es una banda oriunda de Mataderos (Bs. As.) que desde el ‘95 vienen tocando su música, una fusión de reggae, ska, rock y ritmos rioplatenses. Grabaron seis discos de studio, su último material CD+DVD “20 Años Andando”.
  • Integran la banda: Juan Ignacio Rodríguez (voz), Pablo Bocha Otero (teclados), Diego Aput (bajo), Ariel Paladino (guitarra), Maximiliano Suppa (percusión) y Carlos Quinteros (batería).
  • Sitio ofcial: http://andandodescalzo.com.ar/
  • Facebook: http://facebook.comandandodescalzo1

La odisea argentina: “El dia que prohibieron el asado”

Por Sofía Santángelo

El sábado 25 de Junio se inauguró en el Multiespacio de la Ungs el ciclo de cine de horror fantástico “Sarmiento Sangriento”. Fue ahí donde me encontré con Gonzalo Duro, director de “El dia que prohibieron el asado” largometraje que puede ser catalogado como distópico-bizarro. Aquí el resultado de este encuentro.

Si analizamos la definición, distópico es lo contrario de utópico y se refiere a un mundo futuro en el que básicamente existe el caos. En el film esta situación se presenta en el 2051, año en que se prohíbe el consumo de carne, tras las constantes protestas de grupos radicales veganos, los cuales finalmente se convierten en zombies que atacan a la resistencia, organizada por aquellos que están a favor del consumo. La historia gira en torno a la odisea de cuatro hombres que forman parte de esa resistencia y deciden emprender un viaje a Ítaca, ciudad en donde se cree que existe el último puesto de choripanes. El tinte bizarro no solo se observa en la temática del contexto planteado, sino también en los personajes que dan forma al relato, con perfiles y características grotescas llevadas al extremo.

La película es valiosa (a mi parecer) porque contiene múltiples referencias culturales a lo largo de sus escenas: Ítaca es la isla a donde debe llegar Ulises, héroe por excelencia en los poemas épicos de Homero; el presentador de la historia se llama Alfredo Hitchcock, en homenaje al gran director inglés; hay citas de films de culto como “Soylent green” y hasta se puede apreciar durante unos minutos la marcha peronista en 8 bits.

Con el propósito de saber cómo un director independiente y con pocos recursos (tanto económicos, como técnicos) llega a este tipo de producto, entrevistamos a Gonzalo, enfocándonos principalmente en su formación y en la realización del film.

¿Dónde estudiaste cine?

Empecé a estudiar cine en el IUNA, pero al poco tiempo dejé la carrera; hice muchos cursos en el Centro Cultural Rojas, creo que mi formación más rígida fue ahí. En el curso de dirección de cine tenías que hacer trabajos prácticos de dirección de actores, puesta de cámaras, etc. y la segunda parte del curso era realización específicamente, vos ibas y hacías un corto y los profesores oficiaban de productores.

¿Quienes trabajaron en la realización del film? ¿Fue a través de una productora?

La verdad que la productora soy yo, realicé la película a través de un financiamiento personal, no hubo sueldos. En la producción me ayudó Paula De Apellaniz, Milton Cañete. En dirección estaba Sofía Caracotche, Martín Fox Douglas, que también me ayudó en el montaje, fue como mi mano derecha, mi consiglieri, porque estaba ahí casi todo el tiempo aconsejándome en todo; en dirección de arte estaba Belén Vega y Florencia Ramundo, de cámara hizo un montón de gente.

¿En dónde se realizó el rodaje?

Los exteriores son en ciudad universitaria, que de costado tiene un bosque. Igualmente hoy en día recomiendo que no lo usen más porque ya se usó demasiado.

Claro… es el mismo escenario en todas las películas. ¿Por qué elegiste hacer una película con tinte bizarro?

Porque fue de la única forma en que la pudimos hacer, yo creo que si hubiésemos tenido el triple de presupuesto hubiera salido mejor todavía, no tan bizarra. Si bien la idea va por ese lado, yo creo que bizarra puede ser la idea pero no el modo. Me parece que el modo es lo que nos salió, el bajo presupuesto no es a propósito, no nos quedaba otra, la escena de la animación de los tiros, es animación porque jamás podríamos haber hecho una con tiros de verdad.

¿Cómo se te ocurrió la temática de la película?

La respuesta nunca me termina de satisfacer porque son cosas que yo vengo pensando hace mucho sobre todo el tema de la prohibición, estoy en contra de las máximas, creo que siempre la idea de solucionar los problemas es prohibiendo.

¿Cuáles son tus influencias?

Me gusta ver de todo. Me dieron ganas de hacer cine con las cosas que vi de adolescente: Tarantino, Alex de la Iglesia. Pero al mismo tiempo, cuando empecé a escribir el guión pensé que tenía que hacer escenas de tiros, entonces busqué las mejores películas de ese estilo y de ahí fui sacando ideas.

Por último, ¿Qué les dirías a aquellos que hoy en día quieren realizar una película?

Yo creo que cada película es un traje hecho a medida, cada proyecto necesita su propia estrategia para llevarse a cabo, algunas películas valen más por su fotografía, otras más por el guión. Les diría que sigan su instinto y que no se casen con ninguna ideología, que piensen que hoy en día lo único que se necesita para hacer una película es una cámara e ideas, no solo en cuanto a un guión desopilante, sino a un contenido, una película puede ser “aburrida” pero tal vez te transmite un montón de cosas, como por ejemplo las de Lucrecia Martel, que es mala palabra en el cine under y a mi ella me encanta. No hay que tomar al público por estúpido porque eso lo hacen los gringos desde arriba, con su bajada de línea ideológica. Nosotros tenemos herramientas, podemos filmar hasta con cámaras de fotos, mucho más baratas a comparación del fílmico; tenemos internet, tenemos proyector en una universidad, tenemos muchas cosas. Lo único que queda es eso, que no se hagan los boludos, porque es más fácil que antes, solo se necesitan ideas.

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Una velada con Pedro Aznar

Por Merlina Raponi

Miércoles 15 de junio, 20:30 horas y el Auditorio José Pablo Martín de la Universidad Nacional de General Sarmiento repleto a la espera de una prometedora charla sobre el “Pensamiento Latinoamericano y sus desafíos artísticos actuales” de la mano de un artista argentino de renombre: Pedro Aznar. Tras la presentación de la organizadora del ciclo, la Doctora Dina Picotti, Pedro se dispuso a comenzar la charla tomando el tema de un modo particularmente personal; presentó la temática como un desafío que lo ocupa y preocupa, en los ámbitos artístico, cultural y social. Decidió tomar como principal interrogante “¿Qué significa el ser humano?” y observar cómo esta concepción (lo que el humano es a cada momento) va cambiando con los diversos paradigmas que se presentan en la historia. En los primeros momentos del diálogo introdujo los desarrollos tecnológicos como potenciales agentes de cambio tanto en la vida como en el concepto del “ser humano”; éste fue el punto crucial que desarrolló durante la charla.

El artista, explicó que uno de los principales desafíos en el ámbito artístico está dado por el avance tecnológico. Por un lado, planteó que implican un gran benefcio para “democratizar el acceso a bienes y productos culturales” (lo que fue avalado por el auditorio), debido a que estos implican un cambio como sociedad. De esta manera, la charla prosiguió a partir del desarrollo de diversos tópicos que entrelazan a las nuevas tecnologías con el progreso humano y por ende de las sociedades. Sin embargo el autor puso en cuestión las nuevas formas de entender la cultura; para él la integración de estas herramientas forman nuevos conceptos del arte, de la educación y de la ciencia. Democratizar el acceso a estos bienes genera que el arte, por ejemplo, deje de ser elitista y que logre llegar a un público mucho más amplio y variado, que la educación alcance un porcentaje cada vez más alto de personas, que la ciencia desarrolle cada vez más novedades y de esta manera se supere constantemente.

A medida que el encuentro avanzaba, con los aportes de los presentes y con el camino de ideas y conceptos que se iba forjando, llegaba a una conclusión: los desarrollos tecnológicos son algo así como un arma de doble filo: “tienen un lado luminoso y un lado oscuro”. El lado oscuro y poco prometedor, propone pensar a los adelantos tecnológicos como una amenaza a la integridad humana: el autor concibe a las máquinas como futuras poseedoras de una inteligencia superior a la conocida y problematiza sobre estos aspectos. El lado luminoso, en cambio, es aquel que le permite al ser humano superar sus creaciones y de este modo superarse, ya sea en el ámbito científco como en el de la cultura; esta situación genera en el arte un lugar para poner en discusión diversas problemáticas (sociales, culturales, tecnológicas) ya que involucra emociones, pensamientos y espectadores activos que pueden interactuar con estas expresiones.

En el cierre de este intercambio, apareció el giro musical y asistimos a la interpretación en vivo de un tema de su último disco “Caballo de fuego” acompañado de su videoclip. Imágenes y sonido retomaban el tema de la charla, los avances tecnológicos y las sociedades, la tecnología y el ser humano. Pedro explicó la letra verso a verso: la elección de las imágenes y la composición musical conformaban una manifestación artística que expresaban este desafío de la interpretación de las nuevas tecnologías: la difusión de los ritmos latinoamericanos (particularmente el afro-peruano) y las distintas emociones que involucran al autor con el tema y el público.

Ante este interés personal del músico sobre el tema y los aportes de los presentes se generaron debates muy ricos sobre las diversas formas de pensar este desafío. El autor sorprendió con comentarios que dejaban en evidencia posiciones personales y de esta forma se daban nuevas discusiones. . . El aquí y ahora de la vida musical de Pedro le permite transmitir sus pensamientos mediante su música; su alcance a un público cada vez más amplio genera en los receptores una actividad constante de reflexión sobre sus letras y melodías mediante las cuales trata de dar a conocer y así ocuparse (y preocuparse) de un desafío actual que va más allá de lo artístico pero que a la vez lo involucra: la tecnología como herramienta y sus implicancias en todos los espacios en que se desarrollan los seres humanos.

Es así que Pedro nos volvió a sorprender a partir de un encuentro que tocó temas muy profundos que dejaron a los espectadores con varios interrogantes resonando en sus cabezas, tal y como resuenan sus eternas melodías.

Parada 27: ¡Arte es Trabajo! Entrevista a Colectivo 27.

Por Nazeli Agüero

El arte independiente hace ya tiempo que viene creciendo y expandiéndose, de eso no hay dudas. Con él surgieron una diversidad de artistas que se mantuvieron frmes en sus convicciones y nunca abandonaron este camino. Tuve la maravillosa suerte de cruzarme con algunos de ellos que me invitaron a entrar en su mundo artístico; es así que pude conocerlos un poco más y saber de qué se trata la movida cultural que nos proponen para la región. Se trata de seis amigos (la mayoría venideros de la rama del teatro) que, con muchísima pasión y compromiso, formaron este hermoso proyecto: “El colectivo 27”; la idea de este nombre aparece debido a que “27” es la única línea de bondis que no existe.

Entre mates y risas me comentaron de qué se trata este proyecto. Principalmente su participación en el ámbito cultural consiste en la difusión de artistas locales mediante festivales y eventos; al mismo tiempo que la producción y desarrollo artístico propio. La pasión por el teatro hizo que se conocieran cursando la Diplomatura en Autogestión Teatral que ofrecía el Centro Cultural de la Universidad General Sarmiento. Ellos son Silvi Tomasi, Ana Violeta Aban, Bárbara Serena Lopez Sícari, Julián Avendaño y Hugo Varela. A los pocos días de su primera reunión como colectivo se sumó Mel Mastrogiacomo que, mientras cursaba la Diplomatura en muralismo, pudo contactarse con ellos mediante una amiga en común.

Mel ofreció la posibilidad de un espacio físico y más rápido de lo que se imaginaban se subieron todos juntos a este colectivo. “Empezó siendo como una formación nuestra, de empezar a entrenarnos entre nosotros” (Silvi), “No teníamos muy bien definido, por eso estábamos buscando” (Babi). Es cierto que la posibilidad de tener un espacio físico hizo repensar un poco los objetivos iniciales y adelantar algunas etapas como grupo. Sin embargo, nunca quisieron abandonar el carácter de lo colectivo: estar constantemente en movimiento. “Nuestra actividad se defnió un poco a partir de que apareció el espacio”. Fue empezar a pensar de otra manera” (Julián). Lo que sí tenían bien en claro eran sus ganas de abrir espacios dedicados a la cultura y el arte donde poder compartir, crear, aprender y experimentar entre ellos y el resto de la comunidad: “La necesidad física de hacer arte que te supera, es más fuerte que vos” (Babi).

Un veintisiete de febrero salieron a la luz por primera vez en una inauguración muy íntima en la que curiosamente asistieron veintisiete personas. En esta oportunidad, cada uno se presentó a partir de las disciplinas en las que se especializan: teatro, música, pintura. Luego de esta primera experiencia, surgieron los festivales con ciertas características particulares que llamaron muchísimo mi atención. Este colectivo no tuvo que ir a buscar ni convocar ningún artista sino que fueron estos mismos los que se acercaron a los chicos.

“Lo que nos dimos cuenta es que teníamos muchos amigos artistas, entonces fue como que los eventos un poco se fueron armando solos” (Silvi) “Los artistas se autoconvocaban a los festivales. La gente se invitó a participar.” Una enorme demanda en busca de un espacio para mostrarse y Colectivo 27 estaba dispuesto a brindárselos. A partir de ahí, su idea fue seguir con los festivales itinerantes en el espacio propio y también ir moviéndose por otros lugares. Sin embargo no abandonan su formación artística ya que intentan tener producciones propias para presentarse como grupo artístico cuando los convocan de otros eventos. Así es este colectivo, una mezcla de proyectos e ideas que  producen algo muy especial: “Cuando te acordas un día estas ovillando lana y al otro día actuando con alguien que te invitó, es muy lindo” (Babi).

Otra de las grandes particularidades me interesó y acercó a este hermoso grupo es, como dije al principio, su carácter independiente: “Es la decisión de no querer estar bajo la bandera de nadie”, comenta Babi. En este sentido, “Arte es trabajo” es el gran lema que defenden y militan en todos los proyectos que emprenden. Todos los eventos que organizan son gratuitos y al fnal de cada presentación se pasa la gorra que queda totalmente en manos del artista. Es la búsqueda de otras alternativas y la gorra es una de ellas en su resistencia a la elitizacion del arte. “Lo maravilloso de la gorra es que el que no pueda, pueda venir igual, son bienvenidos”, “Que la plata no sea un límite a la hora de difundir la cultura” (Violeta). Al mismo tiempo se busca concientizar a la gente que la gorra no es una limosna ni una colaboración: “El que tenga monedas, pondrá monedas pero que se entienda que la gorra no es un vuelto, es el valor que le estás dando al hecho artístico que estás viendo” (Julián). Es simplemente el manejo de otro tipo de economía al que muchas veces el público no acostumbra y, al mismo tiempo, es dar cuenta y valorar el trabajo del artista, ya que al ser independiente no hay nada que lo respalde más que su propio esfuerzo y dedicación: “Nunca puede ser gratis para el artista, porque es su trabajo” (Silvi). Insisto, arte es trabajo…

En fn, subirme a este bondi fue una de las experiencias más lindas con las que me he cruzado; en muy poco tiempo lograron un enorme recorrido y les queda muchísimo por delante porque capacidad y buena energía es lo que les sobra.  Conocí un grupo muy agradable, divertido y unido con mucha amistad de por medio: personas con potencial y pasión a lo que hacen y eso se refleja en los resultados positivos de todo lo que emprenden. Amistad, encuentro, confanza en el otro, creatividad, independencia, compromiso y pasión son la base de este colectivo que genera sensaciones lindas y contagiosas. “Transmitir. Compartir lo que nos fuimos formando cada uno en su recorrido y generar un espacio donde esto sea compartido”, “Es re importante en el proceso de aprender también poder comunicar lo que uno sabe o fue aprendiendo y nunca se sabe el efecto que eso tiene, es una linda cadena humana” (Mel). Así es, una cadena humana de dar a conocer y conocer, de aprender. Un ida y vuelta que va a ir creciendo día a día, de eso no me quedan dudas. Es subirse a este colectivo, a ese mundo artístico y poder experimentar ahí, porque colectivo 27 logra eso, te transporta…

Litto Nebbia

Por Alejandra García

Brote salió a buscar las raíces del rock argentino y se topó con una piedra fundamental: Nebbia. Como no podía ser de otra manera, las Litto ramitas de nuestra revista se acercaron a explorar este baluarte de nuestra historia musical que hoy sigue tan vigente como siempre.

Quisimos conocer cuáles son los caminos que anduvo desde sus primeros años como artista, cuando junto con Tanguito, compusieron “La Balsa”, considerado el primer himno de rock nacional. Pero además de su gran talento como músico y compositor, Litto Nebbia es también un sólido gestor cultural que lleva adelante
desde hace 25 años su sello independiente
Melopea.

– Dentro de la historia de la música en general y de la Argentina en particular, ¿dónde ubicarías el rock nacional, y qué opinión tenés respecto del campo de
la música en nuestro país?

Primero que nada, lo llamo rock argentino. Lo de rock nacional siempre fue un término peyorativo. Para mí el rock argentino pasa a compartir la tríada de géneros
populares que nuestro país tiene históricamente. El folklore, el tango y el rock argentino, que aún siendo más joven, cumple medio siglo. Es el único género que ha estado súper activo creativamente en los últimos tiempos. Es además el que representa a las nuevas generaciones, por sus temas y posturas, fusionado a nivel de raíz de nuestra idiosincrasia con el tango y el folklore, es de lo mejor y más representativo que hay.

– ¿Qué rol tienen para vos las Universidades Nacionales en la difusión y promoción de la música y de la cultura en general?

Deberían tener un rol preponderante, pero creo que no existe dentro de sus planes. No hay un plan que yo conozca de querer actualizar la educación de los jóvenes con respecto a la música popular argentina.

– ¿Cómo y por qué nació Melopea Discos?

Melopea Discos nació a fnes de 1989 en el barrio de Villa Urquiza , en la última casa de mi Madre aquí en la Tierra. La consideramos una Casa de Arte, pero vale pena aclarar lo que signifca para uno crear un Sello Independiente. 

Algunos mal intencionados y otros equivocados, creen que poner un sello discográfico forma parte de una de las tantas adquisiciones materiales que un Artista famoso puede tener. Tener un sello independiente es para mi, poder concretar justamente ese espacio de independencia que necesita el Arte. Decisiones que pasan más por lo emocional y estético que por la concreción de un negocio.

– ¿Qué signifca el término independiente, para una realización que está directamente vinculada a la comunicación cultural?

Y esto puede ser no sólo un sello discográfico, también una revista, un periódico, una radio, una editorial, etc. Se trata de un espacio que a la hora de su realización creativa, no tiene compromiso alguno con otros intereses que no sean los de su objetivo artístico. Puedo ser más claro aún. Cuando uno produce el álbum de la gran señora Suma Paz para dar un ejemplo, o el del Septeto “Bien Milonga” del bandoneonista y arreglador Ismael Spitalnik para citar otro, ni se le cruza por la cabeza cuánto dinero va a ganar. Tampoco es un tipo de producción que se realiza por algún compromiso empresarial. Es simplemente, una Producción Independiente. O sea, una Producción que a uno se le ocurrió realizar contra viento y marea, y chau.

– ¿Qué nivel de importancia le otorgas al registro en SADAIC, o AADI CAPIF, para el
músico que quiere ganarse la vida con su oficio?

Es fundamental porque son de alguna manera los lugares constitucionalmente elegidos para percibir tus derechos de Autor, de Compositor y de Intérprete y de Productor.

– Con el avance de las nuevas tecnologías y los cambios que influyen en el panorama artístico actual, ¿hacia dónde crees que va el destino de la música?

La Música gracias a Dios siempre irá para adelante, guiada por el Corazón de tantos buenos creadores que hay en el Planeta y tantos dignos oyentes que necesitan espiritualmente de este Arte.

Pero esto nada tiene ni tendrá que ver con el acontecer del negocio del espectáculo, con el que siempre cualquier cosa auténtica y de buen gusto estará reñida.

– ¿Algo que quieras agregar?

Que sigan adelante, entrevistando gente que pueda aportar datos, motivaciones, cualquier cosa que ayude a mantener el deseo por el Arte.

Gracias Litto!!

Entrevista a otra Revista: Segunda Cuadernos de Danza

Por Oriana Racciatti

En la sección “Entrevista a otra revista” presentamos a Segunda Cuadernos de Danza que, más que una revista, es un anotar digital. Al menos así nos comenta Josefina Zuain, disparadora de este proyecto auto gestionado que lleva cinco años corriendo en la red.

Se trata de un portal especializado en el género de danza Contemporánea, que pretende abrir un diálogo entre los entendidos del tema, realizar crónicas de ventos relacionados y acompañar la edición online con encuentros de debate. 

Josefina Zuain, Licenciada en Artes de la UBA, es escritora y bailarina. Se perfecciona en ambas direcciones y realiza talleres de escritura para artistas y de danza, combinando elementos de: Humphrey, Biomecánica, Improvisación y Flying Low. Lleva adelante este proyecto coordinando el grupo editorial que da vida y caracteriza a esta experiencia colectiva.

En palabras de su creadora: “Los Cuadernos de Danza que aquí se van escribiendo, son apuntes y primeras notas, escrituras que se acumulan, reúnen y documentan. Somos un espacio para los creadores de la Danza Contemporánea, un lugar para construir de manera interdisciplinaria, creando diálogo entre las distintas áreas que dan sentido al movimiento. Segunda busca establecer lazos entre la danza y la escritura, ambos entendidos como partes necesarias de dicha práctica artística. Es un portal especializado en Danza Contemporánea, donde se defnen líneas de acción que comulgan a los distintos actores del sector”.

A pesar de que no hay una regularidad que rija sus publicaciones, sus páginas se organizan en las siguientes secciones: Comentarios donde se analiza una obra en cartel; Palabras donde se publican textos del género ensayo, crónicas o entrevistas; En Convocatoria, una sección que permite difundir residencias o cursos y En la Semana donde se pasa agenda de eventos próximos. La revista centra su cobertura en la Provincia de Buenos Aires pero son bienvenidos todos los aportes a nivel nacional.

El equipo editorial de este anotador digital diagrama las áreas de contenido y llena de sentido cada pantalla. Por otro lado, el equipo de colaboradores es grupo heterogéneo que se dedica especialmente a textos sobre obras en cartel, y en algunas oportunidades complementan la sección de Comentarios o En Palabras. La revista cuenta con un espacio de formación para sus colaboradores y de acompañamiento para ajustes conceptuales de trabajo. Se reúnen con ellos una vez al mes para formar un espacio de contención donde suele haber algún invitado o lectura especializada para enriquecer la experiencia.

Esta revista es una propuesta independiente que a su vez apoya la movida independiente. Trata de generar puentes para difundir la actividad contemporánea
local. Una búsqueda interesante que queda plasmada en su editorial: “Un espacio para el encuentro entre la palabra y el movimiento, un movimiento para las palabras y una coreografía para el pensamiento”. Más allá de la diversidad de secciones, lo que caracteriza a las carátulas son los rasgos o similitud de intenciones entre uno y otro apunte.

A poco meses del relanzamiento de su sitio web te invitamos a que bailes por sus páginas. Que conozcas su esencia para participar de sus JAM de danzas o escrituras, eventos exclusivos para apasionados del arte.

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  • FACEBOOK: Segunda Cuadernos de Danza
  • http://www.cuadernosdedanza.com.ar/

Elda Broglio

Por Paula Corsich

Me recibió en su casa-estudio en el barrio de Coghlan. Junto a un gran libro de los Beatles, cuadros y plantas arrancamos una entrevista con anécdotas, reflexiones y risas. Presento a Elda Broglio, también conocida como Mel, quien es una ilustradora y diseñadora argentina que defino como inquieta, social y colectiva.

Su recorrido como artista comienzó desde muy chica, arrancó en Puan con Artes Combinadas, pasó por Bellas Artes (UBA), estudió fotografía (FADU), es Diseñadora Gráfca (FADU) y estudió en la Escuela de Artes Visuales de New York.

Elda me cuenta que en sus producciones hay marcas e lo cotidiano: “Siempre te ves influenciada. El vestido de una amiga, los colores de un sweater de otra. A veces produzco “sin pensar” pero siempre se filtra, inconscientemente, se van mezclando”.

Es una persona que se mantiene activa y actualiza su vocación creativamente en talleres de dibujo, en uno de ellos conoció a Silvia Mato (ilustradora) y hoy es parte
de sus influencias al igual que Julián Gato. “Fui docente de algunas materias de la Fadu y conocí a otras personas que también me inspiraron”, me cuenta.

En su carrera profesional, siempre trabajó en estudios de diseño, “Yo trabajo en animación a pesar de que yo no animo, porque generalmente cuando entras a un
estudio está bastante separado de los que animan de los que ilustran”.

Hablamos de su paso por Plenty (estudio de diseño y animación) y particularmente el proyecto titulado “GOOD BOOKS: We Need To Talk About Alice” (Buenos libros: Tenemos que hablar de Alicia.) Donde Mariano Farías (actual director del estudio) confió en Elda para llevar a cabo la dirección de arte del proyecto. “Un proyecto muy lindo, súper largo, complicado, las técnicas eran difíciles… y empecé a Ilustrar. En Plenty me dieron la posibilidad, yo tenía ganas, había planteado que quería dibujar.”

Elda se encuentra trabajando de manera freelance (trabajar desde tu casa); este modo la habilita a juntarse con otros artistas y tiene mayor tiempo para sus
producciones.

En cuanto a la técnica, nos cuenta que “en el último año estuve haciendo casi todo digital, solo hago bocetos en lápiz, los paso a la compu y todo lo hago en digital si
es un trabajo por encargue.” Por otro lado, las elecciones de materiales para producciones personales “usar de todo”.


LAS ILUSTRACIONES ATRAVESADAS POR ARMONÍA Y RITMOS.

Estudió música al igual que sus padres (que a su vez son médicos): “Cuando era chica quería hacer música, soñaba con hacer videoclips…” me relata mientras sonríe. “En la secundaria fue cuando dejé de lado la música y me reencontré más tarde en la facu con un taller que conocí a muchas chicas y formamos un grupo, La Colmena, donde todo es autogestionado”. Elda presenta a su grupo como “un ensamble musical de mujeres que funciona de manera cooperativa. La relación entre las dieciséis mujeres que componen el grupo es horizontal, no tenemos director. Nuestras decisiones son democráticas, todo se elige en grupo, todo se vota, se discute, tenemos nuestras reuniones organizativas “eternas”. El hecho de que seamos todas muy diferentes entre sí, nos ofrece pluralidad y cada una se dedica a un aspecto específco, hay algunas que tienen una dedicación completa a la música, vestuario, maquillaje, hay una artista plástica también. Yo hago la parte gráfca. Somos un grupo ecléctico, heterogéneo que tiene diversos perfles de donde aprendemos muchísimo una de la otra.”

COLECTIVO ILUSTRADO

Elda pertenece al equipo de Anuario de Ilustradores, fue Agustín Sciannamea (su profesor de morfología FADU, cátedra Longinotti 2007) quien la invitó a participar. “En los proyectos colectivos podés lograr cosas maravillosas, podés crear cosas que solo no podrías hacer, o tal vez serían complicadas y aburridas. En esta sociedad lo colectivo está muy subvalorado. Existe un intercambio, aprender de las diferencias,
conocer otros artistas; una red de personas que te puede contener, ideas todo el tiempo y divertirte haciendo cosas que te gustan”.

Elda apuesta a los proyectos de formatos colectivos y está convencida de que es la “manera de sobrevivir en el mundo de hoy, generando estos espacios”. Propone
un rol del diseñador colectivo: “En esta época es fundamental, nuclearse y trabajar en conjunto”

ENREDADA SOCIAL:

Elda no se pierde una red social y las categoriza: “soy muy activa en las redes sociales, tengo todo” nos cuenta sonriendo. De un perfl más profesional tiene el Behance y el Tumblr además de Snapchat, Instagram, Twitter, el cual defne como “para escupir una oración”, y Facebook :“ lo que tiene de interesante para mí, que
te provee de otras herramientas, se arman debates “eternos” que no llegan a ninguna conclusión porque además es imposible debatir si no tenés la otra persona hablando porque no sabes cómo te lo está diciendo o en qué tono. Yo me di cuenta que a veces uno tiene que aclarar lo que dice. Se puede criticar de mil formas pero a su vez está bueno, por ejemplo, lo que pasó con la protesta en defensa de la educación pública en FADU. Yo en ese momento estaba haciendo un trabajo “súper comercial” y dije: “tengo que hacer esto y lo hice”. Elda presentó en sus redes el afche FADU DE PIE.

En este punto destaco su perfl comprometido político y social con ilustraciones propias. Realizó un afiche con la consigna de Ni Una Menos asimismo existen proyectos para una concientización sobre el cáncer de mama.

LA ILUSTRADORA QUE TRABAJA PARA LA EMPRESA Y LA ARTISTA SIN RESTRICCIONES

Con una posición que promueve la igualdad de la mujer en la sociedad nos cuenta que a su vez hace ilustraciones para revistas que se catalogan como “revista femenina”: “a veces te pasa, siendo diseñadora gráfica, siendo ilustradora… te pueden llamar de medios con los cuales no estás al 100% de acuerdo con las ideas
que proponen. Por otro lado, sé para qué empresas no trabajaría nunca. Para Monsanto, por ejemplo”.

“Sin embargo en las ilustraciones para una “revista femenina” a mí me permite, dentro de ese imaginario exponer otro modelo de mujer. Los dibujos que yo hago de las mujeres no son el modelo de “mujer de photoshop” que vas a encontrar en un local de ropa de interior.” Me confesa que siempre dibujó lo que quiso, sin bajada de línea. “Si quisieran un dibujo de una mina “esquelética, no me llamarían”, concluye.

En cuanto a proyectos, reflexiona: “Sinceramente hay que ver qué pasa con el país… con el día a día. El año pasado yo sentía que había una estabilidad mucho más tranquila para la planifcación… y este año me desayuno con cachetazos.”

Está la idea de formar un espacio común de trabajo al cual van a pertenecer un equipo de artistas, diseñadoras e ilustradoras. En principio descarta la posibilidad que funcione como estudio de diseño, lo propone como “un espacio de trabajo en grupo”. Por otro lado profundizar una serie de ilustraciones que empezó el año pasado, está la idea de una muestra: “tengo ganas de trabajar en formatos grandes, pintados”. “Trabajar con la temática de la mujer me interesa mucho, espero encontrar comitentes interesantes, va apareciendo te van llamando”. “Seguir con el anuario , la colmena y producir. Seguir trabajando de lo que me gusta.” Concluye sonriendo.

Menú del día: Puchero de Teatro

Por Carolina Do Pazo

Elaborar una comida rica, sabrosa y, si se puede, nutritiva con los elementos que se tienen en la heladera o alacena podría ser el fundamento de una clase de cocina; incluso, es una una vía para afrontar épocas poco fructíferas a la hora de llenar las panzas en una casa de clase media.

Pero hoy no vamos a hablar de cocina, hoy hablamos de teatro.

En esta oportunidad, Revista Brote entrevistó a Sebastián Ricci, Tomás Graziano y Adrián Gordillo -director, autor y actor de la obra Cajón Cerradoquienes forman parte de esta iniciativa llamada Teatro Puchero. Sebastián confesa que este proyecto surge a partir de una forma especial de concebir el teatro. Es así que aparece la imagen del puchero, ya que, al igual que la comida, este proyecto se hace con lo que hay, con los elementos reales del actor. El hecho de trabajar con lo que hay también se ve en la ropa de los actores, en la escenografía y en la puesta… es un revolver… así como hay que revolver en los orígenes en cuanto a lo creativo, en cuanto a la práctico también. La obra está compuesta por un grupo de actores no profesionales; incluso para mucho es la primera obra. “A veces se aprende mucho más del que no está formado institucionalmente ya que por atender cuestiones académicas se pierden cuestiones de origen”, relata el director de la obra.

La iniciativa de Teatro Puchero surge en el año 2011 en el contexto de las clases que el mismo Sebastian brinda en La Herrería Teatro. La primera obra de este proyecto, Cajón Cerrado, se concreta en Diciembre de 2012. Para realizarla se convocó a un autor externo al taller de La Herrería (Tomás Graziano) para trabajar en base a lo que ve. “Primero aparecieron los personajes, después el contexto y, por último, la historia… Esta historia se conformó en un devenir, es un proceso de resignifcación permanente”, confesa Tomás. “En la obra se entiende lo que se está disputando y de ahí surgen las caracterizaciones de los personajes. Todos los conflictos son resultado de productos de luchas materiales y concretas”. Fue Tomás quien ordenó los elementos que conforman al teatro (autor, actor, director) y los sistematizó para conformar la obra tal cual la vemos hoy, aunque en el medio hubo muchos cambios. Sebastián comparte con Tomás la opinión acerca de la resignifcacion de Cajón Cerrado y agrega “la obra es un proceso político, un proceso de lucha en la que muchas veces cuesta ceder…”

En el medio de la reflexión del proceso de producción de la obra se encuentra Adrián. Él es uno de los muchos actores que componen la obra, que le ponen el cuerpo a eso que se diagrama, se lucha y discute. Es hoy el representante de este conjunto de cuerpos humanos que dan vida a Cajón Cerrado. A pesar de que, en un principio, eso de actuar era un simple juego para él, confesa que el teatro le “abrió la cabeza” y se convirtió en esa manera de transmitir otra cosa que no es “la vida normal”. Él representa a un personaje clave en la obra, el cual, después de varios
conflictos, se queda con el poder de mando del lugar en disputa. 

Pero …¿de qué se trata la obra? Bueno, Cajón Cerrado transcurre en un pueblo que
se inunda y la única edifcación que queda a flote es una antigua herrería donde viven los sobrevivientes de dicha inundación. Este conjunto heterogéneo de personas dependen económicamente de una empresa que revende los pescados que ellos obtienen. Con la muerte del herrero, líder del grupo, empiezan las disputas por el manejo de ese espacio…

¿Y cómo sigue? Será cuestión de verla….

Revista Brote – Septiembre 2016

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La Herrería Teatro

  • Dirección: Sarmiento y Argüero. San Miguel
  • Días y horarios: viernes, sábados y domingos antes, durante y después de cada función de teatro.
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Puesto de diarios Liliana

  • Dirección: Derqui 54, al lado de la estación. Adolfo Sourdeaux
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Revista Brote – Junio 2016

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Revista Brote – Abril 2016

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Revista Brote – Cuando la cultura es un gasto

Por Lic. José Luis Albornoz

En febrero de este año Pablo Avelluto, nuestro Ministro de Cultura, en una nota al diario La Nación (1) calificó a los más de 500 despidos en su dependencia como “una decisión espantosa pero necesaria”. El mismo hombre que años atrás lanzaba algunos de estos tuits:

“El peronismo es un alucinógeno poderoso. El primer Perón, Cámpora, el segundo Perón, Isabel, Menem, Duhalde, Kirchner. Elija su droga. Salvo la droga de Menem y Duhalde, las otras dámelas.” (21:46 – 13 ene 2010)

“Y si echamos a todos los docentes y empezamos de nuevo? Ok, no a todos, sólo a los que creen que hacer paros sirve para algo.” (13:05 – 25 feb 2013)

Presentado el Ministro, mencionemos algunas de las acciones realizadas durante su corta gestión, tales como la “eliminación de programas que velan por nuestro derecho a la cultura”; los “despidos de más de 500 trabajadores” y la “inestabilidad laboral por la demora de la implementación presupuestaria para el resto de los programas”.

Mientras esto sucede, el Ministro de Cultura Pablo Avelluto y su par italiano Franceschini se reunieron para “cerrar acuerdos de cooperación entre ambas naciones”. Clarín (2) saca una pintoresca nota donde se pueden leer cosas como estas: “El cóctel buffet con ocasión de la visita del ministro de Bienes, Actividades Culturales y Turismo de Italia, Darío Franceschini, el jueves a la noche concentró  a representantes del mundo cultural, de los negocios y de la política en el palacio de Avenida del Libertador esquina Billinghurst. Hubo tiempo para intercambiar información y también chismes con quienes han estado fuera del país en las últimas semanas. Y  para “tantear” si está cambiando la imagen de la Argentina en el concierto internacional. Fue el sitio ideal para la actualización informativa y los chismes político-culturales locales. Tras superar la ansiosa fila para llegar a los exquisitos platos: salmón en su salsa, wok de carne y de pollo, y verduras al vapor, con la buena compañía del  prosecco  y el champán rosé. Y el ministro Avelluto tuvo una sorpresa al re-encontrarse con una prima a la que no veía desde hacía 30 años.” Mientras siguen con esa “obsesión” de abrirnos al mundo nos están vaciando internamente. ¿Habrá sido un tema de conversación entre ambos ministros? Seguro se comentó la comida de la noche.

Hasta la aparente no-existencia de una política cultural define una política cultural. Impedir el desarrollo, como es este caso, de ciertos programas marca una forma de pensar la cultura. En un extremo, y desde este punto de vista, resulta totalmente erróneo afirmar, como lo han hecho algunos intelectuales argentinos, que el Proceso militar no tuvo política cultural. Prohibir, censurar, perseguir, constituyen acciones tan concretas y efectivas como favorecer, promocionar y sostener para ejecutar una política cultural.

Presentamos ahora el Programa Ronda Cultural que comenzó a funcionar en nuestro país en el año 2014: “Ronda Cultural es el circuito libre y gratuito de Museos y Espacios Culturales Nacionales. A bordo de minibuses, con guías especializados, se emprende el viaje con el objetivo de conocer el patrimonio cultural y las diversas manifestaciones artísticas. A través de paseos, únicos y divertidos por los barrios de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, es posible descubrir los secretos de su historia, arquitectura y sus monumentos emblemáticos. Además, en cada parada se puede disfrutar de la amplia oferta de Museos y Espacios Culturales Nacionales.” Los últimos días de enero cerraron el programa y despidieron a sus 26 trabajadores. Sufrieron la misma suerte otros programas que dependían del Ministerio: quedaron fuera de los diversos proyectos más de 500 trabajadores de Cultura.

El cierre de estos programas se excusó en la optimización de gastos y recursos, fiel al estilo empresarial. Resulta obvio que no existe noción alguna de la importancia estratégica del sector ni mucho menos de sus posibilidades económicas. Según datos del SinCA (Sistema de Información Cultural de la Argentina) presentados en el Atlas Cultural del 2014 el PBI cultural registra valores nunca alcanzados: 3,8 % del PBI general del país: “El valor agregado de las actividades culturales aporta nada menos que el 3,8% del PBI, y genera, entre empleos directos e indirectos, más de 469 mil puestos de trabajo que equivalen al 2,9% del empleo total. En suma, el peso económico de la cultura supera en veinte veces a la pesca, tres veces a la minería y es una vez y media superior a la energía. (3)” ¿Por qué no seguir en este camino? Esto nos recuerda a la pancarta que días atrás, mientras Macri daba su discurso en el Congreso, se alzaba en el recinto donde decía: “El país no es tu empresa”. Las actividades culturales, por otra parte, tienen una doble condición: a su valor económico es necesario añadirle su importante valor simbólico, en tanto los “productos” culturales son portadores de identidad, valores y sentido.

Desde Brote tuvimos la posibilidad de entrevistar a Valeria Escolar (directora de programa) que, junto a Guillermo Mignini y Maia Pedroncini, integran el equipo de Ronda. Ellxs nos relataron cómo fueron estos meses desde que el Ministerio de Cultura cambió de gestión y cómo sigue su lucha pidiendo la continuidad del programa.

¿Cuál es la idea central de Ronda Cultural?
Valeria: Fundamentalmente generar el acceso a la cultura. Que la gente pueda acceder a los museos en tanto puedan empezar a verlos desde otra perspectiva, que se los puedan apropiar. En términos generales el museo aparece como un espacio que si no tenés los conocimientos específicos no vas a poder decodificar, que te aburre, es un espacio súper sacro que te expulsa. Entonces intentamos meterlo en un marco que sea divertido, didáctico, que sea cercano y para eso la propuesta era hacerlo parte de un paseo. A esto sumale la movilidad que disponíamos y además intentábamos que el museo pueda ser visto desde diferentes lenguajes artísticos, donde la danza, el teatro, la música están dentro y son parte de un relato.

Maia: Esto es importante para desacralizar el museo, al intervenirlo con bailarines con música, claramente aparece otro espacio.

Guillermo: Estos espacios son de todos, porque son nacionales, pero no se sienten de todos por todas estas barreras.

Valeria: Otro eje importante en Rondas es la formación de espectadores. A partir de generar el acceso estamos apuntando a formar espectadores que luego regresan a estos espacios; no solo mostrándoles el patrimonio de cada museo sino mostrándoles otros lenguajes artísticos.

Repasemos: Acceso a la cultura, desacralizar los museos, formación de espectadores y fomento de artistas emergentes. ¿Les parecerá poco a esta nueva gestión?

Una de las tareas más complejas que llevaba adelante Ronda era trabajar con elementos dispersos y con ligazones rotas (o a veces, nunca buscados), lo que dificulta la construcción de solidaridades fundadas en valores comunes. Ronda Cultural pudo pensar una estrategia para articular con diferentes Museos de la Ciudad de Buenos Aires que antes no tenían contacto alguno. Así lo cuenta Valeria: “Ronda es un Programa joven que estaba en su máximo apogeo. Empezamos con 8 museos (agosto 2013 se inscribe el programa-en febrero 2014 contratamos a las primeras personas-en abril 2014 prueba piloto) haciendo un trabajo participativo que es muy importante, ya que no existía esa articulación. Trabajo participativo de los museos en el programa de Ronda. Las artísticas inclusive se hacían con los Museos, construyendo el guión. Después del 2015 nos ampliamos a 17 museos nacionales, teníamos circuitos para personas con discapacidad, para escuelas, para adultos mayores y para público en general. Duplicamos los circuitos de escuelas, a mañana y tarde.” Pero esto poco importó a las nuevas autoridades del Ministerio de Cultura. Mediante la utilización de un término tan degradante como lo es la palabra “ñoqui” se justificaron los despidos. Valeria nos relató cómo sucedieron los acontecimientos:

Valeria: El 9 de diciembre nos suspendieron los Minibuses de parte del Ministerio de Planificación que ahora es Energía. Entonces nosotros empezamos a hacer la “escuela de guías”, un espacio de formación. Como los que integramos Rondas somos de distintas disciplinas, queríamos hacer espacios de capacitación, evaluación y un balance del año pasado para enriquecer el programa este año. El 20 vino una interventora del área de jefatura de gabinete. Le entregué la carpeta con todo el equipo, los datos, fotos y la información del tipo de contratación. Otra carpeta con el informe de gestión y todas las propuestas que tenemos para este año. Felicitó a todo el equipo y nos dijo que nos quedemos tranquilos de la continuidad. En diciembre suspenden los contratos de todos los monotributistas que ya habían firmado contrato con el Ministerio, entre ellos dos trabajadores de Rondas. Pero después les garantizaron a todos los tres meses por decreto a los que habían entrado en los últimos tres años.

Guillermo: Nos dijeron que nosotros íbamos a estar a prueba, que nos iban a entrevistar: esto nunca se dio.

Valeria: Nos encontramos en el 2016 sin minibuses, habían despedido a dos compañeros, no tenemos presupuesto, tenemos silencio de las autoridades. ¿Qué hacemos? Seguimos trabajando igual. Entonces armamos los paseos culturales caminados. En enero lo pensamos y en febrero lo íbamos a implementar. Con todo el apoyo de los museos, iban a hacer 4 paseos distintos donde las intervenciones artísticas incluso la íbamos a hacer nosotros. Yo todo esto lo estaba informando ante la cancelación de algunas reuniones que iba a tener, llamando todos los días por teléfono; nadie respondía. Nosotros empezábamos los paseos caminados el sábado 13 de febrero. Cuando asume Avelluto, manda un mail muy lindo diciendo que nos íbamos a afrontar a nuevos desafíos, que estaba muy interesado en conservar a todo el equipo. En el edificio donde estábamos nosotros nunca apareció, no tuvimos contacto con él. Miércoles 27 de enero el Ministerio de Cultura sube a su web los paseos caminados de Ronda Cultural, reconociéndolo como un programa del Ministerio. Viernes 29 de enero despiden a todo el equipo de Ronda Cultural.

¿Entonces después sucedió lo que vimos por TV: llegaron y la policía no los dejó entrar?
Valeria: Exactamente.

Guillermo: Estábamos en diferentes lados trabajando. Yo estaba en el Museo Mitre, me llaman y me dicen: venite al Ministerio que estamos todos despedidos.

Valeria: En las tres sedes centrales del Ministerio de Cultura había puesto listas, que nosotros entendíamos que eran los despedidos porque había una persona de seguridad en la puerta que no dejaba entrar a los que estaban en el listado.

Guillermo: En esa lista había 494 despedidos. Sumados a los del Kirchner y a los de monotributo que ya habían despedido, empezaron a llegar muchos más telegramas de despidos. Por eso a mí no me gusta decir que fuimos 500, son más, capaz son 600, nose. El número exacto se desconoce.

Para saber qué lugar ocupa la cultura en un gobierno es importante considerar el lugar que ocupa en el organigrama del Estado. Cuando Cultura tiene el rango de Ministerio significa que el/la titular del área ocupa un lugar en las reuniones de Gabinete y participa del diseño de las políticas de estado. Cuenta con un presupuesto propio. No olvidemos que durante la etapa kirchnerista (precisamente durante el gobierno de Cristina Fernández de Kirchner en el año 2014) la Secretaría de Cultura pasó a Ministerio de Cultura. Con estos despidos se está comprimiendo el Ministerio de Cultura. Recordamos lo que nos decía Valeria respecto a la demanda que tenían en Ronda Cultural: se habían ampliado de 8 museos a 17 en el último año, se duplicaron la cantidad de circuitos por día y pasaron a tener de uno a dos turnos por día de rondas.

Guillermo: Se dice mucho que es injustificada la cantidad de contrataciones realizadas en el 2015. Yo entré en febrero del 2015 porque el programa pasó de llevar 35 chicos por día a 70 chicos por día. Teníamos lleno hasta diciembre. Realmente el programa tenía que haber seguido por la demanda que teníamos.

Valeria: Respecto a las personas, además de crecer el programa, hace dos años lo que era una Secretaria de Cultura se transformó en un Ministerio y eso requiere, como mínimo, duplicar los recursos humanos para llevar adelante una política pública desde un Ministerio. Por Ronda pasaron más de 33.000 personas. Cuando arrancamos con los 17 museos nacionales el programa creció muchísimo. Lo que es importante destacar es que Ronda no se crea en ningún marco de militancia política respaldada por un partido. O sea, ningún partido político me pone en el lugar que ocupo sino que lo gané con mi trabajo. Inclusive dentro del mismo kirchnerismo tuvimos que ganarnos un espacio, fue mucho trabajo, mucha dedicación hasta poder construir algo grande. Una de las premisas de Ronda, en términos de construcción interna, tenía que ver con poder encontrar una forma distinta de gestionar en el Estado: armar un equipo apasionado que se sintiera parte del trabajo realizado. Una idea central es que todos lo que estábamos en el proyecto nos sintiéramos parte de esa construcción. Todos pasaron por entrevistas para encontrar a las personas indicadas que tuviesen esa pasión para construir este programa. Ellos (la actual gestión del Ministerio de Cultura) están buscando la ruptura, el desgaste, generar odio y violencia. Se amparan en la flexibilidad laboral que nosotros teníamos. Eso no es una justificación ni es una herencia del Kirchnerismo; había una flexibilidad laboral pero si viene un gobierno lo que tiene que hacer es realizar una evaluación pertinente y mejorar esas condiciones de contratación. Eso es una excusa para hacer daño, ellos no mejoraron eso; no mejoraron los contratos.

Las políticas ortodoxas impuestas por los estados neoliberales se han caracterizado por la aplicación de una disciplina fiscal rígida y por recomendaciones acerca de lo que se consideran “gastos no esenciales”. Se consideran esenciales los gastos a la salud y educación, los demás son considerados superfluos y entre ellos se encuentra el sector cultural. El gobierno macrista se enmarca dentro de esta corriente, priorizando la cultura “del espectáculo”, (tal como vienen realizando municipios como Tigre y San Miguel), por sobre toda política pública de inclusión para los sectores más desprotegidos. Por cultura “del espectáculo” me refiero a un proyecto caracterizado por la programación de dos o tres teatros principales, la realización de “megaeventos” gratuitos con figuras destacadas del campo artístico-popular (que puede ir desde Lali Espósito hasta el Chaqueño Palaveccino) que cuestan miles de pesos y son convocantes; como así también la puesta en valor de Centros Culturales o espacios históricos y prestigiosos que funcionan como las vidrieras de “la” gestión. Pero detrás de estas propuestas vive aquella idea elitista que se sintetiza con la frase: “yo tengo la cultura y la llevo a los barrios” (que se supone que no la tiene) o la presento mediante megaeventos gratuitos, por supuesto, así todos y todas pueden acceder.

Finalizando la nota queda la tristeza por lo sucedido en este último tiempo. Aunque con entereza para seguir acompañando a estos trabajadores en su lucha (la de todxs), en exigir al Estado que garantice mediante una política pública el derecho a la cultura de todo ciudadano. Actualmente desde el Facebook oficial de Ronda Cultural https://www.facebook.com/paseaconronda) mediante una carta abierta, el equipo dice que va a buscar los medios dentro de este panorama complicado para seguir funcionando: “Seremos autogestionados y vamos a necesitar todo su apoyo y acompañamiento para darnos fuerza e impulso en esta nueva etapa.” Mientras seguimos porque #laculturanoseachica.

(1) Disponible en: http://www.lanacion.com.ar/1867375-avelluto-justifico-los-despidos-en-cultura

(2) Disponible en: http://www.clarin.com/cultura/Final-coctel-acuerdos-culturales-Italia_0_1534047100.html

(3) http://www.cultura.gob.ar/sistema-de-informacion-cultural-de-la-argentina-sinca/

Revista Brote – Experiencia cineclub. La mirada compartida

Por Carolina Amarilla
Foto: Sofía Santángelo

Entrevista a Emilio Baena

El término cineclub, tal como se lo conoce hoy, apareció a principios del siglo XX en Francia con el surgimiento del movimiento llamado “impresionismo fílmico” liderado por el director, guionista y crítico de cine Louis Delluc. En 1920 publican la revista “Le Journal du cineclub”, la cual se caracterizó por poner el foco de atención en la observación crítica sobre las cuestiones artísticas y no en la historia del film. Desde su publicación, se criticaba a las productoras y distribuidoras de cine de la época y, a partir del análisis de la producción cinematográfica del momento, se debatía sobre la calidad y sobre nuevos modos de aprendizaje acerca del lenguaje audiovisual.

En nuestro país, funcionó el Cine-Club en la provincia de Buenos Aires entre 1929 y 1931 dentro de la Asociación Amigos del Arte. Fue el primero de la Argentina que inauguró la tradición porteña de hacer accesibles películas que quedan fuera de los circuitos comerciales. Este cineclub, reconocía al cine como un arte autónomo y consideraba que las películas ameritaban un estudio y un debate, en una época en que no había escuelas de cine ni era tema académico.

Hoy por hoy, los cineclubes se originan con distintos objetivos: en ocasiones con la necesidad de conocer la historia y evolución del cine, para propiciar la reflexión sobre las películas, o con el objetivo de compartir y hacer accesibles películas que no llegan por vías comerciales. En esta oportunidad, nos centraremos en un cineclub que hace once años funciona en el conurbano bonaerense dentro del espacio cultural La Lupa (San Miguel), todos los viernes por la noche, a cargo de Emilio Baena, con una intencionalidad y objetivo claro: el ejercicio de la reflexión.
El proyecto de armar un cineclub, cuenta Emilio, se gestó a partir de reuniones periódicas con un grupo de amigos con los que discutían diversos temas, en ocasiones con la participación de académicos de distintas disciplinas. Luego de un par de años, el cine se convirtió en una herramienta fundamental para el debate.
El hecho de ver una película con un grupo de personas y luego compartir las distintas lecturas y/o apreciaciones, nos cuenta Emilio, es enriquecedor, ya que cada uno se re-apropia de la película y termina creando una nueva: “la peli termina siendo la que uno se arma en la cabeza, ya que una vez que el director la muestra al mundo, ya no es más de él. En este sentido el receptor se convierte en productor, cada persona percibe de manera distinta y estas distintas miradas se comparten entre todos; esta modalidad de ver cine se diferencia con el solo hecho de ir a una sala de cine y consumir una película con el fin último de entretenernos por un rato”, relata Emilio.

En el cineclub de La Lupa son los espectadores los que deciden entre todos la película que se va a proyectar en la función siguiente. No funciona con la modalidad de ciclo de cine en base a la carrera de un director o una temática en particular y tampoco hay un criterio establecido para la elección. Solo hay una condición: que no responda a la “receta” de cómo hacer una película con el fin de llenar las salas y batir récords en las recaudaciones; en otras palabras que no sea una película “pochoclera” de las que tanto abundan en la industria del entretenimiento. Este tipo de películas denominadas “pochocleras” tienen, según sostiene Emilio, la capacidad de ejercer una suerte de restricción cultural impuesta por las modas y el consumo del momento. La oferta de los circuitos comerciales es acotada, no tanto en la cantidad sino en la diversidad de producciones y esto limita la posibilidad de ver otra cosa que no se ajuste a los parámetros establecidos por esa receta industrial.

El objetivo clave de este cineclub, explica Emilio, es el ejercicio de una actitud reflexiva por parte del receptor: “reflexionando a lo mejor podemos cambiar el mundo”, opina Emilio. Aunque suene un tanto idealista y hasta utópico poder lograr dicho objetivo – sobre todo por el hecho de que, hoy en día, si queremos ver una película basta con tener a mano una PC con acceso a internet o acercarnos al puesto callejero de dvd’s más cercano, lo cual, dificulta el funcionamiento de espacios como este – Emilio elige intentarlo sabiendo que es, al menos, un lugar desde el cual empezar y a través del cine porque “es un lenguaje práctico para ponerlo en funcionamiento como herramienta para este fin”. Para lograr una actitud reflexiva es necesario que el cineclub no sea un espacio donde se “baje línea”, y que tanto las pelis que se proyectan como el público que las observa sea diverso. Si armas un cineclub con la intención de “bajar línea” entonces, sostiene Emilio, no es un cineclub.

  • La Lupa es un espacio cultural que funciona desde el año 2005, se ubica en el centro de San Miguel en la calle Sargento Cabral al 667.
  • Todos los viernes por la noche hay cineclub con bono contribución.
  • La recepción es a las 21.00 hs. y el comienzo de función a las 21.30hs.
  • Luego de la función – empanadas de por medio- se comparten las apreciaciones de la película.
  • Facebook: La lupa multid

Revista Brote – Habitar

Por María Sol Guarino

El viernes 11 de Marzo se inauguró en el Multiespacio Cultural de la UNGS la muestra colectiva Habitar, que contó con las obras de Fabiana Barreda, Ana Gallardo, Diego Melero, René Peralta, Maximiliano Peralta Rodríguez e Iconoclasistas (Pablo Ares y Julia Risler).

Todos habitamos un lugar, un espacio. Vivimos en él, nos desplegamos, nos encerramos o abrimos la puerta a otros. Puede ser la casa, el barrio, el mismo cuerpo o un lugar psicológico en el que se busca refugio. El mismo “sitio”, visto desde diferentes ópticas y vivido de maneras diversas, da como resultado modos de habitar particulares.

Durante la inauguración, los artistas nos hablaron -tanto con sus palabras, como con sus obras- del significado que tiene para cada uno de ellos el título de la muestra.

Construir un hábitat

A René le gustan las casas en construcción: su mirada recorta escenas de hombres trabajando, fratacho en mano. Se detiene en la belleza de esas imágenes cotidianas y la plasma en la tela. En sus cuadros se pueden ver a obreros detenidos en su tarea, concentrados; otros son retratos de un pequeño alto en el trabajo, una conversación, la preparación comunitaria de una comida. A René le gusta el olor a cemento húmedo, le recuerda a su infancia: a su padre enseñándole la alquimia que hace nacer, a partir de unos cuantos materiales, un muro, una casa entera.

René Peralta, es artista plástico y también integrante de la organización social “Madre Tierra”, que tiene a Morón como sede, pero extiende su trabajo por diferentes municipios de la zona Oeste del Gran Buenos Aires. A través de la imagen, él cree que se puede hacer un aporte al derecho a habitar. Hacer una diferencia social con el arte como herramienta y como fin: “Revalorizar la tarea del hombre común, el trabajo comunitario en los barrios”, cuenta René.

Construye sus obras a partir de “fragmentos de la vida cotidiana que uno observa y con los que se emociona”. Sus creaciones parten entonces de la observación, combinada con la emoción de “ver el esfuerzo por tener una casa… lo comunitario, juntarse para hacer una comida entre varios, con lo mínimo que se tiene, ser creativos”.

Habitar le remite a varias esferas de experiencia: “el espacio de una comunidad, un grupo. Y a la vez, el espacio individual, un lugar propio”. La tierra, la casa, y todas las interrelaciones que se dan entre ellas.

Poner en acto el problema de habitar

La gran casa que todos habitamos es, para Diego, la ciudad industrial. La Ciudad con mayúsculas, y los cordones que la envuelven. “A mí me interesa el tema del Conurbano, con su primer, segundo y tercer cordón, y la Ciudad. Porque pareciera que hay un Conurbano que queda fuera de la Ciudad. Pero en el fondo interactúa con ella.”

Diego Melero, artista multifacético -se formó en sociología, al tiempo que tomaba clases de pintura con Guillermo Kuitca- fue desarrollando el arte de la performance y las instalaciones, mezclando las artes plásticas, las ciencias sociales y su otra afición: la gimnasia y el fisicoculturismo. Desarrolla la idea de habitar desde su conceptualización: “implica, por empezar, un concepto que tiene que ver con algo espacial: vivir en un lugar determinado. Pero también temporal. Cómo es que podemos vivir en un lugar determinado por un tiempo determinado. Y cómo nos desarrollamos como seres sociales, cómo las comunidades van interaccionando. Entonces implica algo estático, y algo más dinámico”. En ese contexto, nos podemos replantear qué tipo de ciudad queremos.

Durante su performance, Diego, monologa enérgico, expresa sus ideas y su visión crítica sobre los modos de habitar la ciudad industrializada. Muestra las múltiples relaciones entre el espacio y las condiciones económicas y sociales que lo configuran. Se desplaza por el espacio y todos lo seguimos en procesión, escuchando atentos. Va pintando en grandes afiches blancos, con gruesos trazos de pintura negra, un cuadro sinóptico en el que sintetiza lo expuesto.

La piel que habito: una arquitectura del deseo

Cuando hablamos de habitar, Fabiana Barreda se desplaza por varios universos conceptuales. Su formación original es la psicología, y a lo largo de su trabajo artístico va cruzando temas de arquitectura, arte y psicología. En la muestra presenta series de obras relacionadas a lo que llama “arquitectura utópica” y “arquitectura del deseo: el cuerpo, cuerpo femenino, el cuerpo como casa, la mujer-casa. Lo que nosotros sentimos cuando queremos construir nuestro hogar, que va desde lo físico, desde nuestras emociones, de cómo podemos apropiarnos de nuestros sentimientos cuando estamos en un espacio”. En tal sentido, explica, citando a Gastón Bachelard, que “el espacio va desde la casa materna, primer hogar, los hoteles cuando viajamos, los espacios universitarios. Cuando el lugar se transforma en espacio psicológico de la persona. El primer espacio psicológico es el cuerpo, el segundo el hábitat, el tercero la sociedad, la cultura, el planeta. En ese contexto habitar para mí es una arquitectura emocional por un lado, y a su vez una arquitectura social. Si nosotros hacemos un cruce entre esos dos ejes, vamos a poder construir al sujeto en esos dos registros. Cómo puede lograr habitar su espacio propio, su cuerpo, sus emociones, su hábitat, y a su vez cómo el colectivo puede pensar en función de ese modelo de sujeto, un nuevo hábitat”. Concibe a la arquitectura como “una disciplina que reflexiona sobre las condiciones sociales y a la vez esa metáfora nos permite observar el presente, proyectar hacia el futuro y tener una visión crítica y a la vez transformadora”, y al arte contemporáneo como una herramienta capaz de “crear nuevos imaginarios con respecto a la posibilidad de construir un proyecto espacial dentro de una sociedad”.

Además, trabaja con un nuevo imaginario femenino, “la mujer-casa: el erotismo de la mujer en el hogar, la transformación de los arquetipos femeninos”. En este sentido, a través de su obra, intenta “cruzar diferentes ejes que nos ayuden a superar prejuicios, romper barreras, a derribar la doble moral. Nuestra arquitectura emocional es la forma de pensar los espacios, de pensar lo social, y construir nuevos modelos”.

Por último, resalta la importancia de la Universidad, y su interés por exponer en este contexto: “la transformación ideológica, espacial y arquitectónica que genera una Universidad en un contexto es clave, porque para mí el conocimiento es político: libera y crea nuevas condiciones sociales. Entonces, me encantaría que nuestras obras sean parte de ese aparato de conocimiento, porque el arte es un modo de producción de conocimiento”.

Las casas y las cosas

Ana salió a pasear, un domingo a la tarde, por las calles de la Ciudad de Buenos Aires con sus cosas a cuestas. Ella pedaleando, los muebles y objetos enganchados a la bicicleta, en una casa rodante armada con las mismas cosas. La burocracia inmobiliaria le impidió establecerse en un hogar fijo durante un año y fue pasando por casas de amigos y familiares, con su hija Rocío y un par de valijas con ropa, una computadora. El resto quedó archivado en un galpón, a la espera de la solución habitacional.

Ante la falta de hogar, y luego, ante la falta de espacio para sus viejos y queridos muebles en la nueva casa, Ana Gallardo se armó un lugar propio y salió a andar en él y con él. Transformó tales obstáculos en una obra artística a la que llamó “Casa rodante” (2007), que fue objeto y fue también un video-arte en el que registró el “paseo”. Hizo del desamparo creación y de la nostalgia por verse obligada a desechar sus cosas, un objeto artístico que le permitió conservarlas y, a la vez, conservarse.

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Recorremos la muestra, observamos las obras, disfrutamos del placer estético de ser partícipes de un círculo artístico que inicia con la creación, y se completa con nuestras miradas. Las producciones de cada artista individual se vinculan y se reúnen bajo el concepto de habitar, que también interpela al observador como individuo y como integrante de grupos sociales. Nos deja preguntas acerca de cómo nos relacionamos con el espacio, cómo construimos nuestros lugares propios, cuánto los cuidamos y nos enraizamos en ellos. Y a su vez, cómo el hábitat, en todos sus niveles -cuerpo, casa, comunidad, aire y tierra- nos construye, nos cobija y nos da todo lo que tiene para dar.

Revista Brote – La cámara lúcida de Antonio Fresco

Por Oriana Racciatti

La fotografía y la danza se insertan en el mundo como artes opuestas. Una refiere a la quietud y la otra al movimiento. Sin embargo, existe un híbrido entre ambos lenguajes: la fotografía de danza; que no hace más que dejar fijo un movimiento efímero. Gracias a ello, las alegorías que describe un cuerpo en el espacio se perpetúan en una imagen estática que permiten recuperar el mensaje breve y fugaz que el artista contó.

Similar al trabajo de Degas, quien retrataba los ensayos de danza, podemos hablar de Antonio Fresco. Fotógrafo profesional que, en la actualidad, recorre los más prestigiosos cenáculos de la danza para capturar a excelsos bailarines. Con más de 30 años, su obra se vuelve día a día más abultada. Fotografió a numerosos espectáculos del Teatro Colón, Asociación Arte y Cultura, Ballet del Mercosur, Arte XXI, Fundación Konex, Ballet Neoclásico de Buenos Aires, Ballet Sub-16 Julio Bocca, Museo de Arte Moderno, Ballet Universitario Nacional de Arte, entre otros tantos. Así como las campañas de difusión de Los Productores, Pingo Argentino, Hernán Buenos Aires, Disney 100 años de Magia, Ballet Concierto de Iñaki Urlezaga, y más.
Este talento nace tiempo atrás, en la vieja editorial Abril (director César Civita) cuando comienza a colaborar como fotógrafo de las publicaciones. Años más tarde, llega al diario La Nación para la sección “página de la mujer” que lo acerca al mundo de la moda y que le permite seguir en él, hasta la actualidad. Durante esos años en el diario, por medio de una nota al Instituto Superior de Arte (I.S.A) del Teatro Colón, lo llaman para documentar una falencia. De esta forma comienza a fotografiar las distintas carreras y presentaciones a lo largo de 15 años. Orgulloso, afirma Antonio: “Una de las más ricas etapas de mi profesión”. No cabe duda.
En este momento se desempeña profesionalmente de forma independiente con el prestigio de público reconocimiento que avala su trabajo. “La fotografía para mí es un hobby. Me gusta lo que hago y me satisface ver como complemento el trabajo de bailarines, modelos y diseñadores.”

Como un niño inquieto, desafía a la danza buscando la precisión que lo inspira a conseguir ese instante único e irrepetible. Roland Barthes, semiólogo francés, que ha dedicado parte de su vida al estudio de la imagen hablaría de “studium”; la parte de la fotografía que el autor ha planificado, o buscado, y hasta diríamos que “conscientemente percibido”. Y a pesar de que cualquier observador, incluso no especializado puede descubrirlo; y a pesar de que cualquier autor puede construirlo… es la investigación que realiza Antonio lo que hace la diferencia.
Sin embargo, el studium remite inmediatamente al lenguaje para poner en palabras lo que sucede frente a la imagen pero no consigue describir qué sucede hacia el interior de la persona que observa esa fotografía. Para ello, Barthes concibe la noción de “punctum” ese azar que, en ella, me apunta. Siempre íntimo y personal, que se sale del campo ciego de la fotografía. Cualidad que muchas veces fuera del control del fotógrafo conquista el gusto personal. Y eso es exactamente lo que consigue Antonio Fresco en cada imagen, impactar emocionalmente al observador convirtiéndolo en un activo ser que reclama respuestas que definan la belleza que acaba de contemplar. Sin titubear confiesa, “es un privilegio vivir de la profesión que quiero, aunque en el recorrido haya habido momentos buenos y no tantos”. Con la misma humildad de sus palabras, trabaja para mostrarnos la magia de cada foto.

El hecho de ser “un buen fotógrafo” no se basa solo el “studium” de Barthes, sino en idear un hechizo que deje una impresión sobre el curioso que se ha detenido en el trabajo del artista. Porque un hecho artístico es la suma de sus partes, una expresión compleja, sensible y visceral, no sólo formal.

El papel de la fotografía en este género es el testimonio plasmado de un momento que nunca se repetirá y que, en cierta forma, intenta prorrogar vida a un instante. Así mismo es el “ha sido”, que en palabras de Barthes, es el “éxtasis fotográfico” de conjugar lo que fue y vuelve a ser cada vez que uno lo mira.

Poesía en movimiento, podemos llamar al trabajo de uno los grandes referentes de la fotografía de danza de la Argentina. Quien inconscientemente hace lúcida su cámara, enseñándonos un referente y dejándonos una herida que sin saber muy bien nos afecta bajo los efectos de la luz.

Portfolio: Rafael Chehín

(Click sobre las imágenes para verlas en alta resolución)

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Fotografías © Sofía Santángelo 2015

RAFAEL CHEHIN TAK Nace en Buenos Aires, Argentina. A sus 19 años decide viajar a la ciudad de Barcelona, España donde comienza a desarrollar su carrera artística tomando diferentes estudios de arte y diseño. Entre ellos fotografía, dibujo, pintura, diseño de muebles y soldadura artística.
Comprometido con el medio ambiente, el artista es parte del movimiento RECICLARTE ARGENTINA.
En 2014 formó parte del equipo de artistas embajadores de la marca PUMA.
Sus obras tienen un sentido del humor que denigra y al mismo tiempo festeja la producción cultural del American Way of life. El artista vuelve a dar vida a objetos destinados a desaparecer aportándoles una nueva significación.

Entre pitadas

Por Malén Pessina

Hoy me prendí un pucho y empecé a pensar en vos.
Como si uno fuera consecuencia del otro.
Lo cierto es que pensé en vos. O en lo que en mi cabeza sos vos.
La verdad es que no te conozco.
No sé si existís.
Pero me encantas así, inexistente.
Me encanta comparar a todos los pibes con los que salgo con vos,
porque sos un producto de mi cabeza.
Y obvio que vas a ser perfecto.
Y obvio que te voy a amar siempre.
Porque no existís fuera de mi cabeza, porque sos sólo mío ¿entendes?
Y te puedo cambiar la forma las veces que yo quiera,
dependiendo de con qué actor me enganche.
Y puedo cambiar nuestra (mi) historia.
Lo cierto es que te voy a amar siempre. Y vos a mí, porque yo quiero.
Por ahí sos la imagen de mi autoestima.
Por ahí en realidad vos no me queres y yo te obligo.
Por ahí existís porque necesito con desesperación que alguien me quiera.
Por ahí escribí esto con la excusa de hablarte.
Nunca fumé.

Cuando la política no abarca

Por Licenciada Victoria Analía Pirrotta

Centros Culturales

En San Miguel existen 26 centros culturales barriales, estos ofrecen una variedad de actividades formativas para niños y adolescentes en los diferentes barrios del municipio. Entre las actividades que se pueden realizar hay teatro, danza folclórica, música, canto, dibujo y escultura. Los horarios son variados y las actividades son gratuitas. La perspectiva de esta oferta es la bandera de arte como inclusión social, talleres para que los niños se alejen de la calle, para que estén contenidos. A partir de esta propuesta nos preguntamos, ¿cómo se complementan estos talleres con la oferta cultural del centro de San Miguel?

Esta oferta de cursos forma a los niños a medias, como hobbie si se quiere. Se les enseña algunos elementos que puede servir como disparadores para una carrera, o no. Es una mirada de la actividad artística como manualidad, como pasar el tiempo, como artesanía. En el corto plazo y la poca continuidad, hace que los chicos aprendan unas pocas gracias y pasen el tiempo. Se pierde el entendimiento del arte como disciplina, con trabajo a largo plazo y formación constante. En estos espacios prima una lógica casera de organización, las exposiciones y muestras se realizan generalmente en el mismo centro cultural y la relación con el centro del municipio es particular. Nos plantaremos en este punto, cómo se articula la relación centro y periferia:

“[…] Los Barrios establecen una relación de sumisión indiferente con respecto al Centro. Crean la ilusión de autoabastecerse, tratando de disimular su condición de hermanos paupérrimos. Del mismo modo el centro mira con desprecio las manifestaciones barriales, asignándole el lugar de los sirvientes. Ambos, se consolidan en sus guaridas, sin entender que el Centro y el Barrio están cruzados por el mismo problema de concepto, puesto que conviven en la misma ciudad que funciona como organizador, no sólo político o económico sino también del imaginario artístico, aunque cada uno elabore sus estrategias de supervivencia sin contemplar la existencia del otro […]” (Szuchmacher, 1996: 141)

Como acertadamente explicita Szuchmacher en su texto “EL FANTASMA DEL ARTE: UNA EXPERIENCIA SOBRE CENTROS CULTURALES”, la oferta del centro dista de lo que sucede en la periferia de los barrios. En los centros culturales barriales existe variedad de cursos para aprender un oficio, el arte no como disciplina sino como oficio. Marcamos esta diferencia, porque un oficio es un saber hacer práctico, es un conocimiento que comienza y termina en tanto y en cuanto uno aprendió una técnica para, por ejemplo, hacer una mesa, armar una lámpara. En cambio, una disciplina es un hacer que comienza una vez que uno aprendió la base técnica y se sigue perfeccionando durante toda la vida. Por ejemplo, un bailarín clásico aprende los diferentes pasos a ejecutar en la barra y en el centro, con aprender los nombres de los pasos y cómo se hacen no alcanza. Eso es la base para comenzar un largo camino de práctica constante, de sostener y mejorar esos conocimientos, de generar y producir nuevos aportes que pujen en el campo artístico. Es decir, que un oficio en arte trabajaría mirando el campo artístico desde la vereda de enfrente, en cambio cuando se genera una disciplina artística, los sujetos pujan y luchan en el campo mismo.

Otra cuestión a trabajar es la mirada del arte desde los lentes de la educación. En vínculo con lo que exponíamos anteriormente, educar en arte tiene esas dos vías, el oficio o la disciplina. En términos cualitativos, un curso municipal de guitarra iría en la línea de un oficio, es algo que comienza y termina en pocos meses, en cambio, algo como “Orquestas del Bicentenario” propone una continuidad, una formación integral donde los chicos reciben clases de lenguaje musical, instrumentos, horas de ensayo, y son años de formación, casi con lógica de conservatorio. En estos dos casos se puede visualizar la diferencia entre una dispersión de cursos municipales y un programa nacional de formación integral de artistas.

“[…] En general los centros culturales barriales están organizados alrededor de una política educativa. Los cursos que allí se realizan son el eje de la actividad y esto muestra a su vez la dificultad para concebir el accionar de estos centros fuera de la educación, de crear instancias verdaderamente nuevas, productivas en el trabajo cultural. Podría decirse que hay una industria — valga la metáfora — del curso. Y esto inevitablemente genera la ilusión de una gran actividad que no es más que movimiento que tranquiliza a ambas partes: a los destinatarios de los cursos y sobre todo a la clase política, que suele creer que el arte, a través de los teatros, las galerías de arte, las salas de conciertos, etc., es un servicio que se brinda a la población, equiparándolo a las escuelas, los hospitales y otros ámbitos de utilidad comunitaria […]” (Szuchmacher, 1996:142)

La lógica de servicio a la comunidad, como relleno, como ilusión de acción cultural, es problemática. No se puede creer que porque se dispersan actividades culturales sueltas, se está haciendo Política Cultural. No hay sistematicidad, no hay un manto que justifique el por qué de estos talleres. Es como si el taller fuera importante en sí mismo, en tanto entretenimiento, en tanto espacio para pasar el tiempo:

“[…] Pareciera ser que los Barrios son como enormes jardines de infantes con muchos párvulos que deben estar ocupados todo el tiempo haciendo actividades propias del jardín. El público hoy hace danza, mañana teatro, pasado video, sin poder entrar en lo profundo de esas actividades para poder modificarlas, mientras el Centro mira con agrado esta situación porque de esa forma no es cuestionado. ¿Acaso hubo alguna vez una revolución de niños de jardín de infantes? […]” (Szuchmacher, 1996: 142)

Esos niños entretenidos no se acercan ni un poco al hacer artístico, a la disciplina, al arte. Ellos asisten y se forman en una mirada naíf sobre el arte, como un oficio menor, como un pasar el rato. Estas actividades así planteadas, forman espectadores y consumidores culturales naíf, superficiales y cómodos. Sostenemos esto porque no existe una contra propuesta del centro por parte del municipio, no sucede que el centro posea una gran oferta de actividades culturales diferentes a la lógica de la periferia.

Oferta de teatro y artes visuales

El teatro Leopoldo Marechal actualmente esta funcionando con oferta propia de música, danza y teatro. Por lo relevado en las redes sociales del municipio, la oferta en el teatro es gratuita y la mayoría de las actividades se realizan viernes, sábado y domingo. Hay mucha presencia de escuelas de arte que preparan sus muestras de fin de año, de músicos de la zona que se quieren dar a conocer de manera gratuita o teatro amateur. No queremos decir con esto que todas las obras sean de actores o músicos principiantes, hay casos en los que hay artistas de mucha trayectoria en la zona. A lo que vamos con esta argumentación es a la cuestión de los criterios de la oferta cultural.

No existe una definición clara de cuál es el perfil del área de cultura del municipio y esto se ve reflejado en la cartelera de este teatro. Es un área reciente, pero inmersa en una zona donde está sucediendo una oferta artística alternativa muy fuerte. Nos encontramos con muestras de alumnos que son gratuitas para el vecino, pero no se puede basar gran parte de la programación en niños-adolescentes-adultos aprendiendo a bailar o cantar o actuar o a tocar algún instrumento. En la publicidad del municipio acerca de las actividades culturales, hay números, 6000 alumnos en los centros culturales, 550 eventos culturales en 2014, obras gratis todos los fines de semana. Pero no dice qué obras, con qué criterio de selección, qué eventos, qué aprenden los alumnos y si sostienen su asistencia a los talleres.

Se mide el éxito del área de cultura por números, casi con una lógica de consumo de espectáculos, donde importa la cantidad de entradas vendidas y no lo intangible del fenómeno. A continuación, vamos a analizar cualitativamente algunas de las obras y actividades infantiles que ofreció el municipio para los pequeños vecinitos, así nos corremos un poco de los números.

Nos vamos a remitir a los títulos, las imágenes y a los temas simplemente. El espectador entrenado, sin pecar de prejuicioso, distingue entre mi abuelo con un bonete y un actor que presenta una foto preparada para promocionar su obra. Paso a nombrar cuatro de las obras presentadas, “Los súper muñecos”, “Toy Story”, “Vaca y Brujito”, “Los súper héroes del reciclado”. De ninguna de las obras encuentro ni referencia, ni video, ni sinopsis, ni nombre de los actores.

En este recorte, vemos temas que se filtran del consumo masivo, tanto “Toy Story” como “Los súper muñecos” hacen alusión a personajes de disney o alguna empresa del entretenimiento, personajes reconocibles por los niños, el resto no importa. Está Pepe, esta Bob Esponja, no importa si se presentan con un traje endeble, flacos, desgarbados, que se les sale la cabeza, no importa. Los números hablan de cantidad de hechos realizados, cantidad de personas que asistieron, pero pierden el contenido, el para qué del hecho artístico.

No seamos negativos en todos los aspectos. Es verdad que es importante que haya oferta de actividades artísticas y culturales, los talleres agrupan y contienen a mucha gente, el arte es terapéutico, pero no es su finalidad primera. El producto de arte, nace de un deseo o programa particular de un artista, puede imponer nuevas reglas o quebrar las existentes, puede deconstruir o desarmar aspectos de la realidad, no tiene entre sus objetivos agradar u acoger al receptor de la obra, y tiene como principal móvil el estético, la relación y discusión con las expresiones artísticas anteriores, entre otras cosas (Coelho, 2009).

Los usos sociales del arte son una cosa, pero otra muy diferente es la obra en sí, el hecho artístico, la pieza, el cuadro. Que sea educativo, terapéutico, relajante, de contención social, es una lectura posterior. La obra para niños, que tomamos de los ejemplos anteriores, “Los súper héroes del reciclado” tiene como subtitulo “Teatro educativo”, el cual parecería resta importancia a lo que vamos a ver, sobresale la moraleja por sobre el acontecimiento teatral (Dubatti, 2011).

Otra arista de la oferta gratuita del municipio son los grandes eventos, de dimensiones multitudinarias, con artistas consagrados como Soledad Pastorutti, Los Nocheros, Los Totora, Agapornis, entre otros. Estos requieren de un gasto público desorbitante en comparación a la inversión en las obras de teatro anteriormente nombradas.

Es decir, que tenemos visibilidad de artistas consagrados que implican un gasto muy grande para el municipio, pero también ofrecen publicidad e imagen numérica para las personas. Entonces, si la Política Cultural es transcribir números, pensar en lógica costo beneficio en sentido de show business, estos artistas convocantes y conocidos son efectivos. Existe una diferencia abismal entre esta situación y las pequeñas obras presentadas en el Teatro Marechal, gratuitas para el espectador y para el artista local, que la única recompensa que obtiene es mostrarse, tener un espacio para exhibirse. Hay claramente una decisión de pensar en el consumidor cultural en términos numéricos, sin formarlo, sin ofrecerle diversidad de obras y talleres, sin matizar los contenidos de los medios masivos de comunicación.

Nos encontramos con una página vacía en la pestaña “Cultura”, un cronograma prácticamente en blanco, una aplicación para los celulares donde la pestaña cultural está pegada a una de entretenimientos. Hay mucho para trabajar todavía…

“[…] Por lo tanto, no se puede pensar una política cultural sin hacer una profunda reflexión sobre el lugar del arte. Porque el arte, al quedar fuera de la discusión, se impone, de cualquier modo, desde las sombras. Como el fantasma del padre de Hamlet, que retorna a vengarse por haber sido excluido del juego […]” (Szuchmacher, 1996: 143)

Bibliografía

  • Página Web, Redes Sociales y Aplicación para el celular de la Municipalidad de San Miguel.
  • Schumacher, Rubén. “EL FANTASMA DEL ARTE: UNA EXPERIENCIA SOBRE
    CENTROS CULTURALES”, en Travessía Revista Literaria Nº22, Editora da UFSC, Florianópolis, 1996.
  • Coelho, T. Diccionario crítico de política cultural: cultura e imaginário, Gedisa, Barcelona, 2009.
  • Dubatti, J. Introducción a los Estudios Teatrales, Libros de Godot, México, 2011

UNGS Danza – Una Universidad en movimiento

Por Oriana Racciatti

A veinte años del nacimiento de la Universidad Nacional General Sarmiento las propuestas artísticas se superan año tras año. Ya casi a pasos de finalizar el 2015, desde la coordinación de Cultura, llega una propuesta para el área de danza. Para hablar de ello, tomamos una palabra autorizada como lo es la de Adrián Velázquez, encargado de dicha área en el Centro Cultural UNGS.

Velázquez data de una experiencia profesional ligada al arte de casi 25 años. Su virtud es género Folklórico, pero tiene conocimientos de otros estilos como Jazz, Clásico y Contemporáneo. Ha participado de grandes festivales como Cosquín, la Fiesta de la Chaya Riojana o el Festival Nacional de la Zamba. Ha trabajado como bailarín en el Ballet de Salta, teniendo como principal referente a Héctor Aricó.

En la actualidad, se desempeña como director y coreógrafo del Elenco de Danza UNGS. Dicho grupo se conforma hacia el año 2011, como necesidad de la región de tener una manifestación cultural que la represente. Es la posibilidad de hacer arte dentro de un marco institucional, público y comprometido que contribuye a proyectar la universidad. El ballet está integrado por 11 bailarinas y 9 bailarines que no reciben ningún tipo de remuneración. Tienen entre 16 y 40 años, son estudiantes, docentes, operarios, amas de casa comprometidos con la militancia cultural. Orgulloso de su elenco Velázquez dice: “Valoro el esfuerzo y compromiso que mantienen con la institución”.

El elenco pretende ser articulador entre la universidad y el barrio, otras provincias y otras regiones. En otras palabras, es la Universidad en ese punto del país donde se encuentre. El Elenco de Danza UNGS busca darle la posibilidad a todos desde los estudiantes de la universidad como a la comunidad en la que se inserta. Intenta fortalecer los conocimientos en la disciplina y fomentar el trabajo profesional y gratuito.

La producción del elenco es original, fruto del trabajo en conjunto de Adrian con los integrantes del ballet. Tienen en su corta historia 5 obras: Los Inundados, Imágenes que no pudieron callar, Trabajadores, De Fiesta en Jujuy y Amor Carnavalero. Las mismas abordan temáticas sociales que generen contenido y dejan un mensaje a los espectadores, como los derechos humanos, la diversidad y los valores. Están en proceso del nuevo trabajo “Territorio” que se estrenará en la “UNGS DANZA 2015”.

La UNGS DANZA es un proyecto que vincula a diferentes actores en un espacio de reflexión colectivo. “Es un espacio gratuito, de respecto y del cual sentirse parte. Es de todos y para todos” comenta Velázquez. Comienza en el 2011 como una sola noche, en el anfiteatro de la Universidad donde 12 elencos de la región de Malvinas Argentinas, José C Paz, San Miguel y Moreno mostraron su talento. Ya para el 2012 se pensó en dos días con una mirada complementaria desde lo pedagógico con capacitaciones para fortalecer el aprendizaje. Se realizaron talleres de malambo y folklore tradicional. Además contó con la participación de grupos del interior e incluyó un fin solidario, al sumar la participación de una Asociación Civil “Centro Comunitario La Providencia” para encargarse del buffet.

Es una oportunidad para promover el trabajo territorial, el encuentro concreto entre bailarines y docentes de diferentes puntos de la región y del país y el intercambio cultural con la comunidad. Adrián agrega: “Esto no hace más que fortalecer y desarrollar redes artísticas, sociales y culturales bajo un solo eje, la danza”. Es una experiencia sumamente positiva, que deja aprendizaje en diversas cuestiones entorno a la gestión cultural, la autonomía artística, las relaciones interpersonales y una amplia mirada sobre lo que produce, genera y repone la danza.

Para este 2015 la propuesta es mucho más amplia que años anteriores y se desarrollará a lo largo de una semana con diversas opciones. Comenzará el día lunes 30 de noviembre con la presentación y disertación de los directores del Ballet Nacional Folklórico. Continuará con capacitación para los docentes y talleres sobre danza integradora y estilización en la danza. Se dedicará una parte a la música, con una misa criolla y el “2do Encuentro Regional de Luthiers”. Ya para el fin de semana del 5 y 6 de diciembre se tomará el formato habitual de presentaciones sobre el escenario, donde se lucirán invitados de La Rioja, Chaco, Santa Fe, Córdoba, Entre Ríos y la localidad de Magdalena (provincia de Buenos Aires). Además el Ballet Folklórico Nacional cerrará su gira 2015 sobre el escenario de la UNGS.

De este modo, quedan cordialmente invitados a participar de una jornada de la cual sentirse protagonista. A un encuentro con actividades y espectáculos de excelencia. Una ocasión para seguir creciendo juntos en un espacio colectivo.

De cómo se edita un amor, perdón, un libro

Por Pamela Vizcarra

“Se habían encontrado en un bar perdido
entre los voluptuosos árboles
de un barrio del conurbano”
“Sobre los trazos de tiza borroneados de una rayuela”
Carolina Arias – Cristian Walter (Ediciones Cantamañanas)

Conocer a los protagonistas de los proyectos culturales permite ingresar en un mundo íntimo que no siempre es el más conocido. El trasfondo, el detrás de escena de cualquier manifestación cultural forma parte de un trabajo diario, que surge como un desafío y cuyos resultados son los que llegan a nosotros. Revista Brote estuvo con los creadores de Ediciones Cantamañanas cuyo proyecto comienza, como no podía ser de otra manera, como una historia de amor. Carolina y Cristian (y Catalina de nueve meses quien también se muere por responder) son una familia que tiene una historia de amor que escribir y difundir pero principalmente que editar. Desde Muñiz, San Miguel, les presentamos a Ediciones Cantamañanas.

El proyecto comenzó cuando Carolina Arias y Cristian Walter estuvieron en contacto con los integrantes de F.L.I.A. (Feria del Libro Independiente y Autogestiva) allá por el 2011. Con la colaboración de Sebastián Bruzzese coeditan su primer libro. Esto permitió que conocieran de manera más concreta el trabajo editorial y dio paso a sus propias autopublicaciones ya que ambos son escritores.

Pero como se dijo antes, esta es una historia de amor: luego de esta primera experiencia, los dos protagonistas deciden casarse y compartir con sus invitados algo propio, un libro: su primera edición independiente: “nosotros somos escritores, entonces decidimos escribir un libro juntos; fue como un juego amalgamar los dos estilos totalmente diferentes y escribimos una novela corta (…) lo interesante es cómo se fue gestando, a veces hemos discutido sobre quién escribió cada parte, este libro fue un souvenir de nuestro casamiento”; de esta manera se dibujó el libro “Sobre los trazos de tiza borroneados de una rayuela”.

Es así como esta pareja de escritores realiza su intervención en el mundo editorial: el amor en común por la escritura y los libros deja sus huellas en papel. Tiempo después vinieron más proyectos. Publicaron el primer libro de Carolina que es un libro de cuentos cortos: “De farsantes, sobrevivientes y tontos”. Conocen a Dafne Mociulsky una escritora que vendía sus libros en el tren: “nosotros lo leímos en un blog, lo conseguimos en una FLIA y le ofrecimos editarlo”. El libro se titula “Mi vieja no lo entendería”: “apenas lo leímos decidimos que era un libro que había que difundir.”

El rumbo cambia y surgen otro tipo de publicaciones. De la mano del profesor Sebastián Porrini, comienzan a publicar libros de estudio. Es así que “El fulgor mítico” se presenta en 2012 en la Universidad de General Sarmiento.

“Al mundo no le importa si llorás”, libro que Cristián Walter había dejado en el tintero, llega en el 2014. Ya involucrados completamente con este proyecto comienzan a tener más claros sus objetivos y a conocer las ventajas y las dificultades de ser lo que el mercado editorial no espera.

Las ventajas de ser independiente

No responder a las exigencias del mercado, intentar ser diferente en un mundo que reclama modelos estandarizados es un desafío que no muchos están dispuestos a enfrentar. Afortunadamente no es el caso de esta editorial: “La oferta literaria no te da lo que vos querés, te da lo que al mercado le sirve, hay muy buenos escritores que son famosos y hay muchísimos escritores nuevos que son de la zona y que conocimos en FLIA y en otros lugares, (…) y eso es genial”.

“El problema es que hay un montón de gente que escribe cosas muy interesantes pero no tiene ese aparato de mercado, esa posibilidad de entrar al sistema, no tiene difusión. Vos escribís bien, publicás, le das el libro a tus conocidos y de ahí no pasó; eso es lo que tratamos de hacer nosotros, difundir, llevar los libros a otros círculos y las redes sociales ayudan mucho para la difusión”.

En la actualidad, el manejo con las redes sociales es parte de la vida diaria, sería insostenible dejarlo de lado: “Una condición que ponemos cuando alguien nos acerca un libro o que incluimos en el servicio editorial es que se publica con copyleft; esto significa que se puede imprimir, se puede fotocopiar con tal de difundir la obra, siempre citando al autor y sin fines de lucro y eso lo ponemos en todos los libros.”

En la página web y en el blog, “todos los prólogos y algunos cuentos están para descargar. En realidad lo que nosotros hacemos es difundir obras: la edición vino como algo supletorio y necesario para esa difusión, la nuestra, la de otros autores y otras editoriales”. Desde Cantamañanas es fundamental la difusión de la obra, la visibilización de escritores talentosos que no responden al mercado y de obras que anhelan ser leídas. Como claramente sostienen estos escritores, “El libro no va a dejar de existir, es una cuestión fetichista tenerlo en las manos”.

¿Qué publicar, cómo publicar?

“Nos han llegado libros que hemos decidido no publicar, no nos ponemos en lugar de jueces pero hay cosas que decimos ‘este tipo de texto no lo publicamos nosotros’. Es fundamental la cuestión ideológica, no vamos a publicar algo machista, racista. Somos muy minuciosos. Nosotros esperamos que el libro aporte.”

“Lo que buscamos es calidad en la propuesta, es decir, en la escritura y en lo material. Por un lado, discutimos desde el gramaje de la hoja, el color ahuesado, el tipo de tapas, los diseños; por otro lado, innovación: hay que hacer cosas nuevas, porque publicar cosas que ya se hicieron o algo que venda mucho no nos interesa; no es nuestro perfil. También la innovación en cuanto a lo académico ya que tenemos dos líneas una que es la de ficción y otra línea de libros de estudio.”

Editar, publicar y distribuir son acciones que forman parte de este mercado y los escritores son los que menos reciben las ganancias: más allá de la satisfacción de publicar material propio, se trata de un trabajo que es poco remunerativo; sin embargo, como escritores y como proyecto, es muy satisfactorio cuando una obra se concretiza en un libro.

“Es arduo costearlo, nosotros hacemos tiradas chicas, el libro en papel sale caro, el papel, la impresión y bueno, tenés que lograr un equilibrio entre no perder plata y no arrancarle la cabeza a la gente, lo digital es gratis, se piratea por ahí está la desventaja”.

“Cuando empezamos con lo de publicar lo que decíamos es que el que pierde plata es el escritor, con suerte si es un consagrado le ofrecen el 10% y si no un 2 o 5 %. Cómo hacemos para que el libro sea accesible y el escritor no pierda plata; porque eso también pasa es terrible pero el escritor es ninguneado en todo el proceso; cuando empezamos a averiguar, llegamos a una distribuidora que se quedaba con el 60% del valor del libro; , y nosotros hicimos cálculos, el material que usamos es caro por el tipo de hoja, tiene que ver con una cuestión de vanidad, tiene que tener calidad de papel, de tapa nunca bajamos el costo, (…) al autor le terminábamos dando $1, 50”.

Lo legal no quita lo independiente.

El mundo editorial posee, como todas las instituciones, ciertas reglas que permiten la legitimación del producto. “Hubo un momento en el que llegó la parte legal: tenemos que ver papeles, registrar, código de barra para llevarlos a las librerías y si bien en un principio estuvimos en contra, porque yo (Carolina) quería que sea algo alternativo, fuera del mercado; Cristián me marcaba que dentro del sistema editorial se logra llegar a más lugares, y eso no hace que dejemos de ser independientes. Primero recurrimos a la Cámara del Libro en donde se paga el ISBN y te dan código de barra y ellos legalizan el libro: además los reparten en cuatro bibliotecas públicas: la Biblioteca Nacional y la de Congreso y otras dos más. Por una cuestión ideológica lo hacemos pero nos importa muy poco si la obra está protegida desde lo legal. Esta cuestión influye, por ejemplo, en que puedas dejar el material en una librería y además necesitábamos garantizarles a los escritores la posibilidad de que sus obras estén protegidas. Pero ¿por qué tenemos que participar de este sistema? En una reunión en la FLIA habíamos hablado de establecer un sistema alternativo que también sea válido. Las ventajas son la posibilidad de publicar lo que te gusta, económicamente no tiene muchas ventajas, es un proyecto cultural no económico, no vivimos de esto”.

Anhelos de dos editores…

Si bien tienen un proyecto en común son dos escritores con líneas un tanto distintas, por ende manifiestan gustos de edición diferentes; por primera vez en toda la nota vamos a desligar los discursos para que ambos pueden confesar sus anhelos editoriales:

Él: “Mi corazón está con Roberto Arlt, él o Girondo. Quisimos editar obras de Arlt cuando se cumplieron 70 años de su muerte debido a que su obra pasó a ser dominio público pero lo hicieron muchos entonces no lo concretamos. Este es un proyecto que tenemos pensado y hablado para el año que viene. Conversando con algunos expertos, nos contaban que el “El juguete rabioso” tiene muchos detalles que no estaban en el libro original. Resulta que la reedición no fue hecha por Arlt sino por alguien más quien cometió errores. Entonces queremos darle la voz a Arlt recuperando el contenido de la primera edición. Es un proyecto que ya está en camino.”

Ella: “una autora que me gusta mucho, que no es muy conocida por acá es la nicaragüense Gioconda Belli, me encantaría publicar su poesía y una novela que se llama “La mujer habitada”. Y te voy a tirar autores nuevos que me gustaría editar: una es Naty Menstrual y la otra es Susy Shock que son dos escritoras travestis que escriben cosas buenísimas. Muy diferentes, geniales las dos, me conmueven de una manera terrible; no solo quisiera editar sus trabajos sino proponerles que vengan y que presenten sus lecturas.”

Difundirnos mutuamente

“La gente que nos conoce y los mismos autores nos difunden, nos recomiendan, el agradecimiento y la difusión es mutua y es muy efectiva. La persona que llega a nosotros en la mayoría de los casos es por el boca a boca. Otra forma interesante de difundir este tipo de proyectos es por medio de las presentaciones ya que ahí se puede estar con los escritores y conseguir el material seguro; nosotros cuando las hacemos esperamos que sean interesantes, que hable el autor, alguien que lo conoce y que sea un encuentro nutritivo para los asistentes”.

Existen muchas editoriales independientes que crecen gracias a las convicciones de sus fundadores; en este espacio alentamos y difundimos todos los proyectos que parten del esfuerzo cotidiano y somos conscientes que estos movimientos culturales merecen ser difundidos y valorados. Todo lo que se haga con amor, y en este caso, desde el amor, es meritorio de publicar. Ediciones Cantamañanas, Carolina, Cristian y la pequeña Catalina forman parte del colectivo cultural del conurbano que desde Brote nos da gusto difundir.

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Orquesta Sinfónica Nacional en la UNGS

Por Juan Cruz Saravia

El llegar tarde a todos lados es mi fuerte. No iba a ser de otra manera el viernes 16 de octubre, día en que la Orquesta Sinfónica Nacional se presentaba a las 21hs en el Multiespacio Cultural de la UNGS. Estaba dispuesto a llegar media hora antes para poder entrar sin apuro y elegir un lugar cerca del escenario, pero por una cosa u otra no fue así; terminé llegando sobre la hora y para mi sorpresa la fila de gente atravesaba todo el salón principal del multiespacio y se metía en una sala de exposición donde terminaba en forma de caracol. En la fila había familias con sus hijos, personas mayores, estudiantes de la universidad, vecinos del barrio, algunos docentes, en fin era un público heterogéneo y ansioso por entrar. Ya un poco pasadas las 21hs la fila comenzó a moverse, luego de dar cuatro vueltas en círculo y desarmar el caracol llegué a la entrada, agarré el programa y entré en busca de un lugar.

La sala estaba llena y los músicos de la orquesta estaban haciendo las últimas pruebas individuales, casi ochenta instrumentistas se preparaban para deleitar a los espectadores. El ruido y el caos terminaron cuando el primer violín dio la nota de referencia para que al unísono la orquesta entera se afinara. Guillermo Becerra, el director invitado, salió al escenario ovacionado. Ya estaba todo listo para comenzar.

La orquesta comenzó interpretando la obertura de I vespri siciliani (Las vísperas sicilianas) de Giuseppe Verdi, gran compositor Italiano del siglo XIX afamado por sus óperas. El comienzo lento y con bajo volumen de esta pieza preparó al público para que se sorprenda con los vientos y la precaución a toda marcha del final. Luego de los aplausos, Becerra, cosa que hizo con cada una de las piezas que la orquesta interpretó, comentó acerca de la obra y su compositor. Luego fue el turno del preludio de Los maestros cantores de Núremberg de Richard Wagner, brillante compositor alemán del siglo XIX con las óperas más largas que se hayan compuesto, también conocido por ser amigo de Nietzsche. Esta pieza de gran energía fue seguida del Danzón n°2, obra con ritmo centroamericano, de Arturo Márquez, un compositor mexicano contemporáneo.

La segunda parte comenzó con la obertura de La gran pascua Rusa de Nikolai Rimsky-Korsakov, compositor y pedagogo ruso del siglo XIX. Fue el momento más difícil de la noche, la pieza lenta y tediosa fue gran generadora de bostezos, pero también puso en evidencia la impecable acústica del Multiespacio, uno podía escuchar el violín con volumen diminuto a treinta metros y a la vez escuchar la respiración de la persona que se tenía sentada al lado. Por último volvimos a Buenos Aires. Era el turno de Decarísimo y Fuga y misterio dos obras del genial compositor marplatense Ástor Piazzolla.

El último golpe de Fuga y misterio desató una catarata de aplausos y silbidos, todos de pie, el público, la orquesta, todos. Becerra saludó y se retiró, pero los espectadores aclamaban el clásico y tradicional bis, el director volvió y pidió de la colaboración de la gente y sus palmas. La Marcha Radetzky de Johann Strauss cerró el concierto, fue interpretado por la orquesta y un enérgico público.

La orquesta se retiró y la salida fue rápida y ordenada, ya eran las 23hs y faltaban cinco minutos para que el próximo colectivo de la línea 440 pasara frente a la UNGS. Tenía tiempo de sobra y camino a la parada pensaba en lo grande de lo acontecido, el Multiespacio Cultural de la UNGS con su grupo de trabajo y la Orquesta Sinfónica Nacional trajeron al conurbano aquella música considerada por algunos de elite. La disfrutamos gratuitamente y en una sala de primer nivel.

El primer colectivo de la línea 440 llegó recién a las 23:45…el llegar tarde también es su fuerte.

Rapunzel, la identidad y el machismo

Por Malén Pessina

Disney, la personificación exacta del bombonazo del boliche que te mira pero que cero masa encefálica, de ese vinito carísimo que te compraste para la cena pero que ¡opa!, está picado o ese hermoso y complicadísimo gol que te mandaste en contra.

Hoy llega para todos ustedes el último capítulo de un análisis que arranqué en la primera edición de Brote; porque ustedes lo pedían, ustedes lo exigían (en serio, hasta me amenazaron para que éste sí o sí sea el último). Me voy a abocar de lleno en una de las últimas producciones audiovisuales de Disney Company. Lanzada en el año 2010 en 2D y 3D, producida por Ron Conli y dirigida por Nathan Greno y Byron Howard, llega como un último intento desesperado por hacerme la investigadora y parecer seria: Tangled (Enredados en la versión doblada), que intenta trasponer el cuento Rapunzel, recuperado por los hermanos Grimm. Pues bien, como notarán en un futuro próximo, la sensación de déjà vu con Blancanieves (1937) es normal, a pesar de que el contexto en la que Tangled fue producida coincide con los avances más recientes de los derechos e igualdades del género femenino.

Enredados comienza contando la historia de una flor de sol que cayó a la tierra en forma de gota y que una anciana (que será la malvada de la película) “en vez de compartir el regalo del sol, acaparó su poder curativo y lo usó para mantenerse joven durante cientos de años, y sólo tenia que cantar una canción” (cómo supo qué canción tenía que cantar es un misterio que nos perseguirá por siempre). Lo primero que podría observarse es que ante esta posición de supuesto egoísmo por parte de Goethe (la bruja), el narrador relata la apropiación de la flor por parte de los reyes de manera positiva: para curar a la reina enferma que estaba embarazada, los soldados arrancan la planta de raíz y la hacen té. De esa forma, no hay manera de reutilizar sus poderes curativos. Esta variación del discurso, es decir, el tomar por malo la retención de la flor por parte de una aldeana, pero no así por los reyes, podría atribuirse a sus diferentes estratos sociales. Vale decir, por pertenecer a una clase social inferior, Goethe estaba siendo egoísta al acaparar la planta curativa; pero, siendo monarcas y por ende líderes, la utilización del total de la flor es aceptable –incluso más que aceptable, esperado-, ya que la reina se encuentra embarazada de la heredera al trono. Sí, bueno, podrían discutirme la idea de que los poderes curativos de la flor se perderían porque al fin y al cabo la princesa los hereda, pero a esto podría contestarte con un simple: ¿Cómo sabían los reyes que los iba a heredar? Bueno caballeros y caballeras: no lo sabían, por lo que el egoísmo de parte de los monarcas queda intacto.

Pero continuemos con la historia. Por consumir la flor estando embarazada la reina, la pequeña princesa nació con cabello mágico (color rubio), cuando sus padres son de cabello castaño oscuro. La bruja Goethe, al ver que su flor ahora es una niña, la secuestra para continuar utilizando la magia de la gota de sol. Ahora bien, he aquí un gran problema -entre miles- de adaptación: en el cuento original, los padres de Rapunzel entregan a la niña a la bruja para que ésta la críe, a cambio de unas lechugas que a la madre tanto le gustaban. Voy a recalcar esto último: los padres entregaron a Rapunzel a cambio de unas lechugas. En la película, como dije, se roban a la niña (dando a entender que la única manera que un padre biológico no críe a sus hijos es si éstos últimos son raptados, como si el sentimiento paterno fuera totalmente natural), que además es hija de reyes, cuando en la historia de los hermanos Grimm los padres no tienen ninguna posición de poder. ¿A qué se debe el cambio?, ¿por qué Rapunzel debe ser una princesa? Además, pregunto con verdadera curiosidad ¿qué sentido tenía raptar a Rapunzel para mantenerse joven si el poder de la flor sería factible sólo los años de vida de ella? Y, en el caso de que fuera una condición heredable, ¿cómo haría Rapunzel para dejar descendencia si continuamente Goethe impedía que cualquier hombre se acerque a ella?, ¿acaso no pensó en ese posible desenlace?, ¿por qué es tan mala esta transposición?, ¿despidieron al guionista?, ¿por qué sigo preguntando cosas?.

Lo que sí se mantuvo –aunque no literal- fue el encierro de la pequeña en una gran torre. En la película la bruja lo hace una vez realizado el secuestro, cuando la princesa era un bebé y en el cuento lo hace a sus doce años para impedir su contacto con los hombres y por ende, para proteger su virginidad (voy a analizar este aspecto más adelante).

Es allí en donde la joven princesa realiza distintas tareas del hogar, tales como limpiar, cocinar, cocer y barrer, y no es que realizar estas actividades le sea desagradable, oh god no, de hecho las realiza con entusiasmo, pero la repetición de las mismas todos los días (y a todo momento, porque no hace o no puede hacer otra cosa por el encierro, duh!) le resulta reiterativo, incluso aburrido. Las pocas muestras de cariño de Goethe (quien la crío durante años) van dirigidas al cabello rubio de la pequeña que parece no percatarse de la situación en la que se encuentra. A pesar de haber sido secuestrada y de que le hayan negado su identidad biológica, la princesa conserva su nombre original, (es decir el nombre por el que los reyes decidieron llamarla) y su fecha de cumpleaños, por lo que el ocultamiento de la identidad resulta parcial. Claro que la cuestión identitaria no es tomada del mismo modo en distintas partes del mundo; el público europeo y el estadounidense no tiene las mismas nociones y tabúes con respecto a este tema, y es que las últimas dictaduras cívico-militares marcaron con fuerza la cuestión en la mayoría de los países latinoamericanos. Un hecho que puede pasar inadvertido para muchos públicos, y que de ningún modo es menor en Argentina, es el suceso de que los monarcas –a la sazón, padres biológicos de Rapunzel- no la buscan, no se cuestionan donde está, sino que en palabras de la narración en off “lanzaban todos los años las luces al cielo, esperando el retorno de su princesa”, a quien le dejaban la carga de descubrir su procedencia. Nada, tranca, super normal. Ah, eso sí, si hasta acá te parecían malos padres y reyes negligentes, agarrate con fuerza y agradece vivir en democracia, porque los genios no tuvieron otro hijo –es decir Rapunzel es hija única- así que si la piba no volvía y no descubría ella solita su identidad, dejaban al reino sin heredero al trono, y todos sabemos qué se viene ¿no? ¡E-xac-to, es el olor inconfundible de la guerra civil! Bien ahí, Disney, bien ahí.
Volviendo al ruedo, la presentación de quien sería el amor de Rapunzel escapa totalmente a la versión original del personaje. Mientras que en el cuento el hombre en cuestión es un príncipe que se encuentra con la joven al seguir el sonido de su voz, en la película el protagonista, Flynn Rider, es un rebelde y ladrón que escapa de los guardias del castillo porque robó una diadema y se choca con la chica por accidente buscando un lugar donde esconderse. Este cambio inentendible, porque no sería la primera vez que un príncipe se enamora de alguien de menor estrato en alguna de sus películas (como en Cenicienta), lo asocio –palmeame la espalda si divago- a la creencia culturalmente instalada en la sociedad contemporánea de que “el amor todo lo puede” y la inocencia e ingenuidad de Rapunzel modificaría la conducta del joven rebelde, porque en el fondo no es malo del todo, sino que es la consecuencia del abandono de sus padres en un orfanato. Claro que la atracción de ambos personajes no se da en un principio, incluso se ayudan sólo para conseguir sus aspiraciones individuales –Rapunzel *spoiler alert* ver las luces del cielo y Flynn conseguir la diadema que la princesa escondió-, pero el mismo día que la joven cumple dieciocho años (es decir, el día que pasa a ser legal a la vista de las leyes y sociedades contemporáneas) el joven, que es mayor, comienza a experimentar sentimientos hacia la muchacha. Porque chorro sí, roba cunas no.

En cuanto a la trama en sí, como mencioné antes, la princesa quiere llegar al lugar de donde provienen las luces flotantes –que lanzan sus padres- anualmente, el mismo día en que ella cumple años, pero en vez de decidir realizar el viaje sola, cuando el personaje masculino ingresa en la torre, la protagonista de la película decide chantajearlo para que éste la lleve hasta el reino, porque sabe que aventurarse al camino sola es un peligro y por alguna razón decide confiar plenamente en un extraño que acaba de conocer, pero que –al ser hombre- puede protegerla. Es aquí donde puede verse el tópico del viaje, tan utilizado en la literatura de caballeros y que no participa en el cuento de Rapunzel original, el cual tiene la singularidad de que es en el trayecto de un punto hacia otro en donde transcurren las aventuras del o los protagonistas, que en “Enredados” en particular, serán dadas por la persecución de los soldados del rey hacia Flynn y por la madrastra que los sigue al descubrir el escape de su hija(stra). A pesar de los intentos del protagonista masculino por asustar a Rapunzel para hacerla desistir del viaje, y de que éste es perseguido por nada más y nada menos que la justicia, la princesa parece confiar plenamente en su acompañante masculino, a quien salva en más de una ocasión.

Incluso, la inocencia e ingenuidad de la princesa no sólo modifica al cien por ciento la conducta de su contraparte, sino que además, hace que los malvados malhechores de la taberna “El patito modosito” (jejeje) confiesen sus sueños más ocultos, que –por alguna razón- son totalmente bien vistos, es decir, que los deseos más ocultos de estas personas fuera de la ley son tales como: Ser el mejor pianista del mundo, ser decorador, encontrar el amor, ser florista, tejer o coser, coleccionar muñecos de unicornios, y tantos otros.

Lo que se deja entrever entonces en el cambio de conducta de los malhechores (primero), y de la transformación del modo de vida de Flynn (después), ocurridos a partir de la llegada de Rapunzel y del comportamiento bondadoso e inocente de ella, es la confirmación del prototipo establecido más arriba de que “el amor todo lo puede” independientemente de la atracción sexual (como ejemplo veamos el amor maternal de la princesa hacia los ladrones de la taberna). Por lo que, queda establecido, la mayoría de los “malvados” son consecuencia de su entorno o de sus frustraciones, y aquellos que no lo sean (como Goethe) quedan condenados por sus propias acciones, vale decir, la justicia que los “alcanza” no es llevada a cabo propiamente por los protagonistas, sino por un conjunto de situaciones en las que ellos sin saberlo fueron participes (tanto en Blancanieves como en Tangled la bruja fallece por acciones que no envuelven del todo a los héroes). Incluso, al final de la película, todos los malvivientes que confesaron sus sueños a la princesa no sólo los cumplen, sino que al parecer, sus crímenes anteriores fueron totalmente olvidados y/o perdonados (♫ Menem lo hizo ♫).

Ya que nos referimos al aspecto virginal de Rapunzel, voy a tirarles las pautas estéticas que la diferencian con su antagonista. Para empezar, el aspecto de la pequeña damisela consiste en una cara redondeada y aniñada con rasgos poco marcados, ojos verdes, cabello lacio brillante y rubio, cachetes levemente ruborizados, vestido color pastel lila, curvas poco marcadas y busto poco desarrollado, labios rosados y camina descalza (¿Hay alguna alusión a “carmelita descalza”?). En cuanto a Goethe, es una mujer atractiva, con curvas pronunciadas y escote marcado por el vestido color rojo oscuro (el color de la pasión y el sexo, rawr), cabello negro rizado, piel blanca, cara con rasgos marcados y labios rojos, ojos color gris claro delineados, rubor rosa que contrasta con su piel, párpados pintados en tono marrón y uñas color rojo fuerte.

Pero no es sólo la cuestión estética/sexual la que las diferencia -escribí “estética/sexual” porque una está al servicio de la otra, tal como en Blancanieves-, sino que además podemos anotar las reacciones que tiene cada una ante el coqueteo: en el caso de la princesa, cuando Ryder intenta seducirla, ella no responde ante la seducción –quizás porque no tiene conocimiento de que lo sea- a lo que el joven responde “mi mirada seductora no está funcionando últimamente, jamás me pasó antes” porque es el gigoló; en cambio, cuando a la madrastra uno de los borrachos de la taberna se acerca a ella con insinuaciones, la mujer ríe coqueta, para luego amenazarlo con un cuchillo. Así queda más o menos implícito, por lo menos desde mi perspectiva, que la mujer que usa el coqueteo para obtener cosas –en este caso información- es la malvada ya que las niñas bien no caen ante las insinuaciones de lo hombres ni se aprovechan de ellos, por lo que básicamente si salís a bailar ya tenés el pasaje con estadía incluida al averno.

No queda claro por qué cuando le cortan un mechón de pelo a Rapunzel (que fue esa la razón por la que Goethe la secuestró) éste pierde su poder –ergo, su color- y menos aún por qué no crece más. Lo que sí queda claro, es que antiguamente el cabello largo era sinónimo de virginidad, y luego del matrimonio (y la “desvirgación”) las muchachas solían cortarlo para exponer su estado civil, onda Facebook pero más sutil. Por lo que cuando Flynn le corta el cabello a la princesa –además de dejarle ese corte de pelo de por vida- se deja ver implícitamente, que es él quien la desvirga, well played, Flynn. Y es allí cuando la princesa pierde su inocencia y la bruja malvada muere espantosamente siendo reducida a huesos, pero no os preocupéis mis pequeñines de tres a diez años que presenciaron esa traumática muerte, nada que el amor entre Ryder y Rapunzel no pueda superar. Bueno, está el problema de que él se muere, pero el llanto de la princesa que escondía magia en su interior (con lo que se entiende menos el por qué su pelo deja de ser mágico cuando lo cortan) le devuelve la vida espectacularmente.

Con respecto a la muerte de Goethe, ligada para mí a la perdida de la virginidad de Rapunzel, debo decir lo siguiente: si bien en la película sostienen que la bruja buscaba la juventud y belleza eterna, sostengo que en realidad lo que buscaba era vivir eternamente (bueno, sí, eso parece estúpido dicho así nomás, pero sigan leyendo). En el cuento original Goethe les exige a los padres de Rapunzel al bebé y lo cría ella, sin segundas intenciones. Y, a pesar del cambio drástico en “la intención” de la bruja en el producto audiovisual, creo que el objetivo tácito de ella no era mantenerse “joven y bella” como buscaban aparentar, sino que mantiene su objetivo de origen: pasar a la posteridad. ¿Por qué digo que el objetivo de la bruja original –y el de su adaptación- era ese? Pues, más allá que el tener un hijo podría ser un mandato cultural, en definitiva es posible que el objetivo final de la paternidad/maternidad no sea otro que el de la proyección de la vida eterna. Y es posible que la pérdida de virginidad en las hijas mujeres conlleve el paso de la niñez a la adultez y por ende al fin de la dependencia (incluso, en la historia original, cuando la bruja se entera del romance de Rapunzel con el príncipe la destierra al desierto).

Es probable que el análisis realizado en el párrafo anterior no lo haya pensado ni siquiera el guionista de la película, pero me parecía interesante plantearlo en esta nota ya que la cuestión identitaria en éste producto audiovisual nos toca de cerca.
Debo ahora, muy a su pesar, continuar analizando lo que queda de la peli: En el final de la proyección, descubrimos (no sin cierto estupor) que después de todo el lío que se armó, Rapunzel consigue al hombre de su vida en

¡¿DOS DÍAS?! ¿Qué? ¿Esto está chequeado? Quiero hablar con la producción. Jos vení, seguí escribiendo vos, no basta, soltáme; bueno la termino pero vos andá a comprarme medialunas.

Perdón, fue un pequeño desliz, pero ahora que tengo las medialunas estoy más tranquila; como les comentaba anteriormente, Rapunzel y Flynn se enamoraron después de dos días juntos, a diferencia de Blancanieves que ya lo conocía de bastante antes a su co-protagonista y de Mulan, que (si bien se relacionó con él como hombre) tardó meses en descubrir sus sentimientos. No quiero indagar en la preocupación que me genera que le muestren a pequeñas niñas/os que con conocer a una persona en dos días basta para decidir vivir todo una vida con ella, porque después de todo sería más una opinión personal que un intento de análisis objetivo. Pero, siguiendo con ésta idea de que el amor todo lo puede, se observa cómo la cuestión identitaría vuelve a aparecer, ya no en el personaje de la protagonista sino en el de su compañero. Y es que éste deja el nombre que eligió para identificarse de lado (Flynn), por el suyo original (Eugene, jejeje) porque a Rapunzel le copaba más y porque pollerudo.

Es interesante que si bien en la culminación del film el objetivo principal de Eugene (el hombre después de Rapunzel) es rescatar y quedarse con la princesa, también cumple -aunque no intencionalmente- el sueño de Flynn (el hombre antes de Rapunzel): Si nos remontamos al principio de la película él quería ser el más rico del mundo y tener una mansión enorme y, al concretar la relación con Rapunzel, lo consiguió; porque se casó con nada más y nada menos que la heredera al trono, por lo que tener que usar su espantoso nombre original parece un sacrificio aceptable.

Haciendo un gran salto de párrafo y reemprendiendo en cierto modo la cuestión identitaria, es llamativo el comportamiento tan (pero tan) dulce de Rapunzel, ya que si nos remontamos a la actitud de Goethe ella es, resumiendo: mala, lo que se contrapone clara y totalmente con la personalidad de la que sería su hija, dejando dos opciones: O la bruja crió a Rapunzel bárbaro, enseñándole a ser un caramelito empalagoso –cosa improbable- o las características ‘bueniles’ de los padres biológicos se heredan…y no es que yo me quiera hacer la experta en el tema, pero algo me dice que no. Les dejo esa idea para que armemos una mesa de debate, yo llevo bizcochitos. Dejando el chiste de lado, es claro que la construcción de la personalidad de una persona es influenciada no sólo por la crianza sino por factores externos a ella y también el zambullirse de lleno en esta cuestión es contraproducente ya que las leyes que rigen en el mundo real no son necesaria u obligatoriamente transferibles al ficticio. Sin embargo, ya que este análisis se ve influenciado por el tema de la identidad, no me parecía correcto dejar de lado este punto en particular.

Es menester aclarar en esta conclusión, además es algo que se nota bastante, que no logré ser del todo objetiva en las observaciones de las películas que conforman la investigación en sí, pido disculpas por ello porque quizás condicionó mi análisis. Pero, apartando esa realidad un poco, lo que puede observarse en base a lo visto en ésta y las notas anteriores es que lo que la película refleja no es otra cosa que los mismos mensajes que transmitían en el año 1998 con Mulán, y en 1937, con la producción de Blancanieves, siendo mínimas las modificaciones en los comportamientos machistas de las princesas e incluso siendo éstos últimos disfrazados con acciones cómicas que disminuyen el impacto de lo representado. No se puede adjudicar las conductas de las monarcas al simple y mero hecho de que se basan en un cuento, ya que varias de las acciones realizadas en la filmación no sucedieron -o incluso pasó todo lo contrario- en la historia original.

Porque sí, estábamos en 2010… Pero paja replantearnos las posturas ¿no?

Espacio Tutuca – Una apuesta al arte independiente

Por Nazeli Agüero y Lucía Sordini

En los últimos años, la oferta cultural de la región del Conurbano Bonaerense ha ampliado su público y, en especial, se ha diversificado. Esto contribuyó a la emergencia de espacios independientes, impensados tiempo atrás, que se caracterizan tanto por la originalidad de sus propuestas como por su compromiso social con la zona de la que forman parte.

En este contexto surge en Don Torcuato, en el año 2013, Espacio Cultural Tutuca. Ezequiel García Faura, de 29 años, es quien coordina este espacio, que tiene por objetivo fomentar el arte local e independiente. Nos acercamos a él, curiosas por conversar sobre la identidad de este proyecto.

Ezequiel, eras estudiante de ingeniería y hoy sos el coordinador de Espacio Tutuca. ¿Cómo fue esa transición?
La transición fue algo caótica. Soy técnico electrónico, estudié en un colegio industrial y toda mi vida supe que quería estudiar ingeniería electrónica. A los dos años de estar en la carrera, me empecé a volver loco de lo abstracto de la matemática y la física. Además, me dedicaba a dar clases de matemática. Necesitaba descomprimir tanta carga de contenidos y hacer una actividad completamente distinta a lo que estaba estudiando.

Fue así que hablando con un amigo, decidimos empezar teatro. Así fue como empezó todo. A fin de año hicimos muestra y quedé fascinado con el teatro, ese mundo del cual no conocía nada. Pude descubrir un espacio donde me pasaban cosas, donde me podía expresar. El trato cálido de mis compañeros y el trabajo con el público despertaron mi atención.

Un día, pasados dos años de estar estudiando teatro, vi un espectáculo de payasos en una plaza. Noté que no eran payasos clásicos. Al terminar el espectáculo, me acerqué a ellos y les pregunté: “¿Qué es lo que hacen ustedes? Tienen algo diferente de lo se acostumbra a ver”. Uno de ellos me respondió: “Lo que hacemos es clown”. La idea me entusiasmó. Al poco tiempo, empecé a tomar clases, en paralelo con las de teatro.

Así empezó la travesía de este cambio, un proceso interno largo marcado por la disyuntiva de apostar por lo seguro o por lo que realmente me apasionaba. Un verano, luego de cuatro años, decidí interrumpir mis estudios de ingeniería y dedicarme por entero al mundo del teatro.

Siempre tuve las ganas de abrir un centro cultural. Era un sueño, algo que siempre quise. Empecé a concurrir a espacios culturales para ver cómo se manejaban y qué cosas necesitaban. Además en Don Torcuato, si bien el municipio tiene algunas propuestas, no había ningún espacio cultural que sea independiente. Entonces me reuní con amigos y artistas, les conté la idea y comenzamos a movernos para gestionar el espacio.

Un día, caminando por el centro de Torcuato, vi un local que me encantó. Ese que hoy por hoy se llama Espacio Tutuca. Ya cumplimos dos años y estamos felices por los logros alcanzados.

Se autodefinen como “Espacio Cultural Tutuca, Laboratorio Artístico de Creación” ¿A qué se debe el nombre?
Laboratorio artístico refiere a un espacio de exploración donde se mezclan muchas disciplinas: hay clases de circo, guitarra, swing, clown, yoga, stand up, fotografía, entre otros. Se trata de una conjunción de varias disciplinas. No es un instituto formal: la gente que convoca es diversa. Hay quienes se acercan por curiosidad, en busca de una actividad física o recreativa. También están los que vienen con la intención de formarse exclusivamente en una disciplina.

Además de los talleres que brindan, los segundos sábados de cada mes hacen varietés. ¿Con que se encuentra el espectador al llegar al evento?
La palabra varieté es una palabra francesa que significa “variedad”. Es un término muy instalado en capital. Se trata de un espectáculo en donde participan artistas que muestran una pequeña rutina de su disciplina. Esta rutina, de diez o quince minutos de duración, puede incluir cantantes en vivo, acrobacia aérea, stand up, un número de clown o teatro. Por ejemplo, en la varieté del último mes se presentó un artista que realizó un show de burbujas gigantes. La varieté consiste en eso: la unión de entre cinco y seis artistas que nos juntamos con el fin de mostrar un espectáculo de una hora, en el que la gente ve una variedad de diferentes disciplinas y cada uno muestra su parte.

¿Cuál es tu visión sobre la producción cultural de la zona?
Mi visión es que están naciendo muchos espacios artísticos, creo que se está formando algo importante. Aunque, si bien hay muchos artistas, estamos desarticulados. Nos une el entusiasmo de que el arte independiente, fundamentalmente en Don Torcuato y zona norte, se movilice más. Las ganas están, nos falta pensar proyectos juntos.

Pienso que hoy en día, en el espectador, hay un mayor acercamiento al arte independiente: asiste a talleres, muestras y otros eventos culturales.

Justamente, este año nos juntamos tres espacios de Don Torcuato: Espacio Ayni, Centro Cultural Semilla -que abrió hace poco- y Espacio Tutuca, para intercambiar opiniones sobre este tema. Un proyecto a realizar es un festival artístico local y multidisciplinario, con el aporte del Teatro Hindú Club. Planeamos una reunión este año, para conocernos más y pensar el evento en función de esto.

Y específicamente en Espacio Tutuca ¿Qué proyectos tienen a futuro?
En principio, queremos trabajar más en ofrecer espectáculos. En especial para niños, ya que hay una gran demanda local. También fomentar que otros artistas se sumen al proyecto. En cuanto al lugar, por ahora estamos muy cómodos. Aunque, más a largo plazo, nos encantaría mudarnos a un espacio más grande.

Por último, les compartimos una reflexión final:
Espacio Tutuca es un ejemplo de espacios culturales autogestionados y ubicados en la zona del Conurbano que tienen la iniciativa de abrirse camino respecto de instituciones de carácter más formal, enriqueciendo así la oferta cultural local. Estos crecen basados en una amplia y sólida red de contactos y se acercan a su público desde propuestas originales, promoviendo el arte como motivo de encuentro.

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Del Cemento Brotan las Flores – Entrevista a Osqui Guzmán

Por José Luis Albornoz

En el corazón de Almagro (CABA), una pareja de artistas está de estreno: la obra de teatro “La Amiga Invisible” se presenta por primera vez en La Casona Iluminada (Av. Corrientes 1979) en el marco de la séptima edición del Ciclo Teatro Bombón. La pareja de artistas es Osqui Guzmán y Leticia González de Lellis y la sencillez de ambos asombra.

Lo que me convocó a la casa de Osqui, en esta oportunidad, fue la presentación de la obra “El Bululú” (estrenada en el 2010) que se presentó en el Auditorio de la Universidad Nacional de General Sarmiento el pasado 15 de octubre.

De padres bolivianos y muchas horas en el taller de costura familiar, Osqui Guzmán asombra en el escenario con su magnífica actuación: sus movimientos clownescos, sus cambios de registros y escenografía minimalista. Así como en cada una de las presentaciones, “El Bululú” fue ovacionado de pie, también en la UNGS* y se generó el mismo agradecimiento. Al grito de “Ossquiii, Osquiii”, la obra se despidió de su público en medio de una oleada de aclamaciones. Mi intención es dar cuenta del encuentro que tuve con Osqui, rescatando lo más importante (a mi criterio), en el cual se puede ver su humildad pero también su mensaje contundente: “Se demuestra el amor por esta profesión profesando un estilo de vida, una ética y dedicándole a la actuación mucho trabajo.”

Osqui, ¿de qué va “El Bululú”?
Osqui: El Bululú es un personaje de la historia del teatro español. En la Edad Media, se prohibió el teatro en Europa y las compañías de artistas se hicieron itinerantes. Una compañía de más de quince actores se llamaba farándula. Una compañía de dos actores se llamaba Ñaque. Los nombres variaban según la cantidad de actores y la compañía de un solo actor se llamaba Bululú. Ese artista hacía las voces de todos los personajes. José María Vilches** retoma este personaje y arma “El Bululú”, en el que representaba textos clásicos de Lope de Vega, Cervantes, los poemas de Lorca, Quevedo, etc. Yo escucho el disco grabado del espectáculo “El Bululú” de Vilches y me queda grabado en la memoria. Mi Bululú conmemora la obra de Vilches mezclándola con mi historia personal.

Cuando con mi mujer estábamos creando “El Bululú” encontramos una entrevista que le hicieron a Vilches y él decía que hizo “El Bululú” en homenaje a sus dos patrias: la española, su lugar de nacimiento, y la argentina, país que lo adoptó. Entonces eso nos dio el pie para hacer “El Bululú” en conmemoración a mis tres patrias: la española de la cual es Vilches, la argentina, a la cual pertenezco yo, y la boliviana a la cual pertenecen mis padres. Mientras yo cosía a máquina en el taller de mi vieja recitaba poesía del ciclo de oro español. Así surge “El Bululú”.

La obra “El Bululú” te llevó por todo el país. ¿Podés notar algunas diferencias entre el público de las provincias con el de Buenos Aires?
Osqui: El público de las provincias es mucho más festivo; el público de Buenos Aires espera, no compra de una. No va a festejar, va a organizar su cabeza en torno a lo que está viendo. Es más desconfiado, no le gusta que le vendan un buzón, porque ama el teatro y cuida ese amor con recelo. Cada vez hay más actores, más teatro. Del cemento brotan las flores. En contraposición a lo que es la ciudad, una selva de cemento en la que estamos alienados, la noche, en el teatro nos permite una escapatoria a eso.

En cambio en el resto del país ir al teatro es una fiesta, es un evento social donde la gente se junta en el hall y hablan mucho. Es un encuentro. Te encontrás con los artistas, con la obra. Esa es la diferencia, acá estamos más acostumbrados al desencuentro.

¿Cómo ves el teatro independiente?
El teatro independiente se trata de que cueste. Cuesta por muchas cosas que no tienen que ver con el dinero, yo nunca pedí subsidio. Hay un trabajo extra que tenemos que hacer en torno a la creación. Es acostumbrarse a trabajar con lo que sobra. El independiente está mucho más atado al trabajo de campo, tiene que ver cuál es el momento de sembrar y cuál el de cosechar; no hay que dejar de preparar el terreno, armar la obra, no hay que parar de ensayar muchos meses e investigar una sola escena.

El sistema es productivo, el sistema te dice: “produce”. Entonces lo productivo le gana a lo artístico. En el teatro independiente debemos pensar más en lo artístico. Ligar el trabajo independiente al financiamiento es un absurdo. Yo siempre me arreglé con lo tengo, de eso se trata. Ser independiente es usar lo que sobra, la basura, las historias que a nadie le interesa.

Tenés que ser actor, gestor cultural, productor… . Todo es volver al camino del teatrista, esa es en la que yo estoy, el trabajo me llevó a esto. Hablando con Kartun*** le decía que tengo ganas de escribir, producir, actuar y me dice, “estás volviendo al camino del teatrista”.

Y da mucha satisfacción llegar a la obra final después de haber atravesado todo ese camino…
Si llegás, sí. (Risas) si no llegás también (risas). Muchas de las cosas que ensayé se hicieron, otras no. No logran ver la luz y también estuvo bien. Kartun me contaba que él escribe, escribe y no termina muchas obras, pero están ahí. Porque ese trabajo es cosechar para el día de mañana, uno aprende de eso. Los artistas independientes tenemos que ser como José María Vilches que se recorrió todo el país en un autito.

Es bueno eso que se desprende de tu discurso que el ser independiente conlleva mucho trabajo. Y no es ser improvisado.
Yo tengo una preparación académica dentro del conservatorio de arte dramático y después estudié acrobacia, canto, intento hacer estudios análogos a la actuación. Música por ejemplo. Todo sirve. Creo que hay que amasar la propia historia, sin pretender recompensa porque sólo eso florece. El amor por la profesión es profesar un estilo de vida, una ética. Siempre que trabajo no me voy por otro camino, invierto el tiempo. Después ese tiempo puede ser un barquito de papel que tiré al mar o a la alcantarilla, pero fue producto de mi trabajo. Queda en el cuerpo, lo que se trabaja no se va; va a llegar un momento en que lo necesitás, siempre pienso en aquellos actores que les llega un reconocimiento donde brillan pero al no estar preparados se apagan. En cambio, aquel que se preparó antes, ese momento de brillo es una estación más de las que vendrá porque puede sostenerse.

La Ley Federal de Culturas tiene estado parlamentario, la Ley del Actor se acaba de aprobar, ¿qué opinión te merecen esas políticas culturales que bajan del estado?
Sensacionales. Me emocionan muchísimo, no lo podía creer. Yo vengo de la costura, mi vieja estuvo en blanco para jubilarse y sé lo importante que es para un trabajador eso. El hecho que uno pueda elegir jubilarse después de toda una vida de trabajo me parece importante, que los actores estemos reconocidos dentro de ese derecho es algo emocionante. Los actores siempre fuimos un cero a la izquierda en los planes de la sociedad.

La actividad cultural y artística sigue creciendo; La Universidad Nacional de General Sarmiento, con mucho trabajo, puede darse el lujo de brindar un espectáculo como “El Bululú” con las condiciones técnicas que requiere la obra y de forma gratuita.
Es que eso se logra porque hubo gente en estos espacios públicos que gestionó y muy bien. Durante años la gestión fue una palabra vacía, ser gestor era ser un chanta: el tipo te cobraba por contactos. Un verdadero gestor como los que aparecen ahora construye, amolda planes, piensa, para que las cosas se hagan. Entonces esto se ve. Yo creo que realmente con la salida de Cristina, termina un momento de nuestra historia política importante. Sea Scioli, sea Macri, va a comenzar otro momento. Cristina y Néstor fueron los gestores de un movimiento político, social, económico, cultural y legal, todo. La manera que creció la actividad cultural en el país, no solo en Buenos Aires., es increíble. Cada lugar donde voy la gente está feliz, porque las cosas crecen. Contra eso sobran las palabras.

* Universidad Nacional de General Sarmiento.
** José María Vilches (1935, España – 1984, Argentina): reconocido actor, recitador y director español que, radicado en Argentina, intervino en grandes éxitos para televisión, cine y teatro.
*** Mauricio Kartun: Dramaturgo y director de teatro argentino.

Tendé’?

Por Micaela Zalazar Cuello

Apenas la saludamos ya se puede sentir la fuerte personalidad de Marina Bortolín, el motor fundamental de la revista cultural Tendé’? Empezamos la entrevista entre risas y mate, atentos, porque sabemos que vamos a aprender de lo que escuchamos.

Como con Siete Borreguitos, la idea de Tendé’? surgió en un viaje; esta vez al norte de nuestro país -¿es el viaje siempre disparador de cosas nuevas al regresar?-. En Salta la linda, Marina participó de una movida cultural que se presentaba conflictiva, activa, inspiradora, pocas veces vista. Esa experiencia, vivida muy intensamente, le disparó pensar en San Miguel y en todo el potencial que había por estos lares. Es así que, casi en un impulso, decide volver, para agitar el querido noroeste del Conurbano bonaerense.

Tendé’? es primero la idea y las ganas de un festival a lo grande. Como todo en la vida, no es fácil y esa primera idea no prospera. Pero las ganas son lo último que se pierde y a veces la perseverancia puede más. Así fue como promediando el año 2013, después de mil idas y vueltas, de peleas y discusiones, sale el primer número de lo que hoy conocemos como la revista cultural Tendé’?. En ese entonces Marina editaba la revista en soledad. Ahora lo hace en equipo: con Sol y con Perla que se encargan del diseño y con Jimena haciendo un poco de todo lo importante. A medida que las proyectos crecen se hace necesario contar con otras personas. Marina enfatiza que sin ellas la revista no podría seguir saliendo.

Acerca del origen del nombre es claro que remite a la forma de hablar que tenemos acá en el conurbano, e’ así, sale naturalmente. Natural también es la inclinación hacia la promoción de los artistas “del barrio” y under y la defensa de los derechos de las mujeres y el medio ambiente.

A la hora de definir Tendé’?, Marina aclara que ante todo son una revista cultural independiente y autogestionada. Luego, remarca la importancia de ésta como un canal de difusión de artistas y movidas culturales alternativas, un medio mediante el cual dar a conocer la actividad cultural de la región (hablamos de región como un término amplio, dificil de determinar, en constante evolución) y que a su vez nos interpela e invita a ser parte. Porque la idea es juntarse para pelearla desde ahí. Y difundir. Difundir. Difundir. Hacerse escuchar.

Hacia el futuro Tendé’? quiere mejorar, tener más páginas, mejorar su organización, seguir saliendo. Remarcamos y celebramos publicaciones como Tendé’?, que desde la autogestión luchan constantemente por impulsar la cuestión cultural en esta parte del Conurbano, siempre tan renegada. En tiempos como los que vivimos, donde nos jugamos la continuación de un modelo de estado que hace años viene priorizando el desarrollo cultural, es importante tener en cuenta y apoyar estos emprendimientos independientes y efectivos. Y seguir juntándose; porque este es el camino, sin dudas.

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Revista Brote – Noviembre 2015

¡Ya está disponible la cuarta edición de Revista Brote, la revista de los estudiantes y graduados de la Licenciatura en Cultura y Lenguajes Artísticos de la UNGS!

Les contamos que en esta oportunidad hemos salido también en versión papel. Para conseguir un ejemplar impreso por favor manden un mensaje privado a la fanpage de Revista Brote o un mail a informes@revistabrote.com

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Notas individuales disponibles acá


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Elecciones 2015, ¿Quién pasea a quién?

Por María Sol Guarino

En el Banquete Electoral, la mesa ya está servida. En ella, los candidatos a Presidente de las Elecciones 2015, sus caras, sus nombres y sus palabras. Ilustraciones y esquelas con los eslogan de campaña de las diferentes facciones políticas adornan el salón y la larga mesa. De entrada estos elementos despiertan algún chiste, algún comentario, que si pica se convierte en debate. Cada invitado mete su bocado y, si todo sale bien, de postre hay reflexión.
Uno se sienta a la mesa, junto con los personajillos políticos que esperan, acomodados en sus sillas. “Lo que siga va a ser casualidad, causalidad y resultado de lo que estén dispuestos a hacer los invitados al banquete”. Micaela Zapata, artista multifacética, quiere librar una batalla contra la desinformación, y mediante esta instalación denominada “El Banquete Electoral” utiliza el arte como arma. El festín electoral está minado de “promesas light, circo, perfectos desconocidos y derroche. Las mascotas del poder y cuarenta millones de desinformados”. Estas mascotas son muñecos de tela rellenos, con forma de perros salchicha, sentados alrededor de la mesa. Cada uno de los perros tiene, en forma de careta ilustrada por la artista, la cara de alguno de los candidatos a presidente para las elecciones de este año. O quizá las mascotas seamos nosotros, los comensales que comparten el banquete con ellos.
La idea fundamental de la instalación artística es invitar al debate, a la discusión, encontrarse con la opinión de un otro y saber respetarla, aunque esté sentado en la orilla opuesta de la mesa. Y encontrarse con la opinión de uno mismo, al tener que responder al “¿a quién vas a votar?”
De telón de fondo, el cuestionamiento a la idea utópica de la Democracia: aquellos que nos representan al ocupar cargos de gobierno tienen el deber de trabajar en nombre del Pueblo, de ese colectivo que nos incluye a todos como habitantes de la Nación. De alguna manera, ellos están o deberían estar dominados por ese Pueblo, y este último debería, en primer lugar, saber a quiénes domina. Pero cuando no sabe, o cuando todo lo que sabe es simple repetición acrítica de la opinión pública construida y repartida a mansalva, lo supuestamente dominado, domina. Entonces, ¿quién pasea a quién? la relación se invierte, se desdibuja, y ya nadie sabe qué careta tiene puesta.
El Banquete se repitió en seis encuentros, previos a las PASO del 9 de agosto. A veces fue cena y otras almuerzo. A mí me tocó ir un domingo al mediodía y sentarme al lado de Massa y enfrente de Mauricio Macri. La carta incluía tres opciones de menú: el “Peronista” (hamburguesa de ternera completa, “con de todo”); el “Para gente como uno” (hamburguesa de cordero); y el “De lo otro” (hamburguesa vegana). Todo regado con cervecita artesanal. “Si no te informás, te lo vas a seguir comiendo”, nos advierte la carta. La cabecera de la larga mesa estaba presidida por Lilita Carrió, cual Mirtha Legrand. “Del Caño es igual a Nicolás Cabré” fue el comentario inaugural, que abrió una nutrida conversación acerca de la política, del pasado de los candidatos, del futuro del país. Reflexionamos sobre el sistema democrático y discutimos sobre el papel del Estado. Hubo opiniones liberales, populistas. Otras más tirando al anarquismo. La charla, naturalmente, fue fluyendo y variando en temáticas, pero siempre retornando o tratando tangencialmente el tema que nos reunía.
Me fui del almuerzo con un sabor particular, mezcla de esperanza y miedo. Ya falta relativamente poco para las Elecciones Generales del 25 de Octubre, y no se sabe qué va a pasar. Lo que me quedó de reflexión es que, gane quien gane, tenemos que ser nosotros los que hagamos cumplir las promesas electorales; el Pueblo debe tomar las riendas y pasar de ser el dominado a ser el dominador.

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La Cultura: una industria en ascenso

Por Carolina Amarilla

Hace tiempo que se dejó de pensar que la cultura y la economía no tienen ninguna relación entre sí, que son dos campos totalmente separados. La actividad cultural y/o artística, dejando al margen las infinitas y posibles acepciones de los términos cultura -debate por demás trabajado- y arte -hoy me atrevo a decir más que obsoleta, teniendo en cuenta los limites tan amplios y casi desdibujados de lo que se entiende como tal- está asociada, por lo general, al servicio del entretenimiento. Pero además, la actividad cultural hace tiempo, y con más énfasis estos últimos años, está relacionada con el binomio del mercado: oferta-demanda, inmerso en el enquistado sistema capitalista del cual somos parte queramos o no. El sector cultural llamó la atención del mercado y se incorporó al mismo, dejando claro la importancia del valor económico en lo cultural. Sobre esto algunos estarán de acuerdo y otros no tanto, siguiendo el falso prejuicio de que en ocasiones lo que entra en el circuito del consumo puede, en consecuencia, volverse masivo -teniendo en cuenta la carga peyorativa que eso implica-, lo cual es discutible.
Lo cierto es que hoy si consultamos la página web del Sinca (Sistema de Información Cultural de la Argentina) se observa que en el 2014 el sector cultural facturó casi 250 mil millones de pesos. Eso significa que la cultura generó un valor agregado de casi 100 mil millones de pesos, es decir, el 2,73% del PBI (Producto Bruto Interno) del país. Por otra parte, la medición de empleo cultural en la Argentina en el 2014 fue de 400 mil puestos de trabajo. Pero más allá de impresionar con datos duros que las estadísticas nos ofrecen, estos números nos permiten ver que la cultura como industria genera puestos de trabajos formales en el sector cultural. Cosa que abre un horizonte de expectativas a más de un artista, productor y/o estudiante de gestión cultural y de carreras a fines como la que subscribe.
En esta oportunidad tomaremos el MICA -Mercado de Industrias Culturales en Argentina- como puntapié inicial y ejemplo tangible de lo esbozado anteriormente.

MICA: Orígenes y objetivos

El MICA se describe a sí mismo como una política pública del Ministerio de Cultura de la Nación, que apunta a fomentar, federalizar y visibilizar la industria cultural nacional. Es el principal mercado de industrias culturales de Argentina que reúne a los seis sectores: audiovisual, música, artes escénicas, editorial, diseño, videojuegos. Está dirigido a visibilizar la diversidad cultural de todo el país y promover la industria nacional. .
Se parte de la realidad de que el sector cultural está hiperconcentrado en términos de producción pero también geográficos, el mercado por lo general está concentrado en Buenos Aires, por este motivo el MICA está pensado como una política pública que de empuje a los pequeños y medianos productores de todas las regiones del país.
El MICA es un evento bienal y ya cuenta con tres ediciones. La primera de ellas sucedió en el año 2011 en el hipódromo de Palermo, la segunda edición se realizó en 2013, en Tecnópolis y la tercera ocurrió los primeros días de Septiembre, del 3 al 6 en el Centro Cultural Kirchner (la programación se encuentra disponible en la web junto con los resultados de cada una de las ediciones).

Actores participantes y contenidos

Este evento, con una duración de no más de cuatro días, está dirigido al público en general y emprendedores culturales en particular con la posibilidad de ver toda la producción del país.
Participan no solo los productores culturales autogestivos sino también productores ya consolidados en el mercado ya que esto permite generar redes de trabajo conjuntas.
Previo al evento se arman agendas de compradores y vendedores no solo del país sino también del exterior.
Tal como está dispuesto en la página oficial, el MICA ofrece:

“Rondas de negocio, muestras en vivo de música y artes escénicas, presentaciones de proyectos al público. Un espacio para la formación y reflexión sobre las industrias culturales, a través de charlas y conferencias, entrevistas públicas y por último pero no menos importante permite la visibilidad de la cultura argentina, con shows en vivo de música y teatro, feria de productores y exhibiciones de producción audiovisual.”

La organización: Diálogo con parte del equipo del MICA

Previo al MICA 2015, por el mes de Agosto, visitaron la Universidad Nacional de General Sarmiento, dos integrantes del equipo organizador: el programador artístico Pablo Montiel y Leandro Vovchuk del área de producción. Esta actividad estuvo a cargo de los estudiantes de la Licenciatura en Cultura y Lenguajes Artísticos.
En este encuentro se describió cuáles son y en qué consisten las actividades que ofrece el MICA y con ejemplos concretos de casos particulares que ocurrieron en ediciones anteriores se dejó entrever la necesidad de cuidar al pequeño y mediano productor para que pueda generar valor económico y de esta manera seguir generando valor simbólico.
En palabras del programador artístico: “la intención del MICA es volcar diversas políticas públicas que logren proyectar, sostener y defender la diversidad cultural, defender a los productores, a las pequeñas editoriales, a los pequeños sellos discográficos de gestión colectiva, a los grupos de teatro, sino le dejamos todo a las grandes corporaciones. Necesitamos gente que produzca ya que ellos son los que garantizan la diversidad cultural y hacer redes de trabajo y desde el MICA lo promovemos”
A su vez, desde el MICA se hace hincapié en la importancia que tienen las redes de contacto que se generan allí: “rondas de negocios, espacios de encuentro, serie de mesas redondas con personalidades importantes de cada una de las disciplinas, conferencias magistrales espacios de capacitación, shows donde grupos de artes escénicas y música previamente seleccionados muestran a los compradores inscriptos su trabajo. La gestión de la cultura y el arte es 100% relacional. Lo más importante son las redes de contacto que se generan” nos cuenta Leandro Vovchuk.
Más allá de que en ese momento no se ofrezca ningún producto cultural, el MICA sirve para capacitarse sobre los mecanismos de funcionamiento del mercado. En los pre-MICA -que suceden en el año anterior al evento bienal- se realiza un trabajo de capacitación para los sectores productores, que consiste en cómo presentarse en una ronda de negocios, como hacer una presentación dinámica de un proyecto o cómo establecer una relación comercial.
En suma, el MICA es un sistema complejo de políticas públicas a partir del cual surgieron, por ejemplo, el Fondo Argentino de Desarrollo Cultural -un fondo de subsidios del Ministerio de Cultura de la Nación-; el Programa Impulso Colectivo -capacitaciones técnicas para el sector cultural-; el Programa Nacional Recalculando -dirigido al desarrollo y profesionalización de la música emergente-.
Pablo Montiel, nos cuenta que hace ya dos años se comenzó a trabajar con los demás ministerios a través de distintas políticas que tratan de orientarse al sector cultural, que van desde el Ministerio de Industria, ofreciendo subsidios, créditos y capacitaciones a las Pymes (pequeñas y medianas empresas) culturales que antes no se contemplaban. Los microcréditos que ofrece el Ministerio de Desarrollo Social que requiere e incluye necesariamente una capacitación; el Ministerio de Educación junto con el área de educación artística que este año incorporó las industrias culturales y la gestión de la cultura a los estudios en los conservatorios y las universidades que tienen formación artística. Por su parte el Banco Nación sacó una línea de crédito para las industrias culturales, dirigida a los medianos productores que no tenían acceso al crédito.
Pensar la actividad cultural como parte del sector industrial implica replantearnos varias cuestiones de distintos ordenes que siguen formando parte de debates cotidianos: ¿por qué “quejarnos” cuando asistir a actividades culturales y/o artísticas sobre todo del sector independiente implica el pago de una entrada como cualquier otro servicio que el mercado nos ofrece?; ¿por qué seguir pensando que el trabajo de los artistas: músicos, artistas plásticos, actores debe ser ad honorem o “por amor al arte”?, aceptando cualquier condición (hasta la de pagar para poder tocar su música o para poder exponer su obra). ¿Debemos considerar como algo positivo que la mano del Estado intervenga en la actividad del sector cultural volviéndolo un servicio? Ya vimos aquí que políticas públicas como el MICA contribuyen al crecimiento del sector cultural y nos permite, como público, el acceso a la diversidad de la producción cultural de las distintas regiones del país y como productores, un espacio en el circuito de un mercado que tantos años se encontró (y se encuentra) tan concentrado (contaminado) por los productos que ofrecen las ya conocidas y poderosas empresas del entretenimiento. Por supuesto, no todos los productos culturales que se ofrecen son absorbidos por el mercado, algunos quedan fuera del circuito, pero como todo mercado, es parte de las reglas del juego. Lo que hay que reconocer es que es un buen inicio para el sector cultural como una industria que va en ascenso. ¡Brindo por eso! .

Festival Enlaces: Un modo creativo de ver la Universidad

Por José Luis Albornoz

“Somos una universidad pública de gestión dinámica que acepta los desafíos de nuestro tiempo. Somos una universidad que promueve el pensamiento innovador y creativo.” Con estas premisas se presenta la Universidad Tres de Febrero en su página online. Y los estudiantes que año a año llevan adelante el Festival Enlaces toman esas frases como mandato. “Enlaces” es un modo distinto de percibir y vivir la vida universitaria, un modo de gestión intenso, dinámico, donde el cuerpo y las ideas van juntos para elaborar año a año una oferta distinta, una experiencia por la que vale la pena pasar y totalmente necesaria para todos aquellos que queremos trabajar en la gestión cultural.

Inicios del Festival: Domingos UNTREF

Tenemos que ir al año 2004 para encontrar el brote de lo que es Enlaces. Un estudiante de la Licenciatura en Gestión del Arte y la Cultura fue uno de los motores principales para concretar el primer Festival estudiantil (que posteriormente daría origen al Festival Enlaces): Emiliano Fuentes Firmani. Empezó con algo pequeño y no imaginó hasta dónde llegaría esa acción. “El primer enlaces fue en 2004 y fue organizado por un grupo de cerca de 12 personas, y mucha colaboración. Había áreas de visuales, electrónicas, música, teatro y danza y feria de artesanías. Se usaron los tres pisos de la sede Saenz Peña donde hoy funciona el rectorado. El escenario principal se montó en el patio que hoy ya no existe. La propuesta del festival era para hacerse todos los meses, el último domingo de cada mes, por eso se llamó Domingos UNTREF.” Cuenta Emiliano en la charla con Brote.
Comenzó tratando de buscar compañeros en esa aventura, tratando de transmitir esas ganas por hacer. Pero no solo hacer sin un sentido o por inercia, había algo en esa acción: activar los mecanismos de la universidad para gestionar un festival de arte y cuestionar, poner en tensión, la orientación de la Licenciatura en Gestión del Arte y la Cultura. Así recuerda ese momento inicial Emiliano: “En esa época la coordinación de la carrera estaba a cargo de un profesor bastante polémico, Fermín Fevre, que además de ser uno de los críticos de arte más importantes del país había sido amigote de Videla, debido a su cargo como responsable de la página de artes visuales del diario Clarín durante la dictadura y director del fondo nacional de las artes durante toda la década menemista, Févre además era el director del Departamento de Arte y Cultura y la relación con el claustro estudiantil era francamente mala. Uno de los resultados de esto era la inexistente política del Departamento para generar pasantías o prácticas pre profesionales, inclusive hacia dentro de la universidad. En esa época solo podíamos entrar al MUNTREF (Museo de la Universidad Nacional Tres de Febrero) como visitantes.”
Hoy ya graduado, Emiliano Fuentes Firmani sigue viniendo y asistiendo al Festival Enlaces, porque (imagino) será difícil soltar algo que se vio nacer. Aunque cada año el grupo de estudiantes que lleva adelante el Festival le da nuevas energías y significados. Desde el 2004, y de manera consecutiva, el territorio de la Universidad es re-significado por los estudiantes como un espacio de encuentro e integración.

Objetivos y desafíos

“El objetivo de la propuesta fue doble: por un lado, abrir un espacio para práctica pre profesional de la gestión cultural dentro de la universidad (un poco en respuesta a la falta de espacios definida desde la institución) y por otro lado, comenzar a generar un espacio de organización estudiantil en torno al arte y la cultura. Domingos UNTREF fue un proyecto parte de la plataforma que presentamos para las elecciones de ese año como candidatos de la Unión Universitaria al consejo asesor del Departamento de Arte y Cultura. Yo fui elegido como consejero titular y un compañero de artes electrónicas como compañero suplente.” Nos cuenta Emiliano Firmani en referencia al primer Enlaces. Hoy en día, ya el evento se consolidó dentro y fuera de la UNTREF y se sumaron nuevos desafíos y metas. Desde hace unos años se intenta con la propuesta “ofrecer un canal de circulación de los bienes y las producciones culturales generadas por los artistas de la región y establecer así, desde el festival, un vínculo con los habitantes de la comunidad. Afianzar el vínculo entre la Universidad y la comunidad. Desarrollar a la gestión cultural como una profesión” según lo enuncian en el facebook oficial del Festival (Festival ENLACES). Es interesante ver cómo se adaptan espacios pensados originalmente para dar clases en espacios artísticos. Cómo luego de ese fin de semana del Festival, la universidad abre sus puertas y todo está como si nada hubiese pasado.

Décimo segunda edición: Festival Enlaces 2015

Mucha agua pasó bajo del puente, estudiantes, coordinadores, docentes, público, artistas y ya desde hace unos años el Festival fue declarado de Interés Cultural por el Ministerio de Cultura de la Nación y de Interés Municipal por la Municipalidad de Tres de Febrero.
Los que hacemos “Enlaces” (el que escribe formará parte por segundo año consecutivo del Festival) entendemos que el aprendizaje se completa cuando la teoría se complementa con la práctica. En la gestión es así: te la pueden contar, te pueden dar consejos, te pueden dar libros y libros para leer, pero si no le ponés el cuerpo, si no tenés la experiencia que solo la práctica te puede dar, no podés decir que sos gestor cultural. Si no estás dispuesto a meterte en el campo dedicate a otra cosa. Pero existe algo más interesante en la propuesta de “Enlaces”: todos los que formamos parte del Festival somos estudiantes, con más o menos experiencia en gestión, pero que vemos en la universidad un espacio para proponer y adueñarnos de una forma original. Intervenimos en la institución pública de un modo creativo, sin interrumpir el normal funcionamiento de la cursada, cuidando las instalaciones porque son de todos y todas.
Estamos en vísperas de la décimo segunda edición del Festival Enlaces y un nuevo desafío trajo el 2015: la sede cambió. Este año se va a realizar en la sede que tiene la UNTREF en Villa Lynch, en la calle Dr. Alfredo Springolo 351 (a 3 cuadras de la estación Lynch del Ferrocarril Urquiza). Una nueva manera de pensar el espacio y una readaptación del grupo fueron las mayores preocupaciones. Pero a menos de un mes ya todo está dado para que sea una nueva fiesta, que las aulas sean una sala de teatro y que los pasillos una sala de exposición: abran paso que se viene una nueva edición de Enlaces.

Más Información

  • Festival Enlaces 2015
    Fecha: 10, 11 y 12 de Octubre
    Lugar: Dr. Alfredo Springolo 351. Villa Lynch
    Lenguajes: Artes Visuales, Artes Audiovisuales, Artes Escénicas y Música
    Entrada libre y gratuita.

Notanpüan, una editorial emergente y sugerente

Por Paula Corsich y Lucía Sordini

Nos fuimos a Chacabuco 459, a la Boutique del Libro de San Isidro. Te presentamos a Fernando Pérez Morales, anfitrión, lentes azules, enérgico y su dedicación hace 32 años a aquello que llamamos libros!
Te contamos cómo crece la editorial NoTanPüan y la importancia del vínculo con su barrio.

“La Boutique se transformó en un centro cultural para el barrio, con espacio para toda clase de artistas. Es un emprendimiento independiente y pluralista. Mi relación con la clientela lleva 32 años. Crecimos juntos, nos conocemos por nuestras historias, nuestros hijos e incluso nuestros nietos. Yo siento que todos los días, en forma discreta, la clientela agradece que la Boutique esté en San Isidro. Y yo también soy un agradecido, porque me han respetado más allá de no pensar igual sobre muchos temas.”

Luego de 32 años de librero, Cómo fue la transición de librero a editor?
Yo soy librero, yo no me considero editor. Saqué una editorial pero no me considero editor.
Después de treinta años de librería quería hacer un posicionamiento en el barrio. Darle un espacio al barrio para que la gente talentosa del barrio pueda tener un espacio.
Se trabajó mucho con gente de la zona. Cada tapa de los libros está realizada por un artista plástico distinto del barrio.
Es un producto barrial, es un producto “de afuera, hacía adentro”, o sea, del conurbano para que se la guarden los de capital.
Igual… es una locura poner una editorial. Yo la pongo porque tengo una librería, sino es una locura. Muy difícil de sostener.
Se necesitan publicar como cuarenta libros hasta que empiece a “girar”, todavía me faltan treinta y pico.

Arrancaste con autores muy buenos, el último “Verano” de Damián Huergo.
Sí. Son buenos pero no tienen nada publicado. Nadie sabe si son autores muy buenos.

Publicó IDA bajo el sello Parque Moebius en el 2012
Claro. Y Claudia Aboaf, la que escribió “Pichonas”, la acaba de contratar Alfaguara para sus próximas tres novelas.
Asi que, es así: la multinacional, a la cual le sobra plata, no lee manuscritos, lee el laburo que hacen las editoriales independientes y “te chupan” el escritor.

¿Cómo surgió, qué perfil tiene la editorial? , ¿Tiene un público determinado?
El perfil es difícil de definir, es como la Boutique del Libro de San Isidro, es un poco un caos.
Un gran desorden donde se generan muchas cosas.
Ya el nombre te define un poco la editorial, no es una editorial que se muera por lo académico, le interesa mucho la literatura del conurbano, lo que se dice desde afuera, eliminar estereotipos, hay un poco de todo eso. Notanpüan es un poco eso, no somos tan académicos. Tampoco es contra PUAN, es un poco de humor. Aunque hay muchos no lo entiendan. El nombre ya pegó, se posicionó.
En cuanto al público, son novelas jóvenes. Muchas tienen que ver con el barrio, la narrativa. Hay uno que está agotado; “Que paja ir al centro” Se agotó. Se vendió muchísimo. Se hizo como libro de culto. Un boca a boca de alguien que hable ácidamente del barrio, garpa.

¿Cuál es tu idea para con el barrio?
Yo que sé. Ya estoy instalado, tantos años, me doy cuenta que estoy instalado. No sé qué pasó. Nunca te proyectas demasiado, las cosas van pasando. No es que yo dije que iba a tener una librería tanto tiempo en mi vida, nada. Lo único que me ha durado. Mi relación más estable es la librería.
Tengo un posicionamiento en el barrio, yo me doy cuenta, se acercan los chicos jóvenes, todos los que necesitan mostrar lo que hacen. Vienen, te preguntan… yo abro las puertas también.
Esta es una librería rara, dentro de la Boutique del Libro también, o sea, es una movida muy especial.
Es un barrio muy bello. Cuándo se levanta la tapa, ves un barrio lleno de vida, de gente joven que quiere cambiar esta mirada tan conservadora y tediosa de muchos años…
Como digo siempre, la gente de arriba, el que gobierna este barrio hace mil quinientos años, debe aprender a trabajar con gente que no piensa igual que ellos. La cultura no tiene que tener una carga ideológica.

¿Qué perspectiva hay frente a las nuevas tecnologías y al e-book?
Mirá… en cuanto a la tecnología, lo que es redes sociales, lo usamos muchísimo.
Nuestro Facebook, se mueve muchísimo. Tanto LaTiaBoutique, como Boutiquedellibro se mueve mucho.

Twitter también es una herramienta que la implementa mucho.
Sí. Sí. Se mueve muchísimo. Usamos las redes sociales.
De hecho, fuimos a dar una charla a la Feria del Libro sobre las redes sociales.
La recepción fue muy buena, porque les hablás desde un lugar de librero. Antes que nosotros iba gente de Facebook… en cambio, nosotros íbamos y les decíamos cómo cagar a Facebook.
Por ejemplo, cuando llegas a cinco mil amigos, que te obligan a un montón de cosas, como esquivarlo… estamos del lado del librero. ­ ­

¿Qué ofrecerá la editorial en la mitad que queda de este año?
Estamos preparando con un filósofo de la zona, Fernando Franea, con un libro denominado “Gastrosofía”, es muy interesante la idea… Partiendo de la filosofía vincularla con lo que comemos, cómo nos alimentamos. Estamos muy ansiosos por lo que se viene.

En tres palabras, ¿cómo se define NoTanPüan?
No – Tan- Püan .

Una Hora Más

Por Matías Ganduglia

Horacio aguardaba a su amigo. Valoraba mucho ese lapso donde podía pasar ratos con él, aunque sean breves. Tenía claro que en los tiempos de él se está en constante movimiento.
Cumplía una hora más de trabajo. A su derecha esperaba ver a Segundo acercarse. Mantenía la intriga de su última charla, donde debatieron la posibilidad de que los humanos vivan en otros planetas. Le parecía descabellado: teniendo en cuenta los recursos naturales que un planeta necesitaría, la Tierra formaba una especie de casualidad que había dado curso a la vida y veía difícil que se repita. Opinaba que llevar adelante un plan así sólo fracasaría; no importa el esfuerzo que haga la ciencia, jamás podría reemplazar los dotes que provee la naturaleza para el equilibrio vital.
Observó que Segundo se acercaba con su habitual paso sereno y coordinado. Compartir tiempo con él lo alegraba ya que encontraba en sus conversaciones ideas un tanto enredadas que comenzaban a tomar forma cuando las expresaban.
Se nubló sólo por un instante.
Segundo se paró a su derecha.
¡Te digo que sí! En unos años los planetas van a estar poblados por humanos. Algunos tendrán condiciones más favorables, pero no tengas dudas – dijo Segundo observando y revolviendo el cielo con las manos, continuando la conversación anterior.
No me parece. Y en todo caso, dudo poder verlo –
Segundo esbozó una mueca – Pero que vos no puedas verlo no lo hace imposible, ni menos real – Hizo el comentario haciendo dudar a su amigo.
Es complicado imaginarlo. Si se diera algo así, quisiera verlo. Pero no lo creo posible. Y al fin de cuenta uno es libre de pensar lo que quiera – exclamó Horacio.
La mirada de Segundo se detuvo en él.
Se paró frente a frente
Lo observó desde su altura (era considerablemente más alto):
¿Libre? ¿Acaso te sentís libre? – preguntó casi irónico.
Sí… – dudó Horacio-Cómo no –
El cielo volvió a nublarse momentáneamente.
Segundo estaba ahora a su izquierda.
¿Alguna vez pensaste sobre la libertad? –
Horacio frunció el ceño:
¿Pensar la libertad? Sí, creo. Respiro, pienso, avanzó, trabajo, descanso. Soy libre –
Segundo levantó la vista:
Y cuando te movés ¿lo hacés en la dirección en la que vos querés? –
Horacio no supo responder. Y menos supo a qué se refería Segundo.
Te veo luego – Segundo siguió su recorrido.
Horacio se vio desconcertado. No entendía por qué Segundo cuestionaba su conciencia de libertad.
Continuó en su puesto una hora más. Reflexionaba sobre la conversación. Pensaba que si podía preguntarse si era libre, era un signo de propio albedrío.
Observaba a su derecha por la llegada Segundo. No podía dejar de pensar, además de sentir una leve irritación, por qué debía considerar que no era independiente.
Mirando el cielo vió la efímera nube. No atendió la llegada de Segundo a su derecha.
Estaba abstraído en sus pensamientos.
Segundo se ubicó enfrente.
La pregunta agrietaba su cabeza:
Y vos… ¿qué sabés sobre la libertad? –
No tomes a mal mi pregunta. Veo que igualmente algunas dudas te generó. Considero que ni vos ni yo somos capaces de confirmar que es la libertad. Pero ¿no te parece interesante caer en la pregunta? Se hace difícil saber qué es si nunca pensamos en ella.
Segundo sólo provocaba nuevos surcos en los pensamientos de Horacio.
Quizás – dijo éste inquieto – Es cierto que parece difícil. Además, la libertad es posiblemente algo muy personal–

Segundo se acomodó a su izquierda.
Nubes. Recorrido habitual.
Puede que dudar de nuestro conocimiento sobre ella es una buena forma de empezar– dijo Segundo
¿A saber qué es? –
No – dijo mientras partía – A ser un poco más libres –
Se perdió en la distancia.
A Horacio le pareció un comentario preciso que le generó cierto vacío. Notó cómo cada decisión de su vida se veía influenciada de una u otra manera.
Otra hora (se nubló) y estaba inmerso en sus ideas (se despejó). No notó que Segundo…
A su derecha.
Tampoco reparó que…
Pasó frente a él
Izquierda
Se alejó.
Finalmente Horacio volvió sobre sí.
Otra hora.
Segundo a su derecha.
Sin notar el tiempo transcurrido, espontáneamente consultó:
¿Vos pensaste en ella? –
Ahora parado frente a él.
Observándolo desde la ventaja de su altura:
He pensado, sí –
Silencio. Luego, con la vista calada en el horizonte invisible que dibuja recuerdos, dijo:
Pero… creo haberla vivido en la anacronía donde uno presta atención a la posición del sol y la luna. Cuando es posible respirar hondo y los pulmones no se llenan del fuego agobiante que acostumbramos. Sentí la libertad en sus ojos sin acompañar la parábola visual a la muñeca, pudiendo descansar en ellos. Como también he descansado en la playa mientras el sonido del mar bañaba mis pensamientos, haciéndolos mucho más libres también.
Horacio no pudo más que oír a su compañero, sin emitir palabra.
Sería libre fuera del mundo y toda su escenografía llamada realidad, incorporada desde los primeros minutos de la conciencia –esbozó con énfasis – Podría ser libre, si realmente lo quisiera –
Horacio no tuvo respuesta que se acoplara a lo que había oído.
El silencio gobernó el ambiente.
Se nubló un instante.
Qué bueno sería tener más tiempo para pensarlo – dijo con humor Horacio
Segundo esbozó una sonrisa – Irónico. Si tuviera más tiempo, no lo dedicaría a hablar más sobre esto. Ni lo pensaría. –
Se incorporó a su izquierda.
Horacio se veía cansado:
Segundo, vos querés volverme loco. Bastantes vueltas doy en este trabajo – dijo sonriendo – Demasiadas ideas. Necesito descansar para cuando llegues la próxima hora.
Seguro amigo mío, también tengo horas por delante– dijo Segundo levantándose
Así es. Aunque cuando uno descansa pareciera que el ruido de esa nube se triplicara.
Segundo comenzaba su marcha – Horacio, eso está solo en tu cabeza- dijo-Descansá- y se alejó mientras los primeros tic – tac provocados por la nube comenzaban a perturbar el descanso de su compañero de trabajo.

Opción A: Autogestión

Por Oriana Racciatti

El arte es una cuestión de fe

En el marco de un 2015 en el que nos vemos atravesados por la gestión y la autogestión de los actores de la danza en pos de una “Ley Nacional de Danza” y de un “Sindicato de Bailarines y Coreógrafos Argentinos” surge la siguiente inquietud: ¿Qué tipo de relación guarda el artista con esta práctica?
Frente a la realidad con la que convivimos, este tipo de prácticas ha contribuido económicamente con muchos proyectos, particularmente dentro de la disciplina que nos ocupa. Existe una estrecha vinculación con la producción y creación artística, que muchas veces se relaciona no solo con el público destinatario, sino también con el contexto.
El término gestión cultural podría definirse como el conjunto de estrategias que se desarrollan para facilitar el acceso de la sociedad al patrimonio cultural. Esa difícil tarea que existe entre la política cultural y la población receptora. Esas acciones se despliegan a partir de un análisis de los escenarios y posibles opciones. Generalmente desarrollada por gestores culturales que pueden ser personas u organizaciones del sector público, privado o asociativo.
Para poder responder la pregunta inicial tomamos la palabra del estimado coreógrafo y director teatral, Ricky Pashkus. Una palabra mayor dentro del ámbito en cuestión, quien con gusto nos brindó la posibilidad de conversar y reflexionar sobre qué está pasando en la actualidad.
Docente, coreógrafo y director. Nacido en la provincia de Buenos Aires, elegido recientemente como “Personalidad Destacada de la Cultura” de la Ciudad de Buenos Aires (2014). Desde 1983 se dedica a la formación de bailarines en Comedia Musical y Composición Coreográfica. Tiene dos estudios, uno junto a Julio Chávez y otro junto a Julio Bocca. Trabajó con Hugo Midón y Pepe Cibrián Campoy, Lino Patalano, entre tantos otros.
Pashkus celebra el movimiento que se está sucediendo en el seno del arte de la danza, ya que hoy en día la falta de reglamentación está tendiendo a dejar atrás proyectos que se ven obstaculizados en el camino artístico. Augura por estímulo y protección que garanticen condiciones de vida que permitan que todos aquellos profesionales de la disciplina envejezcan en paz y viviendo dignamente.
El director de comedia musical nos cuenta que por la realidad económica de nuestro país hay menos encargos y justamente esto trae aparejado que cada artista deba gestionar su economía prescindiendo de cualquier productor. De hecho la mayoría de las compañías Argentinas, exceptuando el Teatro Colón, el Teatro San Martín, los Ballet Estable de las Provincias y algún que otro, son todos independientes. Esto hace que muchas de ellas no perduren o que sus espectáculos no lleguen a estar en cartel, es decir, padecen la dificultad de que no haya ni una ley ni sindicato que los proteja.
Sin embargo Ricky agrega: “los artistas pueden como cualquiera, valerse de sus ingresos. Ya que desde los malabaristas de las plazas hasta actores prestigiosos generan un ingreso. Suponer que los artistas ganan menos que los taxistas o los médicos, es seguir con la imagen del artista como pobrecito”. Continua: “Un problema distinto son aquellos artistas que se excusan diciendo que no pueden vivir de lo que aman, por eso hacen otra cosa. Porque para vivir de lo que amamos hay que entregarse y ser específico, único, perseverante y talentoso. Ya que si solo alcanzara con amar lo que hacemos todo sería muy sencillo”. De hecho la ley no hará que los que no trabajan, trabajen sino que acompañará el desarrollo profesional de todos los implicados en el arte.
Retomando la inquietud inicial ¿Qué tipo de relación guarda el artista con la gestión? Pashkus afirma que es difícil reconocer el punto o frontera entre la gestión y el arte. Ya que está en el artista obrar para poder expresarse y junto a eso buscar los medios para visibilizarlo. “Es evidente que la gestión ocupa tiempo, esfuerzo y que contiene reglas, pero no hay mejor alternativa que aprender trabajando. La vocación y la gestión son una sola cosa”. De hecho en un estado de las redes sociales comentaba que la “Autogestión” de ninguna forma debe ser una opción #B por si no nos convocan sino es la opción #A por si lo hacen, poder elegir.
Es interesante poder visibilizar la actitud que desarrollan los artistas en esta era. La gestión o “autogestión” no empezó ayer y tampoco terminará mañana. Es una forma de enfrentar y entregarse a la cultura en una realidad tan compleja como en la que transitamos. Es la única manera de concretar proyectos sin esperar la solidaridad de ningún tipo de productor.
Este tipo de simbiosis entre la gratificación que le produce al artista concretar su proyecto y la posibilidad de acceso a la cultura a otro tipo de público (los que apoyan y acompañan las producciones independientes) muestra la relación que guardan entre sí.
El arte por el arte es una frase vacía. El arte por vocación, hecho expresión y trabajo es lo que llamo pasión. La cultura necesita de artistas que luchen por no dejarla morir. El arte es una cuestión de fe, que solo perdura en quien se permite creer.

Sombras que seducen más que la verdad*

Por José Mariano Álvarez

Caminando la oscura pasarela de una fría noche, en el otoño de mis abriles, observaba la sombra que proyectaba un cuerpo que deambulaba taciturno por álgidos vericuetos. Cuando de repente, se me esclareció que esa sombra, esa forma bidimensional que venía observando, era tan solo el contorno superficial del cuerpo tridimensional que venía caminando. La sombra se desplazaba con gracia, y hasta era agradable verla andar, pero al fin y al cabo simplemente era una sombra, una forma, una proyección, que solo mostraba el contorno superficial de lo que Es, y no me revelaba más que eso. Fue fácil desalienarse de esa sombra. Rápidamente uno se da cuenta de que esa sombra es una ilusión. Pero ese cuerpo… esa forma tridimensional, voluminosa, que deambulaba por el camino, ¿No sería acaso una proyección perteneciente a una forma cuatridimensional? ¿No sería una sombra y en efecto una ilusión también? Y de ser así, si uno se quedase observando, alienado a la forma tridimensional de eso que Es, ¿No estaría uno perdiéndose en el contorno superficial de esa forma cuatridimensional? ¡Qué en efecto es su sombra!, una sombra ya no bidimensional sino tridimensional, y voluminosa. A su vez, ¿esta forma cuatridimensional podría ser acaso la sombra proyectada por una forma pentadimensional? ¡Y así sucesivamente! Una dimensión conteniendo a otra, y esta otra a otras, sombras conteniendo sombras, ilusiones conteniendo ilusiones. Como un multiverso que contiene sub-universos. Pero algo me quedaba claro, y era que si existe una sombra existe una luz que la proyecta. Y así como detrás de cada sombra bidimensional existe un cuerpo tridimensional, detrás de cada ‘cuerpo’ tridimensional existe una forma cuatridimensional que lo contiene, podría llamarla ‘historia’ (en un eje de coordenada ‘temporal’, dicho así de paso como para definir algún parámetro dimensional de esta cuarta dimensión), y detrás de cada historia existe una decisión (donde cada decisión es una coordenada pentadimensional que determina una historia), y detrás de cada decisión existe una opción (siendo las opciones coordenadas hexadimensionales que determinan una decisión), y detrás de cada opción existe una intensión (en un plano de intenciones), y detrás de cada intensión existe una idea (en un plano de ideas), y detrás de cada idea existe un sueño (en un plano de sueños), y detrás de cada sueño existe lo sutil, esa luz, el origen de todas las sombras subsiguientes.
Seguía caminando y las sombras se iban disipando, pero cual cabeza de hidra, a cada paso una nueva sombra, a cada sombra un nuevo interrogante: ¿Hasta dónde vemos? ¿Hasta dónde queremos ver?¿Cómo percibimos la realidad? ¿Qué es lo que vemos cuando vemos? ¿Con qué dimensiones nos terminamos conformando? ¿Cuáles son las sombras con las que nos terminamos quedando que nos seduce más que la verdad? Cómo deberíamos observar para empezar a ver más allá de las sombras, más allá de las formas, más allá de las historias, más allá de las decisiones, más allá de las opciones, más allá de las intensiones, más allá de las ideas, más allá de los sueños, y ver lo sutil… la luz en cada sombra.

* Finalista del concurso literario GUKA a la narrativa y la poesía auspiciado por la Biblioteca Nacional

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  • José es artista y estudiante del Profesorado Universitario de Matemática de la UNGS (Universidad Nacional de General Sarmiento). Vive en Manuel Alberti, partido del Pilar, Bs. As.

Festival Audiovisual 2015

Por Micaela Zalazar Cuello

“En pleno proceso de la implementación de la Ley de Servicios de Comunicación Audiovisual Los estudiantes de la Licenciatura en Comunicación y de la Licenciatura en Cultura y Lenguajes Artísticos de la Universidad Nacional General Sarmiento han contribuido a enriquecer las distintas voces al servicio de la región y la comunidad.”

En el marco del taller “Artes Audiovisuales I”, compartida por la Licenciatura en Comunicación y la Licenciatura en Cultura y Lenguajes Artísticos, se realizó el 18 de Septiembre pasado en el Multiespacio Cultural (MEC) de la Universidad Nacional de General Sarmiento la muestra de las producciones realizadas durante la primera mitad del corriente año. Para la realización de todo el material audiovisual la Universidad proveyó a los estudiantes de los elementos básicos necesarios como son las cámaras, luces, micrófonos y puso a disposición sus modernas islas de edición.
En el caso de los estudiantes de Comunicación se presentaron cinco documentales que pusieron énfasis en contar realidades que muchas veces son esquivadas por los medios de comunicación masivos. Las estudiantes de Cultura, por otro lado, presentaron tres cortos de ficción que tenían como algunos de sus objetivos presentar un producto estéticamente impecable, dejar al espectador pensando y analizando lo que ante sus ojos habían presenciado, jugar con las convenciones del cine actual, entre otros.
Los documentales exhibidos fueron “Asesinos legales” sobre el gatillo fácil -realizado por Macarena Llarín, María Belén Idalgo y Jackeline Sosa-, “Lucidez Insoportable” sobre la locura y sus derivaciones -realizado por Mayra Romero, Lucía Gutiérrez y Tatiana Ayelén Maccario-, “Diciembre en llamas” que habló sobre las víctimas fatales de la represión en Plaza de Mayo durante las jornadas del 19 y 20 de Diciembre de 2001 -realizado por Mechi García, Vanesa Colman, Analía Lara y Maximiliano Kelly-, “Del lado de afuera” que contó brevemente la vida de las mujeres que salen de la cárcel y quieren reinsertarse en la sociedad -realizado por Sofía Argibay, Marta Samaya Contreras, Noelia López, Fernanda Alderete y Nancy Gonzalez- y “Sueños sin destino” sobre víctimas y sobrevivientes de la tragedia de Cromañon -realizado por Daniela Pereyra, Mayra Gigena, Juan Ignacio Manti y Adriana Ramírez Azcona-. Los estudiantes de Comunicación estuvieron a cargo de la idea de cada documental así como también el guión, las entrevistas, la grabación y la edición íntegra.
Por el lado de Cultura y Lenguajes Artísticos se presentaron los cortos “Evito” -realizado por Carolina Do Pazo, Malén Pessina y Micaela Zalazar Cuello-, “Pan y Queso” -realizado por Alejandra Campos, Gisele Porcel de Peralta y Oriana Racciatti- e “Intersticios” -realizado por Agustina Buscemi, Jesica Converti, Yamila Melgarejo Veliz y Tatiana Velázquez. Las estudiantes estuvieron a cargo de la idea, el guión, la producción, dirección, grabación y edición.
El “Festival Audiovisual 2015” no hubiera sido posible sin la coordinación de docentes y estudiantes, quienes aunaron esfuerzos para que todo saliera como finalmente resultó, a sala llena. Eduardo Villar, Gustavo Aprea, José Ricciardi y Fernando Armani son algunos de los nombres que contribuyeron y contribuyen a que los estudiantes cuenten con herramientas para salir a ganar la batalla cultural todos los días. A ellos, muchas gracias.
A nosotros, los estudiantes, nos corresponde seguir construyendo sobre lo ya construído, con más proyectos que nos permitan expresar otras voces y fijar una agenda propia y local que responda a las necesidades de la región.

Mitin industrial o cómo hacer arte desde el sistema

Por Sol Severina

“En todas las artes hay una parte física que no puede ser tratada como antaño, que no puede sustraerse a la acometividad del conocimiento y la fuerza modernos. Ni la materia, ni el espacio, ni el tiempo son, desde hace veinte años, lo que han venido siendo desde siempre. Es preciso contar con que novedades tan grandes transformen toda la técnica de las artes y operen por tanto sobre la inventiva, llegando quizás hasta modificar de una manera maravillosa la noción misma del arte.”
Paul Valéry, Pièces sur I`art ( La conquête de I`ubiquité).

Me tocan el timbre. Son Juan Waimberg y Sebastián Tedesco, ambos artistas y socios en un emprendimiento industrial. Fabrican recipientes de plástico. Aparecen con ellos los materiales y herramientas: banda pero banda de “tupper” apilados. Hay violetas, rojos, celestes, amarillos, verdes; más un proyector, cámaras, una agujereadora, precintos, y lo más importante y fundamental, la estrella del proyecto: el obrero. Sí, es Diego Coloma Fuentes, un joven chileno residente en Argentina, obrero y creador, con su uniforme de grafa de ese color acero típico, que en este caso es más sexy, casi un fetiche. Los hago pasar, los mimo y les preparo una alfombra roja de Sodimac para la perfo.
En el contexto de una muestra llamada “Amor y Fantasía” realizada por los artistas Juan Matías Alvarez, Natalia Cristófano y Santiago Gasquet en el espacio Militantes, fue invitado a realizar una acción performática el equipo de Secreto Meeting (Coloma Fuentes, Tedesco y Waimberg). Para comenzar a desglosar dicha acción, advierto que aquellos fundamentalistas antisistema deberán hacer un real esfuerzo para que las patitas no les hagan ¡plop!.
Ahora bien, con los prejuicios bien frizados, hablemos de un proyecto diferente, atrevido, dialéctico y de espíritu productivo. Además, es eco warrior, diría Calu Rivero mientras nos tira un guiño.
¿Qué es Secreto Meeting? En el texto de la muestra, encontramos algunas coordenadas:
“Secreto Meeting es un proyecto creado por Juan Manuel Waimberg y Sebastián Tedesco, que explora y articula, en términos prácticos, las relaciones existentes entre el arte contemporáneo, el diseño, los métodos industriales de producción, los espacios de comercialización y exhibición del arte, y los espacios de comercialización y exhibición de los productos masivos de consumo.
Los objetos generados desde Secreto Meeting muestran (o sugieren) su proceso de fabricación y concepción en forma “transparente” a través de mostrar el proceso de creación, los métodos de producción, las imágenes que los inspiran, la forma como se va construyendo su identidad, etc., en síntesis, su comportamiento creador (es decir, la cadena de posturas y gestos que componen su trabajo).”
La obra que Secreto Meeting realizó en Militantes se llama “Coso”, y aclaro a los nostálgicos que es muy distinto de aquel coso de Federico Peralta Ramos (tengo un algo adentro que se llama coso). Este “coso” es más tangible, objeto-producto de una acción en la cual un obrero de la industria plástica empleado por Waimberg y Tedesco, realiza con piezas excedentes y de descarte de la producción fabriquera: encastra piezas de colores y transparencias en repetición con una intención que suponemos poética. La obra final es el “coso”: objeto creado, más el video del proceso de construcción ejecutado por el obrero y los contratos firmados por las partes. Este conjunto que conforman la obra acabada es vendible a un precio que se calcula por medio de un contador virtual diseñado por Tedesco.
La curaduría es una quinceañera que se sonroja frente a el equipo de Secreto Meeting. Son compañeros bien distintos, que provienen de caminos y formaciones diferentes, pero dentro del proyecto tienen roles precisos. Así exploran las disciplinas visuales (hoy inseparables de las nuevas tecnologías) tanto como los límites conceptuales del arte. Estos tipos son aventureros y no tienen rollos ideológicos con el “mercado”, claro está. En este sentido, el siguiente párrafo de Brecht, no tiene desperdicio:

“Cuando una obra artística se transforma en mercancía, el concepto de obra de arte no resulta ya sostenible en cuanto a la cosa que surge. Tenemos entonces cuidadosa y prudentemente pero sin ningún miedo, que dejar de lado dicho concepto, si es que no queremos liquidar esa cosa. Hay que atravesar esa fase y sin reticencias. No se trata de una desviación gratuita del camino recto, sino que lo que en este caso ocurre con la cosa la modifica fundamentalmente y borra su pasado hasta tal punto que, si se aceptase de nuevo el antiguo concepto (y se le aceptará, por qué no?), ya no provocaría ningún recuerdo de aquella cosa que antaño designara” (Bertolt Brecht, Der Dreigroschenprozess).

Artistas/empresarios/obreros/realizadores, la performance es registrada segundo a segundo y el proceso de construcción de la obra es algo a lo que asistimos. Somos espectadores de cómo se crea su valor agregado: el enorme contador proyectado en la pared tira las cifras de la producción, costos y precios finales, cuánto dinero se genera para el artista, cuánto para la galería, cuál es salario que le pertenece al obrero por venderles su fuerza de trabajo a Waimberg y Tedesco. Mientras se registra el proceso, se firma el contrato entre las partes actuantes. Al final de la performance, sabremos el precio final de la obra y el valor agregado a ésta. Plusvalía mediante, arroja para el artista y el galerista una suma mucho más auspiciosa que para el obrero. Nadie se sorprende, nos vamos poniendo serios. Y nosotros, todos ahí, en la base material, público frente a la escena, frente a la proyección, somos testigos de la transformación de un objeto de consumo, trivial y de supermercado en una pieza lúdica y llena de color donde las transparencias hacen de la obra una joya de plástico divina. El capitalismo malvado nos seduce again y queremos tocarla, hacerla girar, saltar adentro, es un parque de diversiones o lo más parecido a un pelotero dentro de la galería. De pronto, en medio de la noche, somos veinte dementes dentro del “coso” y pogueamos la obra. Genera mucho rechazo que el obrero use uniforme, que labure un sábado, que gane dos mangos haciendo arte, aunque se tomó su birra. Justicia. Los artistas sabemos que somos básicamente pobres, o básicamente obreros. Algunos se rebelan porque el salario del obrero es una miseria loco, rompamos el “coso”, sacudamos el “coso”, hay que gastar al “coso”, gastarlo contra el piso, ese producto del trabajo de un otro convertido ahora en juguete, en objeto de ocio y diversión, ¿Será que estamos locos? bailemos con el “coso” y pensemos pavadas, en una de esas, si Marx viviera hoy usaría Visa para comprarse un “coso” con Ahora 12, o sería un coleccionista de arte contemporáneo vestido de blanco impecable, o bajaría línea por Twitter que todos llenaríamos de likes. El obrero de Secreto Meeting resulta ser un frontman, se come al público, disfruta, se siente observado y deseado. No es extraño a su producto, le encanta el laburo, porque su laburo es arte. No está actuando, su accionar es por amor, no sólo por dinero. Ironiza sobre lo que hace, nos cuenta que se quiere casar y ver Tinelli hasta quedarse dormido. Trabajo alienado, seguramente, por $65 la hora. Horror. Pero la trampa a la alienación la hacemos todos, y dormimos en el baño del laburo o usamos whatsapp a cuatro manos, esa resistencia sutil y hermosa, mecanismo de autodefensa tan genuino al mismo tiempo. Yo creo que estos tipos de Secreto Meeting lo logran, que hacen un poco lo que quieren, y si no, preguntale al obrero artista que ensambla colores y se apropia del objeto.

Secreto Meeting, en su manifiesto

La idea de construir un coso surge de la reutilización de partes de un emprendimiento industrial. Sí, industrial. La industria que contamina y consume, esa que amamos pero que odiamos.
El coso está hecho de partes modulares. Las partes modulares son recipientes plásticos. Los mismos serán ensamblados tomando la forma de un coso.
¿Que es un coso? Dado que no tenemos planos ni instrucciones acerca de la forma de un coso, poco lo podemos describir desde su aspecto formal. Solo podemos decir que un “coso” podría ser la emulación* de un proceso de producción y agregación de valor. Básicamente, al momento de escribir este texto el coso no existe.
¿El coso es trabajo? El coso no es necesariamente dinero, pero no es necesariamente trabajo. Quizás muchas catástrofes humanas pudieran ser evitadas mediante la abolición del ocio o del trabajo ¿Lo que no es ocio es trabajo?¿Entonces el trabajo es amor? ¿Y el ocio es amor? No lo sabemos. Y el amor ¿Es un trabajo?
Los realizadores del coso no tenemos las respuestas a estas preguntas. Todas las respuestas acerca del coso en términos particulares y generales están en los contratos. Los contratos están disponibles para el que los quiera ver.
¿Pero se siente amor al realizar el coso? Si, pero no tenemos ninguna fundamentación contractual, técnica ni científica para este sentimiento.

*La palabra emulación se refiere a una ambición y esfuerzo a la igualdad, hacer o ser mejor que; superación a ejemplo de otro; para competir o rivalizar con cierto grado de éxito, especialmente a través de la imitación. Es decir, imitar las acciones de otro procurando igualarlas e incluso superarlas (DRAE). También puede hacer referencia a la simulación de equipos o de los fenómenos por medios artificiales, tales como el modelado de software.

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Maestro

Por María del Carmen Ullua

Julio Figueredo nació el 1 de julio de 1945 y es hijo de Antonio Figueredo, un portugués que amaba a la Argentina como si fuera su patria, y de Isabel Hazaña. De pequeño Julio leía mucho ya que su padre era el presidente de la biblioteca pública de la zona y eso le daba acceso a una variada colección de libros. Producto de esto, también escribía y acusaba una fuerte imaginación.
Revista Brote se entrevistó con él para charlar de su vida, su obra como música y artista plástico y su experiencia en el taller:

¡Qué bueno tener una biblioteca toda para vos en tu infancia!
Sí, ya lo creo. Me encantaban las historias. Bueno, en realidad, leía de todo.

Sos músico, ¿cómo fueron tus comienzos con respecto a la música?
De chico tomé clases de piano pero por poco tiempo, eso no me satisfacía. En la adolescencia el hermano de un amigo que es acordeonista y tecladista y formaba parte de una orquesta -Mario Mangoni- me aconsejó que estudiara batería ya que siempre que él estaba en el piano yo emulaba que tocaba la batería con cualquier objeto: las agujas de tejer de mi madre, palitos o cacerolas.
Esta orquesta en la que estaba Mario era dirigida por Cesari, un talentoso músico. En la batería tocaba su sobrino, Rafael “junior” Cesari, un referente argentino hace pocos años desaparecido.   Mario y Cesari acordaron que yo tomara clases con él. Por ese entonces contábamos casi con la misma edad (18 años). Tiempo después pasé a formar parte de aquella orquesta.

¿Los músicos podían vivir de lo suyo en aquel tiempo?
Sí, había mucho trabajo por aquellos días. Una de las cosas que hacía el Sindicato de Músicos era organizar comidas para homenajear a los músicos extranjeros que venían al país y ahí en esos encuentros de músicos nacionales y extranjeros (donde no faltaban instrumentos y performances) se podían compartir experiencias y aprendizajes que luego nosotros volcábamos en nuestras presentaciones. ¡Qué buenos recuerdos!
Antes cada teatro tenía su orquesta ya que no había grabaciones, entonces acompañábamos a artistas como Maria Elena Walsh o Joan Manuel Serrat, que tocaban siempre en el mismo teatro. Había algo fundido en uno que dejaba placeres y anécdotas que nadie más podría sentir.

¿La mayoría de ustedes en la orquesta eran músicos profesionales?
Así es. Con condición, ejecución y lectura en poco tiempo se tenía la posibilidad de profesionalizarse y registrarse en el Sindicato de Músicos que te otorgaba el documento habilitante.

¿Qué pensás de las nuevas generaciones de músicos?
Pienso que están restringidos y no tienen la libertad. Tampoco cuentan con la cantidad de opciones que nosotros teníamos para vivir de eso.

¿Cuándo decidiste comenzar con la docencia?
Cuando los que eran mis amigos me consultaban por mi conocimiento y se multiplicaban. Así descubrí que debía enseñar.

Aparte de músico sos un excelente artista plástico y crítico de arte  
Está en la genética creo, ya que mamá era autodidacta y papá escribía. Tuve excelentes guias y por supuesto mis hijos lo heredaron, estoy orgulloso de ellos.

¿Algunas palabras finales para la revista?
Los sensibles a las artes son necesarios porque el mundo fallecería , sin ellos no existiría. Cada uno en el mundo tiene una función y la de ellos es la de despegarnos de este duro suelo y “poder soñar”. Pienso que Revista Brote justamente es la que da uno de los hilos que atan a los ángeles con la tierra.

*A la autora de esta nota le es difícil ser objetiva con el maestro Julio Figueredo ya que ella forma parte este mundo del arte este de la sensibilidad. Gracias, Maestro.

Prestidigitando Andares

Por Alejandra García

Entrevista a Willy Piancioli, músico y productor, integrante de Los Tipitos

No es sorprendente que el Dios de la Electricidad decidiera divertirse también aquella noche del recuerdo, cuadriculando en luces y sombras la geografía de la ciudad de Buenos Aires. Pero lo que sí no resulta para nada habitual es que desde su real altura se viese obligado a mirar algo que lo despabiló de su sopor divino: un resplandor no autorizado se distinguía desde el barrio de Palermo. El ritual había congregado en El Condado unas 700 almas que intentaban silenciarse para oír aquello cuya amplificación no había sido permitida.
En el centro de la escena estaban los Tipitos que brillaban con luz propia, como si estuviesen recogiendo una historia que surgió de lo más profundo de la noche de los tiempos y los cultos, producto de la acción de esa memoria involuntaria que es capaz de evocar un recuerdo colectivo que se comparte sin saber, tal vez porque ese hecho artístico se había formado entre la gente.
Estos Tipitos son Walter Piancioli (guitarras, teclados y voz), Raúl Ruffino (guitarras y voz), Pablo Tévez (batería y coros) y Federico Bugallo (bajo y coros) y fueron siempre los mismos.
En sus primeros tiempos se los podía encontrar tocando a la gorra en la calle, bondis, plazas y espacios públicos de la costa y Buenos Aires. A fuerza de necesidad, y con la idea de minimizar obstáculos para expresarse como ellos querían, se hicieron cargo de la construcción de sus primeros instrumentos, de los que sólo se conserva el bajo del Bocha (Bugallo), porque los demás les fueron robados.
Su impulso creativo los había hecho recorrer sinuosos caminos desde sus orígenes como banda en la ciudad de Mar del Plata, año 1994, con idas y vueltas que incluían el traslado de familia y pertenencias. Por entonces tocaban en el circuito marplatense como teloneros de Vox Dei y en festivales a beneficio de distintas agrupaciones de esa ciudad, hasta que en 1997 fueron convocados por León Gieco para grabar el primer disco, Los Tipitos, bajo su sello Cañada Discos, con la producción artística de este músico consagrado.
Al poco tiempo se trasladaron a Buenos Aires, tocando en el circuito capitalino y en Plaza Francia. A partir de entonces la banda fue creciendo hasta grabar 12 discos, tocar en innumerables escenarios nacionales e internacionales, en festivales junto a importantes artistas, en fiestas regionales, y ganar dos premios Gardel, entre otros hitos canonizados por el circuito discográfico y el mercado del rock.
En diálogo con Revista Brote, Walter Willy Piancioli, repasa algunas de las decisiones que tomaron y que determinan la identidad del grupo. Al respecto señala que la idea de banda que siempre tuvieron se remonta a formaciones como la de Los Beatles, o Serú Giran, integradas por cuatro músicos, y que tienen “esa cosa clásica, con dos cantantes y coros de los cuatro. El cuarteto de rock tiene que ver con la apuesta a una estética musical que deja por fuera la impronta de otras bandas como por ejemplo, Los Decadentes, Los Cadillacs o Los Pericos, formadas con muchos integrantes e instrumentos”, afirma.
“Hay bandas que son del tipo auditivo, otrás más visuales y otras kinestésicas, que son las de más quilombo y agite”, agrega Willy. Para él, el tipo de formación artística determina el sonido y en ese sentido la búsqueda musical los orienta hacia algo más clásico.
Por otra parte, el proceso creativo que interviene en el estilo que los caracteriza fue cambiando a lo largo del tiempo. “Antes éramos menos permisivos entre nosotros: así como venía la canción se grababa. Éramos mucho más de pensar en la parte compositiva, la letra de la canción, su introducción, y después al trabajar con productores nos dimos cuenta que podíamos, por ejemplo, prescindir de la introducción o cambiarla, o traer la canción sin introducción y después hacerla entre todos. Y lo mismo hicimos con las partes y los formatos, los cuales empezamos a trabajar igual”, señaló.
“Después pasamos a una etapa en la que Fede empezó a traer sus canciones escritas y nosotros empezamos a ponerles música, y también yo le pasaba letras a Raúl y él les ponía música. Ese proceso se sigue modificando. También depende del productor con el que trabajemos y cómo encare el laburo. La banda necesita refrescarse, porque en algún momento eso se agota. Por eso está bueno cambiar de productores. Ahora que estamos trabajando con Michel Peyronel (ex Riff) cambiamos algunas cosas respecto de la forma en que cantamos los temas. Antes era así: el que compuso el tema, canta el tema. Ahora estamos cantando partes, eso se fue modificando porque suma”.
Con respecto a la construcción de público, Willy sostiene que nunca se propusieron realizar un producto para público determinado. “De alguna manera caes en un prejuicio”, señaló. “Es como algo dictatorial. No trabajamos en eso. No apuntamos a un público. Siempre nos propusimos que el que quiera venir a un recital nuestro que venga. Capaz es un error no enfocarse en un determinado público, pero siempre nos pareció que de esa forma te perdés de otros públicos que por ahí pueden sentirse atraídos a nuestra propuesta artística”.
Hoy, Los Tipitos son una banda que se consolida cada vez más fuertemente en Argentina y que está alcanzando su lugar en la región hispanoparlante. El pasado mes de agosto, Los Tipitos viajaron a México, por segunda vez de gira en dicho país, convocados para tocar en La semana de las Juventudes, iniciativa que impulsó el Instituto de la Juventud del gobierno de la Ciudad de México DF. El domingo 23 de ese mes tocaron en el Zócalo para una audiencia de aproximadamente unas 100.000 personas que los ovacionaron.
Con respecto a las condiciones materiales para el desarrollo artístico de las bandas de rock en Argentina, Willy señala que las políticas culturales como las que se vienen llevando a cabo en nuestro país tienen un efecto muy positivo. Entre ellas destaca el anuncio de la Ley de Medios, que establece que un mínimo del 30% de la música que se emite en radios y emisoras sea de origen nacional.
Hace poco Willy fue a dar una charla en Misiones, convocado por el Gobierno de la ciudad de Posadas, en el marco de la organización de una serie de clases abiertas de apoyo y clínicas destinadas a los músicos de menor visibilidad, de las que participaron también Javier Malosetti, Hilda Lizarazu, Leo García, entre otros. En esa oportunidad, Willy se propuso explicar qué función cumple el productor artístico desde los ensayos hasta que se termina de grabar el disco y los pasos por los que transita la canción desde la casa del compositor hasta que está grabada y mezclada. Estas charlas se dan en forma gratuita, para que puedan acceder incluso aquellos que de otra manera no participarían, y quienes con una guitarra graban sus canciones, con el propósito de concientizar acerca de la necesidad de registrar los nuevos temas en SADAIC (derechos de autor) y en AADI CAPIF (derecho de intérprete), así no hayan firmado contrato con una compañía. “Muchas veces no se tiene idea siquiera de que eso se puede hacer, y que tienen el derecho de cobrar cada vez que te pasan en la radio”, señala.
Andrés Vignolo, manager de la Banda y quien se encontraba presente en la entrevista, agrega que Argentina es uno de los pocos países en el mundo en donde existe el derecho de intérprete. “En España, por ejemplo, no existe”, afirmó.
Por último, Willy se refiere al disco que acaban de terminar de grabar, bajo la producción de Peyronel. “Está buenísimo, es un enfoque completamente nuevo para mí, está buena la elección de temas y novedosa la mezcla de voces en ellos, independientemente de quien los haya escrito”, señala. “Hay menos instrumentación, no hay mucha sobregrabación en capas, para que suene más en crudo, y sea más efectiva la mezcla”, agregó.
Se espera que el nuevo trabajo de Los Tipitos vea la luz próximamente, presentación para la cual el dios eléctrico ya sacó su entrada anticipada.

Siete Borreguitos

Por Maria Sol Guarino

La tinta negra y los papeles son los comunes, de esos que se usan en las fotocopiadoras. En las hojas hay palabras e imágenes, y hay tantos mundos posibles como poemas, cuentos y relatos impresos. Se toman cuatro de esas hojas y se pliegan, a mano. Y así nacen las dieciséis caras de la Revista Siete Borreguitos.
Dos de las manos que pliegan las hojas pertenecen a Santiago Torreguitar, alias Tati, quien se encontró con nosotros para contarnos la historia de estos Siete Borreguitos que vio nacer, allá por el 2011. Él andaba de viaje por la Patria Grande, y Siete Borreguitos era tan sólo el nombre de una calle de Lima. En este paseo se encontró con personas que, así como él, escribían. Se encontró, también, con la idea de reunir todas estas formas diferentes de decir, de contar, de narrar. Y se trajo en la mochila todas las ganas de pasar de la idea al papel. Hoy es el director de la Revista Siete Borreguitos, y veintiuna son las ediciones que ya llevan publicadas. La misión es que los textos viajen de alma en alma. Que alguien se deje olvidada la Revista por ahí, que otro alguien se la encuentre y que así vaya circulando, formando una comunidad de lectores fieles y otros nuevos que se van sumando cada vez.
Siete Borreguitos es de distribución gratuita. Es financiada, impresa, compaginada y distribuida por los integrantes estables del equipo, una decisión que se tomó al principio, y que se mantiene hasta ahora. Este proyecto es poesía, y como tal no puede ni quiere someterse a ningún tipo de condicionamiento. Sin embargo, el camino de la autogestión ha tenido también su “lado B”. El tema de la regularidad de las publicaciones fue algo complicado de ordenar, como cuenta Tati. Por ejemplo, hubo intervalos de hasta seis meses entre una publicación y otra: la demora en cualquiera de los eslabones de la cadena genera un efecto mariposa que termina afectando el producto final. En ese entonces, muchos lectores creyeron que la revista había llegado a su fin. Afortunadamente, estaban equivocados, y hoy en día las publicaciones se han vuelto más regulares, gracias a la colaboración de todos los miembros del proyecto. A su vez, debido a los costos económicos y a la inversión de tiempo que requiere el proyecto, no se han podido aumentar las impresiones en calidad ni en cantidad, como hubiesen deseado.

Campaña Borrega

Los Siete Borreguitos quiere ir por más: mejorar la calidad de las impresiones, sostener el sitio web, y sentar las bases para conformar un equipo de redacción estable. Tienen ideas y ganas, lo único que les falta es el capital, el vil metal, la “tarasca”. Con estos objetivos bien puestos iniciaron, a principios del mes de agosto, la “Campaña Borrega”. A través de la plataforma web Ideame, todo el que quiera colaborar con el proyecto puede hacerlo con su aporte monetario, que puede ser de 25 pesos o más. A cambio, se ofrecen recompensas, como por ejemplo “un calco, la revista y un abrazo en forma de sobre”, una mención permanente en el staff de la revista, diferentes libros de regalo, la tapa de alguna de las ediciones enmarcada. La campaña finaliza el 14 de octubre.
A nosotros no se nos ocurre mejor recompensa que ver crecer a estos Siete Borreguitos, multiplicados, llegando a más y más almas.

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Acción Poética en San Miguel: reflexión de una experiencia

Por Carolina Do Pazo

El movimiento Acción Poética es un fenómeno mural-literario que comenzó en Monterrey, México en 1996. Tiene como fundador al poeta mexicano Armando Alanis Pulido y consiste en pintar e intervenir los muros y paredes de las ciudades con fragmentos de poesía contribuyendo a mejorar el espacio público.
Frente a una idea de “democratización” de la poesía como lenguaje, el movimiento surge y proyecta pequeñas frases de no más de ocho palabras en las paredes con el objetivo de acercar la poesía a la gente y que este lenguaje no quede relegado a un libro, a una elite o a la tradición clásica más cerrada. Popularizar la poesía se vuelve una idea revolucionaria.
Sin embargo, esta revolución posee una serie de reglas básicas que organizan el movimiento y lo formalizan como Acción Poética. Entre estas reglas se encuentran (además de la cantidad de palabras por frase) el color de los murales, que siempre debe tener fondo blanco y letras negras; las primeras diez frases pintadas, que deben pertenecer a su fundador mexicano; las paredes elegidas para pintar, que deben ser cedidas por sus dueños evitando el vandalismo o el daño a la propiedad privada; el contenido de la frase, que no debe tener un valor político o religioso capaz de herir susceptibilidades sino, al contrario, debe tener un valor positivo que deje al lector reflexionando… y, por último, las frases pintadas, que deben ser consensuadas con el dueño de la propiedad lo que conlleva un debate en el instante mismo de la acción.
En esta oportunidad entrevisté a Nadia Salinas y Gisela Ederle que, junto a Cintia Ojeda, son las iniciadoras del movimiento en el territorio de San Miguel. La organización comenzó en Febrero del año 2013 y, a pesar que en la actualidad no esté en actividad debido a una falta de tiempo y de recursos, las experiencias vividas fueron lo suficientemente intensas para que aún continúe vigente su resultado.
“Navegando en las redes sociales y debido a un interés personal empezamos averiguar de qué se trataba el movimiento. Al principio pensamos que era algo mucho más informal y nada que ver… el movimiento tiene toda una logística y una serie de reglas y controles” relata Nadia.
Las tres fundadoras de Acción Poética San Miguel se pusieron en contacto con el coordinador nacional del movimiento (Acción Poética Tucumán) con el objetivo de legitimar el grupo en el territorio y que sea reconocido como célula de la organización.
Durante los dos años que estuvo activo el movimiento se pintaron un promedio de treinta y cinco murales en la zona. “Nos pasaba que los vecinos no entendían de qué se trataba todo esto y nos preguntaban: ¿Ustedes son de la municipalidad?¿Cuánto nos va a salir esto? No entendían que un grupo de personas lo hacía porque sí, porque se une como un colectivo organizado que pide permiso para accionar, a diferencia quizás, de un graffitero” cuenta Gisela.
Tanto Nadia como Gisela cuentan su experiencia con una sonrisa, lamentando la falta de tiempo real y de recursos que las imposibilita para continuar con el movimiento pero esperanzadas que un día vuelva a activarse esta célula de acción que, en estos momentos y sólo en estos momentos, se encuentra en reposo.
Ante la consulta del modo de organización de Acción Poética ellas dicen: “Convocábamos a la gente, principalmente, a través de las redes sociales. Comentábamos dónde íbamos a estar y la gente se sumaba. No había una organización previa, era la acción…” Las anécdotas contadas por las entrevistadas son de las más variadas, algunas graciosas, otras muy positivas y esperanzadoras y otras bastante negativas. Gisela relata: “Un día venía en el colectivo por la calle Perón y veo a una chica que detuvo su auto y cruzó corriendo para sacarse una “selfie” con el mural pintado en Edenor y después, como si nada, se sube al auto y se va. Tenía ganas de abrir la ventana y gritarle: ¡yo lo pinté!”. En otra circunstancia de acción en la localidad de Bella Vista cuentan cómo el momento de la pintada de un mural contribuyó al reencuentro de dos vecinas “Me miró y me dijo: no le veía la cara a mi vecina hace años. Me agradeció y me dio un beso” cuenta Gisela.
La falta de tiempo para la organización y la acción, junto a la imposibilidad de delegar el mando del movimiento debido a la responsabilidad que requiere, contribuyó a que Acción Poética San Miguel esté paralizada. Sin embargo, la apropiación del espacio es una meta lograda. Un espacio vacío y rutinario como una pared se convierte en un espacio de poesía y de reflexión. Este movimiento logra, a través de la intervención de ese espacio mural, que el vecino o el transeúnte lo vea y reflexione con él. La pared se convierte en sujeto literario, capaz de expresar sentimientos, de hacer preguntas introspectivas… la pared acciona. Acción Poética interviene y convierte el muro en sujeto de acción. No le quita su función arquitectónica, no lo abstrae del paisaje urbano en el que se encuentra inserto sino que la revaloriza.
Me gusta pensar que, como Gepetto en el cuento infantil llamado Pinocho, este movimiento le da vida a los muros que los propios vecinos ceden…
Finalmente y haciendo un balance positivo Nadia Salinas reflexiona: “Si volviera el tiempo atrás no haría algo diferente. Nosotras lo organizamos desde el disfrute, lo hicimos porque nos gusta…Si lo hubiéramos estructurado más y hubiéramos delegado o jerarquizado tareas no sería igual… se perdería la totalidad del proceso y lo “rico” del movimiento. Nunca se convirtió en un trabajo, en una obligación. Cuando empezamos a notar que la frase era “tenemos” que ir a pintar y no “queremos” ir a pintar ahí terminó todo”.
A pesar de las circunstancias el movimiento logró captar, aún hoy, la mirada de muchas personas. Esta célula accionaria está ahí latente y a la espera de una nueva ola contagiosa de poesía…
Quién dice, lectores, que esta nota no sea el puntapié inicial de esta segunda etapa.

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arteBA con fines de lucro

Por José Luis Albornoz

Del 4 al 7 de junio se realizó en el predio de La Rural la edición número 24 de la feria arteBA. En esta nota voy a dar cuenta del balance del evento desde una mirada personal y analizando los discursos en torno a este evento.
Allá por fines de mayo un spot publicitario causaba gran revuelo (indignación y gracia) en la web y en la televisión. En ese spot* teníamos a Axel (“que se parte de la onda”), a Amalia (“la mega super archi CEO de una empresa”) y a Pablo (“que es de esos emprendedores top que la rompen”) y todos ellos “ arteBAreaban”. Las cargadas no se hicieron esperar y era entendible, la misma publicidad lo estaba pidiendo parecía. En ese mismo video se definía a arteBA de la siguiente manera: “Es una feria de arte contemporáneo… y en la semana de arteBA todos arteBAreamos”, ponele. Los organizadores al poco tiempo de subir el spot decidieron sacarlo de circulación. Y yo me pregunto: ¿En arteBA se puede ver por donde anda el arte contemporáneo o se ve por donde anda el mercado del arte?, ¿Todos “ arteBAreamos” o solo los galeristas, los coleccionistas y los empresarios del arte?, y a todos los que estamos, desde diferentes lugares, metidos en el mundo del arte, ¿Nos interesa “ arteBArear”?.
Sumado a este spot y luego de la apertura a puertas cerradas que tuvo lugar en La Rural, los medios de prensa que más fichas ponen año a año en este evento Clarín y La Nación (por razones obvias) exponían los siguientes discursos: “Gran expectativa en el mundo del arte”;”Alta efervescencia en el fin de la presentación de arteBA”. Y en este año lo único efervescente fueron las burbujas de champagne del Chandon. El glamour, los sponsors, el público y la prensa no faltaron, como año a año. Pero las compras millonarias y obras a destacar fueron pocas. Tal vez con eso se conformaron los organizadores pero creanme que para los galeristas y empresarios del arte (salvo algunos) este año de arteBA pasó con más penas que glorias. Lo dicen los números finales: las ventas cayeron respecto a años anteriores y en casi todos los casos la mayor parte de las operaciones que se cerraron lo hicieron por debajo de los 30 mil dólares. El dato no es menor si tenemos en cuenta que los galeristas tienen que compensar gastos de stand y otra serie de extras. Entre los desanimados se contaban quienes se arriesgaron a llevar obra histórica de valores tres veces superiores a esa cifra que, decididamente, no son los que se manejan en la feria.
El problema mayor lo enfrentaron las obras con “calidad de museo”, como el fantástico Gómez Cornet que llevó Palatina. Sobre todo porque las instituciones que deberían adquirir esas obras no tienen presupuesto para hacerlo, ni aun con un régimen de fondos compartidos como el Matching Funds, que arteBA instituyó para alentar compras en la feria. “Para mantener el récord alcanzado en 2014 de adquisición de obras por parte de los museos, y gracias al esfuerzo propio, de mecenas particulares, instituciones y al Programa Matching-Funds arteBA-Banco Ciudad, comprarán en la feria museos como el Guggenheim y el Lacma (Estados Unidos); la Tate Gallery (Gran Bretaña); el Mali (Perú) y los argentinos Nacional de Bellas Artes de Buenos Aires, Nacional de Bellas Artes de Neuquén, Provincial de Bellas Artes Dr. Juan R. Vidal de Corrientes, Franklin Rawson de San Juan y de Arte Contemporaneo de Mar del Plata. A esto se agregan las iniciativas de adquisición de empresas como Chandon.” Eso decía el presidente de arteBA Fundación, Alec Oxenford en una nota unos días antes de que la feria abra sus puertas al público. Bueno, ni todo esto salvo a los coleccionistas, artistas y galerías que pensaban hacerse una panzada con las recaudaciones. Aunque es cierto que superaron el récord de compras institucionales pero ese aumento vino acompañado de justamente mayor participación de museos y galerías respecto a años anteriores. Y continúa, en diálogo con el suplemento “ADN Cultural” del diario La Nación, Alec: “Chandon comprará la primera obra a puertas cerradas de la feria por decimoquinto año consecutivo. Continuará así su tradición de apoyo constante a las actividades culturales y artísticas” vale preguntar que tan importante es esta acción de la bondadosa empresa “Chandon” para la actividad cultural y artística. Diría que es nula, pero le cambió la vida (aunque sea monetariamente y por unos años) a la artista Valería Maggi de la galería Hache, quien vendió su obra Sin titulo a la empresa por cientos de miles.

Expectativas antes de arteBA 2015 y después…

En una nota para el suplemento “ADN Cultural” del diario La Nación, el presidente de la arteBA Fundación; Alec Oxenford decía lo siguiente: “No es un secreto que arteBA se ha establecido como una de las ferias más importante de la región, y como una de las tres ferias de arte internacional más concurridas del mundo”. En esta edición, el público concurrente, desde curiosos hasta compradores, creció respecto a años anteriores. Poco pero creció. Eso hace de arteBA, como lo señala el presidente, una de las ferias más importantes del mundo si hablamos de arte contemporáneo, nos guste o no lo que exponen. Es para las artes visuales lo que la Feria del Libro es para la industria editorial. A pesar que no comparto muchos de los valores y no daría ni mi saldo extra de la SUBE por muchas de las obras que allí se exponen siempre recomiendo darse una vuelta para ver en qué anda el mercado. Es parte del registro visual y los datos que debe manejar todo gestor cultural e investigador de las artes, no para replicarlo sino para conocerlo. Muchos no pagarían ni la entrada (que año a año aumenta de valor) pero un par de horas al año dedicarle a arteBA no hace mal a nadie y siempre, en alguna esquina, en alguna galería de las del fondo, podes llegar a encontrar un artista joven, emergente o consolidado que te sorprenda.
Siguiendo con los discursos en torno a esta edición de arteBA, en una de las entrevistas que brindó Hernán Lombardi, el Ministro de Cultura de la Ciudad de Buenos Aires, dijo que esta feria “busca cubrir las necesidades primarias de la expresión democrática de la cultura. arteBA ofrece un lugar de oportunidades y reconocimiento a artistas.” Que estas acciones cooperen a cubrir las necesidades primarias de la expresión democrática de la cultura no es del todo cierto y menos cuando el Gobierno de la Ciudad colabora con tantos miles de pesos para la realización de arteBA, cuando eventos como éste se sustentan por sí solos. El financiamiento estatal no tendría que ser usado en estos grandes eventos mientras muchos centros culturales de la CABA son cerrados por supuestas irregularidades edilicias que no permiten habilitar el espacio. Igualmente es cierto que el mercado del arte sigue siendo un gran ente de legitimidad y reconocimiento dentro de mundo del arte. En arteBA se dan cita los agentes del mercado, quienes tienen poder simbólico y económico lo que hace de esta feria un lugar de oportunidades y reconocimiento para muchos artistas.
En cada galería, folleto y nota de prensa se podían leer frases y palabras cargadas y al mismo tiempo vacías de sentido: Búsqueda artística, investigaciones que giran en torno a la temática del cuerpo, propuestas vanguardistas, múltiples experiencias sensoriales, reivindicación del pensamiento contemporáneo, etc, etc. Un vocabulario que te deja pensando: “¿Qué me está queriendo decir?”. Así es en muchas ocasiones el arte contemporáneo, a veces tan lindo como conceptual, y no está ni mal ni bien. Si ves en exposición un lienzo con ovillo de lana en una pared que cuesta $30000, vale preguntarse ¿es culpa del artista, del galerista, del curador que lo expone o del comprador que lo adquiere que esa obra esté ahí?.
Entonces resta por preguntarse cuál es el verdadero objetivo de arteBA. Yo tengo mi opinión pero antes vamos a ver que dicen algunos de los que participan activamente del evento. El presidente de arteBA Fundación, Alec en La Nación decía: “nunca arteBA ha abandonado su objetivo principal de apoyar y difundir la producción artística argentina y latinoamericana. En nuestro afán por difundir el arte contemporáneo y familiarizar al público con sus lenguajes, continuamos con la programación del auditorio de entrada libre y gratuita.” Este año las actividades del auditorio girarán en torno a la herencia del psicoanálisis en el arte.
Alguno de los galeristas hablaba de “optimizar la calidad de las obras y establecer cruces entre artistas históricos y contemporáneos. Es de gran importancia para la feria contar con galerías jóvenes, que impulsan proyectos alternativos, representando tanto a artistas emergentes como a otros de trayectoria consolidada.” En mi opinión, arteBA debe ser visto como una feria de arte donde se reúnen dos puntas del mercado, oferta y demanda. Para la gran mayoría de los agentes que participan de forma activa en esta feria el resultado se mide por la cantidad de ventas. El éxito o fracaso depende de las adquisiciones y los convenios que se dieron en esos 4 días que duro arteBA. Es bueno conocer estas consideraciones antes de analizar este evento, la calidad de las obras es muy subjetiva y la crítica simplista es decir que todo arteBA es una cagada. Como dije a mitad de este artículo, siempre es bueno darse una vuelta porque con algunas ideas locas te vas y algún artista rescatas. Retengan esta idea: arteBA no garantiza el derecho a la cultura de todos los ciudadanos ni como dice Lombardi “busca cubrir las necesidades primarias de la expresión democrática de la cultura”. No tiene porque hacerlo, su objetivo va por otro lado, pero yo prefiero los gestores, los artistas y esas personas que la pelean de diferentes frentes para garantizar el derecho a la cultura de los que el mercado no atiende, de los que no están en arteBA, por eso creo en la responsabilidad estatal y civil para eso. Es el único camino, cuanto más seamos, el mercado va a irremediablemente a ceder un poco.

*spot disponible en https://www.youtube.com/watch?v=F9ILoQdaWtE

El arte como herramienta de integración social. Entrevista al artista Gabriel Assad

Por Carolina Amarilla

Gabriel Assad es un artista polifacético de Villa de Mayo. Desde chico su interés se inclinó por la pintura y la imagen en general. Su formación artística inicial fue con el pintor Andrés Pellegrini, también desarrolló sus estudios en el campo del diseño gráfico y la publicidad, aunque nunca dejó de estar en contacto con la pintura. Actualmente continúa su formación con la artista Nora Patrich. Gabriel enseña pintura en colegios secundarios, también oficios, como serigrafía y estampado, a chicos mayores de 16 años y chicos de escuelas especiales. Desde el año 2010 visita escuelas y distintos espacios con el objetivo de acercarles arte y que sea una herramienta de aprendizaje e integración social y desde hace dos años es responsable de un plan de refortalecimiento familiar, donde por medio del arte, se crea vínculos con chicos que asisten a comedores. En Noviembre se podrá ver una exposición con parte de sus obras en el Centro Cultural de la Universidad Nacional de General Sarmiento.
En su taller, con mate de por medio, nos cuenta un poco sobre su trabajo artístico, su estilo, sus preferencias, sus proyectos, el vínculo que hay entre el arte y la sociedad en general, la comunidad y la escuela en particular y su visión sobre la actividad artística regional.

¿Cómo definirías el estilo de tus obras?
Gabriel: Creo que la base de cualquier pintura es el dibujo. Con Andrés Pellegrini hice mucho dibujo y después respecto de la temática, si bien dibujaba lo que se proponía en la clase, yo me inclinaba más a lo que a mí me llamaba la atención, que eran las temáticas sociales. Me siento más representado hacía un arte social. Si le tendría que poner un título a lo que hago sería expresionismo latinoamericanista, que retoma los orígenes nuestros, la negritud, el mestizaje, hacer visible las necesidades, los sentimientos, las cosas que nos pasan en lo cotidiano, de hecho no pinto cosas que no vea en lo cotidiano y trato de que eso diga algo al que lo ve.
Trabajo mucho en lo que tienen que ver con derechos del trabajador, los derechos de la niñez, la música, las expresiones y desde ahí el abanico es bastante amplio.
Mi intención no es hacer una pintura hiperrealista, ni tampoco tratar de copiar una forma europea o una vanguardia o hacer una mancha por la mancha en sí. Sino tratar que la obra tenga sentido, quizá lo logre o no; después es tarea del receptor juzgarlo.

¿Entonces intentas que tus obras tengan un mensaje concreto?
Gabriel: La persona que trabaja con las artes busca que eso que produce funcione de alguna forma. Toda obra dice algo y tiene un mensaje, incluso aquella que está pensada para no hacerlo. Sin mencionar a ningún artista particular hasta el arte abstracto, por ejemplo, tiene un mensaje incluso aunque esté mal hecho. Sin embargo en la pintura explicar algo es complicado. Yo trato de hacer lo que en ese momento siento y hacerlo lo mejor que puedo, a veces hay obras que funcionan, hay otras que con el tiempo las veo y no me gustan, o pienso yo quería decir una cosa y no pude. Se trata de una búsqueda donde en algún momento la obra funciona o no, y en ese caso seguís buscando. De otro modo se convierte en algo automático y repetitivo.
Hace un tiempo me llamaron para participar de una exposición sobre las construcciones de San Miguel y yo iba a llevar una obra que muestra a dos mujeres compartiendo una canilla para extraer agua, y esa obra de alguna forma da cuenta de que aún en el siglo XXI la gente todavía necesita compartir una canilla.
En América hubo grandes artistas como Orozco, Guayasamín, Egüez, Soldi, Quinquela Martín, que visibilizaron lo que sucedía en su tiempo, reflejaban lo que veían y no copiaban una fórmula extranjera para producir sus obras.
Las obras de estos artistas siguen teniendo fuerza hoy, pero no fuerza de moda, al contrario la esquivan y hacen una pintura que hoy sigue mostrando, que quizá hay temáticas que se repiten porque no hubo soluciones para esos conflictos.
La función del artista, sin ponerme en ese rol, es la de no conformarse, exigir y mostrar. El artista no soluciona nada, pero en su pintura queda un testimonio de lo que pasó.

Ya que no te pones en el rol de artista, ¿cómo te definirías entonces?
Gabriel: A veces la palabra artista es tan grande o tan chiquita que puede sonar distinto. Depende quien te lo diga te hace sentir bien o un payaso. Personalmente me considero una persona que ve, que le gusta observar y que va produciendo y buscando un camino, hacia dónde me lleva ese camino no lo sé, pero mientras voy dejando un testimonio de lo que me va pasando como persona.

En uno de los proyectos que desarrollás actualmente: “Las obras van al cole”, describís al arte como “una herramienta de aprendizaje e integración social”. En este sentido, ¿se puede decir que el arte entonces cumple una función social?
Gabriel: Sí, pienso que el arte es una herramienta de aprendizaje donde podemos integrarnos y cada uno con su potencialidad mejorar aquello que está haciendo.
Para mí el artista no puede estar ajeno a la sociedad, es parte de un tiempo y una realidad que va viviendo, algunos deben pensar que pueden ir mejorándola con su trabajo, como el ingeniero, el arquitecto o el odontólogo cada uno en lo suyo.
A los chicos de las escuelas de bajos recursos que visito hay que llevarles arte sino no tienen manera de recibirlo. Hay chicos que si no es en la escuela no es. No solo el arte, si no le dieron de comer no come, si no le dieron un abrazo no lo recibe. En mi caso yo les puedo llevar una obra.

Contame un poco más sobre el proyecto “Las obras van al cole” que llevás adelante…
Gabriel: Este proyecto se inició en el año 2010, se llevó a cabo con un equipo integrado por psicopedagogas y directivos de una escuela. En el año 2013 se presentó ante el INADI y bajo su recomendación se armó un material didáctico, un libro de de texto para tercer grado “Los bicilibros” que se distribuyó de forma gratuita a nivel nacional. En ese libro aparece una obra mía.
Consiste en visitas gratuitas a escuelas públicas, a los colegios privados les propongo que a cambio de mi visita ellos ayuden a una escuela pública con recursos materiales, didácticos, con lo que puedan.

¿Los grupos que visitas son de alguna edad particular?
Gabriel: Llegamos a más de 6.000 chicos a la fecha, los grupos son muy variados, visitó jardines de infantes, escuelas primarias, secundarias, visité la cárcel de menores, algunos comedores escolares, clubes barriales, ONGs, bibliotecas y por tercera vez consecutiva un centro de formación en docente.

¿Y esas visitas en qué consisten?
Gabriel: Les llevó algunas obras mías, les hablo de que la persona que pinta no es aquella que está únicamente está en un museo, que el cuadro está vivo que se puede mirar, tocar y que ellos pueden también hacerlo además que lo que dibuja el compañero hay que respetarlo. Luego los chicos dibujan algo y con ese material se hace una muestra en ese mismo lugar en la que a veces participan los papás de los chicos.

Esa actividad a lo mejor despierta un interés en los chicos que se puede mantener en el tiempo no?
Gabriel: Una vez que iba a hacer una exposición, mi hija que está en constante contacto con gente que pinta, me preguntó por qué iba a hacer una muestra si yo aún estaba vivo, y pensé que si ella no entiende que los cuadros puede ser de alguien vivo qué pasa con aquellos chicos que sus papás no los pueden llevar a un museo, que el único acercamiento que tienen a una obra es a través de un libro o una lámina. Por qué el maestro de plástica lleva a la clase una lámina de un artista de alguien que nunca van a conocer, y todos tienen que dibujar la obra para ver si les sale igual, por qué frustrarlo ante lo que podría ser para ellos una experiencia creativa. Yo les hago dibujar lo que ven, lo que quieran, no copiar mi cuadro.

¿Desde tu lugar, cuál es tu visión sobre la actividad artística de la región?
Gabriel: Una vez me pasó que fui a hablar con un director de cultura a presentarle un proyecto y me dijo que no era rentable y me comentó que si traía por ejemplo a un músico del momento reunía más personas que haciendo una muestra.
Pienso que las personas que están en los puestos no están totalmente capacitados, y eso te traba muchas puertas. Por otro lado, en la parte educativa, hay personas de muy alto cargo que lo que buscan es simplemente hacerse del proyecto pero no llevarlo a cabo, sin pensar si tal vez el proyecto está bueno para la comunidad.
En general me parece que en todos lados hay muchos recursos para cosas banales y las cosas que si lo valen no se les presta atención. Lo concreto es que San Miguel, José C. Paz y Malvinas Argentinas tienen muchos habitantes pero ¿cuántos museos o galerías vemos? Todos los lugares donde se puede ver algo artístico son privados. San Miguel cuenta con un teatro municipal, (Leopoldo Marechal) y con un lugar de exposiciones que es alquilado, no ofrece concursos abiertos ni se invierte capital para la promoción de artistas locales. De vez en cuando una muestra anual para conmemorar el aniversario del partido pero queda ahí. No hay un circuito cultural productivo.
Quizá no haya un público que le pueda interesar ciertas cosas pero al público también hay que formarlo. También hay gente con ganas de adquirir conocimientos sobre el tema que se le ofrece. Las personas encargadas de ver esto o no lo ven o no les importa. Y creo que como comunidad debemos exigir este tipo de cosas.
Un artista tiene que ir a exponer a capital porque acá no encuentra lugares dónde poder hacerlo y a veces esos lugares son muy caros o muy comerciales. Pero la gente que produce sí es de la zona y tiene ganas de hacer algo por acá.
Yo creo que todo en algún momento llega mientras se siga produciendo. No todo es comercial pero todo tiene que tener su espacio.

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Malabares

Por María Sol Guarino y Oriana Racciatti

Es un domingo de mayo y la noche fresca invita a juntarse con otros, invita a compartir. Dentro de esa esquina que parece detenida en el tiempo, suceden muchas cosas. Se oyen y sienten poemas recitados por sus propios autores, pueden verse artistas pintando al son de la música, todo en vivo y en directo. Las paredes del Centro Cultural Raíces exhiben obras de diferentes artistas plásticos y fotógrafos. Esa esquina no está detenida en el tiempo, no. Dentro de sus muros que cuentan con más de cien inviernos, en esta noche hay frescura y movimiento.
Nos encontramos y conversamos un rato con los miembros de Arte Insurgente, grupo que organizó en esta ocasión la muestra colectiva “Malabares”.
José María “Pepeu” Gabancho, Marcela Froján, Martín “Ean” García, Jorge Enrique Araldi y Lalo Lugo conforman este grupo desde hace aproximadamente dos años. Decidieron reunirse bajo la premisa de constituir espacios e iniciativas que estimulen a artistas emergentes a compartir sus trabajos: “la propuesta es crear espacios de participación colectiva con una mirada integradora, cooperativa y comprometida, poniendo en escena a artistas emergentes de la zona, generando puentes entre éstos y los de otros circuitos”. Aunque cada uno de ellos tenga su estilo propio, los reúne un mismo concepto de cultura. La conciben bajo una bandera de libertad, como algo que debe circular por las calles, por los barrios, escapándole a la visión que encasilla el arte en camarillas selectas y escenarios capitalinos de blancura casi quirúrgica.
Al indagar sobre el sentido del nombre de la muestra, surgen cuestiones interesantes que van más allá de un mero título. Malabares habla de conjugar la producción artística con las actividades de la vida cotidiana. El arte tiene otro tiempo, otra velocidad. El ser artista, el llevar adelante un tipo de producción artística y constituirla como forma y como medio de vida es, de alguna manera, una táctica de subversión ante las condiciones impuestas por el sistema -ese significante arrollador que todo lo colma-. Por eso muchas veces parece que no cuadra, no encaja, y muchos artistas deben utilizar otro medio para ganarse el pan y la pintura de cada día. Por eso, también, es necesario malabarear para alcanzar este fin superior. En relación a este tema, apareció la problemática de definir un valor económico para las obras de arte, la cuestión de poder vender y vender-se. Nos preguntamos qué sucede con ello, por qué es vivido como un conflicto por muchos artistas. Es que el campo artístico, como ya nos ha contado Pierre Bourdieu, tiene una lógica de funcionamiento propia que nada tiene que ver con la del capitalismo; no se rige por simples fórmulas de costo-ganancia, ni una mano invisible domina sus condiciones de producción y consumo. Ahí hay operaciones de construcción de valor simbólico mucho más complejas y misteriosas, interviene un algo difícil de definir.
Aquí entra otro de los tópicos: ¿qué distingue al arte de lo que no lo es? Eso que se siente al producir, que se plasma en la obra, y que un otro, interpelado por el objeto, re-crea en el encuentro artístico. Una especie de círculo que se completa cuando se comparte, cuando se muestra. Hay arte cuando eso circula, se entrega a ese otro que lo recrea y hace lo que quiere con él. Cuando se pone en juego, como las pelotas que el malabarista hace girar y danzar, entre el aire y sus manos, una y otra vez.

“Malabares” tuvo lugar el 24 de mayo de 2015, en el Centro Cultural Raíces (Sarmiento esquina España, San Miguel). Expusieron sus pinturas Agustina Pintos, Alejandro Loiacono, Alicia Ávalos, Belén Caputo, Corina Betsabé, Daniela Alaniz, Darío Luna, Darío Silbersztein, Fernando Del Prado, Gustavo Herrera, Josefina Penha, Krys Fuentes, María Paz, Matías Melián, Nicolás Loüet, Romina Agüero, Santiago Ortega, Stella Maris Datri, Teko Van Kuys, Tomás Menéndez y Tout Dany. Florencia Vanney, Matías Jovet y Pepe Curto nos compartieron sus fotografías. Leyeron sus poesías Carla Godoy, Lucas Rozenmacher y Juan Barrientos. Darío Russo, Demián, Mariano Daly y Mauro Martínez nos deleitaron con su música en vivo. La pintura en vivo y en directo estuvo a cargo de Ean García, Jorge Araldi, José María Gabancho y Marcela Froján.

Luz en la inmensidad

Por Jennifer Maricel Acevedo

Rodrigo Terren con sencillez anda por senderos inciertos buscando y captando en la inmensidad de la naturaleza y sus noches, algo mucho más profundo que una simple fotografía. Se busca a él mismo y se encuentra en la gente, en la naturaleza, en el cielo, en las culturas que a lo largo del viaje de su vida y su profesión se cruza.
Sus fotografías marcan el respeto y el compromiso con la naturaleza. Así también como con la inmensidad de sus noches estrelladas, con lunas o sin ellas. Con la pasión y la motivación que le provoca la fotografía, se propuso a luchar por hacer de ella su forma de vida. Eso lo podemos ver plasmado en Travesía Visual, donde junto con su amigo Bruno García, movilizados por la pasión por la naturaleza, se embarcan en un viaje con la idea de recorrer Argentina en bicicleta.
Este proyecto tuvo el objetivo de producir un banco de fotografías que registren la belleza de la naturaleza, la fauna y la flora de nuestro maravilloso país. En ese transcurso del viaje dan charlas gratuitas en escuelas y universidades, además de organizar y donar talleres de fotografía nocturna. Más allá de este proyecto, hay un cúmulo de sueños, que acompañados por la entrega, la búsqueda inalcanzable y las fotografías que resumen la magnitud de esa profundidad interior, los caminos van abriéndose al paso de que presiona el botón en el momento exacto que la naturaleza se manifiesta ante la noche.
Sin más vueltas los invitamos a conocer a Rodrigo Terren en esta entrevista a continuación.

¿Recordás cómo y cuándo fue tu primer contacto con la fotografía?
Era en una época en la cual estaba un poco deprimido, entonces la única opción que encontré, fue viajar. Para salir un poco de lo encasillado que estaba, por decirlo de alguna manera, hice un pre-viaje a Bolivia antes de hacer ese gran viaje y en ese entonces estaba pensando en las posibilidades de cómo financiar el viaje. Fue ahí cuando me crucé con un fotógrafo europeo que se mantenía con la fotografía. Vivía de eso y le pagaban por viajar. Entonces, ahí dije, puede ser una opción. Antes de eso, estaba pensando hacer macramé, en realidad, ya estaba haciendo macramé y dije, bueno voy a probar con la fotografía porque puedo vender postales, hay un mundo de posibilidades. Pero bueno, antes de eso, no había tocado una cámara en mi vida.

¿Cómo surge tu pasión por la fotografía paisajista?
Uno no sabe si es el huevo o la gallina, digamos, si es que te encanta la naturaleza y por eso hacés fotos de naturaleza. Desde chico pintaba árboles. Siempre fui pésimo pintando y hoy en día me encanta fotografiarlos. Veo que va por ahí. Me encanta la naturaleza, estar ahí y la fotografía es también un poco la excusa de estar aún más tiempo en esos lugares, fusionarte más, vivirlos de otra manera.

¿Cómo surgió la idea de Travesía Visual? ¿Cuál es su propósito?
La idea de Travesía Visual surgió, un poco como te comentaba a los 23 años de edad, cuando me quería ir de viaje. A vivir un poco, a buscar un poco la magia en el mundo que en ese momento la había perdido. Yo creo que la fotografía me salvó la vida y al mismo tiempo me devolvió esa riqueza, esa sincronicidad, esa poesía que hay. Entonces, Travesía Visual tiene esa energía, esa búsqueda desde ese lugar, desde aquella edad. Hoy en día tengo 30, serian unos 7 años atrás. Cuando terminé mi carrera fotográfica intente hacer distintos proyectos funcionaron o no. En todo caso fue aprendizaje y fueron las bases de este proyecto de hoy en día.

¿Cómo describirías a tus obras?
Mira, yo pienso que la fotografía es un poco banal y cada vez está siendo más banal, tiene menos importancia, vale menos por la cantidad de fotógrafos y fotos que hay en el mundo.
Yo creo que mi gran obra es la apuesta al camino íntegro, a compartir conocimiento, a vincularse con las personas y a confiar en uno mismo, en su camino; más allá de lo que diga el mundo, más allá de lo que diga la lógica, la razón, la experiencia, esa aventura de decir. Este es mi camino, me la juego aunque tenga miedo, aunque no vea futuro cercano. Me la juego porque lo que soy, es lo que siento, es lo que creo y allá voy. Creo que esa es mi mayor obra, hoy, conmigo mismo. Ver en ese trayecto, desde hace un año atrás hasta ahora, como la sincronicidad que es algo que no se puede explicar de manera lógica, ni racional, pero que existe fue acompañando y es magia, es poesía. Capaz que suena absurdo decirlo, pero es tan real y está tan presente como cualquier otra cosa.
Va por ser apasionado, va por estar contento, va con compartir con los demás, por empezar a disfrutar más de la vida, disfrutar más de las comidas, de las charlas. Va por ahí…

¿Soles fotografiar con un propósito en mente o te dejás llevar por las oportunidades que surgen?
Las dos cosas. Me encanta cuando voy a un lugar específico, elijo la noche sin luna y ya voy con la idea y la imagen que quiero. Después llegado ahí, está bueno también ser maleable porque a veces lo que vos querés, no lo conseguís y eso te impide ver algo mejor.
Muchas veces el azar, que no tenemos en cuenta, nos devuelve algo con mayor riqueza si es que lo sabemos aprovechar y no nos encapsulamos en esa idea previa que teníamos.
También por las oportunidades que se dan. De repente estoy en un lugar, que no tenía ni idea que iba a estar y veo un paisaje bellísimo, salgo a la noche y hago la imagen, más allá de que sea muy buena o no, como que hago la apuesta. Por lo general, muchas veces me terminan sorprendiendo.

¿Cómo se desarrolla el instinto para saber cuándo hay que apretar el botón?
Bueno, en este caso, soy de sacar muy pocas imágenes, muy pocas. De día no saco ninguna. Uno trabaja más con la imagen que tiene dentro de uno y sabe. Mira el paisaje o mira entre comillas la realidad y ve si hay imágenes de uno ahí. Es algo interno. Es una previsualización de la imagen.
En principio, yo no saco fotos por sacar. Porque cada foto para mí es un espacio en la computadora, es trabajo, es edición, así que es gasto de equipo. En principio, lo que sacó intento que sea lo que edito, lo que uso.

¿Qué tipo de preparación haces antes de fotografiar?
Antes de hacer una foto nocturna nos fijamos si hay luna, si no hay luna, nubes, básicamente las condiciones atmosféricas del lugar adonde ir a fotografiar. Linternas, cargador de baterías, el horario, abrigo, un poco de comida, algo para tomar, el peso en las mejores condiciones y por lo general, visitar el lugar de día. Siempre que se puede visitar de día el lugar, encontrar la imagen y volver de noche.

¿Qué intentás expresar en tu fotografía artística?
En principio, no es que en estas series nocturnas que estoy haciendo durante el último año intento expresar algo con la fotografía. Para mi el arte, creo que está vinculado a la totalidad del proyecto. La fotografía es una parte de esa totalidad. La otra parte es el viaje vivido de esa manera, la puesta, usar esta frase que está un poco trillada “Hacé de tu vida una obra arte ”.
Vincular la pasión, los sueños, los talleres como que todo me parece que quizás sea la obra. Y las fotos es un ladrillo más, digamos. Quizás sea una de las cosas más visibles pero detrás de eso hay todo otro mundo.

¿Qué elementos tiene que tener una buena fotografía para vos?
Una buena fotografía tiene que tener al autor, tiene que tener identidad. Más allá de la técnica, del encuadre, más allá de la composición, a mí las fotografías que me gustan es cuando veo presencia, cuando me emociona, me conmueve. Si es una fotografía solo técnicamente bien expuesta la verdad que pierde el interés para mí.

¿Cuáles fueron las exposiciones donde has participado?
Participé en varias exposiciones nacionales e internacionales. Entre las nacionales estuve en el Festival de La luz, expuse en el Museo de Bellas Artes de Salta, después expuse en el Museo de Bellas Artes de Corrientes, expuse en la Alianza Francesa y entre las internacionales estuve en Francia, en Londres, en Chile y después en otras exposiciones grupales de menor escala.

¿Utilizas algún otro medio visual para combinar con tu fotografía?
Hoy en día, es más que nada una toma directa y después algún revelado básico de Photoshop.

¿Si tuvieras que elegir un lugar de la Argentina que te gustó fotografiar, cuál elegirías?
Me gusto mucho fotografiar Epecuén (Buenos Aires) hace muchos años atrás, hoy en día ya está un poco quemado. Pero cuando estaba inundado, que no era conocido, fui y el lugar me pareció de una increíble belleza, una ciudad silenciosa y entré en comunión con ese lugar más allá de las imágenes, la sensación. Después el Parque Nacional de Los Alerces en Chubut me encanta. Puerto Pirámide es un lugar que tiene para mi como mucha historia. En lo personal, fue donde comencé fotografía nocturna, más que nada perfeccionamiento y después un barco inundado, el Désdemona en Ushuaia, un motivo muy interesante.

¿Qué lugares te faltan y gustaría fotografiar?
Lugares que me faltan, me falta el mundo entero y lugares que ya fotografié y me gustaría volver a fotografiarlos, entonces es como inagotable. Me encantaría ir a la Antártida, la Aurora Austral sería una experiencia interesante para fotografiar. Me mueve la curiosidad y el desafío, entonces está bueno probarse.

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La caída de la cucaracha

Por María Sol Guarino

La noche y toda su quietud, su ausencia de luz, amparan la travesía por la verticalidad de los muros. La gravedad no es ley en este caso. Es un recurso, que puede ser utilizado, o no. El terreno se mantiene estable y seguro, la marcha no tiene pausa. Incansable ella, va transitando el itinerario, sumando milímetro tras milímetro a un caminar lineal marcado por la tenacidad de saber hacia dónde se va. Ella sabe. No sé qué es lo que sabe, pero sabe. En su mochila genética lleva una sabiduría milenaria que ha permitido a los suyos sobrevivir a las condiciones más hostiles. Por lo cual, los accidentes geográficos que debe sortear al andar sobre el machimbre que reviste la pared no deben ser gran cosa. Al menos eso puedo imaginar, si es que quisiera ponerme por un momento en sus zapatos. Aunque zapatos no usa, claro está, sino no podría andar por esos lugares tan extravagantes con semejante habilidad.
Partiendo de la premisa de que sabe lo que hace, y sabe hacia dónde va, lo ocurrido no puede ser interpretado como un error ni como un paso en falso. Creo que todo estuvo fríamente calculado. Creo, casi puedo saber que fue así, que ella quiso abandonar la seguridad de su sigiloso andar, quiso dejar de camuflarse en el marrón del machimbre. Quiso dejar de ser una más. Y se lanzó al vacío.
Los segundos que duró la caída habrán sido vividos con la adrenalina de andar cayendo, aunque sabiendo que después de la misma otro terreno seguro, mullido y cálido, esperaría por ella. Así cualquiera se lanza al vacío, siendo un vacío tan lleno de confortabilidad. Ni siquiera puedo entonces interpretar su accionar como el de un ser que se entrega a la aventura. Fue una simple picardía y nada más.
Mientras tanto, él todo soñando, todo ignorante de esa microvida gigante que pululaba a su alrededor. Todo dormido, todo ausente de eso y de las mil millón cosas que debían estar sucediendo en aquel momento. La quietud de la noche también era su amparo.
Hasta que la quietud se quebró, hasta que se produjo el encuentro. Terrorífico encuentro de los pliegues de su oreja derecha con las minúsculas seis patitas. Para cuando éstas llegaron a su mejilla, todo era espanto. Un golpazo de realidad que dinamitó su sueño en un instante.
Ella siguió su curso, a través de la almohada y luego vaya a saber dónde. Sólo ella lo sabe. Y él quedó ahí, todo piel de gallina, todo escalofríos. Imaginando a miles de sus compañeras queriendo hacer lo mismo que ella, la misma divertida picardía que lo dejó todo estremecido, todo impresionado. Su mundo dejó de ser un lugar seguro, todo lo conocido se transformó en siniestro. Ya no hubo descanso posible.

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Dos cuentos

Por Nicolasa

La diferencia
Incluso los besos más apasionados que se habían dado antes quedaban ahora opacados ante la intensidad de éste. No es que las mordidas mutuas fueran distintas a las anteriores, no es que las sonrisas de ella o las manos de él jugaran de forma diferente, no es que los sabores de sus bocas hayan sido hasta entonces imperceptibles, no es que las palabras mencionadas previamente fueran más dulces, no es que la pasión no los hubiera encontrado nunca. Es, sencillamente, el sentirse mutuamente enamorados.

La caída de las gotas
La gota cayó violentamente contra el parabrisas generando un ruido seco.
María quedó sorprendida por la fuerza con la que esa pizca de agua se estrelló contra el vidrio y por la velocidad con la que caía, devorando a las pequeñas compañeras que tenía por delante. Se quedo absorta observándolas, notó que esa poderosa gota de lluvia, en consecuencia de su inmensidad, estaba sola.
Configuró en cuestión de segundos una alegoría de la lluvia con los hombres: uno sobresalía mientras los demás, en angustiosa compañía unos con otros, quedaban pequeños. La envolvió entonces la idea del sacrificio: “Seré pequeña para que tú puedas ser grande”. Y así, vio sus fracasos como elecciones, sus tragedias como poesías, su aislamiento como amparo, se vio importante, se vio significar. Quedó sumergida en aquellos pensamientos que ahora la abrazaban en consuelo de ella misma mientras las lágrimas caían, poderosas, por sus mejillas. Observó, ya segura de sí, como las ínfimas gotas de lluvia que continuaban bajando por el parabrisas se iluminaban, reflectando las luces que –creyó- escondían en su interior. Dejó salir su sonrisa satisfecha.
Jamás vio venir el auto de enfrente.

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Ensayo 17

Por Carolina Do Pazo

Cuando llegó lo supe. Era ella la mujer que había creado laboriosamente mi imaginación, obrera fornida, trabajada por mis libros, la música, la poesía… la poesía me hace llorar. Era una hermosa dama, de pelo oscuro, negro como la noche más cerrada de invierno, fina y suave como la seda más cara de todo París. Era ella una dama, la única con quien mis esperanzas se sentían cómodas y acompañadas, en ella donde mis gustos se arrumaban como dos pájaros en un nido confortable de barro y de paja. Sin embargo, no era ella una mujer para mí. Quería poseerla con todas las fuerzas de este pobre corazón lleno de sueños y sin ninguna promesa de futuro y con toda la fiereza de este cuerpo que solo sabe desearla cada noche. Pero ella no podía ser mía. Ella era la mujer del doctor.
Oh!. Pobre Carlos. Tan bueno y afortunado y, a la vez, tan llano, sencillo… su conformidad resultaba tan envidiosa y detestable a la vez… Tenía envidia de su mujer, de mi Emma, porque era mía, era dueña de mi ser entero aunque ella solo pueda intuir mis sentimientos. Ella era mía porque era mío todo su encanto: yo me sentía dueño de todos sus modales y complacencias, aunque solo se demuestren mediante una sonrisa en la cual se dejan ver parte de esos dientes simplemente perfectos y la muesca de sus pómulos se pronunciara solo un poco, coloreándose de rosa pálido pero intenso comparado con su blancura efímera.
Sin embargo sentía tanto respeto por Carlos… no era su amigo claro, pero era egoísta juzgar su conformidad rutinaria: que él no soñara más que con este día a día vacío, sus enfermos, su casa, su mujer y su pequeña no significaba que yo pudiera imaginar su desgracia. Era egoísta apartar a mi Emma de esa comodidad, ella no podía huir conmigo, convertirse en mi amante…no de ningún modo. Ella debía ser mi mujer pero yo no podía ser su esposo. Mi Emma no era libre aunque volará alrededor de mí, estaba atada a su propio nombre: mi Emma era Madame Bovary.
Oh! Mi amada Emma.
Este sentimiento me está desgarrando las entrañas, siento nauseas, fiebre y no logró controlar el sudor de mi cuerpo. Escribiré más cartas que luego romperé mil veces, ensayaré escupir uno a uno mis sentimientos para luego pensar en absorberlos de ti o del mismo suelo. No logro descubrir la forma de que lo sepas de mí aunque lo sepas ya. Mi cuerpo se está enfermando.
Ya no soy nada en mí. Este deseo me está consumiendo. La nada misma habita en este cuerpo que no hace más que pensar en el suyo, en su compañía. Este amor idealizado me acobarda los sentidos, el hacer, me retiene, me ata a este lugar.
Debo irme. Me voy. Si me voy. A estudiar. Si a estudiar y…eso.
Necesito alejarme de la mediocridad de mis días que solo se sacuden de un golpe cuando la veo pasar, cuando hablamos por horas sobre música y poesía y leemos juntos, sin hablar.
Me voy Emma, quizás el destino nos vuelva a juntar y mi valor se haya fortalecido con el conocimiento y con la experiencia. Quizás ahí me atreva. Sea egoísta y rapte su amor. Yo se que lo desea, lo noto cuando me mira y sus ojos se encienden: su cara muda no expresa el ardor de sus ojos rojos, casi diabólicos, me hablan de amor y de deseo.
No me despediré.
Esto no es una despedida.
Escribo y escribo para decir con tinta lo que mis labios no dicen. Como si así pudiera dilatar eternamente el adiós. Como en los libros, que este amor perdure mi Emma…
Deseo su felicidad toda.
Ahora romperé esta también.

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Editoriales emergentes

Por Paula Corsich y Lucía Sordini

Las primeras editoriales independientes surgen en la década del 50 y se van asentando en nuestro país en forma muy paulatina. En los últimos 10 años las mismas han proliferado, abarcando ampliamente la zona del Conurbano bonaerense. Este fenómeno, encadenado con grandes cambios ligados a la industria del libro en un contexto sociocultural, está caracterizado por las transformaciones diversas en la cultura literaria y en el régimen de circulación y la apropiación de la palabra escrita, marcado por la hipersegmentación de los mercados. Estas editoriales permitieron también la ampliación del público productor (que supera notoriamente la ampliación del público lector). En este sentido, la segmentación de la demanda se corresponde con una fuerte diversificación de la oferta y las pequeñas editoriales que publican narrativa son un síntoma de este proceso. Provocando a su vez cambios sustanciales en los regímenes industriales y comerciales de existencia y circulación de lo literario, que establecen toda una serie de tensiones con las formas tradicionales de pensar a la industria editorial.
Al utilizar el término “editoriales independientes” referimos a pequeñas o medianas empresas que se distinguen por su imaginación y dinamismo, su gran capacidad para optimizar y rentabilizar recursos y, en particular, por su decidida apuesta cultural por encima de cualquier interés estrictamente comercial. Lo hacen por su calidad, por la convicción de que realizan un aporte a la sociedad y a sus autores, como también por la satisfacción de publicarlas y enriquecer su fondo. Lo que nos interesa de estos emprendimientos es el uso de la creatividad como insumo para la generación de comunidades de lectura. La maximización de los recursos disponibles se expresa en la organización y participación de las editoriales en eventos, convocatorias, lecturas, ferias y demás instancias donde las comunidades de lectura estructuradas en torno a este circuito de pequeñas editoriales se actualizan en la interacción cara a cara. Contribuyendo a la conformación de lo que el sociólogo Vanoli denomina “el desborde de la escritura por la sociabilidad”.
La sensibilidad de estas editoriales y el espíritu emprendedor y aventurero que recoge la figura tradicional del editor, las distingue de aquellas editoriales que funcionan como expendedoras de servicios de edición y generan lucro en base al deseo de publicación de sus autores, sin establecer ningún “filtro de calidad”. Es así que el parámetro de los usos de la creatividad que despliegan estos proyectos resulta mucho más productivo para su clasificación que su supuesto grado de “independencia”.
En estas editoriales la decisión de qué editar la toman los editores y no el departamento comercial. Los editores independientes, comprometidos con el rol cultural de su oficio, son muchas veces también agentes culturales. Ese compromiso, ajeno al ánimo de lucro, caracteriza infinidad de editoriales independientes. Generan la puesta en práctica de un tipo de activismo cultural donde la escritura y la edición se solapan. Son ellos los agentes por excelencia de la bibliodiversidad, garantes de la pluralidad y la difusión de las ideas, los verdaderos actores y defensores de esta diversidad cultural adaptada al libro.
La vocación del editor independiente es fundamentalmente cultural, sólo así es posible entender que sus catálogos se nutran de jóvenes autores, de textos poco comerciales, de contenidos exclusivamente culturales, o de ediciones en ningún sentido convencionales, huyendo siempre de la “bestsellerización” del libro.
Otra característica es el principio de solidaridad y colaboración que predomina entre editores y asistentes. El editor tiene la potestad para intervenir los textos que se dedicará a publicar, su independencia con respecto de la puesta en circulación del producto en la librería, el control financiero de la publicación y, a veces, la iniciativa en la elaboración de proyectos de publicación, para lo cual puede convocar a diferentes autores.
En esta primera parte de la nota presentamos a Oscar Fortuna, que lleva adelante el proyecto de la editorial, ubicada en San Martín, en conjunto con un grupo de profesionales

Entrevista: Oscar Fortuna de Editorial Imaginante

Fecha: 22/06/2015

Oscar Fortuna, escritor, editor, dueño de una editorial? Cómo te definís mejor?
No tengo una definición acabada, ya que me gusta siempre explorar nuevas ideas, generar proyectos e investigar nuevas propuestas y conocimientos para seguir creciendo. Se puede decir que soy una combinación de todo lo que decís: primero fui escritor (comencé a escribir en mi adolescencia poesías, luego cuentos y hace poco publiqué mi primer novela), luego me recibí de editor en la UBA y finalmente cumplí mi sueño de gestionar mi propia editorial. En lo que más dedico tiempo ahora es en editar, pero me gustaría tener más tiempo también para escribir, dibujar, pintar, hacer grabados, malabares, etc.

En el 2006, ¿Cómo surge el proyecto Editorial Imaginante?
En el 2006 se concreta el proyecto, su surgimiento data de muchos años atrás, ya en la secundaria (mediados de los ´90) mi pasión era la literatura y los libros e Imaginante era el apodo que utilizaba para escribir. Terminé la secundaria y mi vocación seguía intacta, por lo que vine a Buenos Aires, a estudiar la carrera de Edición. En una feria independiente de libros intercambié libros artesanales con otra autora que resultó ser dueña de Editorial Leviatán, allí comencé mi carrera como editor pasando por todos los puestos de la cadena de desarrollo editorial (cosa que agradezco mucho haber hecho, ya que me permitió conocer en profundidad todo el proceso) y cuando me sentí listo para empezar por mi cuenta fundé Imaginante.

¿Cuáles fueron las primeras publicaciones?
Las primeras publicaciones fueron la revista “Monserrat Cultural”, que me permitió tener un ingreso mensual, y la publicación de libros de poesía de amigos, que con ayuda del boca en boca facilitó el crecimiento de Imaginante como editorial de autores independientes.

¿Cómo se relaciona la editorial con el barrio? ¿Cuáles son libros más vendidos?
Intentamos que haya relación con el barrio, pero al no existir una red de entidades culturales donde apoyarse resulta difícil la difusión. De a poco nos vamos integrando con ACATREF y la gente del EMAC, con la intención de llegar a desarrollar proyectos editoriales en el futuro. Respecto a las ventas, ya que somos una editorial donde los autores pagan por sus ediciones, son ellos los que manejan sus ventas. El libro que más vendo es el mío (por la simple razón de que al ser el autor es más fácil venderlo) que se titula “Kailén en la senda del albatros”. Pueden conocer más del libro en www.facebook.com/KailenenlasendadelAlbatros

¿A qué público está dirigido? ¿Hay un perfil específico? (Catálogos)
No, el catálogo evoluciona según los pedidos de cada autor. La mayoría de lo que publicamos abarca la poesía y la narrativa. Luego le sigue el ensayo y la novela.

Las convocatorias le dan un perfil de diálogo y un papel activo de la editorial frente al público. ¿Con qué respuesta se encuentran?
Las convocatorias son una manera de llegar al público para dar a conocer la editorial y que lleguen a contratar nuestros servicios. Nunca hay que olvidar que más allá de la pasión y el gusto que siento por mi trabajo, la editorial es una empresa y como tal es fundamental tratar de conseguir nuevos clientes. Los autores responden muy bien a las convocatorias con la participación en los concursos.

E-book: ¿amigo o enemigo?
Voy a ser sincero, aunque suene mal: el ebook no me mueve un pelo. Me resulta indiferente que exista, aunque haya miles de artículos y seminarios y clases que lo glorifiquen y detallen las oportunidades de desarrollo tanto para autores como para editores y lectores. Crecí con el olor de los libros y la textura del papel no la puedo reemplazar por la pantalla. Se puede decir que en esto no acoplé a la moda, aunque si un autor me pide que le haga un ebook se lo puedo maquetar sin problemas.

¿Qué rol juegan las redes sociales en la circulación y distribución de los títulos?
Las redes sociales son un canal más de distribución, y rinden en tanto inviertas tiempo en ello. El tema es que hay que invertir MUCHO tiempo, o en todo caso contratar a otra persona para que se encargue de ello. Por el momento no cuento con el capital para que otra persona lo haga, y le dedico una media hora por día a la difusión por facebook, que a largo plazo rinde.

Hay pautas, corrección, diseño, ¿bajo qué criterios se lleva a cabo la edición?
Tenemos nuestro propio manual de estilo interno que fui desarrollando con la práctica. Cuento con tres correctoras freelance que se encargan de la corrección, cada una está especializada en un campo literario específico y eso me permite ofrecer siempre la mejor alternativa de edición para cada libro. Nuestro contrato de edición es la herramienta fundamental para pautar y desarrollar de forma simple y efectiva todo el proceso de edición sin sorpresas para el autor ni para el editor.

¿Qué postura presenta frente a la Feria del Libro?
Si tuviera los miles que piden para poner un stand, y luego los otros miles que se necesitan para habilitarlo, quizá participaría.

¿Cuáles son las propuestas para la segunda mitad del año?
Terminar la selección de la antología de poetas latinoamericanos y lograr una buena difusión y del proyecto para conseguir que más autores publiquen con nosotros. Somos la editorial que ofrece la mejor calidad y el mejor precio (lo sé porque siempre estamos corroborando la calidad de nuestro trabajo y servicio con el de otras editoriales del mismo ámbito, por ejemplo Dunken, de los cuatro vientos, autores de argentina) y nuestra meta es que cada autor quede plenamente satisfecho con su libro. Gracias a esto seguimos creciendo y desarrollando nuevos proyectos y colecciones, de las que esperamos seguir publicando cada vez más y mejores libros.

Más información

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https://www.facebook.com/editorialimaginante
info@editorialimaginante.com.ar

Neuquén 3129, Villa Sáenz Peña,
Tres de Febrero, Pcia. Buenos aires.
De Lunes a Viernes de 10 a 12 y de 14 a 19 hs.

Libreta Cultural Colectiva – Julio

En un cuaderno, en papeles sueltos, en el celular, en una agenda, en el margen de la hoja, en una libretita que viaja siempre con uno… todos tenemos un sitio en el que vamos registrando ocurrencias súbitas, resabios de experiencias, interrogantes. Son anotaciones que a veces quedan en la nada, otras abren puertas para linkear con otros textos, otras ideas, otras preguntas, otras experiencias. Generalmente, esas notas quedan reservadas al mundo íntimo, son para uno mismo… ¿Qué pasará si abrimos el juego y esa primera persona volcada en un texto breve se comparte, y se va sumando a otras primeras personas?
Esas numerosas voces, apreciaciones subjetivas de experiencias culturales, irán conformando, publicación tras publicación, una libreta colectiva, interpersonal. Porque es parte del espíritu de Revista Brote dar cuenta del modo en que percibimos, sentimos y vivenciamos las experiencias culturales. Y porque creemos que el compartirlas puede tentar a otros a crear las suyas. Por ello, publicaremos en cada número una serie de libretas, con la impronta propia de cada libretero.

LIBRETA por Pamela Vizcarra

Matar las alas de una mariposa

La frágil libertad de las mariposas
Siempre tuve la sensación de que algunos cuentos pueden establecer con ciertos lectores una relación casi mística; su brevedad, su fin tan próximo, su desenlace abrupto crean una especie de unión ficcional que, si bien perdura poco tiempo en el papel, muchas veces excede el punto final de la página. Algo así me sucedió con el relato “Mariposas” de Samanta Schweblin. El cuento parte de una situación cotidiana: un grupo de padres espera la salida de sus hijos del ¿jardín? (probablemente). De repente, el hecho extraño: una mariposa guía el final del relato, deja vía libre a la imaginación y ahí mismo es cuando el lector se mete en la historia: comparte el temor del personaje. Ese miedo que invade la mente de Calderón y que la omnisciencia del narrador construye de manera completa: “Calderón, permanece inmóvil. No se anima a apartar el pie de la que ha matado, teme, quizá, reconocer en sus alas muertas, los colores de la suya”.

“Sólo quienes sean capaces de encarnar la utopía serán aptos para el combate decisivo, el de recuperar cuanto de humanidad hayamos perdido” (Sábato, 1999: 116)
¿Por qué duele tanto el mundo? ¿Qué es lo que causa tanto dolor? “Antes del fin” es un ensayo que forma parte del testimonio de la vida de Ernesto Sábato. Subyace a todo el escrito la urgencia de salvar al mundo (o lo que nos dejaron de él) A partir de una mirada pesimista, en el medio de una crisis existencial, en los últimos y más tristes momentos de su vida y desde lo más profundo de su corazón, Sábato, llama, pide y analiza la sociedad con fragmentos de su vida. La humanidad es el caos en el que el individualismo ha socavado los corazones, las almas de los poetas, la belleza del ser humano. Y yo pienso, ¿cuáles serán las utopías que nos rescatarán de este mundo contaminado por el egoísmo?

Movimiento en imágenes

Por Oriana Racciatti

Una de las últimas voces que participó en la jornada del “Foro Argentino de Danza” el 29 de abril de 2015 en la Facultad de Derecho, que convocó el movimiento por la Ley Nacional de Danza, fue la de Melina Seldes (34). Una joven que ni más ni menos estableció una controversia en la sesión y que determinó su perfil como clara colaboradora de la ley.
Formada en el exterior, Seldes decide aportar sus conocimientos en nuestro país. Se planta al mundo como bailarina, investigadora y productora. Actualmente es la co-directora del espacio LEM (Línea En Movimiento) junto a Viviana Lasparra. Una asociación civil sin fines de lucro, fundada en 2009. Se trata de un espacio para el desarrollo y la promoción de las artes del movimiento contemporánea. LEM alberga a artistas, investigadores, académicos, practicantes, estudiantes y espectadores interesados en las implicancias artísticas y sociales de la danza.
Mientras tanto, en el día de la danza, Melina, dio una noticia que conmocionó el recinto de la Facultad de Derecho. Al tener la palabra, informó a las dirigentes de la ley y a los referentes provinciales y municipales que LEM cuenta con la custodia del “Archivo Audiovisual de Danza de la Argentina”: el archivo que el movimiento pretendía crear. Ante tal noticia, no pararon de surgir inquietudes en los participantes. Revista Brote intenta dar respuesta a ello.
El Archivo Audiovisual de Danza (AAD) fue iniciado por Mariana Lucía Márquez en el 2007 para la Biblioteca Nacional y cedido a LEM por medio de un convenio cultural en el 2012. Este incluye documentación de espectáculos, ensayos y clases, video-danza (danza creadas para la cámara) y documentales de variadas expresiones estéticas profesionales. El archivo cuenta con 162 ejemplares de coreógrafos tales como Andrea Servera, Margarita Bali, Ana María Stekelman, Pablo Rotemberg, entre otros. El material está clasificado por documentación de espectáculos, documentación de ensayos, documentación de clases y video-danza y documentales o personalidades de la danza. Aunque, hoy en día, nadie está registrando lo que sucede. “Nadie se acerca para ofrecer su apoyo. Al día de hoy LEM está solo con esta responsabilidad”, sostuvo con pesadumbre Seldes.
Como bien reflexionaba Seldes durante la entrevista, la importancia de tener un archivo es extrema. “Sin historia y sin la capacidad de recopilar y reflexionar sobre lo hecho, es muy difícil establecer un cambio para el futuro”, consideró la bailarina. La realidad por la que pasó -y está pasando- el AAD da cuenta de la situación con la que convive la danza en nuestro país y el despojo con el que se trata a este lenguaje. Continúa Melina: “El hecho de no exista un Instituto Nacional de la Danza, dedicado en parte a esta tarea deja bastante expuesta la fragilidad de nuestro campo”. Asimismo, a pesar de los nuevos soportes tecnológicos para el registro y recopilación de las obras de danza en Argentina, carece de una sistematización para este tipo de trabajo. Hay que destacar que su existencia es un pedazo de historia, que reconstruye cómo el movimiento se forjó en este punto del planeta. Nos relata quiénes empezaron, hicieron y harán de este lenguaje un camino para revalorizar el arte de contar sin palabras. Que dice por sí solo, mucho de sí mismo y mucho de la particularidad histórico-social en la que se creó. El AAD posibilitará a las nuevas generaciones tomar puntos de referencia sobre el destino de la danza ya que la misma naturaleza del archivo en crecimiento y expansión va a permitir sostener un proceso y un diálogo creativo con la historia.
A pesar de la buena voluntad de LEM, la asociación civil necesita de un presupuesto de nivel nacional para poder sostener el trabajo de semejante envergadura. Dada la dificultad para conseguir dichos subsidios, LEM sigue adelante gestionando el comienzo de la reproducción del AAD junto con el apoyo de otras comunidades de danza. De este modo, pretenden retomar la tarea de recopilación a fines de agosto. Próximamente, LEM ofrecerá al público un día a la semana para visitar el material poniendo a disposición televisores, reproductores, computadoras y personal de trabajo.
Muy parecido a una coreografía, LEM se mueve para no perder la historia de este lenguaje y continuar su camino, con la responsabilidad de cargar sobre sus hombros un proyecto que no piensa más que mantener la ambición con la que fue creado.
El propósito que tiene el AAD, según el convenio firmado por LEM con la Biblioteca Nacional, es una base de consulta gratuita, material y virtual, que permita reproducir y recolectar archivos de todo el país. Las obras que pretendan ser donadas o cedidas a préstamo para su copia deberán ser enviadas en soporte DVD o VHS, acompañadas de su respectiva ficha técnica. Se realizarán dos copias: una digitalizada (disponible al público online y en las computadoras de LEM) y una en disco externo (copia Master). De este modo, LEM contribuye a resguardar y acrecentar su archivo hasta que la Biblioteca Nacional tenga la infraestructura digital-audiovisual para reincorporarlo a su propio archivo o en un futuro instituto propio de la Ley Nacional de Danza.
El archivo audiovisual en la historia de la danza de nuestro país es la reconstrucción en imágenes de un pasado reciente, joven, que habla de nuestras raíces artísticas. Es una obra que recopila información que permite comprender de dónde venimos y hacia dónde vamos. Conocer y ver para poder emprender cómo podemos desarrollar un proceso creativo próspero. Es admitir a la danza como una práctica social que crea un sentido colectivo. LEM, encabezando este proyecto, contribuye al desarrollo y la difusión de la disciplina frente a otros países. Pero no solo eso, sino también permitir el desarrollo de políticas estrategias de a largo plazo.
El Archivo Audiovisual de Danza no es un intento de interpretar la vida en el sentido histórico. Es una afirmación de la vida a través del movimiento. Apoyemos y acompañemos esta iniciativa.

Lo casual y lo escolar: Públicos en el Museo de la Lengua de la UNGS

Por Licenciada Victoria Analía Pirrotta

Introducción

Cuando pensamos en intervenir espacios, muchas veces depositamos nuestras expectativas en un público probable. Dicho monigote imaginario cumple con las actividades propuestas, comprende los módulos instalados, es cuidadoso con los objetos y amable con el personal. En la práctica, muchas veces, se nos presentan situaciones y visitantes muy distintos de esto.
En el siguiente escrito, exploraremos la complejidad de pensar políticas para el Museo de la Lengua de la Universidad Nacional de General Sarmiento (UNGS), un espacio cultural y con intervenciones artísticas, con instancia de visitas guiadas para escuelas y organizaciones. Por un lado, reflexionaremos sobre la diferencia entre arte y cultura y cómo poner esos conceptos en práctica como categorías de análisis en espacios educativos, y en este en particular. Por otro lado, analizaremos los públicos del museo, para analizar sus reacciones ante las propuestas lúdicas y didácticas.
El Museo de la Lengua de la Universidad Nacional de General Sarmiento (UNGS), nuestro caso de estudio, es un espacio creado en 2012, físicamente se encuentra en la biblioteca de dicha universidad y es resultado de un convenio con el Museo del Libro y de la Lengua de Biblioteca Nacional. Por medio de distintas propuestas interactivas y lúdicas, se propone movilizar e interpelar a los visitantes sobre una serie de cuestiones que involucran la lengua y que suelen pasar desapercibidas, no solo por falta de información sino también por prejuicios fuertemente enraizados en la sociedad. El Museo resalta la relación de la lengua con distintas artes, incluyendo la literatura, el cine, la música y el humor, apuntando en lo posible a reflejar las distintas variedades del país. Se propone a los visitantes diversos juegos interactivos que promuevan la reflexión lingüística, aumenten su conocimiento sobre la etimología, el significado o el uso del vocabulario y les permitan adquirir nuevas palabras. Se ofrecen visitas guiadas a instituciones y al público en general.
En el siguiente trabajo, exploraremos la complejidad de pensar políticas para un espacio cultural y con intervenciones artísticas, que se piensa como espacio educativo con instancia de visitas guiadas para escuelas y organizaciones. Lo complejo reside en pensar a la cultura y al arte como sinónimos, y a la educación como su prima segunda. Por otro lado, reflexionaremos sobre el público que se esperaba originariamente en el museo y qué sucede con los visitantes espontáneos, es decir sin visita pautada.
Trabajaremos en torno a dos grandes ejes: pensar el arte como didáctica y la recepción en el museo. En relación con el primer tema, proponemos que el arte y la cultura (donde encajaría la educación como área) van por carriles separados, poseen lógicas de existencia casi incompatibles. Proponemos que, lo que se realiza en los espacios educativos donde se toman piezas artísticas como herramientas didácticas, es acotar a un sentido del arte. Con respecto a la recepción, trabajamos con dos categorías de visitantes, los casuales, esporádicos, que vienen sin cita previa, sin visita guiada, a “curiosear”, y los visitantes que concurren organizados, en grupo, a través de una institución. Sostenemos que, los merodeadores casuales se acercan al museo con lógicas de consumo, que corresponden a espacios comerciales con otra dinámica, por ejemplo un local de ropa o una sala de videojuegos.

¿Se puede pensar el arte como didáctica? Romper para aprender

Los movimientos artísticos aparecen, mutan se cruzan y mixturan entre sí. En contraposición con este dinamismo, pensar la cultura y cómo hacer proyectos en torno a ella, se nos presenta como un terreno pantanoso, lento, de leves cambios, donde el arte llega a entrar en juego cuando logra una cierta estabilidad (Coelho, 2009)
El producto de arte, nace de un deseo o programa particular de un artista, puede imponer nuevas reglas o quebrar las existentes, puede deconstruir o desarmar aspectos de la realidad, no tiene entre sus objetivos agradar u acoger al receptor de la obra, y tiene como principal móvil el estético, la relación y discusión con las expresiones artísticas anteriores, entre otras cosas. Por otro lado, la cultura tiene entre sus características la construcción de un nosotros colectivo, reforzar mitos y rituales arraigados en la comunidad, tiende a una comunicación abierta hacia la comunidad, reconforta, estabiliza, atiende, asiste y localiza a cada individuo en ese grupo social (Coelho, 2009).
En este sentido, pensar en elementos e intervenciones artísticas en un espacio educativo es un desafío. Debemos jugar con el arte en lógica cultural, es decir en clave de estabilidad, de contención, para comprenderlo y explicarlo. Por ejemplo, en el museo hay unas cortinas con palabras de las comunidades del Chaco (ver fotos), cada cortina representa a una lengua existente en dicha provincia. Cuando las personas ingresan se chocan con ellas, se golpean a veces si ingresan bruscamente.
Este choque, pensado desde la curaduría del espacio, es acertado porque la idea es que las personas se topen con esas lenguas invisiblizadas y calladas (Censabella, 2005). Luego de la explicación de los guías sobre las cortinas ya el sentido es otro, ya no son un estorbo, se acotó el sentido. Y pregunto, ¿es genuina esta reflexión cercada? ¿Por qué si en un principio me molesta la instalación, luego debo pretender que me agrada?
Es interesante, cuando coordinamos la actividad, cómo la institución escuela marca los modos de reflexión en los visitantes, que aceptan lo que los guías dicen. Hasta el momento, no pasó que un visitante proponga otra mirada, o sostenga que le parece incómoda o molesta la instalación de las cortinas luego de explicar el sentido. La propuesta consiste en que les moleste, que les haga ruido y les quede resonando, porque esa es la consigna de la instalación. Los pueblos originarios pacíficos, ocultos, corridos del centro, no alteran el orden, no cuestionan (Censabella, 2005). Por eso el trabajo didáctico sobre las cortinas es precisamente el de respetar al objeto artístico y al sentido curatorial que se le otorgó en el montaje, pensamos en enseñanza con lógica artística, de reconstrucción, y no en lógica cultural, de estabilidad (Coelho, 2009).
El arte como herramienta didáctica es una contradicción en sí mismo, es ir en contra de su esencia y de lo que es por definición, ruptura, movimiento, cuestionamiento. El arte no busca enseñar, los educadores le piden un “mensaje”, una “moraleja”. A lo sumo, se pueden exponer casos artísticos como ejemplos para generar polémica y ruptura en la dinámica de enseñanza y hacer que la persona reflexione en otra lógica.
En el museo utilizamos las herramientas artísticas en este sentido, como intervención e incluso como molestia, en la lógica originaria de arte como ruptura. Algo irrumpe en tu cabeza, quizás como agresión, como no estructura, pero te moviliza y te interpela. Te vas pensando, te cuestionas. Concretamente proponemos una actividad académica de historización de la lengua y luego vamos al choque con videos de Capusotto, en donde se utilizan insultos, expresiones tabú para espacios educativos. Es decir que irrumpimos el manto de la cultura con agujeros de arte, generamos polémica y ruido para despertar una mirada crítica. Los pibes no saben si reírse o no, una vez que uno soltó carcajada ya el resto se suma, las docentes quedan descolocadas, luego alguna lanza una risa políticamente correcta.

Juegos para qué, un público inesperado

El museo inicialmente fue pensado para adolescentes en sus últimos años de secundaria como visitantes organizados que vinieran en grupo con sus escuelas, luego el público general, familias, estudiantes de la universidad, como para que recorran el espacio de manera casual, sin una guiada estructurada. En la práctica, aparecieron actores de los barrios aledaños al espacio que nunca previmos, organizaciones barriales, jardines, primarias, visitas casuales de niños.
Los juegos y las instalaciones artísticas que propone el museo están pensados para jóvenes y adultos, que saben leer y que tienen cierto bagaje del “sentido común” que da haber asistido a la escuela. Porque la idea de lo lúdico está a disposición de corrernos de prejuicios sobre la lengua y reflexionar. ¿Qué sucede cuando aparecen otros visitantes?
La zona en que esta ubicada la universidad (Los Polvorines, localidad de Malvinas Argentinas, Conurbano Bonaerense) hay mucho público infantil a disposición, por el barrio, el jardín de la UNGS que está al lado nuestro, la escuela de la UNGS, los niños que encuentran el espacio como contención, la gente que viene a estudiar con los hijos. A este panorama sumémosle que desde el sentido común lo lúdico se vincula con lo infantil, los niños vienen con la intención de jugar con las PC, con los módulos, con las instalaciones artísticas, hasta con los carteles, si… con los carteles. Hay un panel con un mapa de los pueblos originarios de la argentina, es informativo, y sucede que varios de los niños (entre 5 y 8 años) lo han tocado cual pantalla táctil y me han preguntado “¿y esto, qué hace?”.
Es decir, que lo lúdico a los adultos los repele, no se animan a jugar en las pantallas con el desenfado que tienen los niños, y los que sí quieren jugar con todo, se encuentran con que los módulos no son juegos. Parece un trabalenguas, pero no es tan compleja esta actitud ante los objetos, tiene que ver con la lógica de consumos culturales.

Recepción y consumos culturales

Retomando propuestas anteriores, pensemos en el visitante del museo, una persona compleja, con ideas, con una mirada de clase, con gustos propios. Es decir que el espectador no percibe pasivamente como esponja los mensajes, sino que interpreta desde su posición de clase y su ideología (Saintout, 1995).
En los 90s y fines de la década, donde se hacía foco en una “sobre libertad del sujeto”, es un momento que marca a los sujetos como consumidores, aún hoy quedan resabios de esas lógicas que siguen vigentes y son propias de las relaciones que propone el mercado (Saintout, 1995). Necesariamente, hay que pensar en los procesos de recepción enmarcados en una perspectiva de historia cultural, además de comprender otras complejidades.
Debemos entender la recepción como fenómeno colectivo, es decir que hay que pensar en contexto y particularidades de grupo, en fragmentaciones de los consumos. Paralelamente, estudiar la recepción también implica analizar un campo de exclusiones y las demandas sociales.

Lógicas de consumo en espacios educativos

El ocio como espacio de relajo y del ámbito privado, cambió su rumbo. Ya no es ese momento para que el trabajador descanse y consuma para volver fresco como una lechuga a la jornada laboral. En la actualidad muchos espacios educativos piensan lo lúdico en relación al aprendizaje de contenidos específicos.
En la práctica existen tensiones entre diferentes miradas sobre lo lúdico y el tiempo libre que se pueden agrupar en dos paradigmas generales, uno liberal-consumista y otro creativo-cultural (Igarza, R. 2009). El primero tiene que ver con actos aislados, de entretenimiento y consumo, puede ser cualquier acción o compra. El segundo, agrega el aspecto social, el intercambio, los valores.
En el museo sucede que los objetivos del espacio se vinculan con lo educativo, se piensa como un espacio de reflexión sobre la lengua, pero los visitantes casuales vienen con una lógica de consumo vinculada al primer paradigma. Qué quiere decir esto, que las personas que no vienen organizadas y predispuestas desde un espacio institucional (escuela, organización, universidad), recorren el espacio y buscan los juegos de rápida resolución y que no implican demasiada lectura, el “bingo de voces” en desmedro de “La palabra desconocida”, por ejemplo (ver imágenes). Incluso, estos visitantes piensan en lógica de instantaneidad los módulos y paneles de reflexión y lectura, como la “rueda de las leyendas” y los “cerebros mágicos” (ver imágenes).
Este fenómeno sorprende, pero si lo pensamos tiene su lógica. Los dos paradigmas explicados anteriormente están propuestos por separado, pertenecen a dos líneas diferentes, pero hacen ambos referencia al tiempo de ocio de las personas. Si uno sale predispuesto a consumir determinados productos y no asocia el juego con el aprendizaje, va a reproducir esquemas de consumo para jugar. Es un desafío, entonces, pensar desde el museo cómo abarcar y atraer a los visitantes informales y proponerles sin espantarlos.
A qué me refiero con esto del espanto. Cuando un merodeador entra al museo, recorre rápido, curiosea, y sale velozmente, sobretodo si un guía lo quiere saludar o asesorar, la persona huye, casi con la velocidad con la que se retira de un comercio cuando se acerca el vendedor a querer convencerlo de comprar un producto. La lógica de lo privado (el mercado) invade en un ámbito educativo público. En la zona donde está ubicado el museo no hay demasiados espacios de exposición museística (Los Polvorines), las personas no tienen la práctica de asistir a estos lugares como sí lo hay en la Ciudad de Buenos Aires, donde existe una gran oferta de museos y preocupación por ellos desde los noventa con la fundación de la Dirección General de Museos (Wortman y Bayardo, 2012).

Conclusión

En este breve escrito, analizamos dos tipos de visitantes, los que vienen organizados en un grupo, provenientes de una institución educativa, y los que concurren de manera casual y aislada.
Los grupos escolares (o enmarcados en una institución, como un comedor, agrupación o espacio) tienen una predisposición muy grande a ingresarle a los temas del museo desde el punto de vista educativo. Es decir, vienen sabiendo que van a aprender “algo”, y se ven descolocados cuando se realiza una propuesta lúdica y audiovisual con una lógica más informal y donde se trabajan temas tabú en la escuela, como los insultos, el lenguaje “villero” y “cheto”. Vienen con la lógica del segundo paradigma de consumo, el educativo y de vínculos, y cuando les pasamos un video de consumo masivo y lo desarmamos, los estamos obligando a que interpelen un objeto del primer paradigma desde la lógica del segundo. Con respecto a los visitantes casuales sucede otro fenómeno. Ellos ingresan al espacio curioseando, no pretenden nada, tanto es así que cuando un guía se acerca a saludar prácticamente salen huyendo. Aquí sucede, que la persona ingresa con lógica de consumo del primer paradigma, solo quiere ver, y nosotros le proponemos actividades y marcos que tienen que ver con el segundo.
Otro tema que es interesante para seguir pensando es cómo hacer que se complementen el arte como ruptura y la cultura educativa como explicación y manto. Cómo correr al arte y a lo lúdico de ciertos lugares propuestos por el mercado y el consumo masivo, por un lado, y cómo correr a la educación del espacio áulico estructurado donde la última palabra la tiene el educador. No son modelos fijos, en la práctica hay múltiples formas, pero existen espacios educativos que deben romper con los moldes, proponer otras lógicas, ahí estamos los museos.

Bibliografía

  • Bauman, Zygmunt (2002). La sociedad sitiada, Buenos Aires, Fondo de Cultura económica S.A., 2004.
  • Bourdieu, P. Creencia artística y bienes simbólicos. Elementos para una sociología de la cultura. Ed Aurelia Rivera, Buenos Aires, 2003.
  • Censabella, Marisa. Las lenguas indígenas de la Argentina. Una mirada actual, Eudeba, Buenos Aires, 2005.
  • Coelho, T. Diccionario crítico de política cultural: cultura e imaginário, Gedisa, Barcelona, 2009.
  • García Canclini, N. Consumidores y ciudadanos. Conflictos multiculturales de la globalización. Ed. Grijalbo, México, 1995.
  • Harvey, David (1990) La condición de la posmodernidad, Buenos Aires, Color Efe, 1998.
  • Igarza, Roberto. Burbujas de ocio. Nuevas formas de consumo cultural. Cap.2 “La sociedad del ocio intersticial” pp. 33 – 66. La Crujía, Buenos Aires, 2009
  • Saintout, Florencia. Los estudios de la recepción en América Latina, ediciones de Periodismo y Comunicación, Bs As, 1995.
  • Wortman, Ana y Bayardo, Rubens. “Estudios recientes sobre consumos culturales en Argentina”. En: Alteridades nº 44, pp. 11-21, Universidad Autónoma Metropolitana, México, 2012.

La Reacción del Teatro Independiente; El Cono Teatral

Por José Luis Albornoz

Cuando las cosas no están del todo claras, cuando se impone en lugar de elegirse y quien debe representar no representa pueden suceder tres cosas: 1) se sobrelleva la situación lo mejor posible, apoyando y aceptando la situación irregular. Otra opción es desplazar a la “autoridad” y quedarse con el poder por intermedio de la fuerza o acciones directas. Y la tercera opción es la resistencia, pacífica pero colectiva, mostrando con actos y en voz alta que no se acompaña a esos representantes, que hay que cambiar. Esa situación de irregularidad sucedió en la elección del representante de la Región Noroeste en el Consejo Provincial del Teatro Independiente y por el momento se está resolviendo con la tercera opción; la resistencia de un colectivo de artistas teatrales que no se sienten representados y que muestran su descontento mediante acciones que, entre otras cosas, dieron origen al “Contra Festival Regional de Teatro” y al Cono Teatral.
Antes de seguir avanzando es necesario aclarar qué es y cómo se conforma el Consejo Provincial del Teatro Independiente (CPTI). El Consejo fue creado en el año 2010 con el propósito de fomentar, apoyar y proteger la actividad teatral independiente de la Provincia. Fue con la sanción de la Ley Nº 14037 (Ley Provincial de Teatro Independiente) que se empezó a destinar el 8,25% del 67% que el Instituto Provincial de Loterías y Casinos obtiene por premio prescripto del Juego Quiniela y sus variantes (monto cercano a $ 3.500.000 al año). Este porcentaje está repartido por Ley de la siguiente manera: el 20% para la administración y el 80% restante es distribuido en partes iguales en cada una de las regiones de la provincia de Buenos Aires.
Este nuevo organismo, dependiente del Instituto Cultural de la Provincia de Buenos Aires está integrado por un Director Ejecutivo designado por el Gobernador; un representante designado por el presidente del Instituto Cultural y un representante ad-honorem de la actividad teatral de cada una de las quince Regiones Culturales de la provincia, seleccionado por concurso público de antecedentes y oposición según establece la Ley. Actualmente el director ejecutivo es el actor y director Lito Cruz. El año pasado se cambio el consejero de la región noroeste y el elegido (cabe preguntar ¿Por quién?) fue Sergio Urrutia Ocampo. He aquí el problema: al momento de elegirse un nuevo consejero, se hizo un llamado público por parte de la red, para elegir de manera democrática al consejero que decidiera postularse. Sorpresivamente, no sólo no quedó elegido ninguno de los dos consejeros postulados por la red, sino que además fue elegida una persona que no tiene actividad teatral demostrable en la región en los últimos años. Muchos grupos teatrales independientes de la región decidieron no aceptar estos hechos y formaron una red por fuera de la representabilidad de Urrutia con el fin de visibilizar su reclamo. Así nace el Cono Teatral.

El Contra Festival Regional de Teatro 2015

Del 28 al 31 de mayo grupos y salas independientes del Conurbano Noroeste agrupados en el Cono Teatral realizaron el “Contra Festival Regional de Teatro”. Todas las actividades se distribuyeron en tres localidades: Tres de Febrero, San Miguel y San Martín y además tuvieron la particularidad de ser a la gorra.
“Cono teatral es un colectivo de artistas y salas que viene trabajando a partir de la sanción de la Ley Provincial de Teatro Independiente, que nos unimos para optimizar los recursos que nos corresponden por Ley, los recursos de CPTI (Consejo Provincial del Teatro Independiente) y surge por la necesidad de seguir realizando para dar una respuesta ante una situación irregular que esta viviendo la región, con respecto a lo institucional a que lo hace a la elección del consejero de nuestra región.
Vamos a participar 18 espectáculos, 9 espacios, en Ciudad Jardín, Villa Ballester y San Miguel.” Con estas palabras abría el Contra Festival Regional uno de los integrantes más activos del Cono; Hernán Cosma ( conocido como el Ñaque)
¿Por qué Contra Festival? Desde el Cono lanzaron una gacetilla respondiendo a esta pregunta:
“El Contra Festival es una respuesta. Una respuesta que sentimos necesaria. Una respuesta que este Colectivo de artistas, compañías y salas teatrales del Conurbano Noroeste, conformados en la RED CONO TEATRAL, no podemos dejar de dar. Porque queremos que se cumpla la Ley Provincial del Teatro y que desaparezcan las irregularidades institucionales dentro del Consejo Provincial del Teatro Independiente. Pero también porque creemos en nuestro trabajo, lo defendemos y no podemos dejar de hacerlo.” Y agrego; además es una respuesta al Festival Regional organizado por el CPTI que, con una convocatoria a través de las redes sociales, sólo convocaron 6 grupos y (sin duda el mayor retroceso) no se les pagó ni a los grupos ni a las salas. Años anteriores y después de una larga lucha se había llegado al acuerdo de que en esos festivales regionales los grupos que participaban recibieran un pago por la función.
El Contra Festival se desarrollo con sumo éxito de público (1030 espectadores). Convivieron en esos 4 días de puro teatro grupos de diferentes estilos, algunos más y otros menos profesionalizados, donde se pudo ver el trabajo de los grupos independientes de esta parte del Conurbano. Diferentes realidades y modo de hacer teatro conviven en la región y se vieron en el Contra Festival. Para destacar las obras: “Los Hechobolsa” de Los Hermanos Guerra (San Miguel), “Los Lugones” de Compañía Nacional de Fósforos (Tres de febrero), “Arritmia” del Grupo Simbueltas (San Miguel) y “Humano” del Grupo de Mandarinas Teatro (San Martín).
Es necesario rescatar que desde el Cono Teatral no se busca dividir las aguas, ni formar dos grupos: los que están a favor del consejero Urrutia y los que no. Sino que el tema que moviliza a este gran colectivo de artistas es la irregularidad de la situación institucional. Después del Contra Festival la respuesta no tardó en llegar: se convocó a una reunión para hablar de los fondos del Consejo Provincial del Teatro Independiente.
Puede que la situación tarde en regularizarse, puede que el Cono continúe o no (aunque después de lo conseguido lejos parece estar la posibilidad de disolverse), tal vez el Contra Festival navegue un tiempo por la memoria de quienes estuvimos y desaparezca, pero lo que sí quedo marcado a fuego es que cuando quien debería representar no representa, cuando alguien se cierra al dialogo es necesario la reacción, no se puede agachar la cabeza y dejar que todo pase. Por suerte para tod@s la reacción fue artística, con un mensaje fuerte y los artistas hablando arriba del escenario, antes y después de cada función.

Grupos participantes y espacios

  • Centro Cultural Espacios
  • El Baldío Teatro
  • La Herrería Teatro
  • Biblioteca Fray Mocho
  • Teatro de las Ollas
  • Asociación Teatral Compañía Nacional de Fósforos
  • Grupo de Mandarinas Teatro
  • Compañía Vagaluna
  • Cia. Omar Álvarez
  • Almargen Teatro
  • Los Hermanos Guerra
  • El Ñaque Titeres
  • Teatro Pulsarte
  • Teatro Puchero
  • Maldeojo Teatro
  • Los Escenautas
  • Compañía de Teatro Babilonia
  • Compañía Harina Leudante
  • Los Bocinazos
  • Grupo Despierta Lirón
  • Casa Tres Om
  • Grupo Arde la Nona
  • CUCA UNTREF
  • Fiambre Teatro Pank
  • La FM Barrial Comunitaria
  • Cía Mariposas en la Panza
  • El Remo Producciones
  • EnTelar Espacio
  • Grupo Simbueltas

Más información

Página web: http://conoteatral.com.ar/
Facebook oficial: https://www.facebook.com/conoteatral?fref=ts

San Fernando alla Italiana

Por Gisele Porcel de Peralta

En la ciudad de San Fernando, muy cerca del río y de la cancha de Tigre, hay un pequeño espacio que difunde el arte audiovisual pero especialmente difunde el encuentro colectivo, el grupo Ernesto Esteban Etchenique.

En el pequeño y cálido teatro Martín Fierro de la localidad de Victoria se enciende la magia del cine italiano el primer domingo de cada mes. Allí, un colectivo de militantes del séptimo arte se organiza desde el año 2009 para brindar un momento de disfrute e intercambio de opiniones y experiencias a través de clásicos de todos los tiempos.
Todo comenzó viendo películas, así de simple. Agustín, Guido y Tito son tres amigos que se juntaban en una casa a ver cine, se preguntaron cómo sería hacer un ciclo donde se emitan películas, poder compartirlas con el resto de la gente, generar un espacio de reflexión, disfrutar, brindar algo mágico como el cine, en un lugar lejos de las exigencias comerciales, siempre en la búsqueda de mantener el encuentro en el barrio, con el cine como excusa. Buscaron un espacio para proyectar las películas, (que en ese momento no eran sólo italianas sino también de otras nacionalidades) encontraron un lugar en el Teatro LyF (Luz y Fuerza) de Martínez, tenían proyector y pantalla prestados, así comenzaron a rodar el ciclo de cine-debate Ernesto Esteban Etchenique, “en homenaje a un personaje de Fontanarrosa”, según cuenta Tito (porque también este grupo de amigos compartían, además de la pasión por el cine la admiración hacia el eterno humorista gráfico rosarino Roberto “El Negro” Fontanarrosa).
Al principio, la elección de las películas en el LyF se daba en forma aleatoria: no existía el criterio concreto de la elección, sino que se elegían películas “que estaban buenas” y que al grupo le parecía que podían generar un debate interesante. Ahora tenían proyector, que con mucho esfuerzo pudieron comprar. Empanadas y otras comidas caseras se repartían de mano en mano luego de la proyección y charla mediante, se degustaban delicias por igual: las comidas junto a los intercambios de opinión, el disfrute de la película, el comentario gastronómico mezclado con el recuerdo de alguna escena en particular.
Los espacios se ampliaron, la sala del Martín Fierro estaba expectante por albergar un corto de algún director o directora y un clásico largometraje italiano. Fue entonces cuando apareció en escena el actor y director de teatro Juan Merello Coga, fundador del Fierro y maestro en el mismo. Desde hace un tiempo Juan dirige el grupo de teatro del Círculo Ítalo Argentino Raíces Sardas (Cerdeña es una bella isla al sur de Italia) de San Isidro, el grupo ensaya en el teatro Martín Fierro, por eso la idea de hacer cine italiano como homenaje al país europeo y su cultura, especialmente a los inmigrantes y descendientes que de allí vinieron, se asentaron en San Fernando, tan cerca del río, testigo clave de sus andanzas y experiencias artísticas.
El colectivo funciona en tres partes: por un lado, desde lo práctico que son los elementos técnicos del cine como el proyector y la pantalla, por otro lado, desde la coordinación de horarios, la organización del espacio, lo que se va a degustar como el café y las facturas, ya que la función es a las 19 horas y porque el arte da hambre, vio?. En tercer lugar, el teatro, que funciona como espacio físico donde se proyectan las películas, es decir, donde efectivamente funciona el ciclo de cine–debate italiano, donde el domingo 7 de junio pude presenciar La Strada, una película del año 1954 “producida por Dino De Laurentis y Carlo Ponti, dirigida por Federico Fellini y con Anthony Quinn y Giuletta Massina, esposa de Fellini, como actores principales. Es un ejemplo clásico del período neorrealista del director y la película que le otorgaría un sólido prestigio internacional…” según reza el cartel en la entrada del teatro, para que el/la espectador/a sepa qué va a ver, de qué se trata y por qué no, busque información acerca del largometraje, del director, etcétera; en pocas palabras, la idea es generar un interés, cierta curiosidad, más allá del mero hecho de ir a ver una película por puro entretenimiento, porque E.E. Etchenique busca generar un encuentro de charla, debate y reflexión, algunos son muy jóvenes y otros pintan canas, pero la pasión es la misma.
La elección de las películas (siempre subtituladas) se basa en la combinación de lo contemporáneo con lo clásico, porque lo que se busca es llegar a edades diversas, desde los más jóvenes hasta los mayores. Los consagrados del cine italiano tienen un lugar preponderante, son las estrellas del ciclo Fellini, Visconti, Passollini, porque el colectivo entiende que son clásicos siempre vistos pero que nunca está de más volver a ellos, siempre para generar un encuentro.
Mate por medio Tito hace hincapié en la diferencia de mirar una película en soledad que mirarla en conjunto. Dice que al ver cine en grupo se puede debatir, charlar, escuchar al otro/a que nos muestra algo en que no reparamos, insiste en que sólo en espacios como este puede darse algo así: “Cuando uno ve una película en soledad, simplemente ve la película, termina y pasa… la mira de una manera muy sujeto a su individualidad, sin embargo cuando sucede algo como esta recepción colectiva y si luego sucede un espacio de reflexión sobre lo que generó la película (más allá de si te gustó o no), de golpe te encontrás con alguien que vio algo que vos no habías visto… En estos espacios pasa esto, uno baja su ego para poder compartir otras miradas”. Tito habla de la recepción de la película, ya que considera que “lo más rico del espacio es ver algo y poder compartir con personas que no conocés, que no piensan como vos”.
Las personas del Círculo Ítalo Argentino Raíces Sardas son las encargadas de la merienda: el café, las masitas… Ana María Ruiu forma parte de esta organización y cuenta también que los cortometrajes suelen tener una trama parecida a lo que se va a ver en la película italiana, aunque muchas veces los films son contemporáneos es decir, un cine de nuestros tiempos, luego de los años 70.
Ana es actriz y dice que todo comenzó con un comentario de Juan, director del grupo: “la propuesta nos pareció interesante, el hecho de combinar los tres pilares, el Círculo, el teatro y el grupo Etchenique. Así surgió este ciclo, muy ameno y sencillo, aparte aprendemos mucho y es una manera de difundir la cultura italiana”.
La próxima función (entrada libre, salida a la gorra) será el domingo 2/8 en el habitual horario de las 19 horas y se proyectará Senso, de Luchino Visconti, melodrama del año 1954, una adaptación de la novela homónima de Camilo Boito, con Alida Valli y Farley Granger.

Otro cine

Caño Dorado, película argentina dirigida por Eduardo Pinto que fue proyectada en la calle a principio de año “para que sea visible para el barrio” con la presencia del director. Según cuentan, la charla fue muy enriquecedora no sólo por estar el director presente sino por la experiencia de que sea en la calle, para todo el barrio y para todos/as los/as que pasaran por allí. A principios del año que viene se proyectarán otras películas, de otras partes del mundo, siempre en la calle.
A fin de año hacen “Cine a la carta”, que es la posibilidad de elegir-fuera del ciclo de cine italiano- para los/las espectadores/as: “Yo quiero ver esto, yo quiero ver lo otro… “, a partir de las propuestas que surgieron durante el ciclo se muestran cinco trailers y se vota qué es lo que se va a mirar, es decir se decide en conjunto para que resulte más participativo.

Más información

https://www.facebook.com/teatro.martinfierro

Conexión Viejo Punk

Por Alejandra García

La boletería de piedra resiste el embate de un puño cerrado con billetes apretados destinados a adquirir una entrada. Su portador carece de la voluntad de hablar y mira fijo a través de la ventanilla inexistente, utilizando para ello un ojo negro brillante como el mechón petrificado en gel que le atraviesa la cara.
Perteneciente a una cultura cuyo origen en la música local se remonta a fines de los 70´s, el público punk comenzó a distinguirse claramente por su look mezcla cuero, tachas y algunas crestas esculpidas artesanalmente con jabón blanco, cuyas puntas rebotaban en picada sobre las cabezas sudorosas al final del show.
La ideología punk en el rock prendió en el país al igual que en otros países de América Latina, tierras fértiles para su proliferación. De corte anarquista, esta cultura contestataria frente a una sociedad en decadencia, impregnaba a sus seguidores de una impronta intencional desagradable frente a las costumbres sociales, generando incomodidad con su simple presencia, a través del lenguaje, vestimenta, actitud y expresiones artísticas diversas, especialmente musicales.
El punk argento fermentó progresivamente en los reductos marginales de Buenos Aires, entre ellos café Einstein y el Parakultural, donde comenzaron a escucharse bandas subterráneas influenciadas por sonidos provenientes del norte, tales como The Clash, Sex Pistols, The Damned y The Ramones. Acordes sencillos brotaban de guitarras ruidosas sobre una base de batería cuyo tempo rápido aparentaba ser descuidado.
Además de la droga, el humo y el alcohol que abundaban en los shows, circulaban fanzines caseros foto-duplicados que contenían notas de opinión, novedades y fechas de los próximos eventos. Pero también algunos medios gráficos, que por entonces comenzaron a transitar la restauración de la democracia en el país, contribuyeron a la difusión de la escena punk. La revista Cerdos y Peces, creada por Enrique Symns publicaba temas tabú echando toda la carne al asador. En ella fueron publicadas varias notas y entrevistas a músicos del género.
Los Violadores fue la primer banda punk en castellano que alcanzó difusión en forma masiva en Latinoamérica. Nacida de la fusión de integrantes de Los Testículos y Los Laxantes, esta banda alcanzó a llenar un Obras en 1990, un hito para el género en ese momento, realizando giras por varios países. En Perú, donde tocaron en varias oportunidades, son considerados hoy en día como una banda de culto.
Por aquellos años, numerosas bandas germinaron rápidamente, muchas de las cuales jamás alcanzaron visibilidad y otras cuya aparición fugaz brilló en la escena de los maratónicos festivales punk y/o formaron parte de los clásicos compilados, como Invasión 88 del sello Radio Trípoli, en el cual grabó un desconocido Attaque 77.
Resuenan aún en la privilegiada memoria de quienes han sobrevivido para contarlo, Flema, 2 Minutos, Todos Tus Muertos, Expulsados y Massacre Palestina, entre los muchos nombres que cruzaron y cruzan el firmamento under actualmente, aunque atravesado por la fusión con otros géneros musicales, dando lugar a sonidos como el reggae punk de Todos Tus Muertos. El hardcore punk de Dead Kennedys y UK Subs, también hizo lo suyo, al igual que Rancid, The Offspring y Green Day cuyo sonido se percibe detrás del de Bulldog y Cadena Perpetua.
Hoy en día, más mixturado, el punk fusión es una propuesta que sigue vigente y que copta público joven, cuya fidelidad no tiene nada que envidiarle al viejo y castigado, pero más producido primer público punk local. Aunque con menos fuerza afortunadamente, algunos seguidores de este género conservan la clásica expresión local de fanatismo sobre los músicos durante el show: el escupitajo punk.

Discos independientes

Por Agustina Buscemi y Yamila Melgarejo

El sábado 23 de mayo estuvimos en la feria de discos independientes que tuvo lugar en el Centro Cultural Raíces de San Miguel. Tuvimos la posibilidad de conversar con Leandro, uno de los participantes del evento, quien nos brindó su visión sobre el consumo de música en la actualidad. También obtuvimos la palabra de Juan, organizador de la feria, que nos ofreció su mirada respecto a la importancia de defender lo independiente.

Las puertas del Centro Cultural Raíces se abrieron a eso de las 16:00 horas. La feria de discos independientes había comenzado y tanto organizadores como vendedores estaban a la espera de compradores interesados en llevarse aquello que tanto habían buscado. Cuando ingresamos nos encontramos con dos stands a nuestra izquierda: uno agrupaba tanto discos de sello independiente como otros salidos de grandes discográficas, mientras el segundo stand optaba únicamente por material independiente. A medida que avanzamos nos topamos con una escalerita que conectaba éste salón con otro que era casi del mismo tamaño. Allí había por lo menos cinco stands más que ocupaban la mayoría del espacio. En el lado izquierdo del salón, sobre un escenario improvisado, un DJ, su bandeja y un par de luces daban el sonido y color que el lugar necesitaba esa tarde.
De los cinco stands, el que más nos llamó la atención estaba casi en el centro de la sala. Nos acercamos hasta allí. En una modesta mesa de madera, cubierta por un mantel color lila, se hallaban unas diez cajitas negras, llenas de cassettes. En el extremo derecho, una caja más, pero con un montón de CDs prolijamente acomodados. Debajo de la mesa (tal vez por falta de lugar), casi en un costado poco visible, había una caja de cartón con no más de treinta vinilos, en la que solo se podía ver un disco de la fila. Era el primer álbum solista de Andrés Calamaro: Hotel Calamaro, del año 1984.
Seguimos un rato largo examinando todo lo que había en ese stand. Era casi imposible apartar la vista de los cassettes: The Beatles, Bob Marley, The Police, The Cure, Soda Stereo. Después de mucho pensar decidimos llevarnos uno. Pero justo cuando estábamos por comprarlo, Leandro, el vendedor, sacó, de una de las cajitas negras que estaba al borde de la mesa, un cassette que habíamos buscado desde hacía mucho tiempo. Nuestra emoción fue tremenda, y no era para menos. Intacto en su caja de acrílico, Colores Santos, obra maestra de Gustavo Cerati y Daniel Melero, parecía haber estado esperándonos, escondido y casi perdido en un mar de tesoros.
Conversamos un rato con Leandro y le preguntamos si era posible que nos brindara una breve entrevista ya que nos había interesado mucho su stand, porque presentaba la mayoría de material descatalogado y de bastante valor si se sabía mirar con atención. Accedió amablemente…

¿Cómo te llamás y qué estás haciendo acá en esta primer feria de discos independientes?; ¿Cuál es tu propósito acá?
– Me llamo Leandro, soy músico, tengo una banda, pero no vivo de la música aunque es mi pasión. Armo una feria ambulante de discos, gitana, que va a donde nos llamen. La idea es defender un poco lo que es el formato del álbum, por qué el primer tema es el primer tema y el último es el último, y bueno, esa cosa de hoy que es esta idea más romántica que práctica; pero que creo que los que vivimos toda esa etapa del cassette (yo tengo casi 40 años), salir con tu walkman, el disco, creo que está bueno, entrás de otra manera, el préstamo de “escuchá tal banda”, antes se compartía, era más un ritual para compartir con amigos. Y también tenemos vinilos para vender.

¿Vos sos el organizador, o sos parte del movimiento?
Leandro: Con Ezequiel que es mi socio hacemos esta movida hace ya un tiempo, en Pilar lo hacemos en una casa de tatuajes el segundo sábado de cada mes, vamos a recitales y ferias donde se arme la movida de gente que comparte cosas de esta magnitud, creo que esta bueno. Y contamos además con el apoyo de todos los feriantes que están hoy, incluyendo a su organizador, Juan Manuel Espinola.
De todo lo que tenés acá… ¿Cuál es el producto que más te gusta vender?
Leandro: Yo creo que la música es música, la alegría de ver a alguien como en su caso por ahí, que se llevan algo en este formato de acá; y si bien hay plata de por medio no vivo de esto, pero es un placer, y apunto a eso, a que alguien se lleve algo que cuando llegue a la casa lo vea y diga “¡Mirá lo que conseguí!”. A veces nos pasa que viene alguien y nos dice “¡Hace diez años que busco esto!” dárselo y verle la cara, es buenísimo; hace falta eso, más parte humana, hoy se especula mucho con todo, en internet hay unos precios desorbitados, así que es más que nada eso, que esté al alcance de todos, que todos tengamos acceso a los que nos gusta y no somos tantos tampoco, pero esta bueno encontrarnos en espacios así.
Vemos que también vendés Vinilos, ¿Qué pensás acerca de que hayan vuelto, creés que es un invento o que siempre estuvieron? Y teniendo en cuenta también a los cassettes, que ahora son un objeto de reliquia para tener en mano.
Leandro: Mira, los que empezamos a escuchar música en la década del 90 como en mi caso, cuando entró el CD fue como “Guau”; el sonido era más nítido, había muchos equipos y las bandejas que había en Argentina para escuchar vinilos eran muy viejas. Después en un tiempo se empezaron a hacer ediciones muy interesantes en vinilo, y que se vuelvan a conseguir cosas de otras épocas, bandas de los 80, y que se reediten me parece buenísimo. Me parece genial. Por ahí, al no ser masivo está pasando lo que hablamos hace un rato de la especulación, de los precios muy altos, pero en cuanto pase a ser más popular va a cambiar. Esta bueno también el ritual de la púa, del mirar, tener que dar vuelta, de que no sea el mp3, que me parece que por una cuestión más amplia; como por ejemplo, el decir “hay una banda en noruega que hace buena música…” es mucho más fácil de obtenerse en este formato, a diferencia del formato físico. Pero para lo que a uno le gusta, me parece que está genial tener el formato físico, es importante y no es lo mismo escuchar en mp3. La gente hoy ya no escucha el álbum entero, escucha más que nada temas sueltos y es más, hay confusiones con los temas y las bandas; y hay discos que están hechos para escucharse de principio a fin, como discos de Pink Floyd, de Mano Negra, están pensados de una manera y es importante apreciarlo de esa forma, es un viaje. Lo otro es como más de oficina, para alguien que está sentado escuchando algo de fondo. Pero cuando te sentas a apreciar la música realmente, es distinto.

Como coleccionista, ¿Qué diferencia encontrás entre CD y vinilo?
Leandro: Lo que hizo la digitalización fue pulir mucho. Con mi banda lo que grabamos primero fue en cinta abierta, y bueno en este formato es más complicado, es en una sola toma y no se puede cortar tanto como ahora por ejemplo con el pro-tools; pero el sonido es totalmente diferente. Es muy fino igual, por ahí para el común de la gente no se nota, pero para el que le gusta disfrutar de la música en profundidad y lo practica, se da cuenta. Obviamente no digo que una cosa sea mejor que la otra, si la gente quiere volumen y nitidez, el formato digital te lo da; pero el vinilo a mi parecer le da cuerpo, sobre todo en las guitarras, en las voces y se notan las cuestiones de la música en vivo, un trasteo, algo con la voz. También es más práctico lo digital, llevar 50 vinilos a lo de un amigo, no es lo mismo que llevar 50 CDs, jaja. Es un tema. De igual forma, hoy por hoy los vinilos nuevos suenan muy bien, y hay ciertas bandas que escucharlas en vinilos te cambia. El vinilo de Rage Against The Machine no es lo mismo que el CD. Esta bueno que exista la posibilidad de elegir entre todos los formatos, la música siempre es música.

Es la primera edición de la feria, ¿Te gustaría que siga, poder moverte en otros distritos, no sólo en el Gran Buenos Aires sino capital, y en otros lugares del país también?
Leandro: Algo como lo que se da hoy, que vengamos feriantes totalmente independientes, a poner lo que se nos ocurra sin ninguna clase de requisitos, eso es como la puntita de algo que se puede llegar a hacer interesante. Itinerante también así todos lo pueden conseguir cerca de su casa. También está la posibilidad, amplia, de conseguir todos los formatos, juntarnos, poder aprender. Por ejemplo hoy acá estamos todos charlando, intercambiamos información, se puede escuchar música en vivo. Las compañías siguen con el número. Yo vengo del punk rock, que es por ahí algo más de una escuela independiente, de manejarse uno mismo, de no esperar por un sello que se encargue de todo, no todo tiene que ser masivo ni mover mucha plata. Yo tengo el autito, cargamos todo y lo llevamos donde sea. Acá, Juan que fue el que organizó la fiera de hoy, organiza también Alboradas, que son unos ciclos que incluyen recitales de bandas y feria de discos independientes. Espero que esto siga creciendo, que uno tenga la oportunidad de conseguir cosas, más allá de las productoras, independiente, paralelo a los que son las grandes disquerías y las cadenas.

Vos Juan, ¿Qué pensás acerca de la importancia de defender lo independiente?
Juan: Yo pienso que defender lo independiente es dejar atrás esa idea antigua por ahí, de que para llegar a hacer algo importante en la música es necesario ser famoso, estar con una súper productora y tener una prensa masiva. La idea hoy, para mí, es divertirse, estar entre amigos; ya que más que nada la música es una expresión como cualquier otra; y lo más importante es divertirse, compartir lo que uno hace y conocer gente en el camino de esta expresión!

Alguna reflexión final…
Leandro: El tema es juntarse, tener posibilidades de conseguir muchas cosas y en buenos precios. De no especular, creo que hoy la sociedad en general especula con todo lo que hace. Ser más sinceros, más compañeros, más solidarios, tener una actitud positiva, sin pertenecer a una bandera ni nada; porque uno es una persona y tiene la capacidad de discernir y elegir como vivir. Creo que eso es lo más importante, y somos una pequeña parte que va haciendo un todo.

La gran serpiente del Conurbano bonaerense

Por Pamela Vizcarra

“Lo que ella me dijo un día
estaba escrito en las paredes
con sangre de lo barrios, con tiza y alquitrán
en los vagones del Sarmiento, el baño de la terminal
metido en el empedrado, en el bar de la estación
en la nocturna del estado
estaba escrito en todos lados
y lo tuve que mirar.”
La serpiente – El Culebrón Timbal.

Desde diferentes puntos de Buenos Aires surgen “fueguitos” que, como dice Galeano, brillan con intensidad y con sus chispas de entusiasmo avivan la cultura y la participación con múltiples acciones. La gran serpiente del conurbano está despierta y con muchos proyectos. Revista Brote estuvo en el Centro Público de Promoción Comunitaria “La Huella” en Cuartel V, en la localidad de Moreno, que es la sede en la que se desarrollan las actividades del grupo comunitario cultural “El Culebrón Timbal”. Estuvimos con el presidente de la organización, Ricardo Esquivel, quien habló sobre los comienzos, el presente y los proyectos de este complejo colectivo cultural.

En un comienzo la música y algo más…

El Culebrón Timbal nace como una banda de rock en 1997 con una propuesta un tanto diferente a otros grupos del momento ya que se formaron a partir de una mixtura de lenguajes artísticos: “Yo llegué al Culebrón Timbal más o menos en el año 2003; este proyecto comenzó como una banda de rock con ambiciones artístico- estéticas que tenían que ver con la cultura del Gran Buenos Aires, es decir, con el conurbano y su simbología”, cuenta Ricardo.
El concepto de cultura, aun en la actualidad, suele aparecer relacionado a ciertos ámbitos de producción artística que pretenden ubicarla en un plano diferente, bajo una protección áurica, sin embargo, ya superados esos preconceptos surge la cultura como parte de toda manifestación humana. Los integrantes del Culebrón tienen bien en claro que la cultura está en el barrio y lo importante de su accionar es poder reivindicar aquello que permanece latente y que es necesario que esté en movimiento: “Existe, incluso gente bien intencionada que elabora planes para llevar la cultura al barrio. Como si fuesen dos cosas separadas, pero decir que uno lleva la cultura al barrio creo que está mal dicho; el barrio tiene cultura, tiene identidad y el Culebrón Timbal reivindica esa cuestión de la cultura del barrio, la murga, el rock, el folcklore y las cuestiones del mestizaje cultural”.
Eduardo Balán, cantante de la banda y un personaje fundamental del proyecto es el ideólogo de nombre. Éste hace referencia a dos aspectos: por un lado, “culebrón” se relaciona con la silueta que forma el cordón del conurbano y “timbal” que, obviamente, tiene relación con la música, ya que como se dijo en párrafos anteriores, en un comienzo Culebrón Timbal era una banda: hoy (la banda) “es solo una parte de lo que implica la organización.”

Los fueguitos que se encienden

El Culebrón Timbal es un colectivo cultural que desde sus orígenes crea instancias en las que la cultura barrial se reivindica y sale a las calles a manifestarse. Lo que lo mantiene de esta manera son los proyectos que llevan a cabo que forman parte del motor de este grupo movilizador de cultura: “En el 2003 participé en lo que se llamó “Aguante la Cultura” que es un encuentro en un barrio, donde se reúnen las organizaciones barriales, artistas, los gestores culturales, microemprendedores, Ligas deportivas y se arma un evento con un objetivo solidario a partir de una necesidad local.” Este evento se había realizado ya en 2001, 2002.
En el 2004 se llevó a cabo la “Caravana Cultural de los Barrios”; éste fue el año en el Ricardo Esquivel se involucró al 100 % con las actividades del organismo. Este carnaval consistía en el armado de carrozas móviles como las de carnavales a partir de temáticas que tenían como eje alguna problemática, tema urticante, o reclamo del lugar en el que se hacía el recorrido.
Los proyectos del pasado forman parte del presente y son el corazón del futuro, en este caso, los miembros del Culebrón no dejan de trabajar en planes que los mantienen siempre en actividad: “tenemos una escuela de arte para los chicos a la que asisten entre cincuenta y sesenta pibes los sábados: que tienen clases de teatro, murga y audiovisuales. Durante la semana funcionan talleres específicos con otros lenguajes artísticos: taller de hip hop, de circo. La parte de lenguajes artísticos es la que más o menos coordino yo.”
Paralelamente funcionan en el predio “La Huella” la radio “FM La Posta”, que forma parte del Foro Argentino de Radios Comunitarias (FARCO), además cuentan con un canal de televisión “La Posta TV” que se sintoniza en canal tres de Moreno; un diario local “La Posta Regional”, que tiene una publicación mensual; y en Internet se manejan con una Agencia de noticias que tiene 10 mil contactos en la que se envían novedades y eventos que seleccionan y comparten en la red: “Todo eso forma parte de lo que nosotros llamamos nuestro plurimedio”, dice el presidente de la organización.

¿Por qué participar del Culebrón?

Cuando se realiza un proyecto de la dimensión del Culebrón es fundamental el compromiso de muchas personas: las ganas y el entusiasmo, saber que es un trabajo que no resultará fácil pero que será más que reconfortante. En entrevistas, en reseñas, comentarios y como parte de un lema que caracteriza a este proyecto lo que subyace es que la cultura debe funcionar como un elemento de transformación: el trabajo con alegría y en comunidad, en el barrio, con elementos que lo identifican, se postulan como premisas que se logran por medio de la lucha de los propios miembros de la comunidad. Lo más importante de esto, dice Ricardo Esquivel “es que para mí no es un trabajo”.
Las próximas vacaciones de verano se organizará una colonia que es lo que se está planificando en reuniones semanales: “Nosotros los últimos veranos hicimos la colonia de vacaciones, vinieron 300 pibes; creo que es la única que se hace en todo Moreno; con un equipo de profes, de educadores, con promotores, con coordinadores, que no solo tiene como objetivo que los chicos puedan disfrutar de la pileta sino que se proyectan una serie de actividades complementarias. Estamos buscando financiamiento, golpeando puertas, voluntarios, promotores porque este año el proyecto quiere planificarse para 1000 chicos.”
Formar parte de una organización que busca la visibilización de las acciones barriales implica una compleja gestión y un gran compromiso: “Para nosotros es muy desafiante esa cantidad de pibes y esa magnitud de proyecto. Cuando nos reunimos y pensamos qué es lo más importante para que la región crezca, (lo que en términos teóricos se denomina desarrollo local) la respuesta es que la comunidad tiene que estar organizada y movilizada; entonces, ¿qué hacemos nosotros como organización para colaborar con eso? Tenemos la escuela de arte, la agencia de noticias, la radio pero nos dimos cuenta de que la colonia de verano es la actividad en la que más movilización tenemos; ya que la colonia mueve a más de 150 familias” comenta Ricardo Esquivel.
La cultura está en el barrio y es una esencia transformadora; cada barrio porta un estandarte con sus símbolos; esto se reafirma en la acción y en el movimiento: para los miembros del Culebrón, cuando se manifiesta en las calles. La gran serpiente brilla con una intensidad devoradora: como Galeano recita, existen fueguitos que “arden la vida con tantas ganas que no se puede mirarlos sin parpadear, y quien se acerca, se enciende”. Esto es lo que quiere generar este grupo de artistas y docentes: encender el barrio, en pocas palabras mantener ardiente y vibrante cada fueguito de la pequeña gran gente del conurbano.

Datos de Contacto

Facebook oficial: https://www.facebook.com/ElCulebronTimbal/

Adrian Medinas: Veneno para curar este mundo

Por Sol Severina

La elegante actitud del ascetismo, pienso mientras lo miro. Es un hombre delgado en extremo, fecha de nacimiento, edad?…un cuarto de siglo seguro. Viste de negro riguroso, a veces alterado por el verde oliva de alguna chaqueta comprada en rezagos militares. Por qué motivos este estudiante de Artes Visuales del IUNA abandona el sendero del color para meterse de lleno en Filosofía, acá en el campus de la UNGS poco importa, para hablar de Adrian Medinas voy a detenerme en el terreno donde más naturalmente se mueve el pibe, ese placebo de generaciones y generaciones llamado música.
Hagamos ruido total ya estamos en el barro. Vive cerca de las vías, “Manuel Alberti” rezan las letras blancas sobre negro en el cartel de la estación, su madre se llama Selva, desde ahí, yo esperaría una actitud más estival de parte de él, pero no, escuchás sus canciones y pensás en clave de invierno, introspección, cielos plomizos, caminatas de sábados atravesadas por beats re locos. Aparenta ser tímido, y tal vez es cierto que los tímidos son los peores. Sus presentaciones en vivo suelen tender a lo catártico, se retuerce, se balancea, se concentra, impone los puños al cielo, esa cosa activa de lo performático, la pulsión del gesto, tranquilo pero afiladísimo.
Sus aventuras con el sonido arrancaron quién sabe cuándo pero es en la adolescencia donde empiezan a salir a borbotones manifestaciones físicas-espirituales de esta índole, toca varios instrumentos, ninguno en particular, se sirve de ellos y le alcanza bien “soy cantante ponele”, sus últimas formaciones o deformaciones son Gardenss, Anndes, Rosa Lux, La antártida, DAGA. Otro detalle fruto del frenesí productivo, de los idas y vueltas de correos electrónicos es que uno de los discos de Gardenss, formación en solitario de Adrián, fué editado y distribuido en España por GH Records. Brindemos por el noise industrial.
Hoy es el productor de Rueda Solar, un sello discográfico de gestión autónoma, sello con una curaduría más que interesante desde lo conceptual, tanto como en los modos de hacer y poner a circular música: antes animales de feria, ahora animales de internet, animales al fin pero refinados “finoli, finoli” me dice, y sí, es verdad, la vida merece un toque de coquetería, o romanticismo, como prefieran. “Rueda Solar es una comunidad local y un manifiesto estético hecho carne del siglo XXI” me encanta como lo define, acá hay postura. Ahí vamos, si como afirmaba Delacroix, la esencia del romanticismo es la “libre manifestación de las impresiones personales” voy a compartir una cierta y fantástica correspondencia entre la estética de Rueda Solar y este movimiento artístico y del pensamiento de la Europa de fines del siglo XVIII y mitad del XIX. Si, no es chiste, cruzando océanos de diferencias, rescato alguna frágil coincidencia en todo esto “La idea de que nosotros y nuestra cultura estamos en un eterno fluir y en una lucha interminable, la idea de que nuestra vida espiritual es un proceso y tiene un carácter vital transitorio, es un descubrimiento del Romanticismo y representa su contribución más importante a la filosofía del presente” (Hauser, p. 345)
Reivindicar lo subjetivo tiene que ver directamente con Rueda Solar, la selección del sello presenta un espectro de sentimientos sensuales, eléctricos y contemporáneamente cromados.
“Las influencias del sello son variadas dentro del ámbito de la electrónica, por supuesto está la influencia de otros sellos nacionales e internacionales de los cuales tomé cierto espíritu muy básico, algunos de ellos relacionados más que nada a la escena industrial y noise, y otros a una electrónica más cercana al techno, al synthpop, digamos que se trata de hacer una coalición de todos estos estilos bajo un proyecto estético en común” refiere Medinas.
Hacer música que nunca escucharán las masas, qué bueno poder tener eso en claro, delinear límites posibles y no fantasmear con lo masivo/invasivo. Me parece pertinente señalar que la producción musical independiente en el Conurbano, no es por fortuna homogénea, hay tanto matices como maneras de pensar la territorialidad, como expresión de realidades. Proyectos como Rueda Solar no abundan en la escena musical del conurbano norte, me atrevería a afirmar, por la especificidad de la estética que propone, que es una empresa flamante, brilla como una perla, su fortaleza descansa en la meticulosa dedicación a un género tan puntual como la electrónica de experimento e impulsarlo desde un barrio perdido como Alberti es por lo menos genial, porque nadie lo espera, nadie lo demanda, sin embargo, ahí está. Ese gesto ya es importante y fundamentalmente, construye un punto de partida, una plataforma desde donde “hacer”. En sus propias palabras:
“El sello comenzó en el 2014 con la iniciativa de editar a dos proyectos amigos, III PSCN y Virxylio, ambos con larga trayectoria en el lado más experimental de la electrónica y con diferentes trabajos a través de los años, es así que decidí reunir estas bandas relacionadas en un compilado llamado Otras Flores, el cual está editado en cassette, formato en el que tengo pensando editar el resto del catálogo por venir, también aparecen en la selección como invitados el proyecto Lovver Self y mi ex duo Daga, con dos tracks cada uno.”
El pasado sábado 16 de mayo, tuvo lugar la primera edición de “Ciclo XXI” de la mano de la mini-comunidad Rueda Solar, donde el compilado Otras Flores fue presentado en vivo, en el espacio Militantes de la localidad pilarense de Manuel Alberti, esa noche tocaron IIIPSCN, DAGA, Lovver Self y DHDteama como artistas invitados.
¿Cómo conecta la trama musical barrial y el arte allí siempre emergente con la escena sonidera del futuro y la tecnología? Seguramente a base de corrosivas influencias del pasado. La obra no existe sin contexto, a los árboles de la plaza y al tren rojo, le debemos más de una.
El gesto político de editar música sin dinero, que además circula en ediciones físicas formato cassette, para que ese objeto único y simbólico sea atesorado por alguien es toda una construcción discursiva. Actitud. Cuando uso la palabra mágica: política, Adrian se apura a responder:
“En sí la política no es tan importante como lo espiritual, sino que los resultados (sean estos estéticos o políticos) que esto último pueda arrojar, conduzcan nuestro accionar en el mundo, nos den un sentido más allá de cualquier emblema o dogma, sea civil, político o religioso.
Lo que hago, pienso, tiene que ver más con la interioridad y lo afectivo, con lo dionisíaco de la música y su carácter liberador más que con cualquier agenda política transitoria que pretenda dejar de lado estas cuestiones en pos de determinado desarrollo ideológico.”
Ok, en definitiva, corazón anarquista el pibe y yo vuelvo a fantasear con el romanticismo “la interioridad y lo afectivo” la exaltación de la emoción frente a la razón. “Efectivamente no hay producto del arte moderno, no hay impulso emocional, no hay impresión o disposición de ánimo del hombre moderno, que no deba su sutileza y su variedad a la sensibilidad nerviosa que tiene su origen en el Romanticismo. Toda la exuberancia, la anarquía y la violencia del arte moderno, su lirismo ebrio y balbuciente, su exhibicionismo desenfrenado y desconsiderado proceden del Romanticismo. Y esta actitud subjetiva y egocéntrica se ha vuelto para nosotros tan obvia, tan indispensable, que no podemos ni siquiera reproducir una asociación abstracta de ideas sin hablar de nuestros sentimientos.” (Lanson, p.943)
Alto caos. Vamos a darle play.

Bibliografía

  • Hauser, A. Historia social de la literatura y del arte. (1994)
  • Lanson, G. Historia de la literatura francesa.(1909)

Más Información

Para estar al tanto de las ediciones disponibles y actualizaciones pueden visitar:

  • RUEDA SOLAR Ediciones
    http://ruedasolar.tumblr.com/
    http://ruedasolar.bandcamp.com/
    ruedasolardiscos@gmail.com
    IIIPSCN (tercerapscn.bandcamp.com)
  • DAGA – (losdaga.bandcamp.com)
  • DHDteama ( / (https://dhdteama.bandcamp.com/)
  • LOVVER SELF (https://soundcloud.com/lovverself)
  • GH records
    http://www.gh-records.com/606-profundis-tenebrarum-.html
  • Militantes
    http://militantesgaleria.blogspot.com.ar/

Celebración Bailada

Por Oriana Racciatti

Mientras la lluvia cubría la Ciudad de Buenos Aires, en el Auditorio de la Facultad de Derecho se llevaba a cabo el festejo por el Día de la Danza y el primer “Foro Nacional de Danza”.
“La danza es un lenguaje vivo que habla del hombre –un mensaje artístico que se lanza al más allá de la realidad a fin de hablar, por así decirlo, a un nivel más elevado, con imágenes y alegorías, de las emociones más íntimas del hombre y de su necesidad de comunicar. Porque el hombre es a la vez emisor e intermediario, ya que el medio de expresión es el cuerpo humano; porque el movimiento natural de éste es el material de danza, el único material que es suyo, y también el único empleado”. Mary Wigman.
El pasado 29 de abril se celebró el “Día Internacional de la Danza” establecido por la UNESCO en conmemoración del natalicio de Jean George Noverre, creador del ballet moderno. Cada año se elige a un represente del mundo para dar el mensaje del Comité Internacional de Danza (UNESCO). Este año quedó en manos del español Israel Galán, bailarín flamenco, que con gran sencillez puso en palabras un sentimiento que recorre los pensamientos de muchos artistas del género.
Mientras tanto, en nuestro país, se realizaba el “Foro Argentino de Danza” convocado por el movimiento “Ley Nacional de Danza”. Este colectivo federal surge alrededor del 2008 de la mano de Mariela Ruggeri, Eugenia Schvartzman y María Noel Sbodio, fruto de la desprotección, la precarización laboral y la ausencia de políticas de Estado. La ley inicia su trabajo con el fin de dar un marco regulatorio y de fomento para la danza. Además de abarcar a todas las disciplinas, sin discriminación por género, reconociendo a todas las figuras “trabajadores de la danza”. Asimismo, impulsó la creación de un Instituto Federal de Danza, organismo con capacidad de decisión y presupuesto propio. Que es capaz de promover políticas que incluyen la delimitación de circuitos dedicados a la disciplina, subsidios y la creación un archivo audiovisual, ya que no existe ninguno en el país, según informó a Brote, la co-redactora Maria Noel Sbodio.
El proyecto “Ley Nacional de Danza” llevó varios años de redacción hasta ingresar al Congreso en el 2012 por primera vez. En ese entonces, por no ser tratado, perdió estado parlamentario. Dos años más tarde, el 29 de abril 2014, se volvió a presentar pero esta vez con una gran cantidad de adherentes y un amplio espectro político como firmantes del proyecto. Sin embargo, está parado dentro de la Comisión de Educación y Cultura del Senado de la Nación. Frente a esto Noel dijo: “Es un hecho lamentable. Digo lamentable, porque solo el FlashMob (Intervención de un espacio público para la realización de una coreografía sorpresiva y multitudinaria) de Buenos Aires, movilizó 2000 personas. Eso solo ya muestra el gran interés en la comunidad de la danza en que esta ley salga”. Además agregó que, por más que se hayan solicitado entrevistas con las máximas autoridades de la cultura, no han obtenido respuestas.
El “Primer Foro Nacional de Danza” se fundó entonces, como instancia institucional que trata las problemáticas de la comunidad de la danza: como un espacio de trabajo hasta tanto se sancione la ley, para poder formalizar las reuniones y los temas tratados. La consigna de “Bailando Trabajo” ,nombre del Foro 2015, trató las condiciones laborales, la articulación entre todos los actores de la danza y la formación de una asociación sindical, gremial, mutual y cultural.
El Foro contó con la participación de las provincias de Buenos Aires, Chaco, Corrientes, Mendoza, La Pampa, Santiago del Estero y Santa Fe y disertantes de Brasil y Chile. La socióloga María Noel Sbodio abrió la sesión con un panorama federal y las particularidades locales y regionales de la actividad. El encuentro recibió el asesoramiento legal del abogado laboralista Dr. Jaime Nuguer, que conceptualizó los aspectos generales y específicos de la sindicalización. El objetivo era esclarecer la especificidad para la construcción del gremio que, según se estima, podría quedar constituido para junio con alrededor de 10 mil personas de todo el país bajo el nombre de “Asociación Argentina de Trabajadores de la Danza”. El Foro concluyó con la firma de un “Acta de Intención” como aceptación a los temas tratados y apoyo a la iniciativa. Los primeros en firmar fueron los referentes de la Ley de los diferentes puntos del país y luego las nuevas voces regionales y municipales que se sumaron a esta iniciativa, además de las grandes figuras de la danza. Por último, y como es característico de este movimiento, se realizó un “FLASHMOB – BAILANDO TRABAJO”, que debido al temporal se realizó en el hall principal de la Facultad de Derecho.
Este primer “Foro Argentino” tiene como iniciativa impulsar encuentros de discusión y debate en las distintas regiones y provincias para que, luego en la convocatoria anual, se intente debatir las problemáticas y crear posibles soluciones.
Para los meses que restan, la idea es nuclear a todos los hacedores de la danza y que se cumpla un rol de representación. Comentó Sbodio: “La idea de estructuración del sector danza. Ya que al día de hoy todos funcionamos como átomos aislados, no conectamos unos con otros. Debemos generar una gran red de la danza, conectar todo el país, generar información y que la información circule”.
La Ley de Danza se presenta como una fuerza que arrasa y arrastra, con una actitud que entusiasma y conquista, que invita a ir contra la corriente como un “sálvese quien pueda”. El ímpetu que caracteriza a cada una de las redactoras es la semilla que hace que esta raíz sea cada vez más importante en el seno del arte. Es justamente lo que llama la atención de cada uno de sus cierres y de las representaciones que se dan en cada punto del país que habla de lo que sienten y luchan por medio de un lenguaje que no necesita palabras.
Este arte tiene la particularidad de permitir enfrentar juntos una danza pero vivir la lucha por separado. Por eso la representante Noel Sbodio, pretende construir puentes que dejen atrás las diferencias como lo realiza el cuerpo al bailar: “El desafío es que comencemos a actuar y pensar como un colectivo, y que dejemos de hacerlo desde la individualidad y la competencia”. Un gesto tan característico dentro del conglomerado de artistas. Una instancia que debería sobrepasarse para continuar la lucha en pos del objetivo.
Israel Galván, representante del mensaje del Día de la Danza 2015 comentó: “Nuestra tradición también es esa mezcla, venimos de un cóctel y los ortodoxos quieren esconder su fórmula secreta. Pero no, razas y religiones y credos políticos, ¡todo se mezcla! , ¡Todos pueden bailar juntos!. Quizás no agarrados, pero sí unos al lado de los otros.” Por eso la Ley continúa invitando a todos aquellos que aún no se sumaron. Porque el fin y el objetivo a cumplir es un rédito para muchas figuras dentro de los actores de la danza. No solo para los ya conocidos maestros, bailarines y coreógrafos, sino también para aquellas figuras contemporáneas como el médico especializado, el crítico, el periodista o la figura del gestor cultural.
Inmediatamente, este suceso al que acude nuestro país entorno a la danza no es más que un reclamo de cuerpos que deambulan intentando encontrar una respuesta a su trabajo. Porque aunque muchos piensen que es un hobby, hay quienes viven de este arte y son profesionales que merecen su rédito económico.
Esta fue una invitación a reconocer la importancia de este lenguaje, que muchas veces se ve desprestigiado. Que todavía no ha conciliado con el reconocimiento que se merece por no ser admitido en su entorno como la naturaleza del ser humano. Todo está en movimiento, todo está danzando. Todo resulta coreográfico. Por eso Israel Galván sostuvo: “Y es que veo a la gente moviéndose al andar por la calle, al pedir un taxi, al moverse con sus diferentes formas, estilos y deformidades.¡Todos están bailando! ¡No lo saben pero todos están bailando! Me gustaría gritarles: ¡hay gente que todavía no lo sabe!, ¡todos estamos bailando! ¡Los que no bailan no tienen suerte, están muertos, ni sienten ni padecen!”.
¿Ya pensaste que coreografía vas hacer hoy? Bailá.

Más Información

  • Referente de Malvinas Argentinas: Oriana Racciatti – orianaracciatti@gmail.com
  • Para leer el Proyecto de Ley Nacional de Danza:
    http://www.leynacionaldedanza.com/p/descargar-el-proyecto-completo.html
  • Foto de la portada cortesía de Paola Evelina Gallarato
    https://www.facebook.com/paola.gallarato.
  • Muchas gracias a Mariela Ruggeri, Eugenia Schvartzman, María Noel Sbodio y Ale Cosin responsables del Movimiento “Ley Nacional de Danza”.

Libreta Cultural Colectiva

En un cuaderno, en papeles sueltos, en el celular, en una agenda, en el margen de la hoja, en una libretita que viaja siempre con uno… todos tenemos un sitio en el que vamos registrando ocurrencias súbitas, resabios de experiencias, interrogantes. Son anotaciones que a veces quedan en la nada, otras abren puertas para linkear con otros textos, otras ideas, otras preguntas, otras experiencias. Generalmente, esas notas quedan reservadas al mundo íntimo, son para uno mismo… ¿Qué pasará si abrimos el juego y esa primera persona volcada en un texto breve se comparte, y se va sumando a otras primeras personas?
Esas numerosas voces, apreciaciones subjetivas de experiencias culturales, irán conformando, publicación tras publicación, una libreta colectiva, interpersonal. Porque es parte del espíritu de Revista Brote dar cuenta del modo en que percibimos, sentimos y vivenciamos las experiencias culturales. Y porque creemos que el compartirlas puede tentar a otros a crear las suyas. Por ello, publicaremos en cada número una serie de libretas, con la impronta propia de cada libretero.

LIBRETA por María Sol Guarino

13
Explicar con palabras de este mundo
que partió de mí un barco llevándome.
¿Todo se puede poner en palabras? ¿Existe una palabra para cada experiencia, para cada sentimiento? ¿O el nombrarlo todo será sólo un esfuerzo del ser humano para sentir que el mundo es un lugar seguro? ¿Podemos evitar nombrar las cosas? Le hago estas preguntas al poema 13 de Alejandra Pizarnik (en Árbol de Diana). La vieja dicotomía entre “ser un cuerpo” o “tener un cuerpo”, esta vez se me presenta con el lenguaje: ¿somos lenguaje, o tenemos lenguaje? ¿Es posible no poner palabras allí donde no las hay, o esto es algo constitutivo de nuestro ser y, en consecuencia, algo inevitable?
Jugando, pienso qué nombre le pondría a ciertas cosas como, por ejemplo, la sensación al estornudar, al desperezarme por la mañana, al abrazar a alguien que extrañé… Lo intento, y todos los términos me resultan insulsos, saben a poco. No me alcanzan las palabras de este mundo.

Dos veces Junio – Novela de Martín Kohan
Dos junios, dos mundiales, dos guerras. Dos Argentinas que duelen dos veces.
Gracias al silencio reinante en las calles, pueden oírse peculiares sonidos del otro lado de los muros. Casi imperceptibles. Son como golpes contra el concreto. Quizá sean ratas peleándose por un pedazo de basura. Suenan como puños pegándole a las paredes, suenan como manos de seres que ya no tienen uñas de tanto rasguñar las piedras.
Hay algo adentro que no se ve, algo que no se deja ver, y casi no se deja escuchar. No los dejan. Una voz del otro lado habla despacito, cuenta el horror. Sh! Que no se oiga.
Afuera no hay testigos. Oídos sordos atentos al partido de fútbol, u oídos necios atentos al deber. Todos los corazones argentinos latiendo al unísono, en pos de un mismo deseo. Todos, menos algunos: esos que, al igual que las ratas, se ocultan detrás de las paredes. Son ocultados. Tachados y enmendados, dejan de ser, al igual que esa letra que debió ser otra. No importa el contenido de lo que se diga, lo que importa es que esté correctamente escrito, de acuerdo a la norma.

Ilustración realizada por Micaela Zapata
https://michzapata.wordpress.com

Resistencia FLIA

Por José Luis Albornoz

En abril se realizó la novena edición de la Feria del Libro Independiente y Autogestionada (FLIA) en Floresta. Entre libros y música de fondo, tuvimos una charla con tres de sus organizadores para saber más de esta movida autogestionada.
En medio de un mercado editorial que tiende al oligopolio, casi la totalidad de la producción y la circulación de los libros están concentradas en tres grandes grupos o empresas multinacionales: Grupo Santillana, Grupo Planeta y Grupo Penguin Random House. Cada uno de esos grupos tiene diferentes marcas, algunas más conocidas y otras no tanto, pero que se despliegan en las vidrieras de las librerías. Solo a modo de ejemplo nombro algunas; el Grupo Planeta sale al mercado con la marca Seix Barral, Ariel, Minotauro, etc. Santillana posee Aguilar, Taurus, Salamandra, etc. Penguin se muestra en las librerías con la marca Alfaguara, entre otras. Tenemos diversidad de marcas, pero no de editoriales. Solo tres grupos concentran el 70% de la variedad de las publicaciones y lo peor: son grupos económicos multinacionales.
Con las grandes cadenas de librerías sucede algo similar; años atrás comenzaron a oligopolizar el mercado. Las más grandes, que al mismo tiempo tienen sus propias redes de distribución, son Yenny (con 46 sucursales), Cúspide, Distal y la Boutique del libro. Poner un libro o una publicación independiente en uno de esos lugares suele ser imposible respecto a costos y si se logra poner a la venta no estarán en las vidrieras ya que ese lugar está reservado a las grandes marcas. Puede que estén en algún stand o en el peor de los casos, que nunca salgan del depósito. Un fiel reflejo de este panorama es la Feria Internacional del Libro que se desarrolla en La Rural entre abril y mayo. Los lugares más privilegiados son para los grandes grupos editoriales, luego tenemos stands de editoriales medianas y una pequeña porción que administra el Estado donde se le da el espacio para publicaciones chicas que no pueden pagar un espacio en la feria.
En medio de este panorama surgen grietas y existen espacios de resistencias donde la actividad independiente y autogestionada da pelea. En esas grietas se mueve la FLIA (Feria del Libro Independiente y Autogestionada). El sábado 11 y domingo 12 de abril se realizó la FLIA en el Corralón de Floresta (Av. Gaona 4660). Tuve la posibilidad de charlar con tres de sus organizadores: Angie Moran, Matías Reck y Juan Fernando Moreno Rey, quienes me contaron de qué va la Feria, su historia y su espíritu.

De su origen en la Contraferia hasta la actualidad en Floresta

En el 2006 se realizó la primer edición de la FLIA tal cual la conocemos hoy en día. Hay un antecedente previo: la Contraferia que se realizó a fines de los noventa. Por ese entonces un grupo de poetas de un espacio llamado “Maldita Ginebra” deciden plantarse contra algunos valores que consideraban negativos en la Feria del Libro de la Rural. Así inauguraron la Contraferia del Libro, un stand rudimentario armado en el Parque Thays en Recoleta. Su petitorio se basaba sobre tres ejes: entrada libre y gratuita para todos los visitantes, que los escritores menos difundidos tengan un espacio visible en los pabellones donde lo suelen acaparar las megaeditoriales y un lugar más grande para pequeñas publicaciones. Ese fue el puntapié de la FLIA, aunque hoy ya se abandonó esa idea de “estar en contra de algo, sino que ahora hacemos nuestra propia feria, nuestro propio circuito y eso transmite la FLIA” Explica Angie.
Desde esa primer edición la feria no paró de crecer; continua Angie: “se empieza a correr la voz, que está la FLIA, porque en ese momento no había ni Facebook ni plata para hacer folletería, nada. Surgieron más revistas independientes, fanzines, editores autogestionados. Se fue expandiendo, participaba alguien, le encantaba la movida y se la llevaba a su localidad o provincia.”. Por año se realizan en promedio tres FLIAs en diferentes lugares ya sea de Capital Federal o en las provincias. En la pasada edición de abril trabajaron 15 personas activamente en la organización, después algunos se iban sumando o bajando sobre la marcha, pero ya a fines del año pasado comenzaron a reunirse en post de este evento.
De aquellos primeros propulsores de principio de los 2000 quedan muy pocos trabajando hoy en día pero eso también es el alma de la feria: el compromiso de quienes participaron alguna vez ya sea del lado de vendedor o de público ocasional al que “le gusto y se incorporó a trabajar en la organización” explica Juan Moreno Rey. Este recambio sostiene viva la FLIA y la hace crecer: “Las dos FLIAS más grande que se hicieron fueron una en Sociales, en el estacionamiento en el 2009 hubo 250 puestos y como 2000 personas y la otra más grande fue en el 2011 en el IMPA –Industrias Metalúrgicas y Plásticas Argentina, fue gigante.” Recuerda Angie.
Para valorar aún más estos espacios de expresión y contacto tenemos que volver a la parte más oscura de nuestra historia: los años 70. La dictadura trajo persecución, desaparición y muerte para escritores, editores e intelectuales. Entre los que se destacan Rodolfo Walsh, Haroldo Conti, editores como Daniel Divinsky (Ediciones De La Flor), etc.. La producción editorial alcanzó niveles bajísimos y la huida de muchos escritores.
Hoy, después de haber transitado un largo camino de democracia, los números son otros. Tomemos el Tercer informe sobre el sector de las revistas independientes y autogestionadas en la Argentina realizado en diciembre del 2014 por ARECIA (Asociación de Revistas Culturales Independientes de la Argentina). En ese informe podemos ver una mayor visibilización y organización del sector: el número de revistas registradas en la asociación creció cerca de un 25 por ciento, pasando de las 166 en 2013 a las 213 censadas en 2014. Mientras que según los registros del Ministerio de Cultura el número de revistas es aún mayor: 322 en todo el país. También otro dato que revela el informe es que el universo de las revistas culturales se aleja de la concentración porteña. Solo el 39,6 por ciento están radicadas en Ciudad de Buenos Aires, mientras que el 60 por ciento llegan con las voces de otros rincones del país. El 13, 4 pertenecen al Conurbano; 8 por ciento a La Plata; 7,6 por ciento al resto del territorio bonaerense; 6,7 por ciento a Córdoba; 4,6 por ciento Santa Fe. Otras publicaciones florecen en las regiones Norte (7 por ciento), Cuyo (6,2), Patagonia (3,3) y Mesopotamia y NEA (3,8). Por eso, desde 2013, ARECIA comenzó a organizarse en todo el país a través de sus nodos en Córdoba, La Plata, Mar del Plata, Mendoza, Misiones, Patagonia, Tucumán. Y otros nacientes en Rosario, Entre Ríos y región Norte. Sintetizando: tenemos por un lado una industria del libro donde multinacionales tienden a oligopolizar el mercado y las cadenas de distribución y por otro, cada vez más se articula un circuito paralelo, donde todos los que no tienen su espacio (ya sea por decisión propia o por la exclusión misma del sistema) en este circuito comercial afianzan vínculos y buscan medios gráficos o Web para publicar. Juan Rey enfatiza en esa idea: “En la FLIA todos esos actores tienen su espacio. No se busca un perfil determinado, conviven publicaciones más científicas, con un fanzine, editoriales caras, de todo”. Para Angie, aquella Contraferia y luego la FLIA fueron el puntapié para el desarrollo de otras ferias y espacios con el mismo espíritu: “La madre de todas las ferias que se formaron después es la FLIA, como feria alternativa a La Rural. La FILBA es un ejemplo, El Encuentro de la Palabra de Tecnópolis, tiene la misma idea de la Contraferia; generar un espacio contra el Mercado, contra la tradicional Feria del Libro de la Rural. La idea es la misma, pero depende quién lo organice tiene sus características. “

¿Cómo entra el Mercado en la FLIA?

Juan Rey, encargado de la parte técnica y sonido en esta edición de la feria nos responde: “la FLIA como feria es puramente económica, personas que van a vender y personas a comprar. Sigue la lógica del Mercado, pero agrega un elemento que es el del trueque. Se cambian libros. Lo que se agrega es el contenido de charlas, música y teatro que hacen a su conjunto. Pero lo más destacable y en lo que más se diferencia la FLIA de la tradicional feria del libro es ese espacio que nosotros le damos a las editoriales y publicaciones independientes que en la otra feria no podrían tener un stand ni juntándose entre 20.”
Matías Reck es uno de los “históricos” que están desde los años iniciales en la feria. Vivió los cambios y el crecimiento de la FLIA año tras año. Al consultarle por el mercado editorial y la industria del libro nos dijo lo siguiente: “Hay dos utopías que conviven en la sociedad: el comunismo y el libre mercado. La FLIA puede estar por momentos más cerca del comunismo pero también plantea una estructura de feria, y feria es mercado. Es lo mismo que ir al Shopping del Abasto a comprar libros, pero en el Shopping está más el capitalismo salvaje, en la FLIA no hay marketing, publicidad, ni nada. La FLIA produce sentidos y un montón de cosas.” Juan Rey agrega:“Tanto el Shopping del Abasto como la FLIA generan cultura, el primero es la cultura del consumo, del vaciamiento de sentido y por otro lado en la FLIA la cultura es un juego que está puesto en escena donde se interactúa con los mismos agentes productores, ser uno mismo un agente de cultura.“
“No estamos contra el mercado –continúa Matías-, no estamos contra el Grupo Clarín. No estamos contra nadie, la verdad. Yo por lo menos lo siento así. Me parece que tenemos una producción propia del nivel de quien quieras.”

Lo que vimos en esta última FLIA

En el noveno año de su creación la FLIA eligió el Corralón de Floresta para esta última edición. La elección tuvo una lógica nos explica Angie: “Se decidió hacer ahí porque este espacio se mantiene como una resistencia cultural, donde conviven un par de grupos que están luchando por mantener la cultura en el barrio, en los galpones se dan charlas, bibliotecas, hay grupos de investigación, hay una radio, una murga.” “El corralón es un lugar en disputa y la FLIA es una actividad que va a ayudar a visibilizar ese espacio. Estar ahí es una decisión política por parte de la organización de la FLIA.” Agrega Juan.
La idea del espacio público es central para la feria: “Recuperar los espacios públicos es central. La FLIA interviene en la ciudad con ideas, con palabras. En la Ciudad confluyen principalmente tres actores: el Estado, el Mercado y la Sociedad Civil. Esos actores conviven en la FLIA. En una plaza interviene, en un espacio que es de todos, pero muchas veces ese todos son algunos, y esos algunos son los que en este momento gobiernan. La FLIA al intervenir en el espacio público está subsidiando al Estado, es la sociedad civil la que está generando actividades culturales que debería garantizar el Estado. ¿La FLIA es legal?, No. No hay ningún papel que sustente esto. No hay un permiso. No hay un contrato. Es legal no, es legítima sí. La FLIA tiene ese desafío también; identificar a los actores sociales que conviven en una ciudad.” Explica Matías Reck.
Ese finde de la Feria (11 y 12 de abril) el Corralón de Floresta explotó; se apropio el espacio y la gente acompañó ambos días. De fondo mientras caminabas entre los puestos se escuchaba la radio que transmitía en vivo, hubo poesía oral, teatro abierto, talleres, bandas y conferencias. Fue una fiesta del libro, un modo de mostrar que cultura hay en todos lados y nadie la puede monopolizar.
Viva la FLIA, vivan los espacios de encuentro entre productores, editores y el público. Cultura tenemos todos y todos tenemos el derecho a expresarla, el Mercado no lo entiende así y nunca lo va hacer, entonces la sociedad civil debe forzar estos espacios. Algunas veces con ayuda del Estado, otras no. Por muchas más FLIAs, por un Mercado más plural y un Estado más inclusivo.

Fotos tomadas por José Luis Albornoz.
Muchas gracias a la organización de la FLIA.

Grupo de Teatro Simbueltas de San Miguel

Por Carolina Amarilla

Ficha artística

Obra: Arritmia de Daniel Giacometto
Grupo Simbueltas – San Miguel
Elenco: Graciela Pérez y Stella Testa
Dirección: Fernando Armani
Musicalización y técnica: Sebastián Pérez


Arritmia es una comedia dramática que presenta la historia de dos ancianas, Ana y Ana, abandonadas en un geriátrico municipal. Una de ellas está convencida de que son víctimas de un intento de homicidio por parte de las enfermeras. A partir de esa sospecha intentan descubrir, bajo la sombra de un recóndito lugar del geriátrico, cuál es la medicación que reciben y qué atenta contra sus vidas.
Esta obra invita a la reflexión sobre tópicos como el abandono, la soledad, los sueños no cumplidos, la añoranza del pasado, interpela al espectador evitando los golpes bajos, por el contrario, la obra trabaja estos tópicos recurriendo por momentos al humor que hace reír al espectador a carcajadas pero también esos momentos inmediatamente se tornan confusos, sombríos y hasta agonizantes reflejando de alguna manera el funcionamiento de las mentes de estas dos mujeres.
Por sobre esta historia encontramos algo sumamente valioso: las actuaciones que se imponen y logran conformar un espacio íntimo que se comparte con el espectador y, la puesta en escena: la historia transcurre en un gallinero oscuro y abandonado del geriátrico.
Sobre el Grupo Simbueltas, la obra, el proceso de producción y sus posibles sentidos hablaron las protagonistas: Graciela Perez y Stella Testa.

¿Cómo se conformó el Grupo Simbueltas? ¿Dónde se conocieron?
Stella: Comenzó como un sueño, el año pasado un día en pleno verano, la llamo a Graciela y le digo que tengo una obra de teatro que me gustaría trabajar con ella. Solo habíamos trabajado juntas en una obra anteriormente así que no nos conocíamos. El mismo día Graciela me dice que le gusto mucho. Para mi fue bárbaro porque quería trabajar con ella, y empezamos a trabajar y viajar en esta obra juntas sin dirección y a partir del segundo encuentro de trabajo, perdimos la identidad y comenzamos a llamarnos Ana y Ana como los personajes de la obra.

¿Qué las llevó a decidir incorporar un director? y ¿cómo se pusieron en contacto con Fernando Armani?
Graciela: Fue algo raro. A mí me gustó mucho la obra y a pesar de que trabajábamos las dos solas no queríamos ponerle nuestra impronta, necesitábamos un director. En ese momento Stella cursaba la Diplomatura de Autogestión teatral, a cargo de Fernando Armani, y le preguntó a él qué posibilidades había de introducir la obra, llevarla a los alumnos de la Diplomatura bajo la guía de los docentes para ver si alguien nos dirigía. Armani me comenta que justo ese año en particular los alumnos trabajarían con obras de teatro clásicas. Pero él ofreció su ayuda así que nos pidió el guión para ver si le gustaba. Rápidamente le dimos una copia de la obra, y le gustó.
Cuando empezamos a trabajar con Fernando ya sabíamos la mitad de la letra de la obra, lo cual facilitó las cosas ya que se le dificulta empezar a dirigir si el actor no se sabe la letra. Así que lo elemental ya estaba.
Stella: Y a partir de ahí, como somos dos mujeres sin vueltas, nació el grupo y dijimos ya no podemos volver marcha atrás, vamos a hacerlo sin vueltas y quedó Simbueltas.

O sea que la obra estuvo antes que se conforme el grupo
Graciela: Sí, fue un proyecto inicial de Stella, ella tenía la obra y a partir de ahí me convocó a mí y después ambas lo sumamos a Armani que por suerte le gustó el proyecto. A partir de ese momento se conformó el grupo de trabajo y después integramos al técnico, mi hijo, Sebastián Pérez. Si bien conformamos una cooperativa entre Stella, Fernando y yo, formamos un grupo de trabajo muy lindo. Somos dos mujeres adultas que tenemos nuestras personalidades, no nos conocíamos mucho, trabajar con alguien de la familia tampoco es fácil, por eso esta obra fue un desafío en todos los sentidos.
Stella: El técnico es fundamental en la obra, Sebastián musicalizó la obra, con algunos efectos, porque un actor se puede saber la letra, componer un personaje pero ese personaje tiene que habitar en algún lado, entonces cuando el Director crea un mundo en donde el actor puede manifestarse, volar, andar y si a eso le sumamos la música y los efectos el círculo cierra.

Y más allá del éxito de Arritmia que vienen presentando desde el año pasado, ¿están trabajando en un proyecto nuevo? ¿Tienen pensadas otras producciones o siguen centradas en esto?
Stella: Actualmente estamos participando del 3º Festival Nacional de Teatro en Luján, donde se presentaron 106 obras de las cuales quedaron seleccionadas 13 obras para este Festival, y una de esas 13 es Arritmia y para nosotras simplemente con haber sido seleccionadas con este pequeño proyecto de las dos, sin dejar de lado a Fernando Armani ni al técnico, es un sueño y ya nos sentimos ganadoras.
Graciela: El día del estreno, teniendo en cuenta los nervios propios de un estreno, la sala estaba llena, si bien utilizamos la mitad de la sala porque es una obra muy intimista, muy gestual y queríamos que la gente la vea bien. Cuando terminó la obra se apagaron las luces, nos apretamos las manos y cuando se prendieron las luces, el público empezó a ovacionar de pie y nosotras nos fuimos corriendo al camarín y dejamos al público solo. Al día siguiente el director nos pregunta por qué hicimos eso, y esto pasó porque nosotras no esperábamos que en un estreno pase eso, nosotras ese día nos habíamos ido al camarín a llorar, Yo en lo personal, comencé a hacer teatro en el Centro Cultural de la UNGS no hace tantos años y nunca me había ido tan bien en una obra. No estábamos preparadas para el éxito, no se trata de soberbia, simplemente no supimos manejarlo. Al otro día por Facebook tuvimos que aclarar que no pasaba por faltarle respeto al público, era tanto que no supimos que hacer con eso. Con Arritmia pasa eso, nos ha dado muchas satisfacciones, participamos del Festival de Pirología en Villa Ballester, estuvimos en Polvorines, Devoto, el año pasado presentamos la obra en Paraná en el Centro Cultural La Hendija. Y ahora a fines del mes de mayo hacemos la apertura en el Festival del Cono teatral.

Con tantas satisfacciones dan ganas de seguir trabajando con Arritmia entonces…
Graciela: Nosotras venimos de la rama de la actuación nunca producimos pero sabemos que no es fácil, nos hemos anotado en muchísimos festivales que no fuimos seleccionadas, hemos hablado con muchas salas a las que no podemos ir, porque las salas de Capital que no son subsidiadas cobran un seguro y uno hace esto sin fines lucrativos porque se sabe que del arte no se vive y a veces nos cuesta mucho pagar el seguro de una sala, entonces este proceso va muy despacio, llevamos 13 funciones hechas y no son tantas, una obra para saber si es un éxito o no tiene q hacer muchísimas funciones, por eso vamos despacio disfrutándola. Nosotras nos seguimos tentando cuando nos juntamos a transitar el guión después de un año. Más allá de los resultados la hacemos porque nos gusta y si hay un espectador la disfrutamos igual porque disfrutamos lo que hacemos.

¿Cómo describen ustedes la obra Arritmia?
Graciela: Ana y Ana son dos mujeres olvidadas en un geriátrico y generalmente en la realidad pasa eso. Esta obra toca una cuestión social, el olvido a nuestros ancianos que duele mucho. La soledad y el abandono le pegan a cualquiera.
Stella: Se vive la soledad, nos ha pasado que siempre hay un espectador que nos comenta que la obra le ha llegado de una manera diferente, tanto mujeres como hombres se emocionan porque siempre hay algún familiar que queda destinado a ese lugar.
Graciela: Esta obra habla de dos mujeres abandonadas. Una de ellas a partir de ese abandono familiar y del temor sospecha que las enfermeras la quieren matar con la medicación que le suministran. Esa medicación que en la realidad se les da a los ancianos en el geriátrico que los hace dormir y a veces no saben si sueñan o si están durmiendo. Y es lo que les pasa a estas dos mujeres que les cuesta separar la realidad de lo que ellas creen que son pesadillas y a partir de eso ellas hacen cosas para descubrir qué es lo que las está matando. Se necesitan una a la otra y se eligieron dentro del geriátrico para irse a un lugar abandonado del lugar, un gallinero donde el abandono es tal que ni siquiera hay gallinas, y se van encontrando a sí mismas con su secreto que después al final de la obra se devela.

En el Facebook del grupo compartieron una nota que la Revista Ñ le hizo a la dramaturga argentina Griselda Gambaro y tomé un fragmento de la nota donde ella habla de la función del teatro donde sostiene que: “El teatro es un arte profundamente implicado en lo social un teatro que sirve es un teatro no elitista ni demasiado críptico ni superfluo, un teatro en el que quien vaya a verlo reciba un destello que lo ilumine, placer ideas o imágenes que lo enriquezcan aunque sea mínimamente, porque si el teatro no es así entonces no sirve para nada”. Me gustaría saber qué opinan sobre esto.
Graciela: Es así. Esta obra tiene un mensaje social, y el teatro tiene que mostrar eso. Si el espectador cuando termina de ver una obra sale y solo está pensando a donde va a ir a comer quiere decir que la obra no le dejó nada. Yo una vez dirigí una obra en la que no me importaba si la gente la entendía pero lo que sí me importaba es que se quedaran pensando y siguieran hablando de la obra. Si uno como director o como actor logra que el otro se quede pensando, estoy haciendo teatro, algo transmití. El espectador es indispensable en el teatro, para que haya teatro tiene que haber un actor pero también un espectador a quien transmitirle algo, pero ese algo no necesariamente tiene que ser lo mismo para todos los espectadores.

Por último, ¿cómo ven hoy el teatro de la región?
Stella: Para mi le falta fuego, más movimiento. Yo he estado trabajando en el grupo estable del Teatro municipal “Leopoldo Marechal” que representa a San Miguel, pero lamentablemente ya no veo lo que sucedía 15 años atrás en ese Teatro.
Graciela: Yo no coincido tanto, por ahí tengo otra opinión por el hecho de que hace poco que hago teatro por ahí desconozco muchas cosas y algunas son nuevas para mí, pero yo veo que en esta zona en particular hay muchos grupos de teatro se hace mucho teatro, tal vez falten espacios para que estos grupos expongan su trabajo.

Fotos cortesía del grupo de teatro Simbueltas https://www.facebook.com/simbueltas
Muchas gracias a Graciela Perez y Stella Testa.

Orquestas y coros juveniles de la UNGS

Por Alejandra García

La UNGS se incorporó el año pasado al programa “Orquestas y coros juveniles para el bicentenario”, un ambicioso programa de formación y puesta en marcha de orquestas infantiles y juveniles que el Ministerio de Educación viene implementando en todo el territorio nacional. Lo hizo poniendo a funcionar dos orquestas en sendas escuelas secundarias públicas de la región, la “Domingo Faustino Sarmiento”, de San Miguel, y la “Adolfo Sourdeaux”, de Bella Vista.
Dentro de sus objetivos prioritarios, el programa se propone favorecer el acceso de todos los niños y jóvenes a un bien cultural de primer orden mediante el fortalecimiento de la enseñanza musical en las escuelas y la puesta a disposición de los chicos de los instrumentos que aprenden a tocar. De hecho, el programa contempla la posibilidad de que se lleven el instrumento a su casa y lo vuelvan a llevar a la escuela para las clases de ejecución y notación musical, que se dictan en la semana por fuera del horario escolar. Y los sábados por la mañana, los integrantes de la orquesta se reúnen en la escuela para ensayar en conjunto. El ingreso no se restringe a los alumnos de las sedes educativas, sino que es abierto a los niños y jóvenes de la comunidad.
Esta política educativa responde en buena medida a las problemáticas culturales abordadas en los debates que tienen lugar en los distintos foros regionales sobre la materia.
De hecho, la UNESCO, en su Declaración universal para la diversidad cultural señala que las políticas culturales deben encarar acciones concretas para garantizar la igualdad de oportunidades de participar en la vida cultural. La prioridad deberá otorgarse a las medidas tendientes a mejorar las posibilidades de participación de aquellos que pertenecen a los grupos minoritarios u ocupan un lugar desfavorecido en la sociedad.
Por su parte, Víctor Vich sostiene que la cultura es un camino para la transformación social, alejándola de los debates estrictamente culturalistas e involucrándola con el cambio social, promoviendo la articulación entre cultura, democracia y ciudadanía. En su enfoque, Vich propone que una política cultural puede apuntar a la deconstrucción de los imaginarios hegemónicos, es decir, al intento por intervenir en aquellos sentidos comunes que se encuentran hondamente afianzados en los hábitus sociales.
En tanto los derechos culturales son parte de los derechos humanos le corresponde al Estado garantizar la igualdad de oportunidades a todos. Esta garantía no se restringe sólo al acceso a la cultura, sino también a la propia producción cultural, y en este sentido, el programa de orquestas y coros juveniles está interviniendo de manera decisiva en el desarrollo y producción musical de quienes se consoliden como los futuros artistas locales, con una identidad propia.
El carácter formativo que tiene el programa que se lleva en nuestro país, se aleja del enfoque meritocrático con el cual se implementa en otros países de la región. El modelo argentino se propone la promoción del derecho a la formación artística, en este caso, musical, para todos aquellos que tengan interés en descubrirla y no está cerrada a quienes acrediten un talento en especial. Al respecto, Gabriela Diker, rectora de la UNGS, señaló que “la retórica del talento va en contra de la retórica del derecho”, en una frase que se ajusta perfectamente a la concepción de la cultura como integrante del lote de los bienes públicos como la salud, la educación, la seguridad y el bienestar social.
En este sentido, Ticio Escobar sostiene que una política cultural debe “asumir su compromiso tanto con la producción como con el consumo de bienes simbólicos. Democratizar la cultura es crear condiciones efectivas para que los diferentes sectores participen de todo el proceso cultural según el peso de sus diferentes memorias y el ritmo de sus proyectos distintos. Esta tarea implica la necesidad, ya señalada, de promover el afianzamiento sectorial y la consolidación de los espacios diferentes. Ubicada de cara a sectores autoafirmados, las políticas culturales ya no deberán discutir desde afuera el componente “producido” o “apropiado” por cada cultura; cada una de ellas decidirá qué generar y qué recrear de acuerdo a los requerimientos de sus historias propias”.
Oscar Peretto, responsable de área de música del Centro Cultural de la UNGS, destaca la sociabilidad que se genera en torno a las orquestas, fundamental para los chicos: sus padres los acompañan y se integran, produciendo un efecto multiplicador en la comunidad. El área de música, a cargo de Peretto, implementó un coro de adolescentes en la escuela media del barrio Sarmiento y otro de niños en la escuela primaria del barrio Barrufaldi (ambas en el partido de San Miguel). Esta última recibe chicos del asentamiento ubicado en los márgenes del río Reconquista, razón por la cual muchos padres de la zona no quieren anotar a sus chicos allí. Peretto espera que la puesta en marcha del coro, con su ingreso abierto a la comunidad, logre aventar los prejuicios y la discriminación.
El Centro Cultural de la UNGS prevé para este año la articulación del Programa con las demás actividades que se desarrollan en ese ámbito, entre las cuales vale la pena señalar la incorporación del bandoneón, que ya se enseña en el CCUNGS, y, con la ayuda del Ministerio de Cultura, vincular las orquestas del bicentenario con la orquesta juvenil de tango Osvaldo Piro.
El programa se propone, además, generar la posibilidad de pensar en una posterior formación de profesores en este tipo de educación musical colectiva, que además, según relata Espector, tiene un carácter distintivo en cuanto a la capacidad de los futuros docentes de manejarse con una naturalidad que permite un desempeño muy superior respecto de aquél que es producto de la clásica formación musical.
Sobre el aspecto pedagógico, Diker afirma que “la participación en las orquestas y el modo en que trabajan los maestros con los chicos los interpela desde el lugar de lo que sí pueden hacer y no como habitualmente interpela la escuela a ciertos sectores sociales, desde el lugar de lo que no podrán hacer. Esto tiene efectos en la relación del chico con un objeto cultural, muy valorado socialmente. Tiene efectos en el modo en el que él se posiciona en su relación con el conocimiento. Y eso es un efecto interesante para promover. Uno de los grandes logros del proyecto es que se basa en la confianza. Los maestros instrumentistas no son pedagogos: lo que cambia ahí no es algo así como un método innovador, sino el modo en que los chicos son interpelados, esta confianza en que van a aprender. Y en otro sentido que no es menor, confianza cuando se les dice te vas a llevar el instrumento a tu casa, vas a hacer con él lo que tengas que hacer que no es otra cosa que estudiar”.
En el desarrollo del programa colaboran, además de los maestros instrumentistas (que vienen logrando grandes resultados con chicos de entre 6 y 18 años de edad), docentes que articulan el trabajo de la Universidad y el de las escuelas, como José Albornoz y Mariela Oviedo, que además son, respectivamente, estudiante de la Licenciatura en Cultura y Lenguajes Artísticos y Licenciada en Comunicación de la UNGS.
Desde que el programa se implementó en la UNGS hasta la primera presentación en diciembre del año pasado transcurrieron sólo dos meses. “Fue una gran emoción”, señala Peretto, “ver a esos chiquitos que hacía dos meses tenían por primera vez el instrumento en la mano, tocando sin ninguna inhibición en una orquesta de 40 o 50 integrantes”. “Es una experiencia que provoca una alegría impresionante”, concuerda Diker.

Bibliografía

  • J. Teixeira Coelho (2009) Anexo 2. Política Cultural, siglo XXI, en “Diccionario crítico de Política Cultural. Barcelona, Gedisa.
  • V. Vich (2014) Desculturizar la cultura: hacia una nueva generación de gestores culturales, en “Desculturizar la cultura”. Bs. As. Siglo XXI.

La murga: expresión pura de la “cultura popular”

Por Carolina Do Pazo

En este primer ejemplar de la Revista Brote nos sumergiremos en el debate del concepto de “cultura popular”, una de las más emblemáticas definiciones de cultura contemporánea. Mi idea es que ustedes, lectores, junto conmigo podamos meternos en el fango de este debate y logremos comprender que la cultura popular es una forma de lenguaje. Con lenguaje me refiero a una forma de expresión colectiva ligada, en este caso, a los sectores catalogados como populares. Para poder comprender este fenómeno cultural se ha elegido el análisis de una expresión cultural barrial como es la murga.
Podríamos definir la “murga”, en un sentido académico, como un género de música popular español, adoptado por varios países y que generalmente se realiza durante alguna festividad como carnaval, fiestas patronales, efemérides de ciudades o eventos deportivos. Sin embargo, hoy hablaremos de la murga no desde un punto de vista teórico formal, analizando sus orígenes o su historia social, sino como un fenómeno cultural, como un elemento propio de esto llamado “cultura popular”.
Para la realización de este análisis cultural, que hoy comparto con ustedes, conté con la generosa ayuda de Euge y Tato, ambos miembros de la murga “Los Resakados del Trueno”. Con algunos mates de por medio comenzó la charla y hablamos sobre el significado de la murga, no del académico o del que puede encontrarse en alguna enciclopedia sino el genuino, el práctico, el de ellos que viven esta experiencia. Sin ninguna duda fue Tato el que respondió que es “su estilo de vida”; y nada menos que eso…. Un estilo de vida, una forma de desenvolverse en un día a día, mucho más que baile, que ruido, que canciones, que alegría y que trajes. Es eso, por supuesto, pero eso y mucho más: la murga es su lenguaje, su lente observador de la vida.
Me contaron de sus ensayos todos los domingos a la tarde en el corredor aeróbico frente a la estación Muñiz del ferrocarril San Martín, de sus inconvenientes con los permisos municipales por el ensayo y las festividades, de su lucha por la ley del feriado de carnaval, de la organización murguera horizontal (sin un jefe a la cabeza) de la confección de los trajes y de las temáticas de sus fiestas. En fin, creo que no existe ninguna duda que la murga significa para ellos mucho más que lo que puede percibir una persona que pasa por la calle un día y los ve bailar en una esquina.
Puede gustar o no gustar pero la murga representa un “estilo de vida” y déjenme agregar a esto un “estilo de vida barrial”. Barrial no porque se desarrolle en un barrio específico sino porque es un estilo de vida popular, un lenguaje popular y representativo del barrio.
Los murgueros de los Resakados del Trueno no pertenecen todos al mismo barrio (algunos viven en Williams Morris, en José C. Paz, Hurlingham, etc.) y no tienen ninguna vinculación municipal con el distrito. El lenguaje barrial de la murga, en especial de esta murga en análisis, es un lenguaje popular homogeneizador de la vida en un barrio, de lucha, de protesta y también de alegría; un lenguaje compartido donde no hay competencias.
A pesar de que el término “cultura popular” puede convertirse un una expresión un tanto incómoda para referirse a la experiencia de los sectores populares debido a la imposibilidad de separarla de la disyuntiva cultura alta vs cultura baja o “popular”; es un hecho innegable que la expresión de las culturas populares se resiste a desaparecer y que incluso prolifera y se multiplica. Es por eso, lectores, que se convierte en un hecho merecedor de análisis.
La idea es que, a través de la murga, podamos comprender qué es esto de la cultura popular como lenguaje, como un espacio de construcción colectiva. La murga es, mucho más que “Ritmo y Saltos” como dice el lema de los Resakados; en este análisis es un elemento puro del lenguaje popular.
A mi entender, la cultura popular no debe ser analizada como una operación de resistencia respecto de otras culturas dominantes aunque se construya con elementos de lucha y de protesta. Es por esto, que tomé la murga en este primer ejemplar como elemento de análisis de la cultura popular. La murga es, en síntesis, ese lugar colectivo de alegría, de baile pero también de lucha y resistencia, en un medio de expresión parlante y corporal, a través de sus cantos y de su vestimenta se expresa todo tipo de cosas.
En la charla, Eugenia contaba cómo es ese momento de vestirse con la ropa de murga:- no es un disfraz, es la ropa que más nos gusta ponernos…. Y eso, gente, es un lenguaje, una expresión pura, completamente genuina.
Comprender que la murga en su totalidad (su organización, sus trajes, sus canciones, etc.) es un hecho popular y no por eso menos cultural que una muestra montada en un museo es un primer paso para salir del barro del debate acerca de qué es cultura. Poder entender que este hecho colectivo es un lenguaje, una forma de expresión, un “estilo de vida” es ya un segundo paso que nos ayuda a salir un poco más de este lodazal.
Esta es la idea, esta es mi idea dentro de este ejemplar de la Revista Brote. Que al finalizar esta lectura, seamos capaces de generar un pensamiento crítico y analítico sobre algunos hechos culturales que nos rodean, que se expresan por ahí, que nos envuelven y nos hacen pensar la vida desde otro lado.

Fotos cortesía del grupo de murga Los Resakados del Trueno https://www.facebook.com/resakadosdeltrueno
Muchas gracias a Eugenia Tolosa y “Tato”.

Karamelo Santo, listos para estallar

Por Agustina Buscemi y Yamila Melgarejo

En el marco del Festival por el Presupuesto Participativo de la UNGS, estuvimos con Karamelo Santo, una banda argentina oriunda de Mendoza, que desde 1993 propone una enérgica mezcla de muchos estilos. Llegó a editar nueve discos de estudio, comenzando por “La Kulebra” (1993) cuyo primer corte de difusión fue “Baila Gordito” un cover de una legendaria banda ska llamada Bad Manners; le siguieron grandes discos tales como “Perfectos Idiotas” (1997), “Los Guachos” (2002), “Haciendo Bulla” (2004), “La gente arriba” (2006), un DVD “El baile oficial” (2009) y actualmente cuenta con un EP titulado “Otro paso adelante!”.

Karamelo Santo es una gran mezcla de ska, reggae, punk y cumbia, ¿Cómo se llegó a crear esa esencia en la banda y cuáles fueron sus influencias a lo largo de la historia?
Pedro “Piro” Rosafa: El gran germen de todo está en Mano Negra y en The Clash que fueron grandes referentes y artistas que hicieron ese gran quiebre de mezclar el rock con el reggae jamaiquino, y a partir de ahí se generó todo un movimiento; empezaron a haber más bandas y artistas que mezclaron un poco, dentro del rock el reggae con el ska, el punk rock hasta el hardcore y eso llegó de algún modo a Sudamérica y los punkis empezaron a mezclar el ska con el punk y la música que había acá también. En ese lugar el gran referente fue Mano Negra claro que, a pesar de ser una banda europea, ellos tuvieron esa visión. Y ahí fue el momento en que se puso el ojo y la influencia para empezar a desarrollar algo que a lo largo fue Karamelo Santo y que también tomó con el tiempo su propia característica y personalidad, siendo una banda provinciana y no de Capital. Uno tiene una visión pero también el cuerpo y el personaje se va desarrollando y tomando vida propia a través del tiempo.
Diego Aput: Claro, más allá de los gustos de cada uno, las personas traen influencias de sus lugares de distintas escenas, gente más del jazz gente más del rock, donde se junta eso por más que la idea sea una sola el aporte es diferente y van saliendo cosas nuevas.

Además de ser una banda independiente, los vemos siempre en las escenas del under, muy locales y también presentándose mucho en eventos gratuitos y/o autogestionados en apoyo a distintas causas sociales, ¿Cómo lo manejan, cómo llegan a ese resultado?
Pedro: La banda se manejó de manera independiente desde el vamos, desde que inició y así hemos ido buscando los lugares. Realmente el perfil de la banda siempre fue apoyar movidas de movimientos sociales, nosotros pensamos que son en pro de la gente para buscar un bienestar general y en esos lugares nos encontramos, nos sentimos cómodos y damos nuestro pequeño aporte. Además al ser independientes tenemos la libertad de elegir e ir y apoyar a la causa y a la movida que nosotros consideramos justa y pensamos que es positiva para el resto.
Diego: Para ser independientes hay que salir y hacer que las cosas se den, hay que levantarse, poner el cuerpo y pelearla todos los días.

¿Y qué representa para ustedes presentarse hoy acá, en el evento por el Presupuesto Participativo de la UNGS?
Diego: Me parece buenísima la idea; yo estudié en Mendoza y en Buenos Aires en universidades públicas y jamás estuve en una situación así, si bien estuvo bueno tener una universidad a disposición, uno en ese momento no tenía la idea o la chance de decidir qué hacían con el dinero que estaba disponible para tu escuela o tu estudio. La verdad que es una buena herramienta y está buenísimo. Y bueno, como banda, el arte acerca a la gente que no está interesada plenamente en el tema. La música hace venir a la gente y una vez estando acá se comunica la propuesta artística como también lo demás; y en este caso, el que venga a ver a la banda puede enterarse que en esta universidad no sólo se puede estudiar sino que también la gente que estudia puede organizarse y utilizar los recursos desde adentro mismo.

Y ya que estamos, ¿Qué estudiabas?
Diego: Allá en Mendoza arte dramático, y acá en Buenos Aires sonido.

¿Cómo ven la industria de la música hoy en Argentina?
Diego: La industria de la música está complicadísima, o sea, los que están adentro son siempre los mismos y los que estamos afuera somos cada vez más. Y la situación está cada vez más marcada con que el disco por ejemplo, ya no existe como tal no es negocio lo que era una discográfica, si con el disco antes no ganabas un sope ahora el disco más el porcentaje de venta, etc ya no es nada, tenés que dar todo. La industria es un bajón, hay que buscarle la vuelta por otro lado, hay que darle bola a internet, difundir la música gratis y hay que tocar y vender los discos cara a cara a la gente.

Y la vuelta del vinilo ahora, ¿Cómo la viven ustedes?
Diego: Y… está muy caro (risas).
Pedro: Para los románticos el vinilo siempre tiene su atractivo, pasa que es como dice Diego, todavía es una situación cara entonces por ahí en algún momento por la demanda se puede llegar a abaratar un poco; lo que sí es muy bonito por el sonido, quien tiene la oportunidad de tener un vinilo no deja de ser hermoso pero digamos que para adquirirlo hoy es muy caro.
Diego: Es muy caro, y ya el formato físico a la gente medio que le molesta, a un chico por ejemplo no le pones un disco pero ni a palos con internet y la tecnología.

¿Qué proyectos tienen para el futuro de la banda de ahora en adelante? ¿Qué tienen ganas de hacer?
Diego: Este año queremos grabar un disco como fundamental, nos gustaría tener este año un disco nuevo de la banda que parece un objetivo normal pero tiene un montón de laburo, así que estamos trabajando en eso, en nuevo material y en desarrollarnos entre nosotros viendo las canciones nuevas que ya es todo un trabajo.

¿Cuándo saldría este disco al mundo?
Diego: Y, en el transcurso del año. Requiere más que las canciones, hay que pensar un montón de ideas y sentirse en un momento especial para hacerlo.

Listos para estallar

La banda mendocina emblema del rock fusión en Argentina se presentó en el anfiteatro de la UNGS. En el marco de la apertura de la tercera edición del Presupuesto Participativo, los Karamelo Santo ofrecieron un show cargado de energía en la noche del viernes 17 de abril.
Finalmente, siendo aproximadamente las 21:40 hs., Karamelo Santo se hizo presente en el anfiteatro de la UNGS en Los Polvorines. Con un sonido poderoso y demoledor, los Karamelo comenzaban a darle color a la noche. El escenario estaba copado por los dinámicos saltitos del bajista Diego Aput y por la singular voz de Piro Rosafa. “A ver si se van arrimando”, le decía Piro a la audiencia que se mostraba un poco tímida mientras sonaba Cumbia Pelá.
Las fusiones de ska, funk, reggae y cumbia se hicieron sentir con esa fuerza que sólo puede brindar Karamelo Santo. A los veinte minutos de comenzado el show, cuando terminó de sonar La Vida es Razón, Piro dijo algunas palabras en nombre de toda la banda: estaban emocionados y agradecidos por haber sido invitados a la apertura de la tercera edición del Presupuesto Participativo organizado por la Ungs. Lo que siguió a continuación fue una hora de baile y algún que otro pogo. El conocido y esperado cover de Los Ángeles Azules, Cómo te voy a olvidar, comenzó a sonar y el público, que al principio del show parecía estar algo tibio, se volvió parte de lo que era una verdadera fiesta. No faltaron los clásicos como Fruta amarga, El baile y negro, que emocionaron a más de un seguidor nostálgico de la banda mendocina. Tras una noche llena de sensaciones, Karamelo cerró el show con un cover de Sumo: No tan distintos. Sin dudas, el broche de oro para lo que fue una presentación inolvidable

Lengua en vivo

Por Lic. Victoria Analía Pirrota

Hablamos, resonamos, actuamos con palabras. Pensar qué decimos y en qué contextos, requiere un momento de reflexión que no muchos nos permitimos tomar. El Museo de la Lengua de la Universidad Nacional de General Sarmiento -UNGS-, propone este ejercicio de correrse de los lugares comunes y pensar la lengua sin prejuicios, como práctica social y cultural. Desde esta mirada se proponen actividades académicas, lúdicas, visitas guiadas y audiovisuales.
Ingresamos al museo y nos encontramos con los paneles, las cortinas y la rueda, que hacen referencia a nuestros pueblos originarios, a esa lucha por mantener sus códigos y su habla. Exploramos los juegos de las pantallas táctiles y las actividades sobre los neologismos urbanos -“rescatate gil”, “está okay”, “me saco una selfie”-. Todo eso somos como lengua, la lengua argentina. Invitate a descubrirla…

Mujeres y voces

En estos primeros meses del año, dentro de las actividades que realiza el Museo en sus instalaciones o como colaborador, pasaron la muestra “Mujeres y Derechos” (colaboración con la Fototeca, de la Unidad de Biblioteca y Documentación -UByD-) y la proyección de la película “Siete Cajas”. Ambas gestiones pretenden acercar la lengua con hechos artísticos, es decir que hablamos y expresamos con una fotografía, una película, una canción. Y no son elecciones caprichosas, la colaboración en la muestra de Fototeca y el ciclo de cine donde se enmarca “Siete cajas”, son actividades para hacer visibles esas voces que no escuchamos frecuentemente en los espacios mediáticos hegemónicos.
“Mujeres y Derechos” es resultado de un concurso fotográfico organizado por la Diplomatura en Género, Políticas y Participación (que se dicta en la misma UNGS). La curaduría del espacio de Fotogalería de la UByD fue realizada con mucho criterio y desde un posicionamiento crítico muy interesante por Iris Barbosa y Mercedes García. En los muros se ven mujeres militantes, madres, trabajadoras y mujeres de la comunidad trans: “[…] Las fotos son recortes del mundo y se proponen, a la vez, como contextos para situarnos en un mapa. Un mapa que nos ayuda a recorrer lugares en los que encontramos mujeres que transitaron un camino largo de organización y empoderamiento. […]” (María Mercedes García para Noticias UNGS, abril 2015).
El recorrido que propone la muestra es no lineal, es decir que por dónde comience el espectador a caminar los muros, encuentra el sentido integral, la unión femenina, como género, no como sexo. Además de las fotografías, hay intervenciones poéticas que terminan de cerrar el sentido holístico de la recopilación de fotos. Hay referencias a la poeta transexual Susy Shock, que expresa en su “Oración a la divina trans” toda esa fuerza, esa lucha y el espíritu de lo femenino que nos une como género.
Las fotografías son heterogéneas en su calidad, hay algunas más elaboradas en el proceso de posproducción o tomadas con cámaras profesionales, otras desde un celular. En este caso no importa, es casi el espíritu de la unión de diferentes voces y mujeres que pide a gritos esta construcción despareja, desigual. Están todas unidas porque son, cobran significado en colectivo. Es decir, la muestra es potente así, con las citas, la selección y ubicación en los muros por temas, y con la presencia en ese rincón de la UByD de un poco de lucha.
Sería ideal intervenir el espacio con sonido ambiente, por ejemplo de discursos de mujeres y voces, pero al estar dentro de una biblioteca hay que respetar la convivencia de múltiples actividades en ella. Es muy importante a la hora de pensar la curaduría de una muestra, no sólo idear en abstracto, sino también considerar dónde estamos montando las fotos, quiénes concurren y para qué se utilizan las instalaciones, para no cometer errores que pueden causar malestar en las personas que asisten a ellas. Es decir que, curar una muestra en espacios institucionales, implica pensar en el otro, para acercar el arte, pero no refregándoselo en la cara de manera invasiva.

Florencia Zuñiga: Buceando en la melancolía

Por Sol Severina

Florencia Zuñiga nos sorprende. La joven artista presentó su trabajo en Militantes, una galería de arte autogestionada por artistas en la localidad de Manuel Alberti. En un diálogo super íntimo, nos cuenta de qué va su obra.
Algunas flores te hacen viajar, te pasean por las celdas del recuerdo, y entonces pensás en canciones de la infancia, en imágenes vividas en días lejanos, muy atrás, mientras hacés girar la cuchara en el té. Hasta que un color te sacude y volvés al presente, salís del cuelgue sintiendo ganas de ver más paisajes, paisajes hasta el infinito. Con la obra de Florencia Zuñiga sucede algo así, la realidad pierde su cuerpo, muta en lo fantástico, en una niebla de grises húmedos y aterciopelados. Ella es dulce, su piel es tan pálida como el papel soporte de sus obras. Imagino su lado b mientras la observo amamantar a Vicente, su hijo. Me cuenta: “Crecí cerca del río. Pasaba los veranos sumergida en el agua dorada y turbia, y los inviernos observando cómo los objetos se hundían en ella. Me preguntaba qué ocultaba su fondo lodoso y qué tesoro se escondía en las toscas del Río de la Plata.” Las imágenes que componen la muestra “¿Se nos da dos veces la vida?” ofrecen un universo humano, acuático y misterioso, con acentos de Soldí en la aparente inocencia de las formas femeninas, pero con mucho de cosa oculta y sigilosa, especie de tesoro intangible que sedimenta debajo del agua, que no puede ser absorbido de una sola vez, tesoro de texturas, de lápiz y grafito, de carbones y otros polvos, de líneas furiosas como rayas, líneas trazadas a fondo como arañazos de gato.
“Como la tierra se diluye con el agua y se transforma en barro, el grafito y las imágenes con las que trabajo también se mezclan, chorrean, se endurecen, y como el agua estancada y oscura a veces dejan ver y, a veces, reflejan.”
El negro es una constante en la obra de Zuñiga, solo el blanco del papel lo amortigua junto a las escalas. Definitivamente, la ausencia de color dice mucho, son estados de ánimo, indicios. El dibujo sabe de esto, en lo elemental está el signo. Cada trazo es un reflejo de quién sabe qué sueños, quizá esos que tuvo Florencia en los paseos al río, navegando junto a su padre cuando era una niña fantasiosa.
Son exactamente dieciocho obras las que componen el cuerpo de la muestra, tres de ellas son técnicamente grafito en polvo sobre vidrio, otras quince en formato papel condensan un dibujo alejado del academicismo obsoleto. Son piezas fuertes, con un eco metafísico, cuerpos que yacen en el paisaje parecen flotar, por fortuna es poesía no solo para entendidos. Pero hay un equilibrio en esa fuerza de las obras, algo que las hace gritar sin voz, tal vez sea la simpleza de las formas, esa síntesis religiosa al dibujar unas manos, unos pies de mujer, una cabeza en un cesto de mimbre. Algo intimista siempre te conmueve, porque hace que te sientas ahí, flotando en las aguas amnióticas que Florencia dibuja. Hay mucho de autoreferencial en sus trabajos, casi todo, pero todo no, algunas secuencias se escapan, son partes del paisaje, rocas concretas, árboles, cosas que le pertenecen al mundo. “Es mi espíritu que da mil vueltas” suena en la computadora una vieja canción de Pescado Rabioso. Todo conecta con todo, pienso.
Nosotras seguimos: “Podría decir que trabajo desde la oscuridad, siempre hay algo difícil de ver o encontrar como los tesoros y el inconsciente….”; en alguno o en todos los puntos, descubrir lo que se oculta en una primera lectura nos obliga a descifrar la realidad y aprenderla a cada instante, deshilacharla. ¿La muerte y la resurrección son un loopeo de la historia? ¿El mundo enterrado bajo el río que la ciudad se comió volverá alguna vez? Definitivamente, las piezas de Zuñiga son parte de una secuencia narrativa de ánimo fantasmagórico. “Un personaje surge de estas aguas, nos preparamos para su ritual, su tiempo sagrado”, me confiesa Florencia y yo siento que es verdad, que es una bruja blanca que sabe lo que hace.

https://www.flickr.com/photos/florenciaz/
http://militantesgaleria.blogspot.com.ar/

Museo Da Vinci, refugio del tiempo

Por Adela Vargas

En el pueblo de Villa de Mayo, en la calle Sucre 364, desde el 25 de abril de 1998 tiene sus puertas abiertas el Museo Leonardo Da Vinci, fundado y dirigido por el artista plástico Andrés Pellegrini y por su esposa Elba Amalia Geovia (Toti). El museo consta de dos habitaciones, una de cinco metros cuadrados, en la cual se levanta una cúpula cuyo cenit mide 7,17 metros de altura y 5 metros de diámetro. La otra mide tres metros cuadrados. Estas paredes “protegen” importantes piezas, entre otras, un trofeo de Guerra de Malvinas de 1982; objetos encontrados en las momias de la civilización Wari, en Perú, que datan 1400 años de antigüedad; o un sobre de edición limitada enviado por la NASA, conteniendo estampillas que registran la llegada del hombre a la Luna; antiguas oraciones tibetanas; pinturas de diversos autores; antiguas máquinas; manuscritos del siglo XIX, entre ellos un incunable; y otros tantos objetos que se encuentran guardados hasta que se logre hacer una nueva ampliación.
Quisimos saber cómo se gestó la idea de tener un museo en Villa de Mayo y en una entrañable charla, conocimos a su fundador Andrés Pellegrini, quien compartió con nosotros dicha experiencia y su forma de ver la vida.

¿Cómo surgió la idea de crear un museo?
Andrés: Teníamos muchos objetos, piezas únicas, creímos que era egoísta no mostrarlas al público. Elegimos el nombre de Leonardo Da Vinci, porque él fue un hombre polifacético: artista, anatomista, botánico, científico, y como el museo también iba a tener estas características, nos pareció apropiado. Acondicionamos lo que en ese momento eran mi taller y biblioteca, yo mismo pinté el mural que se encuentra en la cúpula: las nueve musas de la mitología griega junto a Baco, el dios del vino, para sacar la obra del contexto de lo que contaba el mito.
Nuestros amigos colaboraron para hacer “el sueño realidad” junto a las donaciones que fueron llegando. Uno de nuestros principales mecenas fue el señor Percy Crosby. La Municipalidad de Malvinas Argentinas, a través del Sr. Intendente Jesús Cariglino y el Secretario de Gobierno Miguel Harari, también colabora en el mantenimiento del museo.

¿Por qué custodiar el pasado? ¿Para qué?
Andrés: No conservarlo sería como no conservar nuestro apellido, como existir sin pasado. Tenemos la obligación de tener un registro. Si no existiera la historia no tendríamos vivencias de lo que fue. Es como si una criatura naciera sola; todo tiene un origen, lo próximo y lo distante como los objetos relatando silenciosamente una historia.
Por otro lado, los objetos hechos por el hombre merecen reconocimiento. Además un museo es también una fuente de conocimiento, si bien nuestra biblioteca está especializada en arte también tenemos libros de historia, anatomía, filosofía, y pueden ser consultados por quienes lo necesiten.

¿Hay interés por el museo?
Andrés: Si, hay interés, hay visitas periódicas, vienen estudiantes a consultar la biblioteca, desde que volvieron a poner el cartel en ruta 202 y Sucre, volvió a venir gente de otros lugares. Fue declarado de interés Municipal, Parlamentario y Nacional.

¿Cuándo y cómo hacer para visitar el museo?
Andrés: Para las instituciones coordinamos las visitas con anterioridad y para el público general nuestros horarios son: de lunes a viernes de 10 a 12Hs., no obstante fuera de ese horario atendemos (si estamos en casa).

Andrés Pellegrini, artista mayense

Queremos contarles quién es y cómo piensa este artista multifacético que alberga nuestra tierra.
Andrés Pellegrini completó sus estudios en Europa. Fue jurado en salas y concursos en nuestro país. La Agrupación Artística Quinquela lo nombró Socio Honorario en 1992 y en el 2005 fue distinguido por la provincia de Buenos Aires “Por su aporte a la Cultura”. Fundó el 1º Museo de Malvinas Argentinas. Sus obras se encuentran en varias colecciones privadas de la Argentina, EE. UU. y Europa. Lleva escritos 19 cuentos, una novela publicada y otra en elaboración.

¿A qué se dedica Andrés Pellegrini?
Me dedico a pintar, vivo de mis obras, de mis alumnos y de las conferencias.

¿Se puede vivir del arte?
Si uno se dedica vive de cualquier cosa. Un médico se dedica a curar gente y vive de eso, un cartonero se dedica a juntar cartón y vive de eso, un artista crea arte y vive de eso, sino no es artista.

¿Cuántas horas al día dedica a pintar?
Entre 5 y 6 horas, después leo, hago música para mí, toco piano y violín. No me dedico a las letras, escribo cuando surge una idea y la desarrollo.

¿Qué es un artista para usted?
Un artista produce arte. Producir arte es una creación con desarrollo personal e intelectual, sin copiar a nadie. Pintor puede ser cualquiera, si alguien agarra un bastidor y copia una fotografía aunque esté excelente sólo es un pintor, no un artista. El artista crea, hace creación.
El arte exige mucho y da poco, hay que estar muy conforme si uno puede vivir del arte. Hoy la palabra arte está desvirtuada, hay mucha gente que pinta por pasar el tiempo, generalmente donde enseñan pintura enseñan a copiar. En toda pintura es fundamental saber dibujar bien. El artista tiene que tener una mirada objetiva, el que no sabe es subjetivo.
Hay mucha gente que no sabe nada y dice saber, si digo que soy médico y no lo soy, voy preso, pero como con el arte no “pasa nada”…
Antes en las escuelas de arte, daban clase “los maestros”, personas con maestría en aquello que enseñaban. Hoy dan clase profesores que viven de enseñar, no del arte y por lo tanto forman “profesores” y así el arte se va perdiendo. De las escuelas de arte nunca va a salir un artista. De un taller con buen maestro sí, pero después de por lo menos cinco años. Año a año, los profesores están menos preparados, ya nadie lee. Al ser humano le están entregando “símiles vidrios de colores” como lo hicieron los conquistadores. Hoy son “los efímeros objetos de la tecnología”, que lo mantienen entretenido y de esta forma fácil de dominar. Y nos encontramos ante una contradicción: “la humanidad está pagando para perder su libertad”, está perdiendo su capacidad de pensamiento, está instalada la idea de que “si no tenés tal o cual cosa no existís”.
Recuerdo cuando era joven, si caminabas por las calles encontrabas al “hombre sándwich”, al que le pagaban por hacer publicidad de lo que fuera, hoy pagan por llevar tal remera, usan el nombre de otro menospreciando de alguna manera el propio, ¡es incongruente!; Pero en contraposición tenemos jóvenes estudiosos y hombres de ciencia, muchos recorriendo el mundo y entregando su conocimiento.
Cervantes y muchos otros, escribieron grandes obras con una pluma de ganso, tinta casera y una vela. Hoy en día con computadoras, luz eléctrica, aire acondicionado, y demás comodidades no surge nada extraordinario. Es necesario no adormecer la mente, no caer ante la “Mitología Tecnológica” y su dioses modernos: computadoras, celulares, televisión, ahora todo tiene que ser rápido.
Tengo un refrán para usted: “El tiempo no perdona aquello que se ha hecho sin tenerlo en cuenta a él”. Esto quiere decir, a mi entender, que no importa el tiempo que se emplee en hacer algo, lo importante es que sea bueno y de calidad, no rápido y efímero.

Museo Leonardo Da Vinci
Sucre 364 Villa de Mayo
Malvinas Argentinas
TEL.: 4463-7899

Blancanieves, la niña que enamoró al espejo

Por Malén Pessina

Disney, el abuelo favorito de nenes y papis que llega con miles de regalos y cuentos que entretienen a los (adorablemente inquietos, cuasi hiperactivos) chicos, mientras los grandes descansan merecidamente en las reposeras del jardín y hablan de lo buena que estaba la tira de asado del otro día, o de lo vendido que estaba el árbitro en el partido de la semana pasada.
Sí, es ese amiguito que a veces nos molesta porque lo vemos en todos lados, o que mandó a más de uno al psicólogo porque “la nena se enamoró de Peter Pan”, pero así y todo marca, y va a seguir marcando, distintos modelos estéticos y de rol que acompañan a los chicos a lo largo de su desarrollo.
Lo que voy a analizar, a lo largo de distintas notas (al estilo “continuará…”), es el modelo estético femenino que Disney nos manda como bombas repetidas en las películas y que, sostengo, se mantiene a lo largo del tiempo –sí, incluso hoy, con avance del feminismo y todo-.
Así, como el título de la nota spoilerea, voy a empezar con Blancanieves, primer producción cinematográfica animada de la actual principal industria cultural del mundo. Estrenada en 1937, Blancanieves y los siete enanitos, fue dirigida por David Hand, William Cottrell, Larry Morey, Perce Pearce y Ben Sharpsteen, bajo la producción de Walt Disney y basada en el cuento “Blancanieves” de los hermanos Grimm.
Con esta mini, minimísima, ficha técnica como para ubicar al lector sobre cuál de las tantas producciones audiovisuales de Blancanieves trabajaré, advierto que voy a enfocarme sólo en las observaciones realizadas del film y sus respectivos análisis, haciendo una breve mención –que no se puede omitir- al rol de la mujer y cómo el cumplimiento de éste influye directamente en el nivel de belleza de los dos únicos personajes femeninos de la película.
Desde el inicio del film se alude a los aspectos físicos de ambas protagonistas. Así, desde una placa que se propone como el propio libro de cuentos, se nos hace un resumen de la cuestión a tratar a lo largo de la historia: la vanidosa y malvada reina, madrastra de la “princesita” Blancanieves, se encuentra sumida en una profunda obsesión por ser la más bella de todo el reino. Este objetivo se ve en peligro ante la inminente belleza de su hijastra por lo que, para evitar que la joven sea efectivamente la más bella, la reina “la hizo vestir con harapos y la obligó a trabajar limpiando el palacio”. Esta afirmación, fíjese usted, presenta entonces la primer condición para la belleza femenina, ya que la idea de lo “hermoso” en ésta historia se encuentra fuertemente ligada al estrato social al cual pertenecen los personajes. Es decir, lo trascendental de lo lindo no es tanto el aspecto físico en sí, sino la clase social a la que uno pertenece. Por ejemplo, una vez avanzado el film, cuando la reina busca transformar su aspecto para poder acercarse y asesinar a Blancanieves, dice: “Y ahora, con una fórmula para transformar mi belleza en fealdad, cambiaré mi porte real para pasar por una pordiosera”.
Otra cuestión –ligadísima a la anterior- que también refiere a la belleza femenina, remite directamente a la edad de las protagonistas. Si tenemos en cuenta que la película no es otra cosa que la transposición de los relatos breves (orales) recuperados por los hermanos Grimm (una transposición refleja el pensamiento propio de la época en la que es producida), y considerando la existencia de distintos tópicos líricos que, si bien tuvieron su apogeo en la época renacentista, aparecen y reaparecen en la historia literaria con distintas matices, podríamos jugar a aplicar estos tópicos propios de la poesía en el cuento de Blancanieves y su transposición (que, de paso, me sirven para explicar el punto). Carpe Diem –famoso tatuaje-, tópico que remite a vivir el momento, aprovechar el día; Fugit tempus, asociado directamente con el tópico anterior, sostiene la fugacidad del tiempo y la aproximación de la muerte; y por último Corta las rosas doncella, tópico que recalca la importancia del aprovechamiento de la juventud y la belleza que ésta conlleva, ya que la vejez es el paso de la belleza a la fealdad.
En el film estos tópicos, sobre todo la importancia de la juventud en la belleza, quedan reflejados en las oposiciones de los personajes: Blancanieves es más bella que su madrastra y la reina es más bonita que su propia transformación por ser cada una (entre otras cosas) mucho más joven que quien le sigue. Algo así como una especie de propiedad transitiva en los personajes: Blancanieves> Reina y Reina> Pordiosera, entonces Blancanieves > Pordiosera.
El ejemplo esclarecedor en cuanto a este punto es la transformación de la antagonista de bella a fea (de reina a pordiosera): conlleva un mayor tamaño en los ojos, postura curvada, alargamiento y “ahuesudamiento” de manos y dedos, crecimiento de nariz y barbilla junto con una verruga en la primera, cabello blanco, agregado de arrugas y temblor en la voz.
Visto así, estas representaciones podrían reflejar la idea de que la belleza y la juventud están íntimamente ligadas, siendo la pertenencia de clase la variable que potenciaría la primera.
Una de las características principales de Blancanieves que, a su vez, se vuelve una de sus diferencias más remarcables con la –mala, pero recontra malvada- bruja (y que en el film afirma una vez más la superioridad de la princesa) es la delicadeza. En la peli, hay distintas manifestaciones de la delicadeza de Blancanieves: su manera de caminar, con pasos cortos y levantando un poco su vestido, el uso y los gestos de las manos, su manera de hablar, despacio y en tono bajo y en distintos comportamientos bastante difíciles de trasponer a un texto escrito. Por el contrario, no encontramos en el film ningún indicio de que la reina posea esta cualidad. Es a partir de este contraste, que la película propone a la delicadeza como una propiedad asociada a las mujeres bellas, virtuosas y como de índole propiamente femenina.
Otra de las peculiaridades de Blancanieves que la opone a la reina es la inocencia (que, si estás creativo, se podría ligar con la virginidad). El primer encuentro entre la princesa y el príncipe (su amado), está signado por el temor, la huída de ella y su negativa a hablarle (mientras que, hagamos memoria, la bruja está casada con el rey y, por ende, tiene iniciada su vida sexual), hasta que es besada por él al final –sin el consentimiento de la niña- con lo cual se deja asentada implícitamente la idea de su eventual matrimonio. De manera opuesta, la –mala, recontra mala- bruja, no es catalogada como inocente sino que es considerada una mujer “astuta” y, remarco, esto la posiciona como peligrosa. Así, el enano sabio advierte a la inocente de Blancanieves: “no olvides, querida, que la reina es muy astuta, es una bruja”, con lo que establece la idea de que la astucia –que se podría considerar a su vez como inteligencia- en una mujer es sinónimo de peligro.
Ligado a esto, no puedo dejar de mencionar los objetivos de ambas protagonistas que remarcan la disparidad entre ellas. En cuanto a la princesa, su objetivo claro –incluso mencionado- es el matrimonio con el príncipe, es decir, casarse con una persona del mismo estrato social y, por ende, también portador de belleza (mirala vos a Blancanieves). Mientras que la reina (que ya está casada) busca ser la mujer más bella del mundo. Esta “vanidad” de la antagonista (orgullo por lo logrado –matrimonio y belleza- y afán de ser admirada por ello) es considerada desde el principio como una de sus características principales y como algo negativo.
Hay una cuestión que no mencioné y que, si bien no condice puramente con lo estético de los personajes, sí condiciona –a mi entender- la superioridad de Blancanieves por sobre la reina: la religión. En un momento determinado del film, se nos muestra a Blancanieves rezando arrodillada a los pies de la cama –con las palmas de las manos juntas- pidiéndole al “señor” por la protección de los enanos y por el cumplimiento de su sueño –el príncipe-. Por el contrario, y ya lo utilicé como sinónimo de “la reina” varias veces en la nota, su antagonista es bruja: realiza encantamientos ocultos y rituales de magia con el objetivo de alimentar su propio ego y lastimar a quienes sean un obstáculo. O, en otras palabras quizás más adecuadas: profesa una religión contraria a la de la princesa y por ende, negativa. Con lo que, se entiende, las niñas lindas –o las más lindas- profesan la religión cristiana.
Esto incluso es observable en la escena final de la película en la cual se ve a Blancanieves y a su amado príncipe contemplando directamente al colorido cielo, en el cual se refleja un castillo que representa no sólo el símbolo característico de Disney Company, sino además “el reino de Dios”.
Sí, mi querido lector, me metí en un embrollo complicadísimo de salir, y seguramente todas las ideas que vomité en su pantalla están intentando ser digeridas sin mucho asco. Pero no se enquilombe todavía que, como dijo Cutzarida, ‘corta la bocha’, nos metemos de lleno en los aspectos físicos –vestimenta, rostro, colores- de ambas protagonistas. Después sí, si quiere, puede entregarse a la locura y hacerse un bollito en el piso del baño mientras se pregunta por qué se me ocurrió escribir una nota tan larga.
La primera en ser presentada es la reina: flaca, de piel blanca sin arrugas, ojos grandes y verdes, con labios alargados y de color rojo fuerte, párpados pintados de un violeta oscuro y cachetes rosa power; tiene por vestimenta un vestido de mangas largas sin escote color violeta oscuro con un cinturón que ajusta su estrecha cintura –marcándola-, capa negra larga, y una especie de velo que le cubre la cabeza pero deja visible su rostro (pero no su cabello y orejas). Es presentada así como un símbolo de la sexualidad femenina.
Blancanieves por su parte, es descrita por el espejo mágico como una joven cuyos “labios son como las rosas, su cabello como el azabache y su piel como la nieve que reposa” (en esta última afirmación se observa la supremacía del blanco como el color de piel de la belleza). Al verla en el film, observamos una joven de cabello negro corto, con un pequeño moño rojo como accesorio en su cabeza, ojos pequeños color marrón, boca chica, labios gruesos y rojizos, párpados levemente pintados en tono marrón oscuro, piel sumamente pálida –incluso más blanca que la reina- y cachetes levemente ruborizados. Su indumentaria consiste en un vestido de color amarillo y azul fuerte, mangas cortas con detalles en rojo y una capa marrón oscuro. Cabe resaltar que el vestido no remarca las curvas de la princesa, que es una niña. Representa, entonces, la inocencia sin indicios de su sexualidad, como sí los hay en la reina.

El rol de la mujer y su relación con la noción de belleza

Hasta ahora me encargué más o menos de mostrar las cuestiones estéticas, tanto físicas como de personalidad, de las mujeres en la película. Antes de comenzar con el apartado que, spoiler alert, es sobre el rol de la mujer, quiero agradecerle al lector que llegó hasta acá porque le interesó la –pesadísima- nota o porque es algún familiar mío y lo obligué a leerla en voz alta.
Si bien voy a mencionar los aspectos que observé en cuanto al rol que le otorgan a la mujer –más precisamente a Blancanieves- en la película, debo advertir que no voy a hacer un análisis completo de este aspecto ya que conllevaría una nota en sí misma por su extensión (y ya los agobié bastante), pero a su vez no puedo omitir estos detalles ya que determinan la superioridad –valoración propia de Disney- de un personaje por sobre otro.
Desde el principio del film se establece que el personaje de Blancanieves realiza distintas tareas domésticas, tales como lavar, planchar, cocinar y limpiar y que –por el contrario- la reina, muy lejos de realizarlas, es quien determina qué personas llevan a cabo esas labores.
Sin embargo, a pesar de que en un principio se nos presenta esta situación como algo negativo –el personaje de Blancanieves se encuentra arrodillada, limpiando las escaleras del patio del castillo con expresión ciertamente triste-, cuando la princesa arriba al hogar de los siete enanitos y encuentra todo sucio y lleno de polvo (cosa que, en el cuento original -¡ups!- no sucede ya que el hogar de los enanos está limpio) replica: “cuanto polvo (…) jamás han barrido esta habitación. ¿Creen que su madre…? *suspiro* a lo mejor no tienen madre, entonces son huérfanos”. He aquí dos puntos centrales, el primero indica (y no es sorpresivo) que la limpieza del hogar es llevada a cabo solo por la mujer –no se pone en duda la presencia del padre ante el desorden-, mientras que el segundo indica que la existencia o no de la mamá es determinada por el nivel de orden y limpieza del hogar.
La princesa decide entonces limpiar la casa de los enanos con plena convicción de que así la dejarían quedarse: “ya sé, para conseguir que dejen quedarme les limpiaremos la casa”. Incluso se diluye totalmente la idea de que para la princesa la tarea de limpiar el hogar es una situación denigrante y esclavista –como parece al principio del film- ya que mientras barre canta –en coro con los animales-: “limpiar te alegra el corazón”.
Así, una vez ella es aceptada en el círculo de los siete enanitos (‘enanil’ me sonaba mal), la relación que se establece entre ellos es una relación maternal. Es decir, la princesa asume el rol de madre de los pequeños hombres, sirviéndoles la comida y obligándolos a lavarse las manos antes de comer –claro, todos estos comportamientos que señalo como “maternales” los planteo desde el punto de vista que nos es impuesto socialmente-. Y es también a partir de esta conducta materno/infantil que se pone bajo la lupa la atracción sexual de los enanos hacia Blancanieves, que podría hacer alusión al comportamiento edípico (la atracción sexual de los niños por sus madres), como también podría ser leído como el interés sexual de los adultos hombres hacia las niñas –se lo ve como algo correcto, mientras no haya contacto, recordemos que los enanos NO son niños-. Además, el enano Mudito –el más infantil de los enanos- tiene claras intenciones e insinuaciones sexuales hacia la princesa, ya que cada vez que ésta atina a besarlo en la cabeza (claro gesto maternal), él intenta darle un beso en la boca, permitiendo así no solo la lectura del comportamiento edípico, sino además una lectura de actitud pedófila por parte de los enanos.
Todas estas cuestiones que marqué a lo largo de la nota sostienen la superioridad de Blancanieves –según la visión de Disney Company – por sobre la reina mala. El hecho de que la princesa sea capaz de realizar las labores domésticas (limpiar, barrer, cocinar) que ‘corresponden’ a la madre y que pueda a su vez comportarse como tal con los enanos, son las improntas que determinan las características deseables en una mujer y, por ende, superiores de Blancanieves. Es así que, entonces, la cuestión física no es sólo lo que determina si una mujer es más bella que otra sino que son los comportamientos que ésta lleva a cabo los que marcan el nivel de relevancia de cada una.
Debemos recordar, sin embargo, el contexto histórico en el que esta película fue producida (1937), contexto en el cual este tipo de manifestaciones y de representaciones de los comportamientos femeninos no son vistas como algo negativo, sino que formaban parte del entramado social. Veremos, a lo largo de las notas subsiguientes, qué aspectos cambiaron en las distintas producciones audiovisuales que continuaron a la película aquí analizada, y si reflejan los logros que la lucha femenina ha alcanzado en los últimos cincuenta años.
Finaliza así, por fin, el interminable análisis de la película animada infantil de Blancanieves. Invito al lector no sólo a mirar la película y sacar así sus propias conclusiones –si bien aquí hablamos solo de la cuestión estética femenina hay otros aspectos super analizables-, sino que también les propongo acompañarme en esta hilarante aventura de análisis fílmicos –porque como verán, mi vida es una montaña rusa de emociones- que continuarán en las siguientes ediciones de la revista.